Este capítulo examina cómo se llevan a cabo el acompañamiento y el seguimiento tras la inserción laboral en una selección de PAML valorados en España. Comienza analizando el papel de estos servicios en la mejora de los resultados de los programas y en la promoción de una inserción laboral sostenible, y presenta el punto de referencia para la excelencia (“benchmark”) utilizado en la valoración cualitativa. El capítulo valora el alcance y la provisión del acompañamiento y del seguimiento tras la inserción laboral en los distintos programas, y presenta buenas prácticas basadas en enfoques estructurados y sistemáticos. Finaliza con un conjunto de recomendaciones para un acompañamiento y un seguimiento eficaces en futuros PAML.
Mejorando las políticas activas del mercado laboral en España
7. Acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral
Copiar enlace a 7. Acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboralResumen
7.1. Comprender el criterio y su punto de referencia para la excelencia (benchmark) en la valoración cualitativa
Copiar enlace a 7.1. Comprender el criterio y su punto de referencia para la excelencia (<em>benchmark</em>) en la valoración cualitativaLos PAML eficaces destacan por la importancia tanto del acompañamiento durante la participación en el programa como del seguimiento tras la finalización del mismo, con el fin de maximizar los efectos positivos a largo plazo (OECD, 2023[13]; OECD, 2021[12]). Estos servicios son especialmente importantes para los colectivos vulnerables, ya que contribuyen a reducir el número de abandonos durante el programa y a garantizar una inserción laboral estable posteriormente.
El acompañamiento proporciona a las personas participantes el apoyo de orientadores (o mentores) especializados que les brindan apoyo y orientación durante sesiones periódicas de asesoramiento. En estas sesiones, las personas participantes pueden comentar sus progresos, su grado de satisfacción con los servicios recibidos y los retos a los que se enfrentan. Esto permite identificar posibles dificultades en una fase temprana y ofrecer un apoyo personalizado para hacerles frente. La frecuencia de las reuniones varía en función del perfil de la persona usuaria. Los colectivos con alto riesgo de abandono pueden necesitar sesiones presenciales frecuentes, mientras que reuniones (en línea) menos frecuentes pueden ser suficientes para quienes tienen una mayor motivación y vinculación con el empleo. Otras formas de mantener el contacto con las personas participantes incluyen llamadas telefónicas, correos electrónicos, mensajes de texto, chats, encuestas de satisfacción, etc. Los Planes de Acción Individual (PAI) desempeñan un papel central en esta fase, ya que se adaptan a las circunstancias y necesidades específicas de cada persona demandante de empleo, y establecen obligaciones mutuas claras tanto para esta como para su orientador.
El seguimiento posterior a la inserción laboral es crucial para garantizar una integración sostenible en el mercado de trabajo, especialmente en el caso de los colectivos vulnerables (OECD, 2021[25]). Este seguimiento incluye el asesoramiento laboral continuado durante los primeros meses de empleo, el mantenimiento del contacto tanto con la persona usuaria como con el empleador, y la coordinación con otros proveedores de servicios para abordar nuevas necesidades que puedan surgir, como la formación continua, el acceso a servicios de cuidado infantil, la ayuda a la movilidad o el apoyo a la prolongación de contratos laborales. Sin un seguimiento sistemático, los colectivos en situación de riesgo pueden volver al desempleo en poco tiempo debido a las diversas barreras que afrontan. Se han observado efectos positivos del seguimiento en el empleo para asegurar una integración sostenible, por ejemplo, en Alemania (Staible, 2017[26]), Francia y Dinamarca (Scharle, Weber and Puchwein Roberts, 2014[27]). Desde principios de 2021, Estonia ha introducido un seguimiento sistemático para colectivos con riesgo de volver rápidamente al desempleo debido a limitaciones de salud, falta de experiencia laboral, situaciones anteriores de desempleo de larga duración u otros obstáculos para el empleo (Sotsiaalministeerium, 2020[28]).
Recuadro 7.1. Punto de referencia para la excelencia (Benchmark): el acompañamiento y el seguimiento tras la inserción laboral
Copiar enlace a Recuadro 7.1. Punto de referencia para la excelencia (Benchmark): el acompañamiento y el seguimiento tras la inserción laboralUn PAML referente incorpora tanto el acompañamiento durante la participación en el programa como el seguimiento tras la finalización del mismo para garantizar sus efectos a largo plazo. Este apoyo es especialmente importante y beneficioso para colectivos vulnerables y participantes con alto riesgo de abandonar el programa o con alto riesgo de volver al desempleo poco después de haber encontrado un empleo.
