En este capítulo se analiza cómo los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo están abordando la rendición de cuentas mutua en un panorama del desarrollo cada vez más fragmentado y complejo. Asimismo, se evalúa la transparencia de la cooperación al desarrollo examinando la calidad de la información facilitada en los sistemas y normas internacionales, si las estrategias de desarrollo y los informes de avances sobre su aplicación se ponen a disposición del público, y en qué medida los parlamentos pueden ejercer una supervisión efectiva.
Hacia una cooperación al desarrollo más eficaz – Informe de avances 2026
5. Rendición de cuentas mutua y fomento de la transparencia
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Conclusiones principales
Copiar enlace a Conclusiones principalesLos mecanismos de rendición de cuentas mutua en relación con los compromisos sobre la eficacia del desarrollo parecen estar cambiando, ya que los gobiernos de los países socios están reestructurando sus marcos institucionales con el fin de gestionar mejor un panorama de cooperación y un contexto mundial en evolución. Como consecuencia, la capacidad institucional de los países socios, y posiblemente su voluntad política, respecto a la rendición de cuentas mutua se ve cada vez más mermada. La mayoría de los países socios no cumplen los criterios relativos a la existencia de mecanismos de calidad de rendición de cuentas mutua que garanticen una cooperación al desarrollo eficaz. Aunque más de la mitad de los países socios cuentan con un marco normativo que permite orientar la cooperación al desarrollo, a menudo carecen de funciones y objetivos específicos para diversos actores, como la sociedad civil, el sector privado y los proveedores de cooperación Sur-Sur. Estas carencias subrayan la necesidad de avanzar hacia marcos más inclusivos que abarquen a un abanico más amplio de partes interesadas, de modo que se garantice que todos los actores pertinentes rindan cuentas en cuanto a la consecución de los resultados de desarrollo.
La transparencia de la cooperación al desarrollo a nivel mundial sigue siendo desigual. Se ha registrado un aumento entre los socios para el desarrollo que comunicaron, tanto en la ronda de monitoreo de 2018 como en la de 2023-2026, haber puesto a disposición del público datos sobre la cooperación al desarrollo mediante la presentación de información al Sistema de Notificación de los Países Acreedores (CRS) y a la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI). Sin embargo, la calidad de la información es irregular. No se han producido mejoras significativas en lo que respecta al suministro de información prospectiva o a garantizar una presentación puntual, aunque la información facilitada es más completa y precisa. Dado que más de la mitad de los socios para el desarrollo se encuentran en la categoría de “necesita mejorar”, se requieren enfoques específicos para lograr mejoras más amplias y duraderas en la transparencia de la cooperación al desarrollo.
También es necesaria una mayor transparencia en los países socios, tanto por parte de sus gobiernos como de los socios para el desarrollo. Menos de dos tercios de los socios para el desarrollo hacen públicas sus estrategias nacionales y, aunque casi todos los países socios (43) cuentan con un plan o una estrategia nacional de desarrollo, solo 22 publican informes de avances al respecto. Los parlamentos reciben información sobre la cooperación al desarrollo en el 71 % de los países socios, pero en su mayoría previa solicitud y no de forma sistemática. Además, puesto que menos de la mitad de la cooperación al desarrollo (41 %) figura en los presupuestos nacionales de los gobiernos de los países socios, la capacidad de los parlamentos de supervisar la planificación y garantizar la rendición de cuentas es limitada. El escaso porcentaje de la cooperación al desarrollo consignada en el presupuesto también refleja la modesta cantidad de información prospectiva que los socios para el desarrollo facilitan a los países socios sobre sus planes de previsión de gastos. Es preciso disponer de información más previsible y transparente sobre la cooperación al desarrollo programada con el fin de que los gobiernos puedan integrar los recursos destinados a ella en los presupuestos nacionales y facilitar así la supervisión parlamentaria.
La rendición de cuentas mutua es el pilar fundamental que transforma la cooperación internacional al desarrollo de modo que pasa de ser una transferencia unilateral de recursos a una alianza equitativa, ya que exige tanto a los países socios como a los socios para el desarrollo que se hagan responsables mutuamente de los compromisos conjuntos asumidos (OECD, 2005[1]); (OECD, 2011[2]). La rendición de cuentas y la transparencia son indisolubles (UN DESA, 2025[3]). La disponibilidad pública de datos sobre la cooperación al desarrollo es esencial a la hora de fomentar la responsabilidad nacional, ya que proporciona a los parlamentos, a la sociedad civil y a la ciudadanía la información necesaria para supervisar los avances y examinar los resultados, lo que permite adoptar un enfoque del desarrollo que involucre a toda la sociedad y garantiza que no se deja a nadie atrás (UN, 2015[4]).
Este capítulo comienza esbozando los innumerables retos globales que dan lugar a un panorama de cooperación al desarrollo en constante evolución, en el que la rendición de cuentas mutua y la transparencia son cruciales para una cooperación al desarrollo eficaz. En este contexto, se evalúa la calidad de los mecanismos de rendición de cuentas mutua (Sección 5.1). En la Sección 5.2 se examina la calidad de la información facilitada por los socios para el desarrollo a un sistema y una norma internacionales de transparencia, mientras que en la Sección 5.3 se considera en qué medida los gobiernos de los países socios y los socios para el desarrollo garantizan la transparencia al poner a disposición del público la información sobre la cooperación al desarrollo, de modo que también facilite la supervisión nacional en los países socios.
5.1. Las estructuras nacionales de rendición de cuentas se están viendo superadas por los cambios en los recursos, las modalidades y las crisis mundiales
Copiar enlace a 5.1. Las estructuras nacionales de rendición de cuentas se están viendo superadas por los cambios en los recursos, las modalidades y las crisis mundialesEl concepto y la práctica de la rendición de cuentas mutua se ven puestos a prueba por las profundas transformaciones estructurales que se están produciendo en la arquitectura financiera mundial para el desarrollo. Si bien los compromisos históricos en materia de responsabilidad compartida y transparencia siguen estando profundamente arraigados en los acuerdos mundiales (UN, 2015[4]), la realidad de las operaciones en los países parece haber sufrido un cambio radical. Las alianzas bilaterales y multilaterales tradicionales que en su día sustentaron los mecanismos de rendición de cuentas se enfrentan ahora a una proliferación de nuevos actores, diversos instrumentos de financiación y prioridades geopolíticas contrapuestas (Klingebiel and Sumner, 2025[5]). Por consiguiente, parece que los mecanismos concebidos en un principio con el objetivo de fomentar la confianza, armonizar los recursos con las estrategias nacionales de desarrollo y mejorar la eficacia de la cooperación al desarrollo se encuentran en plena transformación. Aún no ha aparecido un modelo nuevo, al menos en lo que respecta a un patrón reconocible en todos los países socios.
