En este capítulo se examinan las estrategias de identificación y alcance empleadas por los PAML valorados en España para contactar e implicar a su población destinataria. Comienza destacando la importancia de diseñar estrategias integrales y proactivas, especialmente cuando se trata de llegar a colectivos vulnerables, y presenta el punto de referencia para la excelencia (“benchmark”) utilizado en la valoración cualitativa. A continuación, el capítulo expone los distintos enfoques observados en los programas en sus esfuerzos por identificar e implicar a posibles participantes. Presenta buenas prácticas que combinan métodos de identificación y alcance, teniendo en cuenta las circunstancias específicas de los colectivos vulnerables. Por último, el capítulo concluye con un conjunto de recomendaciones para reforzar la identificación integral y el alcance proactivo en futuros PAML.
Mejorando las políticas activas del mercado laboral en España
4. Identificación y alcance de la población destinataria
Copiar enlace a 4. Identificación y alcance de la población destinatariaResumen
4.1. Comprender el criterio y su punto de referencia para la excelencia (benchmark) en la valoración cualitativa
Copiar enlace a 4.1. Comprender el criterio y su punto de referencia para la excelencia (<em>benchmark</em>) en la valoración cualitativaLos retos del mercado laboral a los que se enfrentan determinados colectivos, agravados por la pandemia de COVID-19 (OECD, 2021[10]), han sido motivo de preocupación desde hace mucho tiempo. En respuesta, España ha orientado sus inversiones del PRTR en PAML hacia el apoyo sostenido a estos colectivos vulnerables, abordando los distintos retos a los que se enfrentan. Sin embargo, estos colectivos vulnerables suelen ser los menos propensos a inscribirse en un PAML o acudir por iniciativa propia a los Servicios Públicos de Empleo (SPE), debido a múltiples barreras, falta de información, ausencia de incentivos para acudir al SPE o percepciones erróneas. Por tanto, no solo es fundamental identificar a las personas que necesitan un PAML específico, sino también llegar de forma proactiva a las personas que más necesitan el apoyo que ofrece el programa (OECD, 2021[11]; OECD, 2021[12]; OECD, 2023[13]; Dromundo, Lüske and Tuccio, 2023[14]).
Para garantizar su eficacia, los PAML deben dirigirse específicamente a las personas vulnerables que más probablemente se beneficien de estos programas. Esto implica identificar a aquellos que, a pesar de enfrentar importantes obstáculos en el mercado laboral, tienen el potencial de mejorar sustancialmente sus perspectivas de empleo gracias al apoyo ofrecido por estos programas. El uso de datos administrativos procedentes de distintos registros, complementados con datos de encuestas cuando la cobertura administrativa es limitada, permite a los proveedores de PAML identificar, mapear y hacer seguimiento de las personas que necesitan apoyo pero que no están en contacto con los SPE. Un ejemplo de este enfoque es el sistema de apoyo a la Garantía Juvenil en Estonia, lanzado en 2018. Este sistema utiliza una herramienta que permite a los municipios identificar a jóvenes que no estudian, no trabajan ni reciben formación. Mediante la vinculación de datos de nueve registros, se detecta a las personas que requieren apoyo, facilitando una intervención focalizada y fomentando el contacto con los SPE y otras instituciones pertinentes (Kõiv, 2018[15]; OECD, 2021[11]).
Una vez identificados los colectivos destinatarios, se pueden emplear diversos canales de alcance para implicarlos. El contacto directo con los posibles participantes a través de una comunicación personalizada, como llamadas o correos electrónicos, resulta eficaz (Van Gestel et al., 2022[16]; OECD, 2023[13]). Esta estrategia no solo debería informar sobre el programa, sino también ofrecer la oportunidad de responder a dudas o preocupaciones concretas.
La asistencia para inscribirse en un programa específico es crucial. Incluye simplificar el proceso de inscripción, ofrecer orientación sobre la documentación necesaria y proporcionar plataformas digitales que faciliten el acceso. Esta asistencia hace que el proceso sea más accesible, especialmente para quienes enfrentan barreras como la escasa alfabetización o competencias digitales limitadas. El autobús informativo del Ingreso Mínimo Vital (IMV) en España es un ejemplo de este enfoque, ya que combina el contacto directo con la asistencia a la inscripción. Actúa como una oficina móvil de servicios sociales que proporciona información detallada sobre el IMV, incluyendo los criterios de elegibilidad y el proceso de solicitud, atendiendo a una amplia gama de necesidades específicas (OECD, 2023[17]).
