En este capítulo se describe la evolución reciente del mercado y se destacan las proyecciones a mediano plazo de los mercados mundiales del pescado y los productos acuáticos para el periodo comprendido entre 2025 y 2034. Se analiza la evolución del consumo, la producción, el comercio y los precios de dichos productos. El capítulo concluye con un análisis de los principales riesgos e incertidumbres que podrían afectar a los mercados mundiales de pescado y de otros productos acuáticos durante los próximos 10 años.
7. Pescado y otros productos acuáticos
Copiar enlace a 7. Pescado y otros productos acuáticosResumen
7.1. Aspectos relevantes de la proyección
Copiar enlace a 7.1. Aspectos relevantes de la proyecciónSe espera que el consumo de alimentos acuáticos a nivel mundial aumente y que Asia represente 75% de ese crecimiento, seguida por África (15%), el continente americano (11%) y Oceanía (1%). Se prevé que el consumo en Europa disminuirá ligeramente.
Se prevé que el consumo per cápita mundial aparente de alimentos de animales acuáticos aumentará y alcanzará 21.8 kilogramos (kg) para 2034, en comparación con los 21.1 kg del periodo comprendido entre 2022 y 2024, aunque las tendencias varían entre las regiones. Se espera una disminución del consumo per cápita en África, en particular en el África subsahariana, pese al incremento del consumo total.
Se prevé que los precios mundiales del pescado y otros productos acuáticos disminuirán en términos reales. La caída más pronunciada será la de los precios del aceite de pescado (–26%) debido a los altos precios recientes, causados por las restricciones pesqueras en el Perú y a la fuerte demanda impulsada por el precio alto del aceite vegetal.
La acuicultura se mantendrá como el principal impulsor del crecimiento en la producción pesquera y acuícola, la cual, se prevé que alcanzará 212 millones de toneladas (Mt) para 2034. Se prevé que representará más de 85% de la producción adicional, y aumentará su participación a 56% de la producción total.
Las exportaciones mundiales de alimentos acuáticos de origen animal seguirán creciendo, aunque a un ritmo más lento, encabezadas por Asia (principalmente la República Popular China [en adelante, China] y Viet Nam), en tanto se espera que las exportaciones de África disminuyan.
La pesca y la acuicultura afrontan cada vez más incertidumbres debido al cambio en las condiciones ambientales, las tensiones comerciales y la evolución de las prioridades de sostenibilidad. Se espera que los cambios en las condiciones ambientales afecten negativamente a la producción mundial, aunque sus efectos variarán de una región a otra y las mejoras en la gestión de la pesca podrían mitigar algunos de ellos. Además, las políticas comerciales, influidas por las tensiones geopolíticas, ocasionan mayor incertidumbre. La evolución de las políticas de China, centradas cada vez más en el desarrollo sostenible, se verá también como un factor clave que influirá en la producción durante los próximos 10 años.
7.2. Tendencias actuales del mercado
Copiar enlace a 7.2. Tendencias actuales del mercadoLa producción pesquera y acuícola mundial se incrementó a cerca de 193 Mt en 2024, gracias al crecimiento de la acuicultura y la pesca de captura.1 La producción acuícola continuó su tendencia ascendente, en tanto que la pesca de captura se recuperó en 2024 después de sufrir una ligera disminución en 2023.
En 2024, el índice de precios del pescado de la FAO disminuyó 3.0% y llegó a su punto más bajo en septiembre, antes de repuntar hacia el final del año. Esta fue la segunda disminución consecutiva anual desde el máximo histórico alcanzado en 2022.
El volumen del comercio mundial de los alimentos acuáticos de origen animal experimentó un ligero aumento en 2024, pese a la disminución de las importaciones de los principales mercados como la Unión Europea y China. En China, el aumento de la producción acuícola fue suficiente para reducir las importaciones, a pesar del incremento del consumo. Las exportaciones de harina de pescado repuntaron considerablemente en 2024, tras una fuerte caída en 2023, debida principalmente a la disminución de la producción en el Perú.
