Este capítulo ofrece una visión general de los resultados de la ronda de monitoreo 2023-2026 de la Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo (AGCED), tal y como se presentan en la parte I de este informe. Contiene un resumen general de las principales conclusiones en las cuatro dimensiones del marco de monitoreo: un enfoque del desarrollo que abarque a toda la sociedad, la situación y el uso de los sistemas nacionales, la transparencia y no dejar a nadie atrás.
Hacia una cooperación al desarrollo más eficaz – Informe de avances 2026
1. Panorama general de la ronda de monitoreo 2023-2026 de la Alianza Global
Copiar enlace a 1. Panorama general de la ronda de monitoreo 2023-2026 de la Alianza GlobalResumen
1.1. Poner en práctica la responsabilidad colectiva a través del ejercicio de monitoreo de la Alianza Global
Copiar enlace a 1.1. Poner en práctica la responsabilidad colectiva a través del ejercicio de monitoreo de la Alianza GlobalLa Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo (la Alianza Global) es el principal mecanismo multiactor destinado a impulsar la eficacia del desarrollo con el fin de “maximizar la eficacia de todas las formas de cooperación al desarrollo en beneficio común de las personas, el planeta, la prosperidad y la paz”. Los cuatro principios de una cooperación eficaz al desarrollo (apropiación nacional, enfoque en los resultados, alianzas inclusivas y transparencia y rendición de cuentas mutua) fueron respaldados por 161 países y 56 organizaciones en el Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda, celebrado en Busan en 2011. El ejercicio de monitoreo de la Alianza Global ofrece un medio para plasmar en acciones concretas los objetivos en materia de eficacia del desarrollo, al tiempo que fomenta la responsabilidad colectiva desde la perspectiva de los cuatro principios de eficacia. En este sentido, el marco de monitoreo en su conjunto constituye una herramienta de rendición de cuentas colectiva, que tiene un carácter transversal presente en todo el marco (Tabla 1.1). Las cuatro dimensiones constituyen los pilares fundamentales del marco y reflejan cómo se aplican los principios en la práctica. Los datos obtenidos se agrupan en torno a estas cuatro dimensiones: un enfoque del desarrollo que abarque a toda la sociedad, la situación y el uso de los sistemas nacionales, la transparencia y no dejar a nadie atrás. Los componentes son subgrupos conceptuales de los datos recopilados dentro de cada dimensión y se utilizan para facilitar la exposición de los resultados que se desprenden de cada una de ellas. En el Anexo B se pueden consultar más detalles sobre el marco de monitoreo.
Tabla 1.1. El marco de monitoreo de la Alianza Global: panorama
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Dimensión |
Componente |
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Rendición de cuentas colectiva Apropiación nacional, enfoque en los resultados, alianzas inclusivas, transparencia y rendición de cuentas mutua |
Toda la sociedad |
Participación y diálogo |
ODS 17.16.1 |
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Supervisión parlamentaria |
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Entorno favorable para las organizaciones de la sociedad civil |
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Participación del sector privado en la cooperación al desarrollo [Evaluación de los Principios de Kampala] |
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Situación y uso de los sistemas nacionales |
Planificación |
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Respeto del margen normativo de cada país, ODS 17.15.1 |
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Gestión de las finanzas públicas |
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Presupuesto nacional |
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Presupuestación con enfoque de género, ODS 5.c.1 |
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Mecanismos de rendición de cuentas |
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Gestión de la información |
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Adquisiciones/contrataciones públicas |
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Transparencia |
Acción de los países |
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Acción de los socios para el desarrollo |
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No dejar a nadie atrás |
Consulta |
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Objetivos y resultados |
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Datos y estadísticas |
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La Alianza Global también genera datos oficiales sobre los avances en la consecución de tres metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): 1) respetar el margen normativo y el liderazgo de cada país (ODS 17.15); 2) alianzas entre múltiples interesados en favor del desarrollo (ODS 17.16; véase el Recuadro 1.1); y 3) aprobar y fortalecer políticas acertadas y leyes aplicables para promover la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres (ODS 5.c). Estos resultados también se resumen en el presente informe.
El Informe de avances de 2026 consta de dos partes en las que se pasa de los datos y el análisis a la reflexión, el diálogo y la acción a nivel nacional. En la parte I se presentan los resultados de la ronda de monitoreo 2023-2026 basados en los datos recopilados. Esta comienza con una visión general de las principales conclusiones en las cuatro dimensiones del marco de monitoreo (Capítulo 1), seguida de un análisis temático de los enfoques de desarrollo que abarcan a toda la sociedad y no dejar a nadie atrás (Capítulo 2), la calidad y el uso de los sistemas nacionales que promueven la apropiación nacional (Capítulo 3), la previsibilidad de la financiación de la cooperación al desarrollo (Capítulo 4), la cooperación responsable y transparente (Capítulo 5) y la participación del sector privado en la cooperación al desarrollo, que aprovecha la primera Evaluación de los Principios de Kampala (Capítulo 6). La Parte II (que no se resume aquí) documenta cómo los países y los actores del desarrollo han utilizado los resultados del monitoreo a lo largo de la fase de reflexión, diálogo y acción del ejercicio, mediante la sintetización de las dificultades comunes y las políticas de respuesta (Capítulo 7), y presenta las consideraciones de los propios países sobre los procesos de diálogo, las medidas acordadas y los mecanismos de seguimiento (Capítulo 8). Los resultados que se presentan a continuación se basan en datos de los 44 países que participan en la ronda de monitoreo 2023-2026, se estructuran en torno a las cuatro áreas temáticas y, siempre que ha sido posible, se comparan con las conclusiones de las rondas anteriores con el fin de subrayar los avances logrados y las dificultades que persisten. Todos los gráficos muestran datos de la ronda de 2023-2026, salvo que se indique lo contrario.