Los países socios afrontan una serie de dificultades, desde la disminución de la AOD y la fragmentación de los proyectos a un panorama cada vez más diverso de actores del desarrollo, que socavan su capacidad para la rendición de cuentas mutua, así como la prioridad que se le concede. Una disminución relativa de la AOD, ya sea en términos reales o como porcentaje de la renta nacional bruta (RNB), ha provocado, en algunos contextos, una reducción o un cambio involuntario de las prioridades de las unidades centrales de gestión de la ayuda. Históricamente, estos departamentos especializados se han basado en la masa crítica de la AOD a la hora de reunir a los socios para el desarrollo y promover marcos nacionales de rendición de cuentas. A medida que los volúmenes de la AOD fluctúan o se reducen, estas unidades corren el riesgo de perder la influencia institucional necesaria para la coordinación. Además, se insta a los países que están en vías de cumplir, o ya cumplen, los requisitos de graduación de la categoría de país menos desarrollado o los criterios para recibir la AOD a que reevalúen sus prioridades y la asignación de recursos y capacidades que les permitan alcanzar los objetivos nacionales de desarrollo (UN DESA, 2024[6]). La fragmentación de las intervenciones también presenta un reto. Si bien, por un lado, ha aumentado el número de socios para el desarrollo, por otro, el volumen de las subvenciones de AOD ha experimentado una disminución significativa (UNOSSC, 2021[7]). Esto supone una gran carga administrativa para los países socios cuando tienen que gestionar multitud de intervenciones a pequeña escala y sin conexión entre sí, lo que puede paralizar sus actividades. Por ello, avanzar más allá de la mera coordinación, que ya de por sí puede conllevar dificultades, hacia una rendición de cuentas mutua más sólida sigue siendo una tarea ardua. Un panorama de la cooperación al desarrollo que se amplía con rapidez y exige la inclusión de actores y modalidades no tradicionales complica aún más la situación. La creciente influencia de la cooperación Sur-Sur y la mayor participación del sector privado exigen que los países socios adapten la estructura de la cooperación al desarrollo, concebida en un principio para los donantes tradicionales del CAD (UNOSSC, 2021[7]). Al ampliarse el ámbito de aplicación para abarcar una gran variedad de flujos financieros y partes interesadas, esto puede llevar a que los mecanismos de rendición de cuentas mutua existentes se vean desbordados más allá de su capacidad prevista (UN DESA, 2025[3]).
Al mismo tiempo, estas restricciones nacionales se ven agravadas por cambios globales: la estructura tradicional de rendición de cuentas se ve cada vez más socavada por la financiación de respuesta a las crisis, las presiones geopolíticas y las perturbaciones persistentes derivadas de la pandemia mundial. Los efectos en cascada de las recientes crisis mundiales han acelerado un cambio hacia modalidades de financiación aceleradas que, por su propia naturaleza, eluden los marcos de monitoreo establecidos y dirigidos por los propios países. En la actualidad, una proporción cada vez mayor de la financiación mundial está impulsada por las crisis y se destina a la respuesta humanitaria rápida (UNCTAD, 2025[8]). Aunque es esencial para el socorro inmediato, la financiación de emergencia suele carecer de la planificación cíclica a largo plazo y de las estructuras comunes de presentación de datos que son fundamentales en la cooperación al desarrollo tradicional, lo que resta un volumen significativo de recursos al ámbito de la rendición de cuentas mutua. Al mismo tiempo, existe la preocupación de que la evolución de la geopolítica mundial haya ido desplazando cada vez más la financiación para el desarrollo de un modelo de alianza colectiva hacia otro caracterizado por compromisos transaccionales, es decir, una cooperación para el desarrollo motivada en gran medida por la alineación diplomática y los intereses de seguridad, en lugar de por la reducción de la pobreza o el desarrollo de capacidades a largo plazo (Klingebiel and Sumner, 2025[5]). Además, los datos indican que la cooperación al desarrollo con motivaciones políticas puede resultar menos eficaz (Dreher, Eichenauer and Gehring, 2018[9]). Estos cambios estructurales se ven agravados aún más por el deterioro institucional persistente provocado por la pandemia de COVID-19. Tal y como se señala en el informe de monitoreo de la Alianza Global de 2019, en aquel momento ya se estaban produciendo cambios en los mecanismos de rendición de cuentas mutua (OECD/UNDP, 2019[10]). Es posible que la pandemia, con el cambio de prioridades de los gobiernos y la suspensión de las reuniones presenciales habituales de coordinación y participación de las partes interesadas, haya contribuido aún más al deterioro generalizado de dichos mecanismos que se ha observado en los países. Es crucial tener en cuenta este contexto en constante evolución, caracterizado por la superposición de presiones sistémicas y transiciones institucionales a la hora de interpretar la evaluación de la Alianza Global sobre la rendición de cuentas mutua en los distintos países.
En este panorama del desarrollo en constante evolución, son pocos los países socios que cuentan con un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad en favor de una cooperación al desarrollo eficaz. El monitoreo de la Alianza Global evalúa la calidad de estos mecanismos en los países socios a través de cinco elementos secuenciales de refuerzo mutuo que contribuyen a una rendición de cuentas sólida: contar con un marco normativo integral para la cooperación al desarrollo, establecer objetivos nacionales, evaluar con periodicidad los avances hacia dichos objetivos, garantizar que en las evaluaciones participan todas las partes interesadas y publicar los resultados1. Los resultados de la ronda de 2023-2026 muestran que solo 3 de los 44 países evaluados cuentan con al menos 4 de los 5 elementos que conforman un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad en favor de una cooperación al desarrollo eficaz (fila inferior en la Figura 5.1). Si bien estos resultados sugieren que dichos mecanismos de los países socios continúan teniendo un alcance parcial y carecen de la combinación de elementos necesarios para funcionar con eficacia, esto debe interpretarse en el contexto de los cambios en el panorama general político y de cooperación al desarrollo mencionados anteriormente. En las tres secciones siguientes se evalúa el avance de los países en relación con los elementos enumerados en la Figura 5.1 a continuación: marcos normativos integrales (elemento 1), objetivos para todos los actores del desarrollo (elemento 2) y evaluaciones conjuntas (elementos 3 a 5).
Figura 5.1. Los países socios suelen carecer de los elementos que conforman un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad
Copiar enlace a Figura 5.1. Los países socios suelen carecer de los elementos que conforman un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidadNúmero de países que cuentan con todos los elementos correlativos de un mecanismo de rendición de cuentas mutua
Nota: La metodología de monitoreo de la Alianza Global evalúa los cinco elementos del gráfico anterior de forma correlativa. Se pregunta a todos los países si cuentan con un marco normativo que reconozca las funciones y responsabilidades de las distintas partes interesadas y si se han establecido objetivos nacionales para evaluar el desempeño de esos actores. Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas es “no”, no se formulan las preguntas posteriores, relativas a la existencia de evaluaciones recíprocas periódicas e inclusivas que examinen los avances en la consecución de estos objetivos y la disponibilidad pública de los resultados. Contar con un mecanismo de rendición de cuentas mutua de calidad implica que deben reunirse 4 de los 5 elementos (por lo tanto, aunque solo 2 países reunieron los 5 elementos, 3 países reunieron 4 de ellos).
En la mayoría de los países que disponen de un marco normativo que orienta la cooperación al desarrollo, dicho marco es integral
Más de dos tercios de los países socios (68 %) disponen de un marco normativo que orienta la cooperación al desarrollo, y la mayoría de ellos son integrales. Lo ideal es que los países cuenten con un marco normativo que defina los objetivos de la cooperación al desarrollo para fomentar la rendición de cuentas mutua. Estos marcos suelen adoptar la forma de una política nacional de cooperación al desarrollo o pueden estar integrados en una estrategia nacional de desarrollo. Estos marcos son importantes porque contribuyen a armonizar las actividades de los gobiernos y los socios para el desarrollo con las prioridades nacionales, mejoran la coordinación entre las partes interesadas y refuerzan la rendición de cuentas con el fin de lograr los resultados de desarrollo. De los 44 países que presentaron informes en la ronda de 2023-2026, 30 indicaron que contaban con marcos normativos que orientan las iniciativas de las partes interesadas en favor de una cooperación al desarrollo eficaz. A la hora de evaluar su calidad, se estimó que los marcos normativos de 28 países eran integrales (elemento 1 de la Figura 5.1). Se considera que los marcos normativos son integrales si definen la visión y los objetivos de la cooperación al desarrollo en un país socio; las funciones y responsabilidades de los distintos actores (que se analizan más adelante); y los diversos mecanismos que se utilizarán para fomentar la rendición de cuentas mutua. Es alentador que casi todos los marcos normativos existentes se consideren integrales. Sin embargo, en el caso de los pocos países que aún carecen de un marco normativo integral, y de los 14 que carecen de cualquier tipo de marco normativo, esto revela una deficiencia crucial que habría que subsanar como medida encaminada a fortalecer la rendición de cuentas.