7.3. Proyecciones de mercado
Copiar enlace a 7.3. Proyecciones de mercado7.3.1. Consumo
El consumo mundial de pescado y otros productos acuáticos aumentará con mayor lentitud en el próximo decenio
Se prevé que la demanda mundial de productos acuáticos (incluidos los usos alimentarios y no alimentarios) crecerá 11% durante el próximo decenio, muy por debajo del crecimiento registrado durante el último decenio (24%). Esto se debe principalmente a una desaceleración prevista del crecimiento de la demanda de Asia (11% en comparación con 32% durante los 10 años previos). Se espera que la demanda de productos acuáticos para usos no alimentarios, primordialmente para la producción de harina y de aceite de pescado, crezca más lentamente que la demanda para usos alimentarios (Figura 7.1). En consecuencia, se prevé que la proporción del uso total asignada a la alimentación aumentará ligeramente, de 89% en el periodo de referencia (promedio 2022-2024) a 90% para 2034.
Centrada específicamente en los usos alimentarios, se prevé que la demanda mundial aumentará 13% durante el próximo decenio, y se espera que el crecimiento demográfico impulse el crecimiento de la demanda. Asimismo, se prevé que el consumo total aparente2 de pescado y otros alimentos acuáticos sumará 192 Mt (equivalente de peso vivo) para 2034, es decir, un aumento de 22 Mt en comparación con el periodo de referencia (promedio del periodo 2022-2024). También se prevé que el consumo total aparente se incremente en todas las regiones, excepto Europa, donde se espera que las disminuciones mínimas del consumo per cápita y de la población limiten el crecimiento. Si bien Asia mantendrá su posición como la fuente dominante de la demanda adicional, se prevé que África registrará la tasa de crecimiento más rápida, con un consumo total aparente que aumentará 24% para 2034, una aceleración en comparación con el decenio pasado, cuando fue de 20%. Asia representará 73% del pescado y otros productos alimentarios acuáticos disponibles para el consumo para 2034. China por sí sola representará 37% de ese total. La acuicultura mundial proveerá una proporción creciente de pescado y otros productos acuáticos disponibles para consumo humano, que subirá de 58% en el periodo de referencia a 61% para 2034.
Por otra parte, se prevé que, durante el próximo decenio, el consumo mundial per cápita de alimentos acuáticos crecerá tan solo 3.3% –lo que implica una seria desaceleración respecto del crecimiento de 12% registrado en el decenio pasado– y se espera que alcance 21.8 kg per cápita al año, cifra superior a los 21.1 kg observado en el periodo de referencia. Se espera que el consumo per cápita aumente en todas las regiones –excepto en Europa, donde se prevé una ligera disminución–; asimismo, en África, en particular, en el África subsahariana, donde se espera que el crecimiento demográfico (+29%) supere el suministro de alimentos acuáticos (+23%), lo que pone de relieve el reto de garantizar un suministro adecuado de alimentos ante la rápida expansión demográfica.
Se prevé que la harina y el aceite de pescado representarán 83% de los 21 Mt de peso vivo de pescado y otros productos acuáticos utilizados para usos no alimentarios en 2034. El resto servirá para otros usos no alimentarios, como peces ornamentales, crías y alevines, cebo, insumos farmacéuticos o como forraje directo para la agricultura. La harina de pescado se usa primordialmente en la alimentación de animales de cultivo, sobre todo peces de cultivo. Para 2034, 84% de la harina de pescado será consumido por el sector acuícola como forraje, en comparación con 78% en el periodo de referencia. China, que es el mayor productor acuícola, es también el mayor consumidor de harina de pescado, y se prevé que representará 42% del consumo mundial de este producto para 2034. Si bien dicha harina se utiliza sobre todo como forraje en el sector acuícola, no es la principal fuente de forraje en la acuicultura. La dificultad para seguir aumentando la producción de harina de pescado impulsó al sector a recurrir cada vez más a otros ingredientes de forraje. Por ejemplo, las harinas de semillas oleaginosas se usan cada vez más en la formulación de forraje para la acuicultura. Se espera que, para 2034, el uso de las harinas de semillas oleaginosas en la acuicultura crezca 37% y sume 11 Mt, mientras se prevé que el uso de harina de pescado en la acuicultura se incrementará 16%, para alcanzar 4.9 Mt, en comparación con el periodo de referencia. El consumo de aceite de pescado se caracteriza por la competencia entre la acuicultura y los suplementos dietéticos para consumo humano. Para 2034, se prevé que 59% del aceite de pescado servirá para alimentar a los peces de cultivo, sobre todo salmón, por arriba de 54% en el periodo de referencia. Noruega y la Unión Europea seguirán siendo los principales consumidores de aceite de pescado y en 2034 representarán 16% y 15%, respectivamente, del total mundial.
