Las Directrices de la OCDE sobre el gobierno corporativo de las empresas públicas (las Directrices) son el estándar internacional más importante disponible para quienes tienen a su cargo el diseño de marcos eficaces de propiedad y gobierno corporativo para las empresas públicas. Estas Directrices complementan los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20 y buscan abordar los desafíos y oportunidades únicos a los que se enfrenta la propiedad pública a fin de fomentar la transparencia, la rendición de cuentas, la integridad y la eficiencia dentro del sector público. Las Directrices se han convertido en una piedra angular de iniciativas de reformas a marcos institucionales, legales y normativos en distintos países, dirigidas a impulsar la competencia, profesionalizar las prácticas de propiedad y mejorar el desempeño de las empresas públicas.
La revisión de las Directrices en 2024 se construye sobre la base de casi dos décadas de experiencia en su implementación, y refuerza su ambición y relevancia al reflejar los más recientes estándares y mejores prácticas de la OCDE. Ante la creciente participación de las empresas públicas en los mercados, la revisión de las Directrices tiene como objetivo garantizar con mayor fuerza la libre competencia y la igualdad de condiciones entre las empresas públicas y las empresas privadas. Para promover la gobernanza sólida de las empresas públicas, la revisión de las Directrices enfatiza la necesidad de que el estado actúe como un propietario activo, informado y profesional. Esto incluye definir con claridad las razones que justifican la propiedad de las empresas públicas y las expectativas que se tienen de ellas, especialmente en lo que respecta a su papel en la consecución de objetivos de política pública. Las Directrices revisadas también exigen que los consejos de administración cuenten con personas con las competencias, la integridad y la objetividad necesarias para desempeñar sus funciones, y que lo hagan bajo los más altos estándares de transparencia, divulgación de información y rendición de cuentas ante los accionistas y los partes interesadas.
Las Directrices revisadas reconocen el papel que pueden jugar las empresas públicas y sus propietarios en el liderazgo a través del ejemplo en materia de sostenibilidad. Para los propietarios de las empresas públicas, esto implica integrar consideraciones de sostenibilidad a sus políticas de ejercicio de la propiedad; para las empresas públicas, esto significa establecer objetivos de sostenibilidad ambiciosos y concretos y, al tiempo, utilizar la gestión de riesgos y la conducta empresarial responsable para lograr la resiliencia y crear valor a largo plazo.
Las Directrices seguirán siendo una herramienta valiosa para que los gobiernos promuevan prácticas de gobernanza transparentes, responsables y sostenibles dentro del sector de empresas públicas. La OCDE continuará trabajando con todos los países y socios para promover la implementación de las Directrices a nivel global.
Mathias Cormann,
Secretario general de la OCDE