También son importantes los esfuerzos para contrarrestar el estigma asociado a la participación en los programas. Esto puede lograrse mediante mensajes positivos e historias de éxito, que ayudan a cambiar percepciones y fomentar la participación al mostrar los beneficios del programa y normalizar su uso.
Los eventos de sensibilización son un componente fundamental, ya que no solo informan a las personas elegibles sobre la existencia del programa, sino que también fomentan activamente su inscripción o participación. Estos eventos pueden adaptarse a las necesidades y contextos específicos del colectivo destinatario, garantizando así una mayor relevancia e impacto.
Además, el uso de redes sociales desempeña un papel fundamental en las estrategias de alcance actuales. Las plataformas digitales no solo permiten publicitar el programa, sino también crear comunidades de apoyo e implicación. A través de estas plataformas, las personas interesadas pueden acceder a información en tiempo real, interactuar con los proveedores de servicios e incluso compartir experiencias con sus pares. Este enfoque no solo amplía el alcance del programa, sino que también refuerza el sentimiento de comunidad y apoyo entre los participantes.
Un ejemplo de buena práctica en materia de alcance se encuentra en los centros Ohjaamo de Finlandia. Estos centros de atención integral para jóvenes colaboran con los trabajadores sociales municipales para contactar proactivamente con jóvenes que han abandonado los estudios o se encuentran en situación de vulnerabilidad. Los centros organizan eventos de sensibilización en espacios frecuentados por jóvenes, en los que los monitores juveniles desempeñan un papel central. Estas acciones se complementan con el uso de redes sociales, que resultan fundamentales para llegar a este colectivo (Dromundo, Lüske and Tuccio, 2023[14]).
Cuadro 4.1. Punto de referencia para la excelencia (Benchmark): Identificación y alcance de la población destinataria de PAML
Copiar enlace a Cuadro 4.1. Punto de referencia para la excelencia (Benchmark): Identificación y alcance de la población destinataria de PAMLUn PAML referente identifica y llega eficazmente a sus posibles participantes. Esta estrategia de alcance puede diseñarse específicamente como parte del programa o formar parte de una estrategia más amplia de los Servicios Públicos de Empleo (SPE)
El programa emplea un sistema que integra datos administrativos y de encuestas para identificar a las personas que, a pesar de afrontar importantes obstáculos en el mercado laboral, podrían mejorar sus perspectivas de empleo gracias al apoyo ofrecido por este programa. Un aspecto destacado de este sistema es su capacidad para identificar a las personas que no acuden a los SPE, colmando así una carencia importante de los métodos tradicionales de alcance
La estrategia de alcance del programa es multidimensional y abarca diversos canales, entre los que se incluyen:
Comunicación personalizada, como llamadas directas o correos electrónicos, en los que se ofrece a los posibles participantes información detallada sobre el programa y se abordan las dudas y preocupaciones individuales.
Asistencia integral para la inscripción, simplificando el proceso y ofreciendo apoyo con el papeleo y el acceso digital. Este aspecto es de especial importancia para las personas que se enfrentan a barreras como la falta de alfabetización o de competencias digitales, y hace que el programa sea más inclusivo y accesible.
Acciones para contrarrestar el estigma que suele asociarse a la participación en el programa: el PAML utiliza historias de éxito y mensajes positivos para cambiar las percepciones y fomentar una participación más amplia.
Eventos de sensibilización, diseñados para llegar a los grupos demográficos destinatarios y fomentar activamente su participación en el programa.
Uso de las redes sociales no sólo para publicitar el programa, sino también para crear una comunidad. A través de estas plataformas, los participantes pueden acceder a información en tiempo real, interactuar con los proveedores de servicios y compartir experiencias con sus pares.
4.2. Resumen de los resultados de la valoración cualitativa
Copiar enlace a 4.2. Resumen de los resultados de la valoración cualitativa4.2.1. Identificación de participantes
Los programas valorados emplearon distintos enfoques para identificar a las personas participantes, en función del colectivo destinatario, los criterios de elegibilidad y las fuentes de datos disponibles.