1.2. Lo que revelan los datos: resultados clave del ejercicio de monitoreo 2023-2026
Copiar enlace a 1.2. Lo que revelan los datos: resultados clave del ejercicio de monitoreo 2023-2026Aplicación de un enfoque de desarrollo que abarque a toda la sociedad
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible exige una acción colectiva por parte de la sociedad en su conjunto con miras a implementar soluciones de desarrollo duraderas. Los gobiernos son los responsables últimos de liderar el desarrollo, pero sus esfuerzos no pueden tener éxito sin la participación inclusiva y equitativa de todos los actores. La dimensión de “toda la sociedad” del marco analiza cómo los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo involucran a diversos actores del desarrollo en su planificación, en los diálogos de seguimiento de los resultados y en los mecanismos de rendición de cuentas (Capítulo 2). También aborda la función de supervisión de los parlamentos en materia de cooperación al desarrollo (Capítulo 5), el entorno favorable para las organizaciones de la sociedad civil (OSC) (Capítulo 2) y el uso de políticas y mecanismos de diálogo destinados a fomentar la participación efectiva del sector privado (Capítulo 6).
Al mejorar la calidad de las consultas con las organizaciones de la sociedad civil, los gobiernos y los socios pueden fomentar un proceso de desarrollo más inclusivo que abarque a toda la sociedad (Capítulo 2). En general, tanto los gobiernos como los socios involucran a una amplia gama de partes interesadas nacionales a la hora de formular sus políticas de desarrollo, aunque en mayor medida que en los diálogos posteriores de análisis de las prioridades y los resultados de desarrollo (Figura 1.1). Sin embargo, según las organizaciones de la sociedad civil, estas iniciativas no siempre se traducen en procesos inclusivos y sustantivos, ya que consideran que la calidad de las consultas y el aprovechamiento de sus resultados podrían mejorarse aún más. El contexto nacional también influye en el grado de aplicación de un enfoque que abarque a toda la sociedad, pues en contextos en situación de fragilidad extrema, la inestabilidad política puede impedir una participación efectiva y amplia.
Figura 1.1. Los gobiernos de los países socios involucran a las partes interesadas de forma más sistemática en la elaboración de los planes nacionales que en los diálogos de seguimiento
Copiar enlace a Figura 1.1. Los gobiernos de los países socios involucran a las partes interesadas de forma más sistemática en la elaboración de los planes nacionales que en los diálogos de seguimientoPorcentaje de países socios que cuentan con un plan nacional de desarrollo en el que participa cada grupo de partes interesadas
Los esfuerzos tanto de los gobiernos de los países socios como de los socios para el desarrollo constituyen el punto de partida en la creación de un entorno más favorable para las OSC (Capítulo 2). Sin embargo, las percepciones de las OSC, los socios para el desarrollo y los gobiernos de los países socios sobre dicho entorno, evaluado en función de cuatro módulos temáticos (Figura 1.2), difieren significativamente en la mayoría de los países socios, sobre todo en lo que respecta al espacio de diálogo con las OSC y al entorno jurídico y normativo. Los socios para el desarrollo suelen valorar la calidad de su cooperación con las OSC de forma más positiva que las propias OSC (módulo 3, “Cooperación al desarrollo con las OSC”), lo que pone de manifiesto que existe margen de mejora a la hora de armonizar las prioridades de financiación, así como en la promoción de las cuestiones relativas al entorno favorable que los socios para el desarrollo llevan a cabo con los gobiernos. Los socios para el desarrollo y los representantes de las OSC comparten valoraciones similares sobre la necesidad de que las OSC refuercen la eficacia y el carácter inclusivo de sus propios mecanismos de coordinación (módulo 2, “Eficacia de las OSC”).
Figura 1.2. Las percepciones sobre el entorno favorable para las OSC difieren entre las distintas partes interesadas y las áreas de eficacia
Copiar enlace a Figura 1.2. Las percepciones sobre el entorno favorable para las OSC difieren entre las distintas partes interesadas y las áreas de eficaciaPuntuación media por grupo de interesados (gobiernos de los países socios, socios para el desarrollo y OSC) para cada uno de los cuatro módulos de la evaluación del entorno favorable para las OSC
Nota: El gráfico incluye datos de 34 países en los que los tres grupos de interesados presentaron información exhaustiva (en los diez países restantes, al menos uno de los grupos no presentó informes). Cada punto representa la valoración realizada por las distintas partes interesadas que han presentado datos. La puntuación media para evaluar cada módulo oscila entre 0 (“insignificante”) y 1 (“extenso”). A efectos ilustrativos, el valor mínimo del gráfico es 0,4 (“básico”).
Los parlamentos suelen recibir información sobre la cooperación al desarrollo cuando la solicitan; sin embargo, los bajos, y en drástico descenso, porcentajes de financiación de la cooperación al desarrollo que figuran en los presupuestos nacionales condicionan su capacidad de supervisar la planificación y garantizar la rendición de cuentas (Capítulos 4 y 5). Más de dos tercios de los gobiernos de los países socios (71 %) afirman facilitar al parlamento información sobre los recursos destinados a la cooperación al desarrollo; sin embargo, esta información se facilita en su mayoría previa solicitud y no de forma sistemática. El control parlamentario de los recursos para la cooperación al desarrollo se ve constreñido por el escaso, y cada vez menor, porcentaje que estos representan en los presupuestos nacionales (ha descendido del 61 % en 2018 al 41 % en 2026) (Figura 1.3). Los países socios y los socios para el desarrollo comparten la responsabilidad de garantizar la transparencia y la supervisión de los recursos destinados a la cooperación al desarrollo en los países.
