Al ejercer una supervisión externa de los gobiernos, las entidades fiscalizadoras superiores (EFS) constituyen un eslabón fundamental en la cadena de rendición de cuentas de un país. Su función también ofrece información relevante para orientar las políticas públicas y puede ayudar a los gobiernos a adaptarse a las tendencias y riesgos futuros. Estas aportaciones basadas en datos empíricos sobre cuestiones sistémicas pueden contribuir a mejorar la formulación, aplicación y evaluación de políticas.
Para desempeñar esta función de manera creíble y eficaz, las EFS deben poder actuar con independencia de cualquier influencia indebida por parte de los gobiernos, legisladores y otras partes interesadas. Sin embargo, salvaguardar la independencia de las EFS se ha convertido en un reto cada vez mayor en un contexto de crecientes presiones fiscales, complejos desafíos de política pública y niveles de confianza cada vez más bajos. Si bien los marcos legales formales son esenciales para preservar la independencia de las EFS, a menudo no bastan por sí solos. En la práctica, la independencia también se ve condicionada por factores informales, tales como las relaciones institucionales, las normas profesionales, los comportamientos y la confianza. Estos elementos pueden ya sea reforzar o debilitar las protecciones formales y desempeñan un papel decisivo en la capacidad de las EFS para cumplir su mandato, así como en la forma en que se recibe su labor y se actúa en consecuencia.
Este informe es el resultado de la colaboración con la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI (IDI) en el marco del Proyecto Global sobre la Independencia de las EFS. Ofrece un análisis exhaustivo de los factores que determinan la independencia de las EFS en la práctica, con especial atención en la interacción entre los marcos legales formales y los factores informales. El informe se basa en un análisis exhaustivo, en consultas con partes interesadas y en conclusiones comparativas extraídas de una amplia variedad de experiencias de los distintos países. Reconoce que los países organizan sus EFS de formas diferentes y subraya la importancia de adaptar los enfoques a los sistemas nacionales de gobernanza, al tiempo que se debe recurrir a principios comunes y buenas prácticas.
Este informe forma parte de la labor de la OCDE para ayudar a los países a aplicar de manera eficaz la Recomendación de la OCDE sobre Integridad Pública. Ofrece recomendaciones para fortalecer la independencia de facto de las EFS, pero también para mejorar su credibilidad, su impacto y su contribución al ecosistema de rendición de cuentas en general. Pone especial atención en la función de los acuerdos institucionales, las relaciones con las partes interesadas y la confianza a la hora de determinar el funcionamiento eficaz de las EFS. Al ofrecer orientación práctica e información basada en datos empíricos, este informe tiene por objeto ayudar a las EFS, los responsables políticos, los legisladores y otros actores del ámbito de la rendición de cuentas a fortalecer la supervisión independiente y a fomentar sistemas de gobernanza pública más transparentes, responsables y confiables.