El acompañamiento consiste en asignar mentores u orientadores especializados que acompañen a las personas participantes durante el programa, analicen sus progresos e identifiquen los problemas en una fase temprana para ofrecerles apoyo y soluciones individualizadas. La frecuencia y la naturaleza (por ejemplo, si se ofrecen reuniones cara a cara, sesiones en línea, llamadas, correos electrónicos, etc.) de estas interacciones varían en función del perfil del participante. Un elemento clave es el uso de Planes de Acción Individual (PAI) personalizados, que establecen obligaciones mutuas claras tanto para el demandante de empleo como para el orientador.
Además, un PAML referente proporciona un seguimiento después de que las personas participantes se hayan incorporado al mercado laboral. Esto incluye un asesoramiento continuo durante los primeros meses de empleo, el contacto tanto con la persona como con el empleador, y la coordinación con otros proveedores de servicios para hacer frente a la evolución de las necesidades, como la formación continua, el acceso a guarderías, la ayuda a la movilidad o el apoyo a la prolongación de los contratos de trabajo. Esto ayuda a retener en el mercado laboral a los colectivos vulnerables y evita que vuelvan al desempleo poco tiempo después.
7.2. Resumen de los resultados de la valoración cualitativa
Copiar enlace a 7.2. Resumen de los resultados de la valoración cualitativaLa valoración constató que la mayoría de los programas incluían algún tipo de acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral, aunque los enfoques específicos variaron en función del objetivo del programa y del colectivo destinatario. Los programas dirigidos a colectivos vulnerables, mujeres víctimas de violencia de género y mujeres en zonas rurales y urbanas generalmente incluyeron un componente sólido de acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral, dado que este era particularmente importante para garantizar la eficacia del programa y ayudar a que estas personas participantes se mantuvieran implicadas y lograran una transición exitosa hacia un empleo estable. En cambio, los programas centrados principalmente en la formación encontraron mayores dificultades para ofrecer acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral, ya que sus recursos se destinaban principalmente al desarrollo de competencias y no tanto al asesoramiento.
7.2.1. Acompañamiento
Muchos de los programas valorados ofrecieron acompañamiento como un componente central, brindando apoyo individualizado y adaptado mediante la asignación de una persona orientadora de referencia para cada participante. El alcance y la forma de prestar este acompañamiento variaron entre programas. Los enfoques más eficaces fueron aquellos que incorporaron planes de acción personalizados y estructurados, así como itinerarios individualizados con compromisos mutuos claramente definidos entre participantes y orientadores, que sirvieron de marco de referencia para el apoyo individualizado.
La mayoría de los programas adaptaron sus métodos de comunicación, la frecuencia de las sesiones y los contenidos para satisfacer las necesidades de las personas participantes, garantizar su implicación y reducir el riesgo de abandono. Esta flexibilidad permitió que el apoyo fuera más accesible y se adaptara a las circunstancias individuales. Muchos programas ofrecieron la posibilidad de elegir entre sesiones presenciales o en línea, para facilitar la participación de personas con dificultades de transporte o responsabilidades de cuidados. Para quienes no disponían de herramientas digitales, también se ofreció en muchos casos el contacto telefónico. Algunos programas pusieron en marcha un acompañamiento intensivo para los colectivos más vulnerables, con una comunicación bidireccional frecuente que facilitó la detección temprana de necesidades y la intervención oportuna. En estos casos, las personas participantes recibieron tutorías individualizadas con contacto casi diario por correo electrónico, teléfono o WhatsApp, lo que garantizó un apoyo continuo y adaptado.
Algunos programas establecieron requisitos mínimos para el acompañamiento, como un número mínimo de horas o la frecuencia de las reuniones, para garantizar un apoyo constante y suficiente. Estas medidas ayudaron a asegurar que todas las personas participantes recibieran un nivel básico de orientación, evitando desigualdades en la atención prestada y reforzando un enfoque estructurado del acompañamiento.
