Salud
La OCDE ayuda a los países a construir sistemas sanitarios centrados en las personas, de alto desempeño y resilientes. Para ello, se miden los resultados en materia de salud y los recursos del sistema sanitario, a la vez que se promueven políticas basadas en datos empíricos que mejoren el acceso, la eficiencia y la calidad de la atención sanitaria.
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Garantizar que cada paciente reciba la atención que necesita, en el momento oportuno, es uno de los objetivos fundamentales de los sistemas de salud. Por ello, todos los países se esfuerzan por prestar una atención segura, eficaz y adaptada a las necesidades de las personas. Una atención de alta calidad mejora los resultados en materia de salud, reduce el uso ineficiente de recursos y constituye un elemento fundamental de sistemas de salud sostenibles y de alto desempeño.Más información
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Garantizar que toda la población, con independencia de sus circunstancias socioeconómicas, tenga acceso a una atención sanitaria de alta calidad es un principio fundamental que sustenta todos los sistemas de salud de los países de la OCDE. Sin embargo, persisten importantes desigualdades en el estado de salud y la esperanza de vida de las personas, que deben abordarse con urgencia para garantizar el acceso de la población a la atención que necesita para llevar una vida feliz y productiva.Más información
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El rápido envejecimiento de la población, las restricciones presupuestarias en salud, la escasez de personal sanitario y la recuperación tras la pandemia de COVID-19 están sometiendo a los sistemas de salud a una presión cada vez mayor. A medida que los países de la OCDE se preparan para el futuro, se necesita un cambio radical de políticas para garantizar que toda la ciudadanía pueda acceder a una atención sanitaria de alta calidad, al tiempo que se mantienen unos niveles de gasto sostenibles.Más información
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Las enfermedades crónicas, como el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, además de figurar entre las principales causas de muerte en los países de la OCDE, pueden provocar discapacidades importantes. Muchas enfermedades crónicas podrían prevenirse reduciendo conductas como el tabaquismo y el consumo de alcohol, y adoptando medidas para combatir la obesidad y el sedentarismo.Más información
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En las últimas décadas, el gasto en salud no ha dejado de aumentar en los países de la OCDE. Esta evolución se debe tanto a los importantes avances médicos como a las presiones de costos inherentes, por ejemplo por el envejecimiento de la población. El reto de los países radica en cómo reforzar los sistemas de salud mejorando la calidad y la accesibilidad de la atención sanitaria, al tiempo que se mantiene bajo control el aumento del gasto en salud.Más información
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En los últimos años, las dietas poco saludables, el sedentarismo, el consumo de alcohol y otros factores de riesgo se han generalizado en los países de la OCDE y han provocado enfermedades y muertes. Para hacer frente a estos problemas, los países deben desarrollar sistemas de salud pública sólidos y adoptar enfoques orientados a mejorar la salud de toda la población.Más información
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Los medicamentos y las tecnologías médicas pueden mejorar considerablemente la calidad y la esperanza de vida de las personas. Permiten curar enfermedades, aliviar síntomas y prevenir complicaciones. Sin embargo, el encarecimiento de los nuevos productos farmacéuticos plantea dudas sobre la sostenibilidad de los modelos actuales de fijación de precios.Más información
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La salud digital desempeña un papel cada vez más importante en los sistemas de salud y en la prestación de atención sanitaria, especialmente mediante la telemedicina y el uso de inteligencia artificial. Las oportunidades deben gestionarse teniendo en cuenta los riesgos, las consideraciones de equidad y los costos de implementación. La OCDE trata de fomentar la cooperación internacional en favor de una transformación digital que proteja a la ciudadanía y redunde en una mejor atención sanitaria.Más información
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Las personas sanas tienen más probabilidades de estar empleadas, tener un buen trabajo y jubilarse más tarde, mientras que quienes tienen problemas de salud o alguna discapacidad tienen más probabilidades de perder su empleo y de tener dificultades para encontrar uno nuevo. Por lo tanto, los países deben tratar de potenciar las competencias y la empleabilidad de las personas de todas las edades que se enfrentan a problemas de salud, y ayudarles a encontrar y conservar buenos puestos de trabajo.Más información
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23 octubre 2025224 Pages