Si bien los 30 marcos normativos definen las funciones y responsabilidades de los socios bilaterales y multilaterales de desarrollo, muchos de ellos también incluyen orientaciones dirigidas a la sociedad civil y al sector privado (Figura 5.2), lo que refleja la creciente variedad de partes interesadas que participan en la cooperación al desarrollo. Asimismo, revela que los países están adoptando cada vez más enfoques que abarcan a toda la sociedad para alcanzar los objetivos de desarrollo (Capítulo 2). Sin embargo, pocos países han incorporado las funciones de otros actores, como los proveedores de cooperación Sur-Sur, los gobiernos locales, los parlamentarios, las fundaciones y los sindicatos (Figura 5.2). Aunque es posible que algunos de los actores con menor representación no participen de forma tan activa en la cooperación al desarrollo en el ámbito nacional, estas deficiencias acentúan las dificultades existentes debido a los cambios que se están produciendo, como se ha mencionado antes, en el panorama de la cooperación al desarrollo y subrayan la necesidad de evolucionar hacia marcos más inclusivos que abarquen a un abanico más amplio de partes interesadas, garantizando así que todos los actores pertinentes rindan cuentas respecto a la consecución de los resultados de desarrollo. Numerosos marcos normativos (24 de los 30 presentados) especifican las preferencias de los países socios en cuanto a la modalidad de ayuda que reciben de los socios para el desarrollo (por ejemplo, apoyo presupuestario o apoyo al sector público, entre otros), y casi todos (28 de los 30) exigen a los socios para el desarrollo que envíen datos a los sistemas de gestión de la información de los países socios (Capítulo 3).
Figura 5.2. La identificación de las funciones y responsabilidades en los marcos normativos de los países socios varía según el tipo de actor del desarrollo
Copiar enlace a Figura 5.2. La identificación de las funciones y responsabilidades en los marcos normativos de los países socios varía según el tipo de actor del desarrolloNúmero de países que cuentan con marcos normativos que identifican las funciones y responsabilidades de los actores del desarrollo, por tipo de actor
En la mayoría de los países se establecen los objetivos comunes tanto del Gobierno como de los socios para el desarrollo, pero con mucha menos frecuencia los de otros actores
La falta de identificación de las funciones y responsabilidades de los distintos actores en los marcos normativos de la cooperación al desarrollo, tal y como se analiza en la Figura 5.2, resulta aún más acusada en lo que respecta a los objetivos de las partes interesadas en este ámbito. Estos objetivos son importantes porque permiten medir los avances en el cumplimiento de los compromisos en materia de cooperación al desarrollo. Casi todos los países que cuentan con marcos normativos integrales han establecido los objetivos relativos a la cooperación al desarrollo eficaz, tanto del Gobierno como de los socios oficiales para el desarrollo (26 de un total de 28 países). Sin embargo, estos objetivos rara vez se adaptan a tipos concretos de actores del desarrollo, lo que apunta a una ausencia generalizada de claridad en torno a los objetivos y los compromisos asociados de dichos actores. Solo 12 países han fijado, al menos, los objetivos concretos de los socios bilaterales y multilaterales de desarrollo, lo cual es fundamental para poner en práctica de manera eficaz las funciones y responsabilidades de las partes interesadas recogidas en el marco normativo (elemento 2 de la Figura 5.1). Al desglosar los datos por tipo de parte interesada, se observa que una proporción menor de los gobiernos de estos 12 países socios también ha establecido los objetivos específicos de otros actores del desarrollo: Nueve de los países han determinado los objetivos de las OSC, siete los del sector privado, seis los de los proveedores de cooperación Sur-Sur y cinco los de las fundaciones. Los resultados de la encuesta del Foro sobre Cooperación para el Desarrollo2 de 2025 muestran, asimismo, que los objetivos de las políticas nacionales de cooperación para el desarrollo se centran sobre todo en los actores gubernamentales nacionales (y sectoriales) (89 %), con una incorporación reducida de los objetivos de otros tipos de socios para el desarrollo (UN DESA, 2025[3]). Esto, junto con la creciente diversidad de actores y modalidades, pone de relieve la necesidad de adoptar un enfoque más inclusivo a la hora de establecer objetivos, que garantice que todas las partes interesadas pertinentes rindan cuentas en la aplicación de las prioridades de cooperación al desarrollo identificadas conjuntamente.
Solo en cuatro países se llevan a cabo evaluaciones conjuntas periódicas e inclusivas de seguimiento de los avances, y solo dos de ellos las ponen a disposición del público
En torno a un tercio de los países que cuentan con objetivos de eficacia en la cooperación al desarrollo realizan evaluaciones conjuntas de seguimiento de los avances, pero son menos los que lo hacen de forma periódica o con una amplia gama de actores, lo que revela una deficiencia crucial en la rendición de cuentas. Es necesario realizar evaluaciones periódicas e inclusivas para que los gobiernos de los países socios, los socios para el desarrollo y otros actores puedan hacer balance de los avances, identificar los ámbitos que requieren un esfuerzo conjunto y entablar un diálogo sobre los objetivos que exigen una acción colectiva con el fin de lograr un desarrollo sostenible a largo plazo. De los 12 países que han fijado los objetivos de cooperación eficaz de los diversos actores del desarrollo (elemento 2 de la Figura 5.1), solo 8 han realizado evaluaciones recíprocas de los avances en la consecución de dichos objetivos con socios oficiales de desarrollo en los últimos tres años. Se debe añadir que estas evaluaciones no suelen estar integradas en los procesos habituales de planificación y seguimiento del desarrollo del gobierno. Esto resulta preocupante, ya que la falta de evaluaciones de la rendición de cuentas mutua socava las iniciativas de seguimiento de los avances en los objetivos y compromisos de cooperación al desarrollo en los distintos países. De los 8 países que realizan evaluaciones recíprocas, solo cuatro lo hacen de forma periódica (elemento 3 de la Figura 5.1), mientras que los otros 4 lo hacen de forma puntual. Además, solo 3 de los 4 países que efectúan estas evaluaciones periódicas lo hacen de forma inclusiva, es decir, intervienen partes interesadas aparte del Gobierno y los socios oficiales de desarrollo, lo que refleja un planteamiento más amplio e inclusivo de la rendición de cuentas (elemento 4 en Figura 5.1). Aunque puede priorizarse el diálogo multilateral a través de otros mecanismos de coordinación existentes en los países, las evaluaciones recíprocas inclusivas, transparentes, guiadas por las políticas y basadas en objetivos siguen siendo fundamentales, ya que proporcionan la base empírica necesaria para hacer un seguimiento de los objetivos de cooperación al desarrollo. En su afán por garantizar la transparencia, Filipinas (Recuadro 5.1) es uno de los dos países que también pone a disposición del público los resultados de estas evaluaciones inclusivas (elemento 5 de la Figura 5.1).
Recuadro 5.1. Cómo incorpora Filipinas la rendición de cuentas mutua a su marco de cooperación al desarrollo
Copiar enlace a Recuadro 5.1. Cómo incorpora Filipinas la rendición de cuentas mutua a su marco de cooperación al desarrolloEl mecanismo de rendición de cuentas mutua de Filipinas en materia de cooperación al desarrollo se enmarca en el Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028, el plan nacional de desarrollo oficial del país que orienta las prioridades de desarrollo y su ejecución. El Plan define indicadores cuantificables, objetivos intermedios y procesos de monitoreo con el fin de garantizar la rendición de cuentas de los organismos gubernamentales y los socios para el desarrollo en relación con los resultados de desarrollo comunes:
Objetivos nacionales: El Plan incluye un marco estructurado, denominado matriz de resultados, que traduce la estrategia nacional de desarrollo de Filipinas en indicadores cuantificables, datos de referencia y metas de seguimiento de los avances en la consecución de los objetivos de desarrollo. Estas metas se aplican a los organismos gubernamentales nacionales, a los socios para el desarrollo y a otros actores que ejecutan programas en consonancia con el Plan. Los socios para el desarrollo adaptan sus estrategias nacionales o marcos de colaboración a los objetivos del Plan con el fin de garantizar que su cooperación respalde las prioridades nacionales y los objetivos comunes.
