América Latina y el Caribe ha logrado avances importantes en la ampliación de la cobertura de salud y la mejora de la salud de la población en las últimas décadas. La región enfrenta ahora una etapa más exigente: transformar la cobertura en atención efectiva, de alta calidad, equitativa y financieramente sostenible. Los países de la región se enfrentan a un panorama de salud más complejo, marcado por las enfermedades no transmisibles, el envejecimiento de la población, amenazas infecciosas persistentes, y riesgos ambientales y relacionados con el clima. Estas presiones afectan a sistemas de salud que siguen limitados por un bajo nivel de gasto, un elevado gasto de bolsillo, una cobertura fragmentada, escasez de personal y una infraestructura y capacidad digital desigual. Los países necesitan gastar más, pero también gastar mejor: mejorar la calidad y la equidad sin dejar de preservar la asequibilidad y la sostenibilidad a largo plazo. Estos desafíos no se sienten por igual. Las desigualdades en materia de ingresos, geografía, educación, etnia y otros determinantes sociales siguen condicionando quién enferma, quién recibe atención oportuna y de buena calidad, y quién enfrenta dificultades financieras al buscar tratamiento. Esta publicación muestra que los promedios nacionales a menudo ocultan grandes brechas en riesgos, acceso, calidad, protección financiera y resultados. Hacer visibles estas brechas es un paso necesario para poder actuar sobre ellas.
Esta tercera edición de Panorama de la Salud: América Latina y el Caribe 2026 pone de relieve este cambio. Reúne evidencia comparable sobre el estado de salud, los determinantes de la salud, los datos de salud y la infraestructura de los sistemas de salud, el gasto y la financiación, la calidad de la atención, la fuerza de trabajo en salud, y el envejecimiento en 33 países. Incluye además dos capítulos temáticos sobre temas centrales en la agenda de políticas actual de la región: la calidad de la atención sanitaria y las desigualdades en salud y en la atención sanitaria. El valor de la serie Health at a Glance radica no solo en reunir estos datos, sino en presentarlos de manera coherente y accesible, lo que permite a los países evaluar sus avances en relación con otros y aprender de la variación entre sistemas de salud. Una característica distintiva de este informe es que pone a América Latina y el Caribe en diálogo entre sí y con los sistemas de salud de la OCDE. Estas comparaciones no son clasificaciones ni un modelo único a emular; son una forma estructurada de identificar brechas y extraer lecciones de sistemas que enfrentan presiones similares relacionadas con el envejecimiento, las enfermedades crónicas, la mejora de la calidad, la transformación digital y la sostenibilidad financiera.
De estos análisis se desprende un mensaje común: muchos países de la región han construido las bases de un acceso más amplio, pero la próxima generación de reformas debe centrarse en la calidad. La calidad es una agenda que abarca todo el sistema, desde la gobernanza, la regulación, la seguridad del paciente, la atención basada en evidencia, las capacidades de la fuerza de trabajo, los sistemas de datos y los incentivos de financiación, hasta servicios integrados y centrados en las personas, teniendo en cuenta las necesidades de las poblaciones desatendidas.
En un momento de fuertes restricciones fiscales y de creciente demanda de atención, las decisiones de política más acertadas dependen de mejor evidencia. Al combinar indicadores sólidos con análisis de políticas, esta publicación busca apoyar a los gobiernos, profesionales e investigadores en la identificación de prioridades, la evaluación de avances y el aprendizaje a partir de experiencias en toda la región. La evidencia presentada aquí puede ayudar a los países a preguntarse no solo cómo movilizar más recursos para la salud, sino también cómo utilizarlos mejor.
La OCDE, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial se complacen en colaborar en esta tercera edición regional. Juntos, buscan apoyar a los países en el uso de datos y el diálogo de políticas para impulsar reformas que sean técnicamente sólidas, financieramente realistas y que respondan a las necesidades de las personas. Esperamos que este informe contribuya a un diálogo de políticas informado y al esfuerzo conjunto de construir sistemas de salud en América Latina y el Caribe que no solo sean más amplios en cobertura, sino también más sólidos en calidad, equidad y sostenibilidad a lo largo del tiempo.