La colusión en las licitaciones se produce cuando empresas que, en condiciones normales, se esperaría que compitieran, se ponen de acuerdo para elevar los precios o reducir la calidad de sus ofertas. La Recomendación de la OCDE sobre la lucha contra la colusión en las licitaciones [OECD‑LEGAL‑0396] (la “Recomendación”) establece una serie de principios destinados a ayudar a los países miembros de la OCDE y a los no miembros que se han adherido a la Recomendación (los “Adherentes”) a prevenir y detectar la colusión en las licitaciones. La Recomendación tiene por objeto hacer la contratación pública más competitiva y reforzar la aplicación del derecho de la competencia.
La Recomendación reconoce que la colusión en las licitaciones constituye “una de las infracciones más graves del derecho de la competencia que perjudica al comprador público al elevar los precios, reducir la calidad, establecer restricciones de producción o cuotas, o repartir o dividir los mercados, haciendo que los bienes y servicios resulten inaccesibles o innecesariamente costosos para los compradores públicos, en detrimento de los usuarios finales de los bienes y servicios públicos y de los contribuyentes”. Recomienda que los Adherentes evalúen sus marcos normativos y prácticas de contratación a fin de garantizar que no faciliten inadvertidamente la colusión. Asimismo, recomienda adoptar medidas que dificulten la creación y el mantenimiento de acuerdos colusorios, así como sensibilizar sobre las señales e indicios que puedan revelar la existencia de colusión, con el fin de identificar e investigar actividades sospechosas.
Las Directrices apoyan la aplicación de la Recomendación. Proporcionan orientaciones detalladas para las autoridades públicas, en particular para las autoridades de competencia y los responsables de la contratación pública, sobre cómo prevenir y detectar la colusión en las licitaciones. Aunque se dirigen a las autoridades públicas, la explicación de los riesgos de colusión y de los beneficios derivados de la aplicación de las Directrices resulta pertinente tanto para entidades de contratación del sector público como del sector privado.