La implicación de equipos multidisciplinares fortaleció aún más el acompañamiento. En muchos programas, los equipos estaban compuestos por personas expertas en orientación laboral y trabajo social, lo que permitió abordar diversas barreras al empleo y ofrecer conocimientos más allá de la búsqueda de empleo tradicional. Algunos programas adoptaron un enfoque más integral y asignaron a cada participante una persona orientadora de referencia respaldada por un equipo multidisciplinar más amplio, integrado por profesionales de diversos ámbitos como psicología, educación, servicios jurídicos, trabajo social, prospección de empleo, formación y emprendimiento. Este enfoque combinó de manera eficaz las ventajas de construir una relación de confianza con una persona de referencia y el acceso a conocimientos especializados cuando era necesario, aumentando la eficacia general del acompañamiento. Este enfoque fue especialmente beneficioso para los colectivos vulnerables, que suelen enfrentarse a retos complejos y multidimensionales.
7.2.2. Seguimiento tras la inserción laboral
Algunos programas integraron el seguimiento tras la inserción laboral como un componente central, garantizando contactos sistemáticos y programados entre la entidad proveedora del servicio y la persona participante. Este era a menudo el caso de los programas dirigidos a mujeres víctimas de violencia de género, en los que el compromiso de contratación e inserción laboral de las participantes formaba parte de los componentes del programa. El seguimiento tras la inserción laboral solía consistir en contactos regulares por diversos medios, como llamadas telefónicas, correos electrónicos, reuniones presenciales, visitas a empresas o videollamadas, con el fin de garantizar una transición fluida hacia el empleo y facilitar la adaptación al entorno laboral. Alternativamente, cuando el seguimiento tras la inserción laboral no formaba parte integral del programa, en algunos casos las personas participantes fueron derivadas nuevamente a los SPE tras la finalización del programa, con el fin de proporcionarles apoyo más allá del período de duración del mismo. En estos casos, resultó muy útil garantizar que tanto el personal de los SPE como las entidades proveedoras tuvieran acceso a una plataforma común que contuviera la información de las personas participantes.
En algunos casos, el seguimiento tras la finalización del programa incluyó actuaciones adaptadas a la situación laboral de la persona participante. Para quienes no habían encontrado empleo aún, se ofrecieron sesiones individuales de orientación laboral centradas en el refuerzo de las competencias para la búsqueda de empleo, la actualización del CV, el asesoramiento profesional, la identificación de ofertas de trabajo, la presentación de candidaturas y la preparación de entrevistas. Para quienes sí habían accedido a un empleo, se proporcionó un apoyo continuo centrado en las tareas y funciones del puesto de trabajo, la organización del trabajo, la comunicación con la empresa, la navegación en los portales para el personal y la comprensión de los derechos y deberes laborales.
Además del seguimiento con las personas participantes, algunos programas establecían contactos de seguimiento con los empleadores para comprender y abordar los desafíos a los que se enfrentaron en la integración de los nuevos trabajadores y para ofrecer orientación sobre cómo adaptar el entorno laboral. Este enfoque resultó especialmente útil en casos en que se requería mediación, ya que ayudó a que personas participantes y empleadores encontraran puntos de acuerdo cuando surgían dificultades, conflictos o malentendidos en el lugar de trabajo.
Algunos programas establecieron requisitos mínimos para el seguimiento tras la inserción laboral, como el número y la frecuencia de los contactos. Por ejemplo, una buena práctica consistía en establecer un sistema estructurado (como un documento específico) con una cronología mínima de contactos, en el que se registraron todas las actuaciones de seguimiento realizadas por la entidad proveedora tanto con la persona participante como con la empresa. Esta información incluía el medio de contacto, la duración, la situación laboral de la persona participante, su bienestar y las actuaciones propuestas para ofrecer apoyo continuo. Este enfoque permitió establecer un estándar homogéneo de seguimiento para todas las personas participantes y facilitó un monitoreo sistemático de los resultados.
7.3. Buenas prácticas identificadas
Copiar enlace a 7.3. Buenas prácticas identificadasLos programas presentados en el Recuadro de buenas prácticas 12 y el Recuadro de buenas prácticas 13 ilustran enfoques estructurados y sistemáticos para la provisión de acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral. El programa para colectivos vulnerables en Asturias ofrece un acompañamiento intensivo, llevado a cabo por dos profesionales especializados en intervención social y laboral, y proporciona un seguimiento adaptado a la situación laboral de las personas participantes. El programa para mujeres víctimas de violencia de género en Madrid demuestra el uso de un documento específico de seguimiento que establece un marco claro y unos estándares mínimos para el monitoreo y el apoyo a la integración laboral de las personas participantes. Ambos ejemplos ponen de relieve el valor del acompañamiento y el seguimiento tras la inserción laboral para mejorar los resultados de los programas y favorecer el mantenimiento del empleo.