7.3.2. Producción
La acuicultura impulsará el crecimiento de la producción, pero el ritmo se desacelerará considerablemente
Se prevé que la producción pesquera y acuícola mundial aumentará de 189 Mt (equivalente de peso vivo) en el periodo de referencia a 212 Mt para 2034. Pese al continuo crecimiento del volumen total, tanto la tasa de crecimiento como el aumento absoluto están disminuyendo. Asimismo, se espera que, durante el próximo decenio, la producción mundial de pesca y acuicultura crezca 12% (+23 Mt), en comparación con el aumento de 24% (+37 Mt) en el decenio pasado. La acuicultura se mantiene como el principal impulsor de la expansión general, pese a la desaceleración de su crecimiento (Figura 7.2). No obstante, la importancia de la acuicultura para la producción total sigue en aumento y se prevé que para 2034 representará 56% de la producción pesquera y acuícola mundial, por arriba de 52% en el periodo de referencia.
Fuente: OCDE/FAO (2025), “OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas”, Estadísticas de la OCDE sobre agricultura (base de datos), http://data-explorer.oecd.org/s/1hc.
Para 2034, se espera que la producción acuícola mundial, basada en la cosecha de animales acuáticos de cultivo, alcance 118 Mt, lo que representa un aumento de 20% en comparación con el periodo de referencia. Si bien estas cifras reflejan un crecimiento sólido, este es considerablemente menor que la expansión de 51% observada en el decenio pasado. La desaceleración prevista está estrechamente ligada con la disminución del incremento de la productividad a nivel mundial, debida al carácter más estricto de las regulaciones ambientales y a la menor disponibilidad de lugares óptimos para su producción. Asia seguirá dominando la acuicultura mundial y representará aproximadamente 88% de la producción total para 2034, una participación ligeramente menor que la del periodo de referencia (Figura 7.3). Si bien se prevé que la producción acuícola se incrementará en casi todos los países y regiones, se espera que en Asia se registre una de las tasas de crecimiento más lentas durante el periodo de las Perspectivas. No obstante, la distribución general seguirá sumamente concentrada en dicho continente. China conservará su posición como el principal productor acuícola, aunque se prevé que su participación en la producción mundial de acuicultura se estabilizará en alrededor de 53%. Lo anterior refleja el rápido crecimiento de los productores acuícolas emergentes, en particular la India y Viet Nam, que se espera que aumenten significativamente sus contribuciones a la producción acuícola mundial.
Desde la perspectiva de las especies, se espera un fuerte crecimiento de la producción acuícola de camarones y langostinos (+38%), peces de agua dulce y diádromos, excluidos la carpa y la tilapia (+29%) y los salmónidos (+26%). Sin embargo, para todos los grupos de especies, se espera que el crecimiento de la producción acuícola se vea considerablemente menor que en el decenio pasado.
Se prevé que la producción mundial de la pesca de captura, basada en la captura de animales acuáticos silvestres, alcanzará 94 Mt para 2034, lo cual representa un aumento de 3.2% respecto del periodo de referencia. Si bien parte de este crecimiento refleja la recuperación de la escasa captura de anchoveta en el Perú en 2023, debido a las medidas de gestión de las existencias y al fenómeno de El Niño, se espera un incremento paulatino durante el periodo de las Perspectivas, en particular en África y el continente americano. Si bien para 2034 Asia seguirá representando poco más de la mitad de la producción mundial de pesca de captura, se espera que su participación disminuya ligeramente, ya que África y el continente americano representan una proporción mayor de la producción total. El crecimiento modesto de la producción de pesca de captura se verá impulsado por mejoras en la gestión pesquera, los avances tecnológicos y la reducción de los descartes y residuos de pescado. Sin embargo, podrían presentarse fluctuaciones a corto plazo, como los fenómenos de El Niño previstos para 2027 y 2031, que se espera que reduzcan temporalmente las capturas en América del Sur, lo cual provocará una disminución de alrededor de 2 Mt de la producción mundial durante dichos periodos.