Figura 1.3. El porcentaje de la cooperación al desarrollo consignada en los presupuestos nacionales está disminuyendo
Copiar enlace a Figura 1.3. El porcentaje de la cooperación al desarrollo consignada en los presupuestos nacionales está disminuyendoPorcentaje de la financiación para la cooperación al desarrollo consignada en los presupuestos nacionales de los países socios por tipo de país socio
Las políticas y el diálogo orientan la participación del sector privado en la cooperación al desarrollo, pero el diálogo podría contribuir en mayor medida a solucionar las dificultades que plantean las alianzas a las partes interesadas, en especial al sector privado (Capítulo 6). La Evaluación de los Principios de Kampala (EPK), realizada por primera vez en la ronda de monitoreo 2023-2026 de la Alianza Global, ofrece conclusiones sobre cómo las partes interesadas están ayudando a mejorar un entorno que favorezca la participación del sector privado (PSP) en la cooperación al desarrollo. Dada la creciente atención que se presta al papel del sector privado en el desarrollo, la EPK se centra en la calidad de las alianzas de PSP como complemento a otras fuentes de información sobre la cantidad de financiación privada que se está movilizando. Los resultados de la EPK muestran que tanto los gobiernos de los países socios como los socios para el desarrollo están invirtiendo en el fortalecimiento de los marcos normativos que guían la PSP en la cooperación al desarrollo (Figura 1.4). Sin embargo, aún se puede mejorar la medida en que estas políticas y estrategias determinan los colectivos destinatarios, como las poblaciones vulnerables y marginadas. Aunque los gobiernos y los proveedores se han esforzado por organizar debates sobre la participación del sector privado en el desarrollo, los actores de dicho sector señalan que les resulta difícil establecer alianzas con los socios para el desarrollo, y citan la complejidad de los procedimientos como un obstáculo fundamental. Otras partes interesadas también destacan la importancia de generar mayor confianza en la PSP en el ámbito de la cooperación al desarrollo. Los diálogos que ya están organizando los gobiernos y los proveedores podrían servir para atender mejor las prioridades y preocupaciones de las partes interesadas.
Figura 1.4. Los países socios y los socios para el desarrollo están invirtiendo en reforzar la participación del sector privado mediante marcos normativos y diálogos
Copiar enlace a Figura 1.4. Los países socios y los socios para el desarrollo están invirtiendo en reforzar la participación del sector privado mediante marcos normativos y diálogosNúmero de gobiernos de países socios que cuentan con una política en materia de PSP y que han organizado un diálogo sobre ello (panel izquierdo); porcentaje de socios para el desarrollo que cuentan con una estrategia en materia de PSP y que han organizado un diálogo sobre ello (panel derecho)
Nota: La Evaluación de los Principios de Kampala (EPK), el único componente opcional del marco de monitoreo, fue llevada a cabo por 25 de los 44 países socios que participaron en la ronda de 2023-2026. De estos 25, los gobiernos de 24 países socios reportaron datos sobre la EPK, por lo que el panel de la izquierda refleja un tamaño total de la muestra de 24. El panel de la derecha muestra el porcentaje de socios para el desarrollo encuestados (de entre aquellos que colaboran con el sector privado en el marco de su cooperación al desarrollo) en estos 25 países que, respectivamente, cuentan con una política de participación del sector privado o han organizado un diálogo sobre ella.
Fortalecimiento y uso de los sistemas nacionales
El fortalecimiento de la gobernanza y el funcionamiento de las instituciones y sistemas fundamentales del sector público es esencial para garantizar que los gobiernos de los países socios puedan gestionar los recursos de manera eficaz y eficiente con el fin de lograr una mayor eficacia del desarrollo. El uso de los sistemas nacionales, como los planes de desarrollo y los marcos de resultados, los sistemas de gestión de las finanzas públicas y de gestión de la información, permite que los programas de desarrollo se integren mejor dentro de los gastos del país, lo que reduce la duplicación de iniciativas y aumenta el efecto multiplicador de los recursos de la cooperación al desarrollo, así como la sostenibilidad de las actividades y los resultados. La dimensión “situación y uso de los sistemas nacionales” analiza la solidez de los sistemas fundamentales del sector público y el grado en que los socios para el desarrollo los utilizan. Abarca la calidad de la planificación nacional del desarrollo, así como la medida en que los socios para el desarrollo adaptan su apoyo a dichos planes y utilizan los marcos de resultados y las herramientas de planificación del país (indicador 17.15.1 de los ODS); la calidad y el uso de los sistemas de gestión de las finanzas públicas y de gestión de la información; y la existencia de mecanismos integrales de rendición de cuentas para la cooperación al desarrollo (Capítulo 5). En ella se analiza la previsibilidad de la financiación para el desarrollo, hasta qué punto dicha financiación se refleja en los presupuestos nacionales y los avances en materia de presupuestación con enfoque de género (indicador 5.c.1 de los ODS) (Capítulo 4), así como la desvinculación de la ayuda (Capítulo 3).
A pesar de las mejoras en aspectos clave de la planificación del desarrollo, aún es necesario seguir trabajando por reforzar la presentación de informes sobre los avances y conectar los planes con los recursos (Capítulo 3). Casi todos los gobiernos de los países socios cuentan con un plan nacional de desarrollo, y el 91 % de ellos incluye prioridades de desarrollo, metas e indicadores de resultados. Los países socios señalan que la coordinación entre los planes sectoriales y los nacionales está mejorando y que han fortalecido su confianza en los sistemas estadísticos nacionales. Sin embargo, siguen existiendo deficiencias en la supervisión de los avances y en la transparencia presupuestaria (Figura 1.5). Reforzar el seguimiento y conectar los planes con los recursos mejorará la calidad y la ejecución de los planes nacionales de desarrollo.
Figura 1.5. Los planes nacionales de desarrollo suelen ser exhaustivos, pero podría mejorarse la información sobre los avances y la presupuestación
Copiar enlace a Figura 1.5. Los planes nacionales de desarrollo suelen ser exhaustivos, pero podría mejorarse la información sobre los avances y la presupuestaciónPorcentaje de países que cuentan con los elementos clave en sus estrategias nacionales de desarrollo, según el nivel de calidad
Nota: Los porcentajes se han calculado a partir de la información facilitada por los gobiernos de 44 países socios sobre sus estrategias nacionales de desarrollo. La categoría "sin evaluar" se refiere a un país que no informó sobre su plan nacional de desarrollo, tal y como se explica en el Capítulo 3.