Evaluaciones conjuntas de los avances: Se llevan a cabo evaluaciones recíprocas entre el Gobierno nacional y los socios para el desarrollo con vistas a examinar los avances en la consecución de los objetivos de cooperación al desarrollo establecidos en el Plan. Las evaluaciones analizan si se están cumpliendo los compromisos y las metas fijados por el Gobierno y los socios para el desarrollo, utilizando los mecanismos de coordinación existentes, como la revisión de la cartera de AOD y las misiones de los socios bilaterales de desarrollo, que ofrecen oportunidades estructuradas para realizar estas evaluaciones conjuntas.
Monitoreo y evaluación periódicos: Los organismos gubernamentales, los socios para el desarrollo y otros actores encargados de la ejecución de proyectos y programas de desarrollo deben presentar informes de desempeño y resultados que se ajusten a la matriz de resultados del Plan. Esta presentación de informes permite analizar y documentar anualmente los avances en la consecución de los objetivos económicos y sectoriales a través del informe sobre el desarrollo de Filipinas, que constituye el principal informe de avances sobre la ejecución del plan nacional de desarrollo.
Participación de múltiples partes interesadas en las evaluaciones de rendición de cuentas: En las evaluaciones de rendición de cuentas de Filipinas intervienen múltiples partes interesadas, aparte del Gobierno nacional, entre las que se encuentran las OSC, grupos del sector privado, sindicatos, administraciones locales y socios para el desarrollo. Estas partes interesadas intervienen en consultas y procesos de monitoreo y, en algunos casos, actúan como observadores independientes que evalúan los avances en la ejecución de los proyectos y programas de desarrollo.
Transparencia pública de los resultados de las evaluaciones: Los resultados de las evaluaciones de la cooperación al desarrollo y de los análisis de los avances se hacen públicos, normalmente en el plazo de unos meses tras la evaluación, con el fin de favorecer la supervisión pública y la transparencia de esta evaluación de los avances en la consecución de los resultados.
Fuente: Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (2023[11]), Plan de Desarrollo de Filipinas 2023–2028 (plan completo y marcos de monitoreo), https://pdp.depdev.gov.ph/philippine-development-plan-2023-2028/; Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (2023[12]), Informe de desarrollo de Filipinas 2023, https://pdp.depdev.gov.ph/pdr-2023/; Autoridad Nacional de Economía y Desarrollo (2023[13]). (2023), Matrices de resultados del Plan de Desarrollo de Filipinas 2023-2028, https://sdg-space.depdev.gov.ph/depdev/matrices.
En los países en situación de fragilidad, la rendición de cuentas mutua podría requerir enfoques flexibles y adaptados al contexto. Somalia, un país que llevó a cabo una versión del ejercicio de monitoreo adaptada a situaciones de fragilidad y conflicto3, informó de que, en lugar de recurrir a una evaluación recíproca formal de los objetivos de cooperación eficaz al desarrollo, utilizó un mecanismo informal de diálogo. El proceso se adaptó al contexto de Somalia y se basó en las funciones y responsabilidades de los distintos actores, incluidos aquellos ajenos al Gobierno y a los socios oficiales de desarrollo. Aunque este diálogo informal no sustituye las evaluaciones recíprocas formales, sigue siendo una vía importante para involucrar a las partes interesadas en los objetivos de rendición de cuentas mutua. Unos mecanismos de diálogo eficaces pueden ayudar a coordinar los esfuerzos por alcanzar los objetivos de eficacia del desarrollo fijados de manera conjunta, siempre que las funciones y responsabilidades de las partes interesadas estén claramente definidas.
Varios países que presentan deficiencias en su mecanismo de rendición de cuentas mutua han seguido utilizando las evaluaciones recíprocas de forma significativa. Honduras, Indonesia, Jordania, Moldavia y la República Democrática Popular Lao organizan foros nacionales de cooperación o alianza en los que los resultados de las evaluaciones recíprocas fundamentan los debates entre las distintas partes interesadas, lo que conduce a la adopción de medidas o planes de acción conjuntos4. Esto pone de relieve cómo las evaluaciones recíprocas pueden impulsar medidas concretas en favor de una cooperación al desarrollo más eficaz al respaldar las alianzas y los mecanismos de diálogo nacionales existentes. Además, estos países utilizaron los resultados de las evaluaciones recíprocas con el fin de contribuir al seguimiento de los ODS y a la elaboración de informes nacionales, así como con miras a elaborar los exámenes nacionales voluntarios presentados en el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas. A pesar de estos usos alentadores de las evaluaciones recíprocas en los procesos nacionales de desarrollo, siguen existiendo importantes deficiencias en cuanto a su inclusividad, sobre todo en lo que se refiere a la participación de un abanico más amplio de actores y a garantizar la disponibilidad pública de los resultados.
Estos resultados, junto con los cambios más generales que se están produciendo en el panorama del desarrollo, sugieren que los mecanismos de rendición de cuentas mutua están en constante evolución. Estos factores parecen haber llevado a los gobiernos de los países socios a plantearse una reestructuración de sus marcos institucionales con el fin de gestionar mejor el cambiante panorama de la cooperación. La reestructuración suele coincidir con una disminución notable en la participación de los socios para el desarrollo en los foros o plataformas nacionales de cooperación al desarrollo existentes (UN DESA, 2025[3]). Estas modificaciones estructurales ya estaban influyendo en la forma en que el ejercicio de monitoreo de la Alianza Global, que constituye en sí mismo un ejercicio de rendición de cuentas mutua a escala mundial para una cooperación al desarrollo eficaz, se llevó a cabo en 2018 en los distintos países, y parecen seguir determinando la aplicación de dichos mecanismos en la actualidad (OECD/UNDP, 2019[10]). En la Parte II de este informe se analiza cómo los países socios están empezando a adaptarse y a replantearse los mecanismos de rendición de cuentas (véanse las reflexiones al respecto de Uganda sobre el establecimiento de un marco conjunto de rendición de cuentas y resultados en el Capítulo 7).
5.2. Los socios para el desarrollo transmiten cada vez más información a los sistemas y normas internacionales
Copiar enlace a 5.2. Los socios para el desarrollo transmiten cada vez más información a los sistemas y normas internacionalesUn creciente número de socios para el desarrollo ponen a disposición del público información sobre la cooperación al desarrollo. La Alianza Global supervisa la transparencia a nivel mundial mediante la evaluación de la información que los socios para el desarrollo facilitan a dos sistemas y normas de información internacionales, el Sistema de Notificación de los Países Acreedores (CRS) y la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI). El Recuadro 5.2 ofrece más detalles sobre estos sistemas, las normas afines y el método de medición. En general, ha aumentado el número de socios para el desarrollo que incorporan datos a uno o ambos sistemas, con un incremento del 19 % desde 2018 en el caso del CRS (de 96 a 114) y un aumento del 34 % (de 58 a 78) en el caso de la IATI. Sin embargo, de los 93 socios para el desarrollo que participaron en la ronda de monitoreo 2023-2026 (recogidos en el Anexo A), 47 enviaron información a la IATI en 2025 (frente a los 45 de 2018) y 52 al CRS el mismo año (frente a los 49 de 2018). En total, dos tercios (60) de los socios para el desarrollo que participaron en la ronda de 2023-2026 incorporaron información a al menos a uno de los dos sistemas en 2025. No obstante, un subgrupo más reducido (39) afirma enviar datos a ambos. Esto señala la necesidad de que los socios para el desarrollo presenten datos de forma más constante a ambos sistemas con el fin de mejorar la transparencia de la cooperación al desarrollo. En los siguientes apartados de este capítulo se analiza la calidad de la información facilitada al CRS y a la IATI en 2018 y 20255 por parte de los 60 socios para el desarrollo que incorporaron datos al menos a uno de estos sistemas o a ambos y que participaron en la ronda de monitoreo 2023-2026.