Se prevé que, durante el próximo decenio, la cantidad de producción de pesca de captura que se reduce a harina y aceite de pescado mostrará una tendencia ascendente en comparación con el decenio pasado, y que fluctuará entre 15.2 Mt en los años de El Niño y 17.1 Mt durante los años en los que la pesca alcanzará niveles máximos. Sin embargo, esto se mantiene muy por debajo de los niveles de la década de 1990, cuando se utilizaron cerca de 26 Mt de pescado silvestre para la producción de harina y aceite de pescado. Para 2034, se prevé que la producción mundial de harina y aceite de pescado alcanzará 5.9 Mt y 1.5 Mt, respectivamente, lo que equivale a un incremento de 12% en ambos casos, respecto del periodo de referencia. Se espera que el uso de residuos y productos derivados de pescado en la producción de harina de pescado aumente de manera constante, gracias a la demanda creciente de filetes de pescado, la cual genera una cantidad mayor de residuos. En el caso del aceite de pescado, la proporción derivada de residuos experimentó un aumento considerablemente en 2023, debido a la pronunciada caída de la producción de aceite de pescado en el Perú, derivado principalmente de la anchoveta entera. Dicho aumento en la proporción de la producción de aceite de pescado proveniente de los desperdicios causó impacto en las cifras del periodo de referencia y dio paso a un aumento más lento de la proporción obtenida de los residuos durante el periodo de las Perspectivas. Para 2034, se espera que cerca de 31% de la harina de pescado provenga del desperdicio, por arriba del 29% registrado en el periodo de referencia.
7.3.3. Comercio
Asia continuará predominando en el comercio de pescado y otros productos acuáticos, pero el crecimiento será moderado
Durante el decenio pasado, el crecimiento del comercio acuático se rezagó ante la expansión de la producción de pesca de captura y acuícola, lo cual representó un gran cambio en las fuertes tendencias impulsadas por el comercio, observadas desde la década de 1990. Se espera que este ritmo relativamente más lento persista durante el periodo de las Perspectivas (Figura 7.4). No obstante, el comercio acuático sigue contribuyendo en gran medida a los ingresos de divisas, a la generación de empleos y a la seguridad alimentaria mundial. El pescado y otros productos acuáticos, tanto para uso alimentario como no alimentario, seguirán comercializándose ampliamente, y se prevé que cerca de 35% de la producción pesquera y acuícola mundial se comercializará para 2034 (31% excluido el comercio intracomunitario de la Unión Europea). Todo ello reforzará la integración del sector en los mercados mundiales y su apertura al comercio internacional.
Se prevé que el comercio mundial de pescado y otros productos acuáticos para consumo humano será 7.1% mayor en 2034 que en el periodo de referencia. La cifra representa una desaceleración frente al crecimiento de 9.0% logrado en el decenio pasado. Los principales impulsores de tal desaceleración del crecimiento son los altos costos del transporte, la expansión más lenta de la producción de pesca de captura y la acuicultura, y el deseo de satisfacer la demanda interna con producción local en algunas regiones clave. Para 2034, se prevé que las exportaciones de pescado y otros productos acuáticos para consumo humano alcanzarán 46 Mt (peso de producto), cifra superior a los 43 Mt en el periodo de referencia.
Por otra parte, se espera que Asia siga dominando el comercio acuático y que para 2034 represente cerca de la mitad de las exportaciones totales de pescado y otros productos acuáticos para consumo humano. China por sí sola representará 19% del total. Se prevé que, para 2034, en Viet Nam tendrá lugar el mayor aumento de los volúmenes de exportación, después de China, con un aumento de su participación de 7% en el periodo de referencia a 9% para 2034. En cambio, se prevé que las exportaciones de África disminuirán 12% para 2034 respecto del periodo de referencia, como resultado de un énfasis creciente en satisfacer la demanda interna.