El uso que hacen los socios para el desarrollo de los sistemas estadísticos de los países socios es reducido y ha disminuido desde 2018 (Capítulo 3). Los socios para el desarrollo siguen recurriendo de forma moderada a los marcos nacionales (ODS 17.15.1) en sus intervenciones, pero siguen alineándose principalmente con los objetivos de los países socios, y hacen un uso reducido de los indicadores y los datos sobre los resultados para supervisar los avances de sus intervenciones (Figura 1.6). El uso que hacen los socios para el desarrollo de los datos y sistemas de los gobiernos de los países socios a la hora de supervisar los resultados de sus intervenciones sigue siendo muy bajo y ha disminuido, en parte debido a las dudas sobre la calidad de los sistemas estadísticos nacionales. Los gobiernos de los países socios tienen margen para reforzar estos sistemas mediante reformas lideradas por las oficinas nacionales de estadística con el fin de recopilar datos de mejor calidad y más oportunos, y con herramientas innovadoras como la inteligencia artificial responsable, con el apoyo de la financiación de los socios para el desarrollo y su mayor participación en las redes existentes, como la Red de Berna para la Financiación de Datos sobre el Desarrollo.
Figura 1.6. El uso de los marcos de resultados del país por parte de los socios para el desarrollo sigue siendo moderado
Copiar enlace a Figura 1.6. El uso de los marcos de resultados del país por parte de los socios para el desarrollo sigue siendo moderadoPorcentaje de intervenciones con objetivos e indicadores de resultados extraídos de los marcos de resultados de los países y cuyo seguimiento se realiza utilizando datos procedentes de los sistemas estadísticos nacionales
Nota: El "ODS 17.15.1. Uso de marcos de resultados y herramientas de planificación del país (promedio)" (barra de la izquierda) se calcula como el promedio de los tres elementos que evalúan la alineación con los objetivos, resultados y datos, como se muestra en las barras de la derecha.
El fortalecimiento de los sistemas de gestión de las finanzas públicas (GFP) y el aumento de su uso exige emprender nuevas acciones conjuntas, en especial con el fin de mejorar la calidad y utilización de los sistemas de adquisiciones/contrataciones públicas (Capítulo 3). Aunque la mayoría de los países socios que se han sometido recientemente a evaluaciones del gasto público y rendición de cuentas financiera (PEFA) cuentan con sistemas de GFP de calidad media (Figura 1.7, panel de la izquierda), siguen existiendo importantes retos en lo que respecta a la calidad de los sistemas de adquisiciones/contrataciones públicas y la transparencia presupuestaria. En general, los avances en la mejora de la calidad de los sistemas de GFP son desiguales, ya que el número de países que registran avances es inferior al de aquellos que experimentan un retroceso o no muestran cambios. Al mismo tiempo, el uso que hacen los socios para el desarrollo de los sistemas nacionales de GFP es, en general, moderado, ya que solo el 51 % de los fondos de desarrollo desembolsados al sector público se canaliza a través de dichos sistemas, debido en gran medida a un uso muy bajo y en descenso de los sistemas nacionales de adquisiciones/contrataciones públicas, que pasó del 50 % en 2018 al 34 % en 2026 (Figura 1.7, panel de la derecha). El grado de utilización de los sistemas nacionales de GFP varía considerablemente entre los distintos proveedores a causa de una combinación de las condiciones del país y las preferencias y limitaciones de los propios proveedores. A fin de avanzar será necesario que el Gobierno y los socios para el desarrollo mantengan un diálogo y adopten medidas conjuntas, tanto a nivel nacional como a escala mundial.
Figura 1.7. La calidad y el uso del sistema de GFP pueden mejorarse
Copiar enlace a Figura 1.7. La calidad y el uso del sistema de GFP pueden mejorarseNúmero de países según el nivel de calidad del sistema de GFP (panel izquierdo) y uso de los sistemas de GFP de los países socios por parte de los proveedores en función del tipo de sistema (panel derecho)
Nota: En el gráfico de la derecha, el uso de los sistemas de GFP por parte de los socios para el desarrollo se calcula como el porcentaje medio de los desembolsos al sector público en los que se han aplicado procedimientos de ejecución presupuestaria, auditoría e información financiera del país socio, así como sus sistemas de adquisiciones/contrataciones públicas.
La maximización del potencial de los sistemas de gestión de la información (SGI) exige la consolidación de su mantenimiento, integración y presentación de datos por parte de los socios (Capítulo 3). Los resultados muestran que, de los 44 países, la mayoría (34) cuenta con un SGI y en funcionamiento que permite recopilar datos sobre la cooperación al desarrollo (Figura 1.8). Sin embargo, los países socios se enfrentan a dificultades a la hora de mantener estos sistemas plenamente operativos y de utilizar la información facilitada para elaborar previsiones presupuestarias y de gasto. Los datos que los socios para el desarrollo facilitan al SGI revelan deficiencias en la cobertura, ya que, de promedio, estos socios no envían información a dicho sistema en el 25 % de los países en los que operan, y las tasas de notificación son aún más bajas en contextos difíciles. Abordar estas cuestiones requerirá emprender iniciativas que garanticen que los sistemas se mantengan de forma sostenible, estén conectados con otros procesos gubernamentales y se basen en el envío regular de datos por parte de los socios para el desarrollo.
