En el sector agrícola, la innovación adopta formas muy diversas. Las innovaciones en procesos mejoran la forma en que se producen los alimentos en las explotaciones agrícolas, mientras que las innovaciones en productos contribuyen a desarrollar alimentos más saludables y con valor agregado en las industrias transformadoras. Las innovaciones en comercialización y organización mejoran el rendimiento en todas las etapas, y la innovación también puede surgir a través de nuevas instituciones y un diseño más inteligente de las políticas.
Cada tipo de innovación representa una gran oportunidad para concebir soluciones que beneficien a todas las partes, proporcionando alimentos saludables, seguros y nutritivos para todos, al tiempo que promueve el uso sostenible de los recursos, la adaptación al clima y unos medios de vida resilientes. Para poder garantizar la viabilidad a largo plazo de la agricultura y reducir su huella ambiental —incluidos los contaminantes, las emisiones y los residuos— es fundamental lograr avances en el ámbito de la productividad sostenible.