Asia se mantendrá como la mayor región importadora, al representar 42% de las importaciones mundiales de pescado y otros productos acuáticos para consumo humano para 2034, aunque se espera que sus volúmenes de importación crezcan muy poco (+0.7%). Se espera que los volúmenes de importación de China disminuyan para 2034, dado que la producción nacional satisface cada vez más las preferencias de los consumidores locales, lo cual se conjunta con la disminución de la población, una tendencia que también se observa en el Japón. Se prevé que en África se presentará el mayor aumento de las importaciones (+27%), seguida por el continente americano (+11%), a raíz de la creciente demanda y la insuficiente capacidad de producción interna. Asimismo, se prevé que para 2034, en Europa y Oceanía, disminuirán las importaciones de pescado y otros productos acuáticos para consumo humano.
Se prevé que las exportaciones de harina de pescado se incrementarán 8.0% en relación con el periodo de referencia, para alcanzar 3.8 Mt (peso de producto) para 2034. Por su parte, se espera que el Perú, el mayor exportador mundial de harina de pescado, registre una de las tasas de crecimiento más altas durante el periodo de las Perspectivas; en gran parte, impulsada por un fuerte repunte de los volúmenes de exportación inusualmente bajos que tuvieron lugar en el periodo de referencia. En particular, en 2023 se registró una fuerte caída: las exportaciones se redujeron a la mitad en comparación con las de 2022. China reforzará aún más su posición como el principal importador mundial de harina de pescado, pues representará 52% del total de importaciones para 2034, cifra superior al 48% alcanzado en el periodo de referencia; esto demuestra la demanda cada vez mayor de forraje por parte de su sector acuícola en proceso de expansión. Por consiguiente, se prevé que los volúmenes de importación de harina de pescado disminuirán en la mayoría de los países importadores tradicionales, como Noruega y la Unión Europea. Se prevé que las exportaciones mundiales de aceite de pescado aumentarán 9.0% para 2034, encabezadas por el Perú, Viet Nam y la Unión Europea. En Viet Nam, dichas exportaciones, que aumentaron considerablemente en 2023 y en 2024, y se prevé que continuarán creciendo durante el periodo de las Perspectivas. Sin embargo, se estima que este crecimiento se deberá sobre todo al aceite de pescado de cocina usado exportado a los Estados Unidos, donde compite en precio con el aceite vegetal de cocina usado. En lo que respecta a las importaciones, la Unión Europea, Noruega y los Estados Unidos seguirán siendo los principales mercados.
7.3.4. Precios
Se espera que los precios de todos los productos disminuyan en términos reales durante el periodo de la proyección
Se espera que los precios de todos los grupos de productos disminuyan en términos reales durante el periodo de la proyección, sobre todo los del aceite de pescado (–26%, +0.8% anual) y los productos de pescado comercializados (–19%, –1.3% anual) (Figura 7.5). Si bien se espera que los precios reales de todos los grupos disminuyan hasta 2028, a partir de 2029 se espera que los del aceite y la harina de pescado aumenten lentamente (con algunas fluctuaciones), en tanto que los precios de los productos pesqueros de captura, acuicultura y comercializados seguirán bajando hasta el final del periodo de la proyección. En relación con los valores históricos, los precios reales de los productos mencionados permanecerán bajos, en tanto que los del aceite y la harina de pescado serán altos, aunque menores que los niveles máximos históricos (en 2023 para el aceite de pescado y en el periodo 2012-2014 para la harina de pescado).
En términos nominales, se espera que los precios de los productos de la acuicultura y la pesca de captura aumenten 8.7% (+1.0% anual) y 12% (+1.0% anual), respectivamente. Sin embargo, se espera que, en términos reales, bajen 13% y 10%, respectivamente. En ambos casos, la disminución de los precios se debe a que el aumento de la producción supera el crecimiento de la demanda, a la competencia de otras fuentes de proteína, en particular la carne de aves de corral, cuyos precios se espera que disminuyan durante el periodo de la proyección, y a una reducción general de la presión inflacionaria. En el caso de la acuicultura, se espera que la baja de los precios reales equivalga a la mitad de la del decenio pasado, debido en parte a la gran desaceleración del crecimiento de la producción durante el periodo de las Perspectivas. Por otro lado, en lo que respecta a la pesca de captura, la lenta reducción coincide con las tendencias históricas y es similar a la del decenio pasado, cuando los precios bajaron 12% en términos reales.