Figura 1.8. En general, se han implantado SGI, pero estos no siempre se encuentran en pleno funcionamiento y la presentación de datos es solo parcial
Copiar enlace a Figura 1.8. En general, se han implantado SGI, pero estos no siempre se encuentran en pleno funcionamiento y la presentación de datos es solo parcialNúmero de países que cuentan con SGI operativos y exhaustivos (panel de la izquierda) y porcentaje medio de países en los que los proveedores presentan datos (panel de la derecha)
La previsibilidad de los gastos de la cooperación al desarrollo no muestra ninguna mejora y va acompañada de una disminución del porcentaje de cooperación al desarrollo consignada en los presupuestos nacionales (Figura 1.9), lo que debilita la capacidad de los gobiernos nacionales de planificar y presupuestar las iniciativas de desarrollo (Capítulo 4). La previsibilidad a medio plazo – es decir, la presentación por parte de los socios para el desarrollo de planes de previsión de gasto a uno, dos o, idealmente, tres años vista a los países socios – es esencial para una planificación eficaz del desarrollo y una asignación adecuada de los recursos. A pesar de los compromisos adquiridos hace tiempo, reafirmados hace poco en la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, no se ha observado ninguna mejora significativa desde 2014 en la presentación por parte de los socios para el desarrollo de planes de previsión de gasto (promedio de la previsión a uno, dos y tres años vista) a los gobiernos de los países socios (Figura 1.9). El porcentaje de socios para el desarrollo que presentaron dichos planes fue, en promedio, del 52 % en 2018 y se mantiene sin cambios en 2026. Tal y como se ha observado en anteriores rondas de monitoreo, en todos los tipos de socios para el desarrollo se aprecia un marcado descenso en la presentación de planes de previsión de gasto a tres años vista (Figura 1.9). La previsibilidad de los gastos con tres años de antelación es menor en los países en situación de fragilidad (34 %), en comparación con los contextos no frágiles (52 %). Sin embargo, el porcentaje de fondos de cooperación al desarrollo desembolsados al sector público durante el ejercicio fiscal previsto (denominado previsibilidad anual) es relativamente elevado y muestra un ligero aumento general desde 2011. La ejecución de los gastos de los proyectos según lo previsto puede contribuir a que los desembolsos de dichos fondos sean previsibles. Los socios para el desarrollo y los países socios comparten la responsabilidad de reforzar los sistemas de estos últimos que facilitan una ejecución oportuna del gasto de los proyectos, así como de reducir las desviaciones en los desembolsos, minimizando así las interrupciones en la prestación de servicios y la realización de los proyectos.
Figura 1.9. La previsibilidad del gasto de los socios para el desarrollo no ha mejorado
Copiar enlace a Figura 1.9. La previsibilidad del gasto de los socios para el desarrollo no ha mejoradoPorcentaje de socios para el desarrollo que han proporcionado planes de previsión de gasto para los próximos 1, 2 y 3 años; en todos los países socios
Nota: En el Informe de avances de 2014, la evaluación cubrió el período 2014-2016; en el Informe de avances de 2016, el período 2016-2018; en el Informe de avances de 2019, el período 2018-2019; y en el Informe de avances de 2026 abarca el período 2023-2026.
Los gobiernos de los países socios han mejorado en la presupuestación con enfoque de género, logrando una mayor coherencia entre los compromisos en materia de igualdad de género y la financiación (Capítulo 4). Una financiación sostenida y bien orientada es esencial para alcanzar el ODS 5 (lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas). El ejercicio de monitoreo de la Alianza Global recopila y evalúa los datos de los países en relación con el indicador 5.c.1 de los ODS, que mide la proporción de países que cuentan con sistemas de seguimiento de las asignaciones presupuestarias a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, y que ponen esta información a disposición del público. Una comparación de los 29 países de los que se dispone de datos sobre el ODS 5.c.1, tanto en la ronda de 2018 como en la de 2023-2026, muestra un aumento en el número de países (de 9 a 13) que cumplen los tres requisitos de seguimiento y publicación de las asignaciones presupuestarias a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (Figura 1.10). Estas cifras indican que la presupuestación con enfoque de género se está extendiendo, ya que el 45 % de los gobiernos de los países socios cumplen los mencionados requisitos, lo que supone un aumento respecto al 31 % registrado en 2018. Sin embargo, se ha producido un descenso en el número de países que publican los datos sobre dichas asignaciones, al pasar de 23 países en 2018 a 18 en 2026.
A pesar de los avances generales, los compromisos en materia de igualdad de género no siempre se traducen en una dotación de recursos suficientes (Capítulo 4). Entre los países socios que indican contar con políticas o programas gubernamentales diseñados con el fin de abordar objetivos claros de igualdad de género, incluso en los casos en los que esta no era la meta principal, solo algo más de la mitad (52 %) señalan que dichas políticas o programas estaban dotados de los recursos suficientes para alcanzar sus objetivos generales y de igualdad de género. Las prácticas de presupuestación con enfoque de género varían entre países, y se observan diferencias notables en la identificación, la auditoría y el seguimiento de las asignaciones, lo que revela las deficiencias de los sistemas de los países socios. A pesar de las carencias que afectan a las prácticas presupuestarias, la supervisión por parte de los colectivos de mujeres y los parlamentarios es sólida, lo que pone de relieve la importancia de que los datos estén a disposición del público. Sin embargo, muchos países siguen padeciendo dificultades a la hora de garantizar la disponibilidad pública de la información sobre las asignaciones con enfoque de género, el uso de datos desglosados por sexo y las evaluaciones de género, lo cual subraya la necesidad de contar con sistemas más sólidos de recopilación y presentación de datos con vistas a reforzar las iniciativas de presupuestación con enfoque de género.
Figura 1.10. Más países socios cuentan con sistemas de seguimiento y publicación de las asignaciones destinadas a la igualdad de género
Copiar enlace a Figura 1.10. Más países socios cuentan con sistemas de seguimiento y publicación de las asignaciones destinadas a la igualdad de géneroNúmero de países socios que cumplen, están en vías de cumplir o no cumplen los requisitos para disponer de un sistema de seguimiento y publicación de las asignaciones a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, ODS 5.c.1
Nota: Los datos de 2018 y 2026 se basan en 29 países socios comparables. Se considera que un país está en vías de cumplir los requisitos cuando satisface 1 o 2 de los 3 requisitos que conforman el ODS 5.c.1.
Los cambios en los recursos, las modalidades y las crisis mundiales no siempre han ido acompañados de las modificaciones pertinentes en las estructuras de rendición de cuentas de los países socios (Capítulo 5). Al exigir a los países socios y a los socios para el desarrollo que se hagan responsables mutuamente de los compromisos conjuntos asumidos, la rendición de cuentas mutua fomenta de manera activa la confianza y garantiza que las intervenciones mantienen una firme alineación con las prioridades nacionales de desarrollo. Sin embargo, son pocos los países socios que cuentan con la mayoría o la totalidad de los elementos necesarios para un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad que fomente una cooperación eficaz al desarrollo (Figura 1.11). Esto debe entenderse en el contexto de las transformaciones estructurales que se están produciendo en la arquitectura financiera mundial para el desarrollo, entre las que se incluyen la disminución de los niveles de ayuda oficial al desarrollo (AOD), la fragmentación de los proyectos y un panorama cada vez más diverso de actores del desarrollo. Esto limita la capacidad de los gobiernos de los países socios para dar prioridad a los acuerdos de rendición de cuentas mutua.
