El objetivo de la cobertura sanitaria universal es garantizar que todas las personas, con independencia de su situación económica o social, tengan acceso a servicios sanitarios de calidad. La OCDE supervisa y evalúa aspectos clave de la cobertura sanitaria universal, y examina la sostenibilidad futura de los sistemas de salud universales. Las experiencias de los países de la OCDE también pueden ofrecer enseñanzas valiosas a otros países que tratan de alcanzar la cobertura sanitaria universal. Aunque muchos países ya ofrecen a toda su ciudadanía acceso asequible a un paquete integral de servicios sanitarios, afrontan desafíos para sostener estos sistemas, sobre todo en el contexto económico actual.
Desigualdades en salud y cobertura sanitaria universal
Garantizar que toda la población, con independencia de sus circunstancias socioeconómicas, tenga acceso a una atención sanitaria de alta calidad es un principio fundamental que sustenta todos los sistemas de salud de los países de la OCDE. Sin embargo, persisten importantes desigualdades en el estado de salud y la esperanza de vida de las personas, que deben abordarse con urgencia para garantizar el acceso de la población a la atención que necesita para llevar una vida feliz y productiva.
Mensajes clave
El fortalecimiento de la atención primaria es crucial para alcanzar la cobertura sanitaria universal y mejorar la resiliencia de los sistemas de salud. En los países de la OCDE, los tiempos de espera fueron la principal razón por la que la población declaró no haber recibido la atención médica que necesitaba, por delante del costo y la distancia de los desplazamientos. Por tanto, las políticas públicas deben garantizar una dotación y distribución adecuadas del personal sanitario y los servicios de atención sanitaria, así como abordar cualquier obstáculo económico que pueda impedir que la población reciba la atención que necesita.
Las personas que viven en zonas desfavorecidas, la población migrante y las minorías étnicas presentan un riesgo mayor que otros grupos de contraer el virus y morir a causa de él. Al mismo tiempo, muchos países están teniendo problemas para que la atención en salud mental y la atención rutinaria recuperen los niveles anteriores a la pandemia, lo que afecta de manera desproporcionada a las personas con enfermedades crónicas o múltiples problemas de salud. Para atajar desde la raíz las desigualdades en materia de salud, los países deberían abordar los determinantes sociales de la salud y tener en cuenta otros ámbitos, como las políticas sociales y de vivienda.
Contexto
Cobertura sanitaria de la población
La mayoría de los países de la OCDE han alcanzado una cobertura universal o casi universal para un conjunto básico de servicios sanitarios, que suele incluir consultas médicas, pruebas y exploraciones, y atención hospitalaria.
En 2024, el porcentaje de cobertura de servicios básicos fue inferior al 95 % en cuatro países de la OCDE y se mantuvo por debajo del 90 % en México. En Estados Unidos, el porcentaje de población no asegurada descendió tras la adopción de la Affordable Care Act (Ley de Atención Médica Asequible), pasando de alrededor del 13 % en 2013 al 9 % en 2015, y ha seguido disminuyendo de manera más gradual desde entonces. Las personas no aseguradas suelen ser adultos en edad de trabajar con menor nivel educativo o menores ingresos.
Necesidades de atención médica no satisfechas
En todos los países de la OCDE analizados, existen disparidades socioeconómicas significativas. La carga de las necesidades de atención médica no satisfechas recae de forma desproporcionada en las personas del grupo de ingresos más bajos, en comparación con las del grupo de ingresos más altos. En 2024, en promedio en 28 países de la OCDE, las personas del quintil de ingresos más bajos tenían 2,5 veces más probabilidades que las del quintil de ingresos más altos de declarar que no habían recibido la atención médica que necesitaban.
Las diferencias por nivel de ingresos fueron más acusadas en Grecia, Letonia y Finlandia, donde la proporción de población que declaró necesidades no satisfechas fue más de 8 puntos porcentuales superior en el quintil de ingresos más bajos que en el quintil de ingresos más altos. En Grecia, más de una de cada seis personas del quintil de ingresos más bajos declaró no haber recibido la atención médica que necesitaba; en Estonia, Finlandia y Letonia, esta proporción superó una de cada diez personas en ese mismo quintil.
Acceso a médicos de atención primaria
Las consultas con médicos de atención primaria constituyen, para muchas personas, el contacto más frecuente con los servicios de atención médica y suelen ser la puerta de entrada al tratamiento médico. Disponer de suficientes médicos de atención primaria o médicos de familia es esencial para garantizar que la población pueda acceder de manera oportuna a la atención que necesita.
Sin embargo, en 2023, los médicos de atención primaria representaban, en promedio en los países de la OCDE, alrededor de una quinta parte (21 %) del total de médicos. Esta proporción varía desde más de un tercio en Canadá, Finlandia y Bélgica hasta apenas el 6 % del total de médicos en Grecia y Corea.
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Press release20 February 2025
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