Algunos programas se basaron exclusivamente en los datos administrativos de los SPE, como los registros de personas desempleadas y beneficiarias de prestaciones por desempleo, para la identificación de participantes. Este enfoque resultó eficaz para identificar a colectivos con mayor probabilidad de figurar en las bases de datos de los SPE, como las personas desempleadas de larga duración, las demandantes de empleo mayores de cierta edad o aquellas residentes en zonas geográficas específicas. Cuando fue posible, el filtrado a partir de datos administrativos incorporó criterios de elegibilidad específicos, como la edad o el nivel de cualificación, para perfilar con mayor precisión los colectivos destinatarios en línea con los objetivos del programa. En muchos casos, las oficinas de empleo elaboraron una lista preliminar de personas elegibles y la remitieron a las entidades proveedoras de servicios para su selección final. En casos particulares en los que los datos administrativos permitían definir con precisión el colectivo destinatario, por ejemplo, mediante un código de clasificación específico para trabajadoras acogidas al Plan de Fomento de Empleo Agrario, el proceso de identificación resultó sencillo y eficaz.
En los programas dirigidos a mujeres víctimas de violencia de género, la identificación de posibles participantes implicó el tratamiento de datos personales sensibles. Para garantizar un acceso adecuado y seguro a dicha información, algunos programas involucraron en el proceso de identificación a las tutoras especializadas en violencia de género de los SPE. Estas tutoras son orientadoras laborales con formación específica para trabajar con mujeres víctimas de violencia de género y son las únicas profesionales dentro de los SPE autorizadas para acceder a sus datos. Este enfoque permitió que únicamente el personal designado pudiera gestionar esta información sensible, garantizando así la privacidad y la protección de datos.
Los programas dirigidos a colectivos especialmente vulnerables, con difícil acceso y permanencia en el empleo, como las personas con discapacidad, jóvenes o mujeres víctimas de violencia de género, se apoyaron en gran medida en redes de entidades proveedoras de servicios especializadas para la identificación de participantes. Estas organizaciones, por su profunda experiencia y fuertes vínculos, con los colectivos destinatarios, desempeñaron un papel clave para identificar a personas que podrían no haberse inscrito nunca como demandantes de empleo. En casos muy específicos, como la identificación de víctimas de trata de seres humanos o explotación sexual, algunos programas colaboraron con juzgados especializados y cuerpos policiales para llegar a personas que no podían ser identificadas a través de canales más tradicionales.
Para maximizar la cobertura de posibles participantes, muchos programas combinaron el cribado de datos administrativos con otros métodos de identificación, como las redes de entidades especializadas o la colaboración con los servicios sociales. En estos casos, se adoptó una estrategia conjunta, en la que los SPE identificaban posibles participantes a partir de sus registros, mientras que las entidades proveedoras de servicios especializadas complementaban este enfoque a través de sus propias redes, alcanzando al colectivo destinatario mediante acciones más personalizadas. En este contexto, el establecimiento de protocolos de intercambio de datos resultó esencial para facilitar un flujo de información eficiente y seguro.
En algunos casos, los programas no contemplaron una identificación proactiva de participantes por parte de los SPE o de las entidades proveedoras. En su lugar, las personas interesadas en participar se inscribían voluntariamente para ser consideradas en el proceso de selección. En estos casos, la colaboración entre los SPE y las entidades proveedoras de servicios para identificar participantes solo se activaba si el número de personas inscritas voluntariamente era insuficiente.
4.2.2. Estrategias de alcance
Los programas valorados utilizaron una variedad de estrategias para alcanzar a las personas potencialmente participantes, y la mayoría de ellos se basaron en el contacto individualizado para garantizar el acercamiento al colectivo destinatario identificado y su acceso a la información sobre el programa. Este tipo de divulgación personalizada permitió proporcionar información adaptada sobre el programa a las personas participantes y resolver sus dudas específicas. Muchos programas combinaron distintas herramientas de comunicación, como llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y correos electrónicos, para facilitar una comunicación bidireccional e interactiva. En algunos casos, se enviaron cartas certificadas con citas preestablecidas para asegurar que las personas destinatarias recibieran la información y se confirmara su recepción. El contacto individualizado fue la estrategia preferida cuando no se consideraron apropiadas las campañas de difusión más amplias debido a la necesidad de proteger la privacidad de los colectivos destinatarios, como en el caso de las mujeres víctimas de violencia de género.
Una buena práctica en materia de comunicación individualizada fue el establecimiento de un protocolo claro para contactar con las personas potencialmente participantes. Por ejemplo, las acciones de difusión se estructuraron para incluir un número determinado de intentos de contacto telefónico en diferentes días y horarios, con el fin de maximizar las posibilidades de respuesta. En caso de no obtener respuesta, se enviaba un mensaje de seguimiento con la información del programa. El contenido de estas comunicaciones se diseñó cuidadosamente para fomentar la motivación a participar en el programa.