Más de dos tercios de los países socios (68 %) cuentan con un marco normativo que orienta la cooperación al desarrollo; sin embargo, son menos los que definen las funciones y responsabilidades de los distintos actores de desarrollo (Figura 1.11) (Capítulo 5). La mayoría de los países que disponen de marcos normativos integrales establecen objetivos comunes de eficacia en la cooperación al desarrollo, pero las deficiencias en los objetivos específicos de cada parte interesada condicionan la rendición de cuentas y su aplicación efectiva. En torno a un tercio de los países con objetivos de eficacia en la cooperación al desarrollo llevan a cabo evaluaciones conjuntas de seguimiento de los avances, mientras que muchos menos lo hacen de forma periódica o con una amplia gama de actores. Solo dos países ponen a disposición del público los resultados de estas evaluaciones inclusivas, lo que revela una deficiencia crucial en cuanto a la rendición de cuentas. Además, en los países en situación de fragilidad, la rendición de cuentas mutua podría requerir enfoques flexibles y adaptados al contexto. Estos resultados, junto con los cambios más amplios que se están produciendo en el panorama del desarrollo, sugieren que los países socios podrían estar iniciando una transición hacia la reestructuración de sus mecanismos institucionales, entre otras vías a través de los diálogos que forman parte de este ejercicio de monitoreo (analizados en los Capítulos 7 y 8).
Figura 1.11. Los países socios suelen carecer de los elementos que conforman un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad
Copiar enlace a Figura 1.11. Los países socios suelen carecer de los elementos que conforman un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidadNúmero de países que cuentan con todos los elementos correlativos de un mecanismo de rendición de cuentas mutua
Nota: Se puede obtener más información metodológica sobre este gráfico en la Figura 5.1 del Capítulo 5.
El porcentaje de la AOD bilateral desligada de los miembros del CAD parece haberse estancado en gran medida desde 2017 (Capítulo 3). Este dato contrasta con la tendencia previa positiva observada desde el compromiso del CAD sobre la desvinculación de la AOD de 2001. Los datos sobre la desvinculación de la ayuda comunicados al Sistema de Notificación de los Países Acreedores de la OCDE y utilizados en el ejercicio de monitoreo de la Alianza Global indican que el porcentaje de la AOD bilateral desligada de los miembros del CAD fue ligeramente más alta en 2017, el 82 %, que en 2024. Los niveles registrados en los años transcurridos entre las dos rondas de monitoreo han sido, en general, similares, y alcanzaron un discreto máximo en 2020, con un 85 %, seguido de un ligero descenso hasta situarse en el 79 % en 2024 (como se muestra en la Figura 3.6 del Capítulo 3).
Transparencia
La transparencia es una condición previa al fomento de la confianza y la rendición de cuentas, y resulta fundamental a la hora de establecer alianzas inclusivas. Publicar información genera presión interna para seguir mejorando. La transparencia también ayuda a los socios para el desarrollo a coordinar su apoyo, promover las sinergias y evitar al mismo tiempo la fragmentación y la duplicación de esfuerzos. La dimensión de la transparencia analiza en qué medida los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo ponen a disposición del público la información sobre la cooperación al desarrollo. Abarca la publicación de información clave sobre la cooperación al desarrollo por parte de los países socios, así como la divulgación por parte de los socios para el desarrollo de sus estrategias nacionales. Además, examina la calidad de la información que los socios facilitan a los sistemas y normas internacionales de transparencia (Capítulo 5).
Persisten las deficiencias en materia de transparencia en los países socios, ya que solo un reducido porcentaje de los socios para el desarrollo publica sus estrategias nacionales, y solo alrededor de la mitad de los gobiernos pone a disposición del público los informes de avances (Capítulo 5). De los 93 socios para el desarrollo que participan en la ronda de 2023-2026, el 85 % afirma contar con una estrategia nacional o un marco de colaboración que sirva de guía para la cooperación al desarrollo en los 44 países socios. De ellos, menos de dos tercios (63 %) ponen sus estrategias nacionales a disposición del público en los países socios (Figura 1.12). La mayoría de los países socios (91 %) ponen a disposición del público sus planes nacionales de desarrollo, mientras que más de la mitad (65 %) publican informes de avances al respecto. La disponibilidad pública de estos documentos permite a la sociedad civil y a otros agentes contribuir a garantizar la representación inclusiva de los colectivos vulnerables y marginados en los procesos nacionales de planificación del desarrollo.
Figura 1.12. Solo el 63 % de los socios para el desarrollo ponen a disposición del público sus estrategias nacionales
Copiar enlace a Figura 1.12. Solo el 63 % de los socios para el desarrollo ponen a disposición del público sus estrategias nacionalesPorcentaje de socios para el desarrollo que publican sus estrategias nacionales por tipo de socio
Cada vez son más los socios para el desarrollo que ponen a disposición del público la información sobre la cooperación al desarrollo de acuerdo con los sistemas y normas internacionales, aunque la calidad de dicha información no ha variado, lo que revela la falta de avances a nivel mundial (Capítulo 5). De los socios para el desarrollo que presentaron información al Sistema de Notificación de los Países Acreedores (CRS) de la OCDE y a la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI) en 2018 y 2025, y que además participaron en las rondas de monitoreo de 2018 y 2023-2026, solo el 32 % de sus informes obtuvo una calificación de excelente o buena en 2025, frente al 33 % en 2018 (Figura 1.13). Los socios para el desarrollo evaluados no han logrado mejoras significativas en el suministro de información prospectiva y no cumplen a la hora de garantizar la presentación puntual de datos; sin embargo, la información sobre la cooperación al desarrollo es más completa y precisa. Al analizar la calidad de la información facilitada al CRS, en torno a la mitad de los socios para el desarrollo evaluados muestran avances. De los 47 socios evaluados que presentaron informes al CRS entre 2018 y 2025 y que también participaron en las rondas de monitoreo de 2018 y 2023-2026, el 51 % ha mostrado avances en la calidad de sus datos, el 34 % ha empeorado y el 15 % no ha registrado cambios. No obstante, se observa un ligero descenso en el porcentaje de socios para el desarrollo que obtuvieron calificaciones de excelente, buena y adecuada por la información presentada a la IATI, en comparación con 2018. De los 38 socios con datos equiparables que presentaron información a la IATI entre 2018 y 2025 y que también participaron en las rondas de monitoreo de 2018 y 2023-2026, solo el 21 % ha logrado avances, mientras que el 29 % ha experimentado un retroceso. No se ha registrado ningún cambio en la mitad (50 %) de estos socios para el desarrollo.