Se espera que los precios del aceite de pescado bajen en términos nominales (–7.5%, +2.7% anual) y reales (–26%, +0.8% anual), por los precios inusitadamente altos registrados en el periodo de referencia. Los precios del aceite de pescado se incrementaron 117% en términos nominales en el decenio pasado, pero casi todo este crecimiento se observó entre 2022 y 2023, cuando los precios se dispararon por las restricciones de la oferta ocasionadas por las inusualmente reducidas cosechas de anchoveta en el Perú y los precios muy altos del aceite vegetal. A medida que las restricciones del suministro sigan disminuyendo, se espera que el precio del aceite de pescado baje hasta 2028 en términos reales, antes de volver a su tendencia histórica de crecimiento lento impulsado por la continua y fuerte demanda de forraje y para consumo humano. Los precios seguirán fluctuando por el fenómeno del Niño y se espera que bajen en 2028 y 2032, a medida que la producción se recupera.
Se prevé que los precios de la harina de pescado aumentarán en términos nominales (10%, +2.8% anual) y disminuirán en términos reales (–12%, +0.9% anual). Sin embargo, la disminución en términos reales es considerablemente menor que la del decenio pasado, cuando los precios disminuyeron 24% de su nivel máximo histórico del periodo 2013-2014. Asimismo, se espera que los precios continúen a la baja en 2025 respecto de los máximos recientes, antes de estabilizarse en su nivel histórico de mantenerse mayormente estables en promedio, pero con fluctuaciones considerables de precios debido a los impactos de El Niño sobre las existencias de anchoveta.
7.4. Riesgos e incertidumbres
Copiar enlace a 7.4. Riesgos e incertidumbresLos cambios ambientales y en las regulaciones, así como las tensiones comerciales, podrían definir la producción en el periodo de las Perspectivas
Dada su dependencia de recursos móviles y hábitats a menudo frágiles, la pesca de captura de especies silvestres es susceptible a las fluctuaciones ambientales. Por ejemplo, para mediados de siglo, se prevé que en la mayoría de los países bajará 10% la biomasa de peces marinos explotables, principalmente en el escenario de un gran número de emisiones (Blanchard and Novaglio, 2024[1]). Es probable que los cambios y los fenómenos meteorológicos extremos a corto plazo –como las olas de calor marinas– tengan un mayor impacto en la producción pesquera durante el periodo de las Perspectivas que las tendencias de calentamiento a más largo plazo. En especial, cualquier diferencia en la intensidad y duración esperadas del fenómeno de El Niño causarán gran impacto en la producción de anchoveta en el Pacífico, con efectos secundarios sobre la producción y los precios del aceite y la harina de pescado (FAO, 2024[2]). Además, se ha comprobado que las especies acuáticas no autóctonas o invasoras se han expandido a regiones donde anteriormente no podían sobrevivir ni reproducirse, por lo que ponen en riesgo las actividades pesqueras y los ecosistemas acuáticos (Azzurro et al., 2024[3]). Los cambios en la disponibilidad de agua y en las condiciones ambientales pueden causar dificultades para los productores acuícolas. El alcance y la intensidad de estos impactos a corto plazo son una fuente fundamental de incertidumbre en las proyecciones de las Perspectivas.
Cabe hacer notar que la mejora de la gestión de la pesca y la planificación de la adaptación pueden optimizar la resiliencia del sector y mitigar algunos de los efectos a corto y a largo plazos de los cambios ambientales. El proyecto Transformación azul de la FAO apoya a los estados vulnerables al promover sistemas alimentarios azules sostenibles, resilientes e inclusivos. Se centra en tres objetivos clave (FAO, 2023[4]): expandir la acuicultura sostenible, mejorar la gestión de la pesca y modernizar las cadenas de valor mediante políticas basadas en la ciencia, la innovación y las alianzas.