Además del contacto individualizado, muchos programas pusieron en marcha campañas de difusión más amplias a través de sitios web, redes sociales, carteles, folletos y otros tipos de publicidad en espacios sociales. Estas campañas permitieron dar a conocer los programas, aumentar la sensibilización, reducir el estigma y llegar a personas que no habían sido identificadas mediante contacto directo. Algunas de estas iniciativas intentaron explícitamente utilizar las plataformas de redes sociales para fomentar un sentido de comunidad en torno al programa. En aquellos casos en los que la difusión pública no era adecuada debido a la sensibilidad del colectivo destinatario, por ejemplo, en el caso de mujeres víctimas de violencia de género, los programas optaron por realizar campañas de difusión dirigidas a instituciones especializadas con vínculos consolidados con estas personas. Al combinar el contacto individualizado con campañas más amplias, los programas adoptaron un enfoque multifacético que permitió maximizar la cobertura y asegurar la participación.
Para complementar las acciones de difusión, algunos programas también ofrecieron asistencia para la inscripción, lo cual resultó especialmente útil cuando las personas participantes debían inscribirse por su cuenta, en lugar de ser derivadas automáticamente desde las oficinas de empleo o las entidades proveedoras de servicios. Este apoyo fue particularmente importante para personas que enfrentaban barreras administrativas o que contaban con un nivel limitado de alfabetización o competencias digitales. Por ejemplo, algunos programas ofrecieron apoyo para obtener la documentación requerida, como informes de servicios sociales necesarios para acreditar su situación y elegibilidad. Al proporcionar asistencia personalizada, estas iniciativas ayudaron a que los obstáculos burocráticos no impidieran que personas elegibles accedieran al apoyo.
4.3. Buenas prácticas identificadas
Copiar enlace a 4.3. Buenas prácticas identificadasLos dos programas presentados en el Recuadro de buenas prácticas 5 y el Recuadro de buenas prácticas 6 ilustran enfoques integrales de identificación y alcance a posibles personas participantes. El primer ejemplo, procedente de Asturias, muestra una estrategia que combina múltiples métodos de identificación y alcance para ampliar la cobertura. El segundo ejemplo, del País Vasco, se centra en un enfoque adaptado a mujeres víctimas de violencia de género, haciendo hincapié en el uso responsable de datos sensibles, la protección de la privacidad y la reducción del estigma. Ambos casos demuestran cómo estrategias de identificación y alcance cuidadosamente diseñadas mejoran la cobertura y favorecen la implicación de las personas participantes.
Recuadro de buenas prácticas 5. Identificación y alcance de colectivos vulnerables en Asturias
Copiar enlace a Recuadro de buenas prácticas 5. Identificación y alcance de colectivos vulnerables en AsturiasAsturias representa una buena práctica en la identificación y el alcance de colectivos vulnerables gracias a su enfoque integral y sistemático en este ámbito. El programa se dirige específicamente a personas desempleadas, en particular de larga duración o inactivas (estas últimas deben inscribirse como demandantes de empleo para poder participar). Además, las personas participantes deben cumplir al menos uno de los siguientes criterios:
No haber finalizado la Educación Secundaria Obligatoria (ESO);
Ser beneficiarias del Ingreso Mínimo Vital o de una renta mínima de inserción autonómica;
Pertenecer a un colectivo vulnerable, incluyendo personas mayores de 45 años con poca o ninguna educación formal, inmigrantes con dificultades lingüísticas, mujeres víctimas de violencia o trata, personas con discapacidad, desempleadas menores de 30 años con poca o ninguna educación formal, miembros de minorías como la comunidad gitana, personas sin hogar, personas con adicciones y exreclusas.
Para llegar a esta población destinataria, la estrategia de la Comunidad Autónoma implica la integración de datos administrativos de las oficinas de empleo y los servicios sociales; así como la colaboración con entidades del tercer sector para identificar a posibles participantes. Además, la estrategia de alcance, que incluye tanto contactos individualizados como campañas más amplias, ha sido diseñada incorporando elementos de la economía del comportamiento para maximizar su impacto.
Identificación de participantes
Asturias emplea una combinación de datos administrativos y redes de entidades especializadas para identificar a las posibles personas participantes en este programa. Esta combinación de enfoques puede ayudar a llegar a una proporción significativa del colectivo diana, incluyendo a quienes aún no se han registrado como demandantes de empleo. El proceso de identificación incluye:
1. Cribado de datos administrativos: Las oficinas de empleo revisan sus bases de datos para identificar posibles participantes.