Figura 1.13. La transparencia general de la cooperación al desarrollo se mantiene sin cambios, lo que subraya la ausencia de mejoras a nivel mundial desde 2018
Copiar enlace a Figura 1.13. La transparencia general de la cooperación al desarrollo se mantiene sin cambios, lo que subraya la ausencia de mejoras a nivel mundial desde 2018Calificaciones de los socios para el desarrollo en los dos sistemas y normas de transparencia, el CRS y la IATI
Nota: Se puede obtener más información metodológica sobre este gráfico en la Figura 5.3 del Capítulo 5.
Fuente: Los porcentajes son cálculos de los autores basados en las evaluaciones facilitadas por las secretarías del CRS de la OCDE y de la IATI.
No dejar a nadie atrás
En el documento final de Nairobi de la segunda Reunión de Alto Nivel de la Alianza Global (2016), los socios reafirmaron el compromiso de la Agenda 2030 de no dejar a nadie atrás y reconocieron que, “para ser eficaz, la cooperación al desarrollo no puede dejar a nadie rezagado”. Los socios también coincidieron en que se necesitan más y mejores datos que favorezcan la generación de información sobre quienes se están quedando atrás. Asimismo, identificaron la necesidad de continuar fomentando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, aspectos fundamentales de una cooperación eficaz al desarrollo, así como la importancia de centrarse en los niños y los jóvenes con vistas a lograr un desarrollo inclusivo, equitativo y sostenible para las generaciones actuales y futuras. La dimensión “no dejar a nadie atrás” abarca el grado en que se consulta a las mujeres y las niñas, a los jóvenes y los niños, y a los colectivos vulnerables y marginados en los procesos de planificación del desarrollo, diálogo y rendición de cuentas; la inclusión de prioridades, metas e indicadores de resultados en las estrategias de desarrollo; y la disponibilidad y el uso de datos y estadísticas desglosados que permitan orientar la planificación y supervisar los avances (Capítulo 2).
Para no dejar a nadie atrás, los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo deben centrarse en aquellas personas a las que resulta más difícil llegar (Capítulo 2). Casi todos los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo afirman haber establecido prioridades respecto a algunos grupos de población, mientras que los colectivos a los que resulta más difícil llegar corren el riesgo de que sus necesidades no se satisfagan. Tanto los gobiernos como los socios tienen mucho menos en cuenta las prioridades de desarrollo relacionadas con los grupos de población a los que es más difícil llegar, como los colectivos LGBTIQ+, las personas apátridas y los refugiados, las minorías étnicas, los pueblos indígenas y los desplazados internos (Figura 1.14). Esto puede explicarse, en parte, por el hecho de que los gobiernos de algunos países socios no reconocen la existencia de determinados colectivos. Respecto a los socios para el desarrollo, el reconocimiento de su existencia puede conllevar cierta sensibilidad política en sus relaciones con los gobiernos de algunos países socios, lo que podría explicar por qué las prioridades específicas de estos colectivos no aparecen de forma sistemática en sus estrategias nacionales.
Figura 1.14. Los grupos de población a los que resulta más difícil llegar reciben una atención menos consistente
Copiar enlace a Figura 1.14. Los grupos de población a los que resulta más difícil llegar reciben una atención menos consistenteProporción de planes nacionales de desarrollo (de los países socios) y estrategias nacionales (de los socios para el desarrollo) que incluyen prioridades dirigidas a diversos grupos de población
Nota: Tal y como se establece en el ODS 1.2, la categoría de “población más pobre” se define como los hombres, las mujeres, los niños y las niñas de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones según las definiciones nacionales de los países socios.
El seguimiento de los avances en los esfuerzos por no dejar a nadie atrás requiere sistemas estadísticos nacionales sólidos, capaces de generar datos fiables y suficientemente desglosados (Capítulo 2). Los países socios están desglosando cada vez más las metas y los indicadores de resultados, pero las prácticas siguen siendo desiguales entre los distintos grupos socioeconómicos y demográficos. En la mayoría de los países socios, la falta de datos continúa limitando la capacidad de supervisar los avances respecto a la población más vulnerable. Solo una pequeña proporción de países socios indica que dispone de una gran cantidad de datos desglosados. La mayoría de los países socios señalan que solo disponen de datos desglosados para algunos indicadores de resultados, mientras que un número mucho menor de países (5) cuenta con datos para todos los indicadores de resultados. Se suele disponer de más datos en las categorías de desglose que, en general, se fijan en los sistemas estadísticos nacionales y se recogen de forma rutinaria (como el sexo, la edad y la zona geográfica) (Figura 1.15), mientras que el desglose de datos más sensibles o especializados (como la situación migratoria o el origen étnico o identidad indígena) depende de si las encuestas incluyen las preguntas pertinentes, abarcan de manera adecuada a las poblaciones a las que es más difícil llegar o logran sortear con éxito la sensibilidad política o social. A fin de subsanar estas deficiencias será necesaria una inversión a largo plazo destinada a reforzar los sistemas estadísticos nacionales, así como un apoyo más coordinado de los socios para el desarrollo.