Recuadro de buenas prácticas 12. Recuadro de buenas prácticas 12. Acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral para colectivos vulnerables en Asturias
Copiar enlace a Recuadro de buenas prácticas 12. Recuadro de buenas prácticas 12. Acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral para colectivos vulnerables en AsturiasEl programa para colectivos vulnerables en Asturias ofrece un marco sistemático de acompañamiento, brindando apoyo integral tanto durante los itinerarios personalizados como una vez que las personas participantes han accedido a un empleo. Este enfoque garantiza un acompañamiento intensivo adaptado a las necesidades individuales, al tiempo que apoya la permanencia de las personas participantes en el mercado laboral.
Acompañamiento
A las personas participantes se les asignan mentores de acuerdo con las directrices técnicas del programa. Los mentores están compuestos por dos perfiles profesionales especializados: una persona centrada en la intervención social, que ofrece apoyo continuo a las personas participantes, y otra especializada en intervención laboral, encargada de la prospección empresarial y la gestión de inserciones laborales.
A lo largo de los itinerarios personalizados de empleo, el programa garantiza un apoyo integral mediante dos componentes principales:
Tutoría individual y seguimiento: Se celebran sesiones individuales semanales para proporcionar orientación y hacer seguimiento del progreso. La frecuencia de estas sesiones se adapta de forma flexible al ritmo de cada participante, pero se garantiza un número mínimo de sesiones durante los dos primeros meses. Este enfoque permite equilibrar la personalización del itinerario con la garantía de niveles de apoyo coherentes.
Talleres grupales: Estas sesiones se centran en la recuperación personal y el desarrollo de habilidades personales, sociales, comunicativas y profesionales esenciales para la empleabilidad. Se realizan al menos dos sesiones grupales semanales, dependiendo de la fase del itinerario en la que se encuentre la persona participante.
Durante la fase formativa específica, se refuerza el seguimiento a través de contactos semanales con los centros de formación. Este seguimiento cercano permite controlar la asistencia, el progreso, los retos y las necesidades que puedan surgir.
Seguimiento tras la inserción laboral
Las acciones de seguimiento post inserción se activan tras la finalización de los itinerarios personalizados y se adaptan en función de la situación laboral de la persona participante:
Para quienes aún no han accedido al empleo: Se ofrecen sesiones individuales de orientación laboral centradas en el refuerzo de competencias para la búsqueda de empleo, actualización del CV, asesoramiento profesional, análisis de oportunidades laborales, envío de candidaturas, preparación de entrevistas, entre otros.
Para quienes han accedido al empleo: Se realiza un seguimiento continuado en el puesto de trabajo, abordando tareas y funciones, organización del trabajo, comunicación con la empresa, uso de portales de personas trabajadoras e información sobre derechos y deberes laborales.
Intermediación con empresas: El programa mantiene una comunicación regular (quincenal o mensual) con las empresas para asegurar que la persona se está adaptando adecuadamente a su nuevo puesto. Se ofrece apoyo para resolver cuestiones relacionadas con las tareas, los protocolos de la empresa y la comunicación en el lugar de trabajo. Este enfoque proactivo contribuye a prevenir conflictos y a facilitar una integración más fluida en el entorno laboral.
Fuente: Elaboración propia a partir de información recopilada a través de cuestionarios y consultas.
Recuadro de buenas prácticas 13. Marco de seguimiento para mujeres víctimas de violencia de género en Madrid
Copiar enlace a Recuadro de buenas prácticas 13. Marco de seguimiento para mujeres víctimas de violencia de género en MadridEl programa de Madrid dirigido a mujeres víctimas de violencia sexual y de género incluye un marco de seguimiento continuo y adaptativo, ajustado a las circunstancias de cada participante. Este marco garantiza una planificación estructurada con puntos mínimos de contacto y utiliza un documento de seguimiento para llevar un registro de las interacciones y dar estructura al proceso de acompañamiento.
Una vez que las participantes acceden al empleo, se proporciona apoyo y seguimiento continuos para facilitar su permanencia en el mercado laboral. El programa incluye un documento denominado “Documento Acreditativo de Seguimiento de la Inserción Laboral” que recoge las actuaciones de seguimiento realizadas por las entidades proveedoras tanto con las participantes como con los empleadores, especialmente cuando la inserción laboral se ha producido mediante intermediación o compromiso de contratación por parte del empleador. El seguimiento está programado al mes, a los tres meses y a los seis meses desde el inicio del empleo. Este documento incluye:
Registro de todas las llamadas realizadas
Actualizaciones sobre el bienestar de la participante y su situación laboral
Duración del seguimiento
Actuaciones propuestas para el apoyo continuo
Los principales medios de comunicación durante el seguimiento son las llamadas telefónicas y los correos electrónicos, dado que las participantes pueden tener una disponibilidad limitada mientras trabajan.