Los cambios en las condiciones ambientales también causan cierta incertidumbre regulatoria. En primer lugar, las medidas de adaptación pueden tener impactos tanto en la producción acuícola como en la pesquera. En el caso de la pesca, la gestión flexible podría frenarla para proteger las reservas en algunas regiones o bien, aumentar la producción en otras. Mientras que en la acuicultura, podría ser forzoso alejar de la costa a los sitios de producción para disminuir su exposición a los cambios de temperatura del mar; esta medida aumentaría los costos y afectaría la producción. Es importante considerar que la naturaleza de dichos impactos dependerá de dónde se ubique la producción y de qué tipo es esta, lo cual incorpora incertidumbre a las proyecciones. En segundo lugar, las políticas públicas puestas en marcha para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de la producción acuática pueden obligar tanto a los pescadores como a los piscicultores a ajustar sus métodos de producción. Por ejemplo, los gobiernos empiezan a utilizar políticas de apoyo para cumplir con los objetivos de reducir emisiones, pero hasta ahora poco se sabe de los impactos de dichas políticas en la producción o si en efecto tienen la capacidad de reducir eficazmente las emisiones de GEI (OECD, 2025[5]). Para abordar esta incertidumbre, es clave integrar de manera preventiva las medidas de reducción de emisiones y de adaptación en los ciclos de gestión de la producción pesquera y acuícola (Bahri et al., 2021[6]); (Barange et al., 2018[7]), así como prestar la debida atención a la pesca y la acuicultura en los planes y estrategias nacionales sobre el clima (Stanford Center for Ocean Solutions et al., 2024[8]).
El entorno regulatorio de la pesca y la acuicultura está cambiando y es difícil saber qué impactos ejercerán dichos cambios sobre la producción. En el ámbito de la pesca, el Acuerdo sobre las Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio (OMC) –la cual sanciona ciertos tipos de subsidios que pueden contribuir a la pesca excesiva–, requiere menos de 20 aceptaciones adicionales nacionales para entrar en vigor. Cuando lo haga, el acuerdo podría afectar la naturaleza de la producción y la estructura de las flotas pesqueras en algunas zonas. La segunda –y más ambiciosa– etapa de las negociaciones avanza con lentitud ahora, pero si la situación cambiara durante el periodo de la proyección, el impacto sobre el sector de la pesca podría ser significativo.
En lo que se refiere a la acuicultura, los cambios regulatorios pueden también afectar la naturaleza de la producción y la velocidad del crecimiento. En China, cualquier cambio en el enfoque de política acuícola como parte del 15º plan quinquenal (2026-2030) ejercerá un fuerte impacto dada la importancia de China para la producción mundial. Aparte de China, los gobiernos se centran cada vez más en la acuicultura para satisfacer la creciente demanda mundial de pescado y otros productos acuáticos, incluso al brindar niveles importantes de apoyo gubernamental al sector. Por ejemplo, en toda la Unión Europea, el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura brinda a los Estados miembros un margen de maniobra considerable para destinar su dotación de financiación a la acuicultura durante el periodo de las Perspectivas. Sin embargo, se sabe relativamente poco acerca del alcance, la naturaleza y la eficacia del apoyo gubernamental a la acuicultura, de manera que no se comprende bien cómo estos cambios en las políticas pueden afectar la producción y la cadena de valor en términos más generales y esto incorpora incertidumbre en las proyecciones. Con ánimo de responder a estos cuestionamientos, el Comité de Pesca de la OCDE emprendió un nuevo programa de trabajo para clasificar y comprender el apoyo gubernamental a la acuicultura. Para apoyar a los países en la expansión de sus sectores acuícolas, el Comité de Pesca de la FAO aprobó en 2024 las Directrices para la acuicultura sostenible (FAO, 2025[9]), las cuales ofrecen un marco integral para ayudar a los encargados de formular políticas públicas y a las partes interesadas a ampliar e intensificar la acuicultura de manera responsable, equilibrar el bienestar social, económico y ecológico y, a la vez, aumentar la productividad y la rentabilidad.
El pescado y otros productos acuáticos tienen un alto nivel de comercialización a través de cadenas de valor de múltiples etapas que se extienden por varios países. Esto podría aumentar su sensibilidad a los efectos del agravamiento de las tensiones comerciales mundiales durante el periodo de la proyección. Las políticas comerciales que aumentan los costos y las barreras para desplazar los productos acuáticos alrededor del mundo tendrán efectos impredecibles sobre la disponibilidad de los productos en ciertos mercados, los precios y la estructura de las propias cadenas de valor. En la actualidad se desconocen el alcance y la naturaleza de estos impactos, lo cual significa que no pueden incorporarse con eficacia en las proyecciones, lo que introducen fuentes adicionales de incertidumbre.