Figura 1.15. La escasez de datos dificulta el monitoreo de los avances respecto a la población más vulnerable
Copiar enlace a Figura 1.15. La escasez de datos dificulta el monitoreo de los avances respecto a la población más vulnerableProporción de países sobre los que se dispone de datos desglosados que permitan supervisar los avances en los indicadores de resultados, por categoría de desglose
Recuadro 1.1. El análisis del indicador 17.16.1 de los ODS revela que se está frenando el avance hacia un desarrollo eficaz
Copiar enlace a Recuadro 1.1. El análisis del indicador 17.16.1 de los ODS revela que se está frenando el avance hacia un desarrollo eficazEn las dos últimas rondas de monitoreo consecutivas de la Alianza Global (2018 y 2023-2026) han participado 52 países, entre los que se encuentran 28 países socios y 24 socios bilaterales de desarrollo, lo que ha generado resultados sobre el indicador 17.16.1 de los ODS: el número de países que informan de avances en los marcos multilaterales de monitoreo de la eficacia del desarrollo que respaldan la consecución de los ODS.
De los 52 países, el 62 % (32 países: 19 países socios y 13 socios para el desarrollo) señalan un descenso en el seguimiento de la eficacia del desarrollo por parte de las distintas partes interesadas, así como un deterioro general del desempeño, con más ámbitos en los que se observa un retroceso que en los que se aprecia una mejora (Figura 1.16). Solo 15 países (7 países socios y 8 socios para el desarrollo) informan de avances generales desde 2018 en relación con los elementos específicos que conforman estos marcos de monitoreo (para obtener más información, véase la fuente al final de este cuadro).
Los países socios registran avances desiguales, aunque se observan algunos avances notables. Son cada vez más los países que han mejorado en el seguimiento y la presupuestación de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, así como en la mejora de las estrategias de desarrollo y los marcos de resultados nacionales. Las tendencias en la calidad de los sistemas de gestión de las finanzas públicas son dispares, pues el deterioro observado en algunos países contrasta con las mejoras registradas en otros. Aún son necesarias iniciativas significativas que permitan ampliar la participación de la sociedad civil y establecer mecanismos eficaces de rendición de cuentas mutua en el ámbito de la cooperación al desarrollo.
Los socios para el desarrollo muestran pocas mejoras, pero siguen alineándose de forma moderada con las prioridades de los países socios. Se observan avances marginales en la previsibilidad anual, aunque los niveles generales siguen siendo elevados, y los socios para el desarrollo continúan ajustando los resultados de los nuevos proyectos a las estrategias de los países socios. Es necesario redoblar los esfuerzos por potenciar el uso, por parte de los socios para el desarrollo, de los marcos de resultados e indicadores nacionales, así como de los sistemas gubernamentales de monitoreo y estadísticos, a la hora de supervisar la ejecución de los proyectos de cooperación al desarrollo. Es preciso colaborar con el fin de mejorar la previsibilidad a medio plazo (planes de previsión de gasto), desvincular la ayuda y ajustar la presentación de informes sobre las actividades de cooperación y los flujos financieros a los sistemas y normas internacionales.
Resulta indispensable que todos los países, tanto los que reciben como los que proveen cooperación al desarrollo, adopten medidas urgentes destinadas a invertir la tendencia negativa en el porcentaje de cooperación al desarrollo que figura en los presupuestos nacionales y está sujeta a control parlamentario.
Figura 1.16. Los países que no registran avances superan a los que sí lo hacen en lo que respecta a los marcos multilaterales de supervisión de la eficacia del desarrollo
Copiar enlace a Figura 1.16. Los países que no registran avances superan a los que sí lo hacen en lo que respecta a los marcos multilaterales de supervisión de la eficacia del desarrolloNúmero de países socios y socios para el desarrollo que registran avances en los marcos multilaterales de supervisión de la eficacia del desarrollo, ODS 17.16.1
Nota: Según los resultados de 52 países, entre los que se encuentran 28 países receptores de cooperación al desarrollo y 24 países proveedores.
Fuente: Metadatos del indicador 17.16.1 de los ODS, https://unstats.un.org/sdgs/metadata/files/Metadata-17-16-01.pdf
1.3. De cara al futuro
Copiar enlace a 1.3. De cara al futuroLos actores del desarrollo han asumido compromisos ambiciosos en materia de cooperación eficaz al desarrollo en la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada en Sevilla en 2025; los avances en este sentido dependerán, en última instancia, de la medida en que los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo los traduzcan en acciones sostenidas y les den seguimiento. Los datos de monitoreo de la Alianza Global son pertinentes para estos compromisos, y los resultados muestran que serán necesarias iniciativas significativas que permitan a los socios cumplirlos.
En un panorama de cooperación al desarrollo cada vez más complejo, fragmentado y marcado por una mayor variedad de actores y prioridades, será fundamental redoblar los esfuerzos por consolidar la apropiación nacional, la transparencia, el uso de los sistemas nacionales y la rendición de cuentas mutua con el fin de garantizar que la cooperación genere resultados tangibles. Las conclusiones de esta ronda de monitoreo destacan tanto las deficiencias persistentes como las oportunidades emergentes: aunque los avances siguen siendo desiguales, el renovado énfasis del ejercicio de monitoreo en la reflexión, el diálogo y la acción ofrece a los actores del desarrollo una ocasión concreta y una vía para adaptar las prácticas de cooperación a las realidades cambiantes y, de este modo, promover la aplicación de estos compromisos. En conjunto, los resultados señalan la importancia de adoptar enfoques más coherentes, inclusivos y dirigidos por los propios países, basados en un diálogo fundamentado en datos y en alianzas más sólidas. En este contexto, la Alianza Global puede seguir respaldando estas iniciativas mediante el fomento del diálogo y el aprendizaje y contribuyendo a que los datos se traduzcan en medidas encaminadas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, al tiempo que ayuda a orientar la evolución de la cooperación al desarrollo más allá de 2030.