El cambio climático intensifica los desastres relacionados con fenómenos meteorológicos La gravedad sin precedentes de tormentas, inundaciones, incendios forestales y sequías de los últimos años se debe, en gran medida, al impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero en las variables meteorológicas. Conocer cómo los cambios en la temperatura y las precipitaciones influyen en los riesgos climáticos es fundamental para evaluar las necesidades de adaptación y decidir las medidas adecuadas. Esto requiere que los modelos de riesgo tradicionales integren las tendencias de temperatura y precipitaciones de los modelos climáticos para representar la probabilidad de que se produzcan fenómenos extremos.
Adaptación climática y resiliencia
El avance hacia las cero emisiones netas debe ir acompañado de medidas para reforzar la resiliencia de las personas, las economías y los ecosistemas ante el impacto cada vez mayor del cambio climático. La OCDE apoya a los gobiernos en la desafiante tarea de actuar desde ahora para reducir la vulnerabilidad y la exposición a los futuros efectos del cambio climático, ya que no se conoce con certeza cuándo ni con qué intensidad se producirán.
Mensajes clave
Las políticas nacionales de adaptación deben orientar a gobiernos, empresas, hogares, etc. en sus respectivas funciones y responsabilidades a la hora de desarrollar la resiliencia climática de las comunidades, los ecosistemas y las cadenas de valor económicas. Para que las estrategias o planes nacionales den resultados, es necesario alinear las condiciones regulatorias, institucionales, fiscales y de política económica con los objetivos de adaptación al clima. Medir los avances en la aplicación de las políticas nacionales de adaptación, mediante un conjunto exhaustivo de indicadores, es fundamental para determinar cómo las medidas de adaptación contribuyen a reforzar la resiliencia climática y si lo hacen de manera eficaz.
Para desarrollar con éxito la resiliencia frente al cambio climático es necesaria la cooperación entre los distintos niveles de gobierno y las diferentes actividades medioambientales y económicas. Las comunidades deben adaptarse a los impactos del cambio climático. Asimismo, es necesario proteger los ecosistemas frente a daños duraderos y salvaguardar las actividades económicas mediante inversiones en resiliencia climática. Para ello se requieren medidas en todos los ámbitos, desde la planificación urbana y de infraestructura hasta la agricultura y el suministro de agua.
A medida que el cambio climático incrementa las presiones sobre el suelo y el agua, el sector agrícola debe prepararse mejor para hacer frente a los riesgos climáticos y otros peligros naturales, así como para absorberlos y recuperarse de ellos. La OCDE ayuda a los países a desarrollar políticas que mejoren la capacidad de la agricultura para adaptarse al cambio climático, a la vez que contribuyen a otros objetivos medioambientales.
Contexto
El cambio climático está provocando sequías más frecuentes y severas en todo el mundo
La superficie terrestre afectada por la sequía se ha duplicado desde 1900, y actualmente el 40 % del planeta sufre episodios más frecuentes e intensos. Muchas de las sequías más extremas registradas (entre ellas, la de Europa en 2022 y la que afecta en la actualidad a América del Norte) se han producido en las últimas décadas. El cambio climático es un factor clave de esta creciente amenaza, ya que el aumento de las temperaturas altera los patrones de precipitación y acelera la evaporación, lo que reduce la disponibilidad de agua dulce. Con un calentamiento de 4 °C, las sequías podrían llegar a ser hasta siete veces más frecuentes e intensas que en la era preindustrial.
Los fenómenos climáticos extremos están causando cada vez más daños económicos a nivel mundial
Con temperaturas globales récord que alcanzaron en 2023 alrededor de 1,4 °C por encima de los promedios preindustriales, el planeta está sufriendo olas de calor e inundaciones más intensas, sequías más duraderas, temporadas de incendios forestales más prolongadas y un aumento continuo del nivel del mar.
Los daños económicos causados por los efectos de la variabilidad climática y los fenómenos extremos se han duplicado a nivel mundial en los últimos 20 años hasta alcanzar una media de 200 000 millones de dólares al año desde 2015. Este incremento de los costos parece deberse principalmente a las tormentas; sin embargo, esta cifra puede subestimar y no reflejar por completo las repercusiones económicas de fenómenos de evolución lenta, como las sequías. Aunque los daños que causan a los bienes materiales pueden ser menores, se estima que sus consecuencias en términos de pérdida de productividad son varias magnitudes superiores a los costos económicos de los fenómenos de aparición repentina, como las tormentas.
Los países de la OCDE están tomando medidas para adaptarse a un clima cambiante
En los últimos 20 años, todos los países de la OCDE han elaborado al menos una Estrategia Nacional de Adaptación (ENA), un Plan Nacional de Adaptación (PNA) o un documento marco. Más de la mitad de los países, en concreto el 60 %, ya han actualizado sus planes de adaptación al menos una vez. Al proporcionar una hoja de ruta y establecer prioridades entre las medidas de adaptación, estos documentos de política nacional son fundamentales para reforzar la resiliencia de los países frente a los impactos climáticos. También cumplen una importante función a la hora de promover un compromiso intergubernamental y de toda la sociedad con la adaptación al cambio climático.
Cuantos más activos económicos están en riesgo, mayores son los costos por cada fenómeno meteorológico extremo
Países de todo el mundo se enfrentan a impactos sociales, ambientales y económicos significativos y cada vez más graves como consecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos. Cuanto más alta es la concentración de capital y de actividades económicas, mayores son los daños absolutos registrados por cada desastre. De media, durante el periodo 2000-2022, el coste de los fenómenos climáticos adversos fue tres veces mayor en los países de la OCDE que en los países no pertenecientes a la Organización.
Análisis más recientes
-
18 November 20256 min read -
3 November 20257 min read -
8 October 20256 min read
Publicaciones relacionadas
-
22 January 202432 Pages -
Report
Prioridades políticas clave
6 octubre 2023181 Pages -
Policy paper27 abril 20203 Pages
Temas relacionados
-
El cambio climático es una amenaza global cuyos efectos son cada vez más evidentes en todo el mundo. Los países se enfrentan a distintos retos y adoptarán diversos enfoques para hacer frente al desafío climático, así como estrategias específicas para limitar el calentamiento global a 1,5 °C.Más información
-
La productividad y la eficiencia en el uso de los recursos garantizan que los materiales se utilicen de manera eficiente en todas las etapas de su ciclo de vida (extracción, transporte, fabricación, consumo, recuperación y eliminación) y a lo largo de toda la cadena de suministro. La transición hacia una economía circular y eficiente en el uso de los recursos es fundamental tanto desde la perspectiva medioambiental como de la seguridad del suministro, y sienta las bases para una economía sostenible y competitiva.Más información
-
Ampliar la financiación y la inversión destinadas a la acción climática es fundamental para acelerar la reducción global de las emisiones, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y limitar el aumento de la temperatura al objetivo de 1,5 °C. La OCDE respalda los esfuerzos para transformar el sistema financiero con el fin de alcanzar los objetivos climáticos de conformidad con el compromiso del Acuerdo de París (artículo 2.1 c) de adaptar los flujos financieros a una trayectoria de desarrollo con bajas emisiones y resiliente al clima.Más información
-
Análisis y perspectivas para impulsar una rápida transición hacia las cero emisiones netas, a la vez que se refuerza la resiliencia frente a los efectos físicos del cambio climático.Más información
-
El desarrollo y la implementación de nuevas tecnologías verdes son fundamentales para mitigar el cambio climático y adaptarse a él, reducir los impactos negativos de la actividad económica en la naturaleza y disminuir la contaminación.Más información