En la región de ALC, las enfermedades infecciosas como la diarrea y la neumonía siguen siendo causas importantes de enfermedad y muerte entre los niños menores de cinco años, aun cuando se dispone de tratamientos eficaces y ampliamente reconocidos (PAHO, 2017[1]) Los sistemas de salud pueden reducir considerablemente estos riesgos al asegurar el acceso oportuno a los servicios básicos de salud infantil, incluidos el manejo domiciliario apropiado y la atención brindada por profesionales de la salud capacitados. Las intervenciones recomendadas —como la terapia de rehidratación oral (TRO) para la diarrea, la vacunación, la suplementación con zinc y vitamina A, y el tratamiento antibiótico apropiado para las infecciones respiratorias agudas— son de bajo costo, están bien establecidas y se promueven ampliamente en la atención primaria de salud. Como resultado, la medida en que los niños reciben estos tratamientos o en que los cuidadores buscan asesoramiento profesional cuando surge una enfermedad ofrece una indicación del acceso y el uso de servicios de salud esenciales, así como de la disponibilidad de recursos e información básicos para los cuidadores.
La TRO combinada con la alimentación continuada es un tratamiento simple y eficaz para la diarrea infantil, que ayuda a prevenir la deshidratación y reduce la mortalidad entre los niños menores de cinco años. Sin embargo, el uso de este tratamiento recomendado varía considerablemente entre los países de ALC. En promedio, el 46% de los niños con diarrea en ALC reciben terapia de rehidratación oral y alimentación continuada, aunque la cobertura oscila entre alrededor de un tercio en Argentina y Cuba (33%) y Guyana (37%) y más de la mitad en la República Dominicana (54%), Honduras y Trinidad y Tobago (52%), y el 61% en Perú. En El Salvador, la cobertura (solo TRO) es de alrededor del 70‑75% en las zonas rurales y urbanas. También se observan diferencias importantes entre las zonas rurales y urbanas en varios países, como Cuba, Jamaica y Perú (Figura 5.9).
Buscar asesoramiento o tratamiento en un establecimiento o proveedor de salud es un paso importante en el manejo oportuno de la diarrea infantil, particularmente cuando los síntomas se agravan. En los países de ALC con datos disponibles, alrededor del 30% de los cuidadores reciben atención de un proveedor de salud cuando un niño menor de cinco años tiene diarrea. Las tasas varían sustancialmente entre países, oscilando entre el 25% en Trinidad y Tobago y el 32% en Jamaica, el 45% en Guyana y el 51% en Honduras, y más de la mitad en Cuba, Argentina y la República Dominicana (alrededor del 53‑57%). En algunos países se observan diferencias entre niños y niñas, aunque estas variaciones son generalmente pequeñas. Los niveles relativamente bajos de búsqueda de atención en varios países sugieren que muchos casos de diarrea infantil se manejan en el hogar sin orientación profesional, lo que subraya la importancia del conocimiento de los cuidadores y del acceso a los servicios de atención primaria.
La búsqueda de atención en un establecimiento o proveedor de salud es esencial para el diagnóstico y tratamiento oportunos de las infecciones respiratorias agudas (IRA), que siguen siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte entre los niños pequeños. En los países de ALC con datos disponibles, la proporción de niños menores de cinco años con síntomas de IRA para quienes se buscó asesoramiento o tratamiento de un profesional de la salud varía considerablemente. La búsqueda de atención es muy alta en Argentina (94%) y Cuba (90%) y se mantiene por encima del 80% en la República Dominicana (85%) y Guyana (84%). Se observan niveles más bajos en Honduras (70%), y particularmente en El Salvador (61%) y Perú (59%). En el caso de Perú, esto es por diseño, ya que su modelo de atención integrada fomenta la resolución de la atención en el entorno familiar y comunitario con el apoyo supervisor del primer nivel. Las diferencias entre las zonas rurales y urbanas son generalmente modestas en los países con datos disponibles, aunque los niveles rurales son ligeramente más altos en algunos casos, como Guyana y El Salvador (Figura 5.10). Es importante destacar la relevancia del uso racional de antibióticos, tanto por las implicaciones para la salud del desarrollo de resistencia a los antimicrobianos como por ser una fuente de desperdicio en los sistemas de salud (OECD/The World Bank, 2020[2]).