2. Colaboración con los servicios sociales: A través de un acuerdo existente entre los servicios de empleo y los servicios sociales a nivel autonómico, se utilizan las bases de datos de los servicios sociales para identificar y contactar con personas beneficiarias de la renta mínima autonómica que también podrían beneficiarse del programa.
3. Colaboración con entidades del tercer sector: La estrecha colaboración con entidades del tercer sector especializadas permite identificar a personas que aún no están registradas en los servicios públicos pero sí están en contacto con estas entidades. El programa permite que las personas se inscriban como demandantes de empleo justo antes de su inicio, ampliando así su alcance más allá de las bases de datos de los servicios de empleo.
Estrategias de alcance
Asturias emplea una estrategia de alcance multifacética que combina el contacto individualizado con campañas en redes sociales y la difusión de información sobre el programa a través de entidades del tercer sector y entidades locales, como las oficinas de servicios sociales municipales. Este enfoque maximiza los canales utilizados para llegar a las personas destinatarias al mismo tiempo que diversifica los esfuerzos de alcance.
Los contactos individualizados se estructuran de forma que se contacte con posibles participantes hasta tres veces, en días y horas diferentes para maximizar las posibilidades de obtener una respuesta. El contenido de estas comunicaciones está diseñado aplicando principios de la economía del comportamiento, buscando que el mensaje sea veraz pero también persuasivo, para motivar la participación.
El alcance en redes sociales se centra en Meta (el conglomerado que incluye plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp) y está diseñada para llegar a personas que aún no están en contacto con entidades públicas o privadas. La segmentación en redes sociales se dirige a personas en situación de vulnerabilidad social y desempleo.
La difusión del programa se realiza a través de sesiones informativas dirigidas al personal técnico de los Servicios Sociales del Principado de Asturias, así como a personas responsables de servicios sociales municipales, con el fin de facilitar la derivación de personas que puedan estar interesadas en el programa y cumplan los criterios de elegibilidad.
Fuente: Elaboración propia a partir de información recopilada a través de cuestionarios y consultas.
Recuadro de buenas prácticas 6. Amplias acciones de identificación y alcance contra el estigma para las mujeres víctimas de violencia en el País Vasco
Copiar enlace a Recuadro de buenas prácticas 6. Amplias acciones de identificación y alcance contra el estigma para las mujeres víctimas de violencia en el País VascoEl programa dirigido a mujeres víctimas de violencia de género y sexual en el País Vasco destaca por su amplia estrategia de identificación y sus acciones de alcance orientadas a contrarrestar el estigma.
Amplia identificación de participantes
La identificación en el programa está liderada por las tutoras de violencia de género de Lanbide (el SPE autonómico). Estas profesionales de la orientación laboral están especialmente formadas para trabajar con mujeres identificadas o reconocidas como víctimas de violencia de género, y son las únicas personas dentro de Lanbide con acceso a los datos de estas mujeres. La existencia de este personal especializado garantiza que las mujeres no tengan que repetir su historia varias veces, lo que constituye una ventaja significativa para preservar su privacidad y dignidad. Que sean las tutoras quienes se encarguen del proceso de identificación es un elemento clave, ya que protege la privacidad y los datos de las participantes potenciales, siendo las únicas con acceso a esta información sensible. Este enfoque en la protección de la privacidad y los datos es esencial para este colectivo vulnerable.
El personal de orientación y tutorización se encarga de identificar a las participantes a través de los datos administrativos de Lanbide, entre las mujeres inscritas como demandantes de empleo y que figuran en el sistema como víctimas de violencia o trata. Las mujeres que no estén inicialmente registradas como demandantes de empleo también pueden incorporarse al programa, pero deben inscribirse antes de su inicio. En este caso, se les asigna una tutora personal encargada de su acompañamiento.
Además de la identificación de mujeres a través de Lanbide, la estrategia del programa reconoce el reto de llegar a toda la población destinataria, en particular a las víctimas de violencia sexual que pueden encontrarse fuera de las redes y sistemas públicos. Por ello, el programa también colabora con entidades especializadas —expertas en el trabajo con mujeres en situación de violencia, trata o explotación sexual— para identificar a mujeres fuera de la red de Lanbide. Esta colaboración amplía el alcance del programa y garantiza el contacto con mujeres que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas.