Además de estos seguimientos programados, se realizan seguimientos adicionales según sea necesario, tanto con las participantes como con los empleadores. Si surgen dificultades durante el proceso de inserción, se aplican medidas correctivas para ayudar a garantizar la permanencia de la participante en el empleo. Estas medidas pueden incluir el proporcionar a la participante información, apoyo psicológico, orientación y refuerzo de habilidades para desenvolverse en el entorno laboral.
Este marco garantiza un estándar mínimo de seguimiento para todas las participantes, asegurando que todas tengan acceso a este servicio. El documento de seguimiento aporta estructura y criterios mínimos claros, lo que permite un enfoque integral del acompañamiento y seguimiento. Además, mantener un contacto regular con la participante y con el empleador ayuda a resolver posibles conflictos y a atender nuevas necesidades, favoreciendo así la estabilidad laboral a largo plazo.
Fuente: Elaboración propia a partir de información recopilada a través de cuestionarios y consultas.
7.4. Orientaciones para la elaboración de políticas: vías para un acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral eficaces en futuros PAML
Copiar enlace a 7.4. Orientaciones para la elaboración de políticas: vías para un acompañamiento y seguimiento tras la inserción laboral eficaces en futuros PAMLPara maximizar los beneficios de la participación en los programas, reducir las tasas de abandono y favorecer una integración sostenible en el mercado laboral, los futuros PAML deberían apoyarse en las disposiciones establecidas en la Ley 3/2023 de Empleo y el Real Decreto 438/2024 sobre la Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Empleo.
7.4.1. Integrar el acompañamiento como un componente central del programa
Asignar una persona orientadora o mentora de referencia a cada participante para brindarle un apoyo personalizado mediante sesiones de orientación regulares, adaptando la frecuencia y el formato de las interacciones a las necesidades individuales. Esto requiere contar con recursos humanos suficientes y mantener un volumen de personas atendidas que sea manejable, de modo que puedan ofrecer una orientación personalizada de manera eficaz.
Utilizar planes de acción personalizados o itinerarios individualizados que establezcan compromisos mutuos claros entre las personas participantes y sus orientadores, tomando como base el Acuerdo de Actividad como marco formal para definir derechos y obligaciones, garantizando una orientación estructurada y una rendición de cuentas compartida.
Definir estándares mínimos de acompañamiento en cada programa, como el número de horas obligatorias y la frecuencia de las reuniones, para asegurar un apoyo constante y adecuado para todas las personas participantes.
Involucrar a equipos multidisciplinares desde las primeras etapas del acompañamiento, en el caso de personas demandantes con múltiples barreras para acceder al empleo, con el fin de apoyar a la persona orientadora de referencia en la provisión de un apoyo integral y especializado. Estos equipos pueden incluir profesionales de ámbitos como la psicología, la educación, los servicios jurídicos, el trabajo social, la prospección de empleo, la formación y el emprendimiento, para evaluar conjuntamente cada situación individual y diseñar planes de apoyo que aborden necesidades multidimensionales y barreras complejas de inserción.
7.4.2. Garantizar un seguimiento sólido tras la finalización del programa
Implementar mecanismos sistemáticos de seguimiento de al menos seis meses para mantener un contacto regular con las personas participantes una vez finalizado el programa, con el fin de garantizar una transición fluida hacia el empleo y apoyar la conservación del empleo.
Establecer estándares mínimos para el seguimiento tras la inserción laboral en cada programa, incluyendo una frecuencia definida y un número mínimo de reuniones posteriores al programa, para asegurar la coherencia entre participantes y permitir un monitoreo eficaz de los resultados.
Establecer un seguimiento con los empleadores para abordar de forma proactiva los desafíos relacionados con el puesto de trabajo y ofrecer servicios de mediación en caso de conflictos, contribuyendo así a una integración satisfactoria y a la estabilidad laboral.
Proporcionar acceso continuo a servicios clave de apoyo durante el período de seguimiento tras la finalización del programa, conforme al artículo 25 del Real Decreto 694/2017, tales como orientación, formación adicional, apoyo a la conciliación o ayudas al transporte, con el fin de atender necesidades emergentes y reforzar la sostenibilidad del empleo.