Recuadro 5.2. Indicadores internacionales de transparencia en la cooperación al desarrollo: el CRS y la IATI
Copiar enlace a Recuadro 5.2. Indicadores internacionales de transparencia en la cooperación al desarrollo: el CRS y la IATIEste dos sistemas y normas, utilizados para evaluar la transparencia de la cooperación al desarrollo, se reconocen en el acuerdo de la Alianza de Busan (apartado 23) (OECD, 2011[2]) por su importancia y complementariedad: el Sistema de Notificación de los Países Acreedores proporciona información estadística, mientras que la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda aporta datos sobre la gestión:
El Sistema de Notificación de los Países Acreedores (CRS) de la OCDE registra los flujos de cooperación al desarrollo por actividad de los socios bilaterales y multilaterales con fines estadísticos, de rendición de cuentas y de monitoreo. Ofrece datos sobre los flujos financieros entre los proveedores y los países socios, lo que permite analizar dónde y cuánto se gasta en actividades de desarrollo. El CRS se centra principalmente en los datos financieros y aporta información sobre la ayuda mundial al desarrollo. A los socios para el desarrollo se les evalúa en función de la precisión, la puntualidad y la exhaustividad de los datos que facilitan, así como de la calidad general de su presentación inicial de datos, y se realizan evaluaciones periódicas con el fin de garantizar la coherencia y la comparabilidad de los datos sobre la financiación en favor del desarrollo entre los distintos países.1
La Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda (IATI) complementa las clasificaciones estadísticas del CRS (incluido el uso de listas de códigos del CRS reproducidas e identificadores pertinentes) y es un estándar de datos abiertos que permite a los socios bilaterales y multilaterales de desarrollo publicar información detallada sobre sus actividades de cooperación. Aunque no se puede establecer una comparación directa con los del CRS, los datos de la IATI suelen publicarse con mayor frecuencia y en mayor detalle e incluyen tipos concretos de transacciones financieras, vínculos entre organizaciones en las actividades y, en algunos casos, informes de resultados por actividad. A los socios para el desarrollo se les evalúa en función de la puntualidad, la exhaustividad y la aportación de información prospectiva. La puntuación global de la IATI se ajusta en función del índice de cobertura. La IATI facilita el seguimiento de los resultados de desarrollo, lo que facilita el análisis de los flujos financieros y el impacto de los proyectos por parte de los interesados.
La evaluación que realiza la Alianza Global sobre los avances en el aumento de la transparencia se basa en los informes elaborados por las secretarías de ambos sistemas y normas. La metodología de la evaluación varía en cada uno de ellos, pero ambas se sustentan en dimensiones de transparencia consensuadas (OECD, 2011[2]). Las puntuaciones de los socios para el desarrollo en estas dimensiones se basan en la información que proporcionan a dichos sistemas. Con el fin de facilitar la interpretación de las puntuaciones, la Alianza Global presenta los resultados de las evaluaciones utilizando una escala de cuatro niveles: excelente, bueno, adecuado y necesita mejorar.
1. La metodología del CRS de la OCDE para evaluar la transparencia de la información sobre la cooperación al desarrollo se revisó en 2024. La metodología actualizada utiliza las tres categorías de la metodología anterior, puntualidad, exhaustividad y precisión, y añade dos categorías: 1) la calidad de la presentación inicial y 2) una categoría extra. La Secretaría ha utilizado una combinación de indicadores cualitativos y cuantitativos que favorecen la consolidación de este enfoque, además de ponderar los resultados cuantitativos de la evaluación en función del número de filas de la presentación inicial y del número de organismos informantes por país, ambos indicadores de la complejidad de los datos enviados por los miembros.
Fuentes: Explorador de datos del CRS de la OCDE: https://data-explorer.oecd.org/?fs[0]=Topic%2C0%7CDevelopment%23DEV%23&pg=0&fc=Topic&bp=true&snb=90; Portal de datos de la IATI: https://d-portal.iatistandard.org/ctrack.html#view=search; OCDE (2011[2]), Alianza de Busan para la Cooperación Eficaz al Desarrollo: Cuarto Foro de Alto Nivel sobre la Eficacia de la Ayuda, Busan (República de Corea), del 29 de noviembre al 1 de diciembre de 2011, https://doi.org/10.1787/54de7baa-en;
La calidad de los informes y los avances de los socios para el desarrollo en la mejora de la transparencia de la cooperación al desarrollo son desiguales
La calidad general de la información facilitada a ambos sistemas internacionales se mantiene prácticamente sin cambios. Los últimos resultados de 2025 son similares a los de 2018, pues el 13 % de las evaluaciones, tanto del CRS como de la IATI, obtuvieron un excelente (Figura 5.3), lo que no supone una mejora significativa con respecto a la ronda de 2018. Según los datos de 2025, de los 60 socios para el desarrollo que presentaron informes en una o ambas evaluaciones, el 30 % (18 socios para el desarrollo) obtuvo una calificación de excelente en al menos una de las dos evaluaciones. Cabe destacar que dos socios para el desarrollo obtuvieron el excelente en ambas evaluaciones de 2025: el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El PMA se suma a la Organización Internacional del Trabajo como socios para el desarrollo que han registrado avances en ambos sistemas en comparación con 2018. Por citar otros buenos ejemplos, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Banco Africano de Desarrollo (BAfD) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) han mejorado la calidad de sus informes en uno de los dos sistemas, sin que se haya producido ningún cambio en el otro. A pesar de que, en general, los niveles de transparencia se mantienen sin cambios al comparar los distintos años, más de la mitad de los socios para el desarrollo se encuentran en la categoría “necesitan mejorar o no presentan datos” en ambos sistemas (Figura 5.3). Si a esto se le suma el bajo porcentaje, y en descenso, de socios para el desarrollo que han obtenido calificaciones excelentes en ambos años, queda patente la necesidad de adoptar enfoques específicos para lograr mejoras más amplias y duraderas en la transparencia de la cooperación al desarrollo.
Figura 5.3. La transparencia general de la cooperación al desarrollo se mantiene sin cambios
Copiar enlace a Figura 5.3. La transparencia general de la cooperación al desarrollo se mantiene sin cambiosCalificaciones de los socios para el desarrollo en los dos sistemas y normas de transparencia, el CRS y la IATI
Nota: Los porcentajes correspondientes a 2025 se basan en 159 casos en los que también se evalúa a los socios en ambos sistemas. Los porcentajes correspondientes a 2018 se basan en 158 casos en los que también se evalúa a los socios en ambos sistemas. A efectos comparativos, estas cifras incluyen a todos los socios para el desarrollo de todas las categorías de puntuación. La escala de cuatro niveles indica la calidad de la información facilitada a los dos sistemas y normas de transparencia. La evaluación del CRS tiene en cuenta la puntualidad, la calidad general de la presentación inicial de datos, la exhaustividad y la precisión de la información facilitada. La evaluación de la IATI tiene en cuenta la puntualidad, la exhaustividad y la disponibilidad de presupuestos prospectivos por actividad; a continuación, su puntuación global se ajusta en función de la cobertura. En aras de la comparabilidad entre sistemas y a lo largo del tiempo, las calificaciones finales, obtenidas a partir del promedio de los resultados en estas dimensiones (con un máximo de 20 puntos en el CRS y de 100 en la IATI), se clasifican en cuatro categorías: excelente, bueno, adecuado y necesita mejorar. Estas categorías reflejan niveles crecientes de calidad en la presentación de datos, de modo que las puntuaciones más altas se corresponden con una mayor calidad, exhaustividad y puntualidad. Dado que la calificación final es una medida compuesta que resume el desempeño en múltiples dimensiones, estas categorías deben entenderse como indicativas del desempeño relativo y no como interpretaciones únicas y precisas de la calidad de la información.