Acciones de alcance contra el estigma
Otra característica clave del programa es su estrategia de alcance, que tiene muy presente la necesidad de proteger a las participantes y reducir el estigma asociado a la participación en el programa. Para lograrlo, el programa enmarca su comunicación como parte de una estrategia más amplia en lugar de centrarse en el componente de la violencia. Este enfoque positivo permite que las comunicaciones del programa no se centren en la condición de víctimas de las participantes, sino en sus logros y avances dentro del programa, como la finalización de los cursos de formación. Este enfoque no solo protege a las participantes, sino que también las empodera al poner en valor sus éxitos y contribuciones, ayudando así a contrarrestar el estigma que a menudo se asocia con ser víctima de violencia.
Fuente: Autores a partir de información recogida mediante cuestionarios y consultas.
4.4. Orientaciones para la elaboración de políticas: vías para garantizar una identificación exhaustiva y un alcance proactivo de la población destinataria en futuros PAML
Copiar enlace a 4.4. Orientaciones para la elaboración de políticas: vías para garantizar una identificación exhaustiva y un alcance proactivo de la población destinataria en futuros PAML4.4.1. Desarrollar una estrategia exhaustiva de identificación
Adoptar una estrategia de identificación exhaustiva que combine distintos métodos, como el análisis de datos administrativos, encuestas, redes de entidades especializadas y la colaboración con los servicios sociales, con el fin de maximizar la cobertura de las posibles personas participantes.
Utilizar los datos administrativos de los SPE sobre personas desempleadas registradas y perceptoras de prestaciones por desempleo para identificar a quienes puedan ser elegibles y aptas para participar en determinados PAML. Refinar este proceso aprovechando los datos disponibles (por ejemplo, sobre edad, nivel educativo, competencias, lugar de residencia, experiencia laboral previa, etc.) para ajustar los perfiles seleccionados a las características del programa.
Cuando sea posible, aprovechar otras fuentes de datos administrativos, como los registros de población, seguridad social, servicios sociales, salud o educación, para identificar a un abanico más amplio de personas, incluidas aquellas pertenecientes a colectivos vulnerables que enfrentan múltiples barreras más allá del empleo y que no están registradas en los SPE. Basarse en la experiencia y posibles futuras aplicaciones de iniciativas existentes, como ES_DataLab, para facilitar un acceso seguro a microdatos administrativos enlazados de diferentes instituciones públicas.
Cuando la identificación requiera el tratamiento de datos personales sensibles, garantizar que se apliquen medidas estrictas de privacidad y protección de datos. Por ejemplo, en programas dirigidos a mujeres víctimas de violencia de género, recurrir a las tutoras especializadas en violencia de género de los SPE, ya que son profesionales específicamente formadas y autorizadas para manejar este tipo de información.
Colaborar con entidades proveedoras de servicios especializadas para identificar a colectivos especialmente vulnerables y con difícil acceso al empleo, aprovechando sus redes y su experiencia de trabajo con estas poblaciones.
4.4.2. Diseñar una estrategia de alcance multifacética
Utilizar un contacto directo y personalizado para proporcionar a las potenciales personas participantes información adaptada sobre el programa y resolver sus dudas específicas. Emplear múltiples canales de comunicación para facilitar una comunicación bidireccional fluida y asegurar que la información llegue a sus destinatarios.
Establecer un protocolo estructurado de contacto para maximizar las tasas de respuesta, garantizando que se realicen varios intentos de contacto en diferentes momentos antes de considerar a una persona como no localizable.
Organizar campañas de alcance más amplias a través de sitios web, redes sociales y otras formas de publicidad para aumentar la sensibilización y llegar a un conjunto más amplio de potenciales personas participantes. En el caso de colectivos destinatarios vulnerables, optar por campañas de alcance realizadas a través de instituciones especializadas que cuenten con una relación de confianza y acceso directo a estas poblaciones.
Utilizar mensajes positivos e historias de éxito para reducir el estigma y fomentar la participación.
Aprovechar las plataformas de redes sociales para generar un sentimiento de comunidad en torno al programa, incrementando así la participación, la motivación y el intercambio de información.
De acuerdo con el requisito de atención personalizada adaptada a las necesidades de las personas participantes, recogido en el Real Decreto 438/2024 por el que se regula la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Empleo, ofrecer apoyo para la inscripción, ya sea en línea o presencial, cuando sea necesario, con el fin de garantizar que las barreras administrativas no impidan el acceso al programa por parte de las personas elegibles.