Recuadro 7.1. Abordar la subestimación del crecimiento de la producción acuícola en el modelo pesquero de la FAO
Copiar enlace a Recuadro 7.1. Abordar la subestimación del crecimiento de la producción acuícola en el modelo pesquero de la FAOEl modelo pesquero de la FAO se desarrolló en 2010 para generar las proyecciones presentadas en el capítulo sobre la pesca de esta publicación y se ha mantenido y mejorado desde entonces. En una evaluación reciente de las proyecciones históricas frente a las tendencias de producción reales, se observó que el modelo tiende a subestimar el crecimiento de la producción acuícola. Algunas causas posibles incluyen la subestimación del crecimiento en periodos históricos recientes y los pronósticos imprecisos de las variables exógenas. Para eliminar estos dos posibles problemas y a la vez replicar al máximo el procedimiento de las perspectivas, todas las funciones de suministro de la acuicultura se evaluaron con base en información del periodo 2014 a 2017. Este enfoque permitió utilizar cinco años de datos históricos (de 2018 a 2022) para evaluar la precisión de las proyecciones generadas por las funciones de suministro. La simulación dinámica realizada antes de emprender cualquier mejora al modelo muestra con claridad una subestimación del crecimiento (Figura 7.6).
Se introdujeron siete mejoras al modelo. La primera se relaciona con el precio utilizado: dado que el modelo de Pescado opera para todas las especies, la evolución del precio promedio ponderado puede diferir en gran medida de las tendencias de precio específicas para una especie. Esto resultó evidente en los casos del cangrejo de río chino y de los camarones y moluscos de Perú. La segunda mejora tiene que ver con las interacciones omitidas con la producción de captura o de otros productos básicos, como el cangrejo chino de agua dulce, que se produce sobre todo en explotaciones integradas de cangrejo y arroz, así como los moluscos peruanos, que dependen de fuentes naturales de semillas.
La tercera mejora tiene que ver con valores atípicos, aislados al utilizar variables ficticias. Dichas variables pueden deberse a errores estadísticos o de sucesos extraordinarios, como el brote viral conocido como Síndrome de Mortalidad Temprana (EMS) en el camarón o la pandemia de COVID-19. La cuarta mejora se destinó a solucionar los desajustes observados entre el periodo de evaluación y el de la proyección. Los cambios repentinos ocurridos en el primer año de las Perspectivas, a menudo ignorados por las formas funcionales de elasticidad constante se reflejaron utilizando formas funcionales de elasticidad variable que corrigieron 17 funciones de suministro.
La quinta mejora consistió en una sobreestimación de los costos del forraje, que podrían derivarse parcialmente del uso por parte de los modelos del índice de conversión de forrajes (ICF) basado en datos de los años 2005 y 2006. Según Glencross et al. (2023[10]), los ICF para la mayoría de las especies disminuyeron muy poco desde entonces y las mayores reducciones tuvieron lugar entre 1975 y 2000. Si bien el cambio a FCR variables no mejoró significativamente el funcionamiento total del modelo, sí optimizó las estimaciones del consumo de forraje.
Pese a todos los cambios realizados, el modelo siguió subestimando el crecimiento de la producción acuícola. Aparentemente, el otro factor ignorado fue la mejora de la productividad (menor que el ICF más bajo) o las nuevas áreas de producción. Este aspecto se resolvió al incorporar una tendencia temporal de 35 funciones de suministro para especies específicas. Tomar en cuenta todos estos ajustes mejoró en gran medida el funcionamiento del modelo. El error de la proyección de la producción acuícola mundial en 2022 se redujo de –15% (o –13.8 Mt) a –0.4% (o –0.4 Mt).
Referencias
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Notas
Copiar enlace a Notas← 1. El término “pescado y otros productos acuáticos” se utiliza para referirse a peces, crustáceos, moluscos y otros animales acuáticos, pero excluyen a los mamíferos acuáticos, los cocodrilos, los caimanes, los lagartos y las plantas acuáticas.
← 2. El término “aparente” se refiere a la cantidad de alimento disponible para consume, que no es igual a la ingesta promedio de alimentos comestibles. La cantidad se calcula como (producción + importaciones – exportaciones – usos no alimentarios, + / – variaciones en las reservas), todos expresados en equivalente de peso vivo.