Fuente: Los porcentajes son cálculos de los autores basados en las evaluaciones facilitadas por las Secretarías del CRS de la OCDE y de la IATI.
A pesar de que los avances en la presentación de información al CRS han sido modestos, algunos socios para el desarrollo muestran mejoras. La calidad de la información que los socios para el desarrollo remiten al CRS se evalúa en función de la puntualidad, la calidad general de la presentación inicial de datos, la exhaustividad y la precisión de la información. De los 47 socios para el desarrollo con datos equiparables que presentaron datos al CRS en 2018 y 2025 y que también participaron en las rondas de monitoreo de 2018 y 2023-2026, el 51 % ha mostrado avances en la calidad de su información, el 34 % ha empeorado y el 15 % no ha registrado cambios. Este avance moderado se debe a un aumento en el porcentaje de socios que han pasado de la calificación “necesita mejorar” a la de “bueno” o “adecuado”, mientras que el número de socios en la categoría de “excelente” ha disminuido, del 23 % al 18 % (Figura 5.4). Aunque resulta alentador observar los avances logrados en estos aspectos de la transparencia de la información facilitada al CRS, existe margen de mejora para garantizar que un mayor número de socios del desarrollo presenten datos coherentes y de alta calidad.
Figura 5.4. La calidad de la información facilitada al Sistema de Notificación de los Países Acreedores ha mejorado en el caso de cerca de la mitad de los socios para el desarrollo evaluados
Copiar enlace a Figura 5.4. La calidad de la información facilitada al Sistema de Notificación de los Países Acreedores ha mejorado en el caso de cerca de la mitad de los socios para el desarrollo evaluadosEvaluación sobre la información aportada al CRS de la OCDE
Nota: A efectos comparativos, estas cifras incluyen a todos los socios para el desarrollo que presentaron datos al CRS en 2018 y 2025, en todas las categorías de calificación. La escala de cuatro niveles indica la calidad de la información facilitada a los dos sistemas y normas de transparencia. La evaluación del CRS tiene en cuenta la puntualidad, la calidad general de la presentación inicial de datos, la exhaustividad y la precisión de la información facilitada al CRS. En aras de la comparabilidad entre sistemas y a lo largo del tiempo, las calificaciones finales, obtenidas a partir del promedio de los resultados en estas dimensiones (con un máximo de 20 puntos en el CRS), se clasifican en cuatro categorías: excelente, bueno, adecuado y necesita mejorar. Estas categorías reflejan niveles crecientes de calidad en la presentación de datos, de modo que las puntuaciones más altas se corresponden con una mayor calidad, exhaustividad y puntualidad. Dado que la calificación final es una medida compuesta que resume el desempeño en múltiples dimensiones, estas categorías deben entenderse como indicativas del desempeño relativo y no como interpretaciones únicas y precisas de la calidad de la información.
Fuente: Los porcentajes son cálculos de los autores basados en las evaluaciones facilitadas por la Secretaría del CRS de la OCDE.
Aunque ha aumentado el número de socios para el desarrollo que presentan datos a la IATI, se observa un descenso general en su calidad. La calidad de la información que los socios para el desarrollo remiten a la IATI se evalúa en función de la puntualidad, el carácter prospectivo y la exhaustividad de la información facilitada sobre los flujos de cooperación al desarrollo, así como de la cobertura de los datos presentados6. De los 38 socios para el desarrollo con datos equiparables que presentaron información a la IATI entre 2018 y 2025 y que participaron en las rondas de monitoreo de 2018 y 2023-2026, solo el 21 % ha mostrado avances, mientras que el 29 % presenta un retroceso. No se ha registrado ningún cambio en la mitad (50 %) de estos socios para el desarrollo. El aumento del porcentaje de socios que registran un retroceso frente a los que prosperan se refleja en el incremento del 10 % de ellos que, en comparación con 2018, se ha determinado que deben mejorar la presentación de datos a la IATI. En general, los porcentajes de socios para el desarrollo que han obtenido calificaciones de excelente, bueno y adecuado han disminuido ligeramente en comparación con 2018 (Figura 5.5). Los socios para el desarrollo deben dar prioridad a la mejora de la calidad de la información facilitada con el fin de garantizar la transparencia y unos resultados sostenibles, un cambio necesario para complementar el creciente compromiso que refleja el aumento global del 34 % en la presentación de datos por parte de los socios para el desarrollo a la IATI.
Figura 5.5. La calidad de los datos que los socios de desarrollo evaluados presentan a la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda está disminuyendo
Copiar enlace a Figura 5.5. La calidad de los datos que los socios de desarrollo evaluados presentan a la Iniciativa Internacional para la Transparencia de la Ayuda está disminuyendoEvaluación sobre la información aportada a la IATI
Nota: A efectos comparativos, estas cifras incluyen a todos los socios para el desarrollo que presentaron datos al IATI en 2018 y 2025, en todas las categorías de calificación. La escala de cuatro niveles indica la calidad de la información facilitada a los dos sistemas y normas de transparencia. La evaluación de la IATI tiene en cuenta la puntualidad, la exhaustividad y la disponibilidad de presupuestos prospectivos por actividad; a continuación, su puntuación global se ajusta en función de la cobertura. En aras de la comparabilidad entre sistemas y a lo largo del tiempo, las calificaciones finales, obtenidas a partir del promedio de los resultados en estas dimensiones (con un máximo de 100 puntos en el IATI), se clasifican en cuatro categorías: excelente, bueno, adecuado y necesita mejorar. Estas categorías reflejan niveles crecientes de calidad en la presentación de datos, de modo que las puntuaciones más altas se corresponden con una mayor calidad, exhaustividad y puntualidad. Dado que la calificación final es una medida compuesta que resume el desempeño en múltiples dimensiones, estas categorías deben entenderse como indicativas del desempeño relativo y no como interpretaciones únicas y precisas de la calidad de la información.
Fuente: Los porcentajes son cálculos de los autores basados en las evaluaciones facilitadas por la Secretaría de la IATI.
La información prospectiva y la puntualidad en la presentación son insuficientes, mientras que los datos sobre la cooperación al desarrollo resultan más exhaustivos y precisos
La exhaustividad y la precisión de la información facilitada sobre la cooperación al desarrollo han mejorado en general, pero este avance se ve atenuado por el retroceso registrado por algunos socios para el desarrollo. De las tres dimensiones evaluadas en el marco de la IATI (exhaustividad, puntualidad y carácter prospectivo), los avances más notables se han producido en lo que respecta a la exhaustividad de la información facilitada. Entre las rondas de 2018 y 2023-2026, el 53 % de los socios para el desarrollo ha ampliado el alcance de la información publicada en la IATI. Sin embargo, la exhaustividad ha disminuido en el 38 % de los socios para el desarrollo y se mantiene sin cambios en el 9 %. Del mismo modo, en lo que respecta a la presentación al CRS, el 39 % de los socios para el desarrollo indica que la información es más completa desde la ronda de 2018, mientras que el 28 % señala lo contrario; el 33 % de los socios no ha observado cambios. En lo que respecta a la precisión de la información facilitada al CRS, el 44 % de los socios para el desarrollo señala una mejora en la precisión desde 2018, el 33 % señala un empeoramiento y el 23 % indica que no ha habido cambios. Esta mejora se debe en gran medida a los miembros del CAD, ya que el 61 % de ellos ha registrado avances desde 2018 en cuanto a la precisión de la información facilitada al CRS.
Es necesario adoptar medidas coordinadas para mejorar la puntualidad de la información facilitada en ambos sistemas. Tanto el CRS como la IATI registraron un descenso en la puntualidad de la información comunicada entre las rondas de 2018 y 2023-20267. Un porcentaje mayor de socios para el desarrollo registra un descenso (38 %) o la ausencia de cambios en cuanto a la puntualidad de la información (también un 38 %) que aquellos que registran avances (24 %) en la presentación a la IATI. Del mismo modo, en el caso del CRS, el 42 % de los socios para el desarrollo está experimentando una reducción en la puntualidad de sus informes, mientras que solo el 30 % ha mejorado y el 28 % no ha registrado ningún cambio. Estas tendencias deben interpretarse con cautela, ya que la comparabilidad entre los distintos períodos de referencia puede verse afectada por factores metodológicos. Al analizar las tendencias por tipo de socio para el desarrollo en cada evaluación, se ha observado que los socios multilaterales han mejorado en cuanto a la puntualidad de la información al CRS (un 36 % ha mejorado, frente a un 29 % que ha empeorado). Este avance se debe en gran medida a las entidades de las Naciones Unidas, de las cuales el 38 % ha registrado avances, frente al 13 % que ha experimentado un retroceso.
Según los informes de la IATI, una proporción equivalente de socios para el desarrollo (29 %) ha registrado avances o un retroceso a la hora de facilitar información prospectiva sobre los flujos de cooperación al desarrollo. Sin embargo, una mayor proporción de socios para el desarrollo (42 %) indicó que no se había producido ningún cambio. La falta de mejoras se atribuye en gran medida al hecho de que las puntuaciones más bajas en las tres dimensiones evaluadas por la IATI corresponden al suministro de información prospectiva, que está disminuyendo en la mayoría de los tipos de socios para el desarrollo. Esto ha dado lugar a que sea en este ámbito donde menos se ha mejorado, una tendencia que también se observó en los informes de avances de 2016 y 2018. Estas conclusiones ponen de relieve el problema de la escasa presentación, por parte de los socios para el desarrollo, de planes de previsión de gastos a los países socios, tal y como se analiza en el Capítulo 4. Esta constante falta de información prospectiva sobre los fondos destinados a la cooperación al desarrollo puede mermar la capacidad de los países socios de planificar y presupuestar con eficacia sus actividades de desarrollo. En la Parte II del presente informe se analiza el compromiso de los socios para el desarrollo de mejorar el suministro de información sobre la cooperación al desarrollo a los gobiernos de los países socios (véanse las reflexiones al respecto de los socios para el desarrollo de Sierra Leona en el Capítulo 7).
5.3. La transparencia en los países socios muestra avances escasos tanto por parte de los socios para el desarrollo como de los gobiernos de dichos países
Copiar enlace a 5.3. La transparencia en los países socios muestra avances escasos tanto por parte de los socios para el desarrollo como de los gobiernos de dichos paísesMenos de dos tercios de los socios para el desarrollo ponen sus estrategias nacionales a disposición del público. Cuando los socios para el desarrollo divulgan sus estrategias nacionales, se refuerza la transparencia y se favorece una planificación nacional eficaz. En el Capítulo 3 se ha analizado cómo los socios para el desarrollo comunican la información sobre su cooperación mediante los sistemas de gestión de la información de los países socios. En esta sección se evalúa el grado de transparencia de los socios para el desarrollo en lo que respecta a sus estrategias nacionales. De los 93 socios para el desarrollo que participan en la ronda de 2023-2026, el 85 % afirma contar con una estrategia nacional o un marco de colaboración que sirva de guía para su cooperación al desarrollo en los 44 países socios. De ellos, el 63 % de los socios ponen a disposición del público estas estrategias nacionales. Los socios multilaterales son más propensos que los socios bilaterales a publicarlas (68 % frente a 57 %) (Figura 5.6). Entre los socios multilaterales, los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) se muestran especialmente proactivos, ya que el 79 % de ellos las publica en Internet. Entre los socios bilaterales, los miembros del CAD son más transparentes que otros socios bilaterales, ya que el 71 % de ellos las pone a disposición del público. Aunque resulta alentador que la mayoría de los tipos de socios para el desarrollo hagan públicas, en cierta medida, sus estrategias nacionales, siguen existiendo diferencias entre el número de socios que cuentan con ellas y el de aquellos que las divulgan.
Figura 5.6. La disponibilidad pública de las estrategias nacionales de los socios para el desarrollo varía según el tipo de socio
Copiar enlace a Figura 5.6. La disponibilidad pública de las estrategias nacionales de los socios para el desarrollo varía según el tipo de socioPorcentaje de socios para el desarrollo que publican sus estrategias nacionales por tipo de socio
La mayoría de los países socios ponen a disposición del público sus planes nacionales de desarrollo, pero son muchos menos los que publican los informes de avances correspondientes, si bien la transparencia de ambos es esencial para la rendición de cuentas en el país. Casi todos los países socios que participan en la ronda de 2023-2026 indicaron que contaban con un plan o una estrategia nacional de desarrollo (43 de los 44 países) (también se analiza en el Capítulo 3). De estos países socios, la mayoría (39) los publican en Internet, mientras que 34 países elaboran además uno o varios informes de avances sobre su aplicación, y 22 de ellos también ponen a disposición del público los resultados de dichos informes. Entre los países que ponen a disposición del público sus planes de desarrollo y sus informes de avances, todos menos uno consultan en gran medida a una amplia variedad de grupos de la población durante la elaboración de los planes o las estrategias nacionales de desarrollo. La disponibilidad pública de estos documentos ofrece a la sociedad civil y a otros agentes un punto de partida para promover una representación inclusiva de los colectivos vulnerables y marginados con el objetivo de reducir el riesgo de que estos queden excluidos del proceso de planificación del desarrollo (véase más información sobre el principio de no dejar a nadie atrás en el Capítulo 2). Una planificación del desarrollo transparente y dirigida por los propios países reviste especial importancia en contextos de fragilidad y crisis, en los que los escasos recursos, que deben rendir al máximo, se benefician de una información transparente sobre su disponibilidad y su uso. Sin embargo, como cabría esperar, en los países en situación de fragilidad extrema, la disponibilidad de información de acceso público sobre los planes nacionales de desarrollo y los informes de avances es menor que en otros países (el 75 % de los países frente al 91 %). Esto refleja la complejidad de los entornos políticos y de gobernanza en contextos frágiles, lo que puede constreñir la transparencia y la disponibilidad pública de la información. Entre los países en situación de fragilidad extrema, solo el 40 % publica informes de avances sobre los planes o estrategias nacionales de desarrollo, lo que pone de manifiesto otras limitaciones en materia de transparencia y rendición de cuentas en dichos contextos.
Los parlamentos suelen recibir información sobre la cooperación al desarrollo, pero solo cuando la solicitan, y el bajo nivel de registro presupuestario condiciona la supervisión y la rendición de cuentas
Los parlamentos suelen recibir información sobre la cooperación al desarrollo, pero principalmente cuando la solicitan y no de forma sistemática. La presentación periódica de informes a los parlamentos favorece la rendición de cuentas nacional, permite la supervisión legislativa, fomenta la transparencia y refuerza la apropiación nacional en las iniciativas de desarrollo en los distintos niveles de gobernanza (Inter-Parliamentary Union/UNDP, 2020[14]). En la ronda de 2023-2026, más de dos tercios de los gobiernos de los países socios (71 %) afirman haber suministrado información al parlamento sobre los recursos destinados a la cooperación al desarrollo. Sin embargo, este suministro no es uniforme, pues menos de la mitad de los países (41 %) facilitan información solo en respuesta a solicitudes parlamentarias, mientras que el 23 % proporciona actualizaciones sistemáticas una vez al año o con menor frecuencia, y solo el 18 % presenta informes dos veces al año o más.
El control parlamentario de los recursos destinados a la cooperación al desarrollo se ve condicionado por el escaso porcentaje que se consigna en los presupuestos de los países socios. En promedio, menos de la mitad de la cooperación al desarrollo (41 %) se registra en los presupuestos nacionales de los gobiernos de los países socios. Como consecuencia, más de la mitad de los recursos destinados a la cooperación al desarrollo no figuran en los presupuestos nacionales, lo que menoscaba la capacidad de los parlamentos de ejercer con eficacia sus funciones de supervisión, planificación y rendición de cuentas. Esto restringe el papel de los parlamentos a la hora de orientar las prioridades nacionales en materia de desarrollo y garantizar que las iniciativas de este ámbito respondan a las necesidades de todos los sectores de la población (Inter-Parliamentary Union/UNDP, 2020[14]). El escaso porcentaje de la cooperación al desarrollo consignada en el presupuesto también refleja la modesta cantidad de información prospectiva que los socios para el desarrollo facilitan a los países socios sobre sus planes de previsión de gastos. Disponer de información previsible y transparente sobre la cooperación al desarrollo prevista es esencial para que los gobiernos puedan integrar esos recursos en los presupuestos nacionales y en los procesos de planificación, tal y como se analiza en el Capítulo 4. En la Parte II del presente informe se analiza el consenso existente entre los países socios para mejorar el suministro de información sobre dichos recursos con vistas facilitar el control parlamentario (véanse las reflexiones de Zambia al respecto en el Capítulo 7).
Bibliografía
[9] Dreher, A., V. Eichenauer and K. Gehring (2018), “Geopolitics, aid, and growth: The impact of UN security council membership on the effectiveness of aid”, World Bank Economic Review, Vol. 32/2, pp. 268-286, https://doi.org/10.1093/wber/lhw037.
[14] Inter-Parliamentary Union/UNDP (2020), Guidelines for Enhancing the Engagement and Contribution of Parliaments to Effective Development Cooperation, Inter-Parliamentary Union/UNDP, https://www.undp.org/publications/guidelines-enhancing-engagement-and-contribution-parliaments-effective-development-cooperation.
[5] Klingebiel, S. and A. Sumner (2025), “Four futures for a global development cooperation system in flux: policy at the intersection of geopolitics, norm contestation and institutional shift”, German Institute of Development and Sustainability Policy Brief 11, https://doi.org/10.23661/ipb11.2025.
[13] National and Economic Development Authority (2023), PDP 2023-2028 Results Matrices, National and Economic Development Authority, https://sdg-space.depdev.gov.ph/depdev/matrices.
[12] National and Economic Development Authority (2023), Philippine Development Report 2023, National and Economic Development Authority, https://pdp.depdev.gov.ph/pdr-2023/.
[11] National Economic and Development Authority (2023), Philippine Development Plan 2023–2028, https://pdp.depdev.gov.ph/philippine-development-plan-2023-2028/.
[2] OECD (2011), Busan Partnership for Effective Development Co-operation: Fourth High Level Forum on Aid Effectiveness, Busan, Republic of Korea, 29 November - 1 December 2011, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/54de7baa-en.
[1] OECD (2005), Paris Declaration on Aid Effectiveness, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/9789264098084-en.
[10] OECD/UNDP (2019), Making Development Co-operation More Effective: 2019 Progress Report, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/26f2638f-en.
[4] UN (2015), Transforming our World: The 2030 Agenda for Sustainable Development, United Nations, https://sdgs.un.org/2030agenda.
[3] UN DESA (2025), 2025 Development Cooperation Forum Survey Study. Time to Change: Realigning International Development Cooperation with Developing Countries’ Needs and Priorities amid Rising Global Pressures, https://financing.desa.un.org/sites/default/files/2025-07/2025%20DCF%20Survey%20Study.pdf.
[6] UN DESA (2024), Financing for Sustainable Development Report 2024: Financing for development cooperation at a crossroads, https://doi.org/10.18356/9789213588635.
[8] UNCTAD (2025), Aid at the Crossroads: Trends in official development assistance, https://unctad.org/publication/aid-crossroads-trends-official-development-assistance.
[7] UNOSSC (2021), South-South Ideas: South-South Cooperation Finance for Mobilization of the Private Sector to Achieve the Sustainable Development Goals, https://southsouth-galaxy.org/publications/south-south-ideas-south-south-cooperation-finance-for-mobilization-of-the-private-sector-to-achieve-the-sustainable-development-goals/.
Notas
Copiar enlace a Notas← 1. En la ronda correspondiente al período 2023-2026 se ha reforzado la evaluación de los mecanismos de calidad de rendición de cuentas mutua mediante el uso de una metodología sólida que refleja la naturaleza interdependiente de los elementos que componen dichos mecanismos. La metodología reformada evalúa ahora los elementos de forma correlativa: la existencia de un marco normativo que reconozca las funciones y responsabilidades de las distintas partes interesadas; el establecimiento de objetivos nacionales con el fin de evaluar el desempeño de esos actores; la realización periódica de evaluaciones recíprocas para examinar los avances en relación con dichos objetivos; el carácter inclusivo de estas evaluaciones, que no se circunscriben solo al Gobierno y los socios oficiales para el desarrollo; y la disponibilidad pública oportuna de sus resultados. Este planteamiento pone de relieve que, con vistas a evaluar la calidad de la rendición de cuentas mutua respecto a los compromisos sobre la eficacia, es necesario establecer objetivos nacionales que permitan evaluar el resto de elementos correlativos, ya que la rendición de cuentas mutua depende de que dichos elementos funcionen de forma conjunta y no de manera aislada.
← 2. La encuesta del Foro sobre Cooperación para el Desarrollo (DCF) es un ejercicio bienal que se lleva a cabo desde 2009 y que permite a los gobiernos autoevaluar la eficacia de su cooperación al desarrollo; el carácter anónimo de las respuestas fomenta que se expresen opiniones francas y abiertas. Sus conclusiones ofrecen información práctica para que los países y sus socios adapten políticas, sistemas y procesos, al tiempo que aportan datos agregados que pueden fundamentar los debates mundiales en las reuniones de alto nivel del DCF.
← 3. Los países en situación de fragilidad o afectados por conflictos tuvieron la oportunidad de llevar a cabo una versión adaptada de la ronda de monitoreo 2023-2026. Además de la metodología estándar, a los países que completaron el cuestionario adaptado a la fragilidad se les plantearon varias preguntas adicionales sobre si se había celebrado recientemente un foro nacional de cooperación, si una evaluación recíproca fundamentó el diálogo en dicho foro y si esa evaluación había dado lugar a la adopción de medidas o de un plan de acción conjuntos. Se puede obtener más información en los cuestionarios de seguimiento estándar y adaptado a la fragilidad.
← 4. Aunque Kenia y Filipinas cuentan con todos o la mayoría de los elementos de un mecanismo de rendición de cuentas mutua, también utilizan sus evaluaciones recíprocas para fundamentar procesos similares a nivel nacional.
← 5. La evaluación de la presentación de datos a la IATI y al CRS se basa en los años de referencia 2018 y 2025.
← 6. La cobertura se basa en el total de desembolsos y gastos comunicados a la IATI como proporción del total de desembolsos más reciente (AOD y otros flujos oficiales) notificados al CRS.
← 7. La norma de la IATI evalúa la puntualidad en función de la frecuencia y los retrasos en la actualización de los datos, mientras que las evaluaciones del CRS se estructuran en torno a un ciclo anual de presentación de informes.