En este capítulo se describen la evolución del mercado y las proyecciones a mediano plazo de los mercados mundiales del azúcar para el periodo comprendido entre 2025 y 2034. Las proyecciones abarcan el consumo, la producción, el comercio y los precios de los cultivos de azúcar (remolacha azucarera y caña de azúcar) y el complejo edulcorante (azúcar sin refinar, azúcar blanco, melaza y jarabe de maíz rico en fructosa [HFCS]). El capítulo concluye con un análisis de los principales riesgos e incertidumbres que podrían afectar a los mercados mundiales del azúcar durante los próximos 10 años.
4. Azúcar
Copiar enlace a 4. AzúcarResumen
4.1. Aspectos relevantes de la proyección
Copiar enlace a 4.1. Aspectos relevantes de la proyecciónSe espera que los países de ingresos medios y bajos de Asia y África impulsen el crecimiento de la demanda mundial de azúcar, debido a su crecimiento demográfico sostenido y del ingreso disponible. Se prevé un crecimiento más rápido de la ingesta per cápita de azúcar en los países de ingresos bajos, aunque se mantendrá considerablemente por debajo del promedio mundial.
En otras regiones habrá una demanda moderada. En los países de ingresos altos, el menor crecimiento demográfico y los cambios en las preferencias del consumidor debidos a las preocupaciones sanitarias acerca del alto consumo de azúcar, estabilizarán este último. En países como la República Popular China (en adelante, China) o el Japón, en los que el consumo per cápita es relativamente bajo, seguirán prevaleciendo las preferencias por productos alimentarios bajos en azúcar.
Se espera que la producción de azúcar se expanda y que la caña de azúcar se mantenga en 85% de su monto total. Se prevé que el Brasil consolidará su posición como el mayor productor del mundo, debido a la expansión y replantación de sus superficies de caña de azúcar. Se espera que en la India y Tailandia, las mejoras varietales y las tasas de extracción más altas impulsen el aumento de su producción. La Unión Europea permanecerá como la principal región productora de remolacha azucarera. Sin embargo, la competencia de otros cultivos por el uso de la tierra y la menor disponibilidad de productos protectores fitosanitarios, factores que elevan el riesgo de propagación de enfermedades, se espera que limiten la producción de azúcar.
La producción de etanol a partir de cultivos de azúcar seguirá influyendo en los mercados del azúcar. En el Brasil, se espera que la distribución de la caña de azúcar entre sus usos principales –azúcar y etanol– continúe como resultado de la optimización de los puntos de venta, aunque se prevé que las condiciones del mercado internacional favorecerán a la producción de azúcar orientada a la exportación. Por su parte, en la India, la producción de etanol basado en caña de azúcar recibirá apoyo gubernamental para diversificar el sector.
Se prevé que las exportaciones se concentrarán cada vez más y que las importaciones seguirán distribuyéndose de manera más equitativa. Asimismo, se espera que el Brasil refuerce su liderazgo como el mayor exportador, seguido por Tailandia y la India, con cerca de 52%, 14% y 8% de las exportaciones mundiales, respectivamente, en 2034. Se espera que la distribución mundial del comercio de azúcar sin refinar (61%) y de blanco (refinada) (39%) permanezca estable durante el periodo de las Perspectivas. La demanda de importaciones provendrá de países de ingresos bajos y medios de Asia meridional y África, impulsada por la creciente demanda y las limitadas posibilidades de producción en estos mercados.
Se espera que los precios del azúcar disminuyan ligeramente durante el periodo de las Perspectivas, aunque sujetas a un gran número de incertidumbres, como fenómenos meteorológicos extremos, el predominio del Brasil en el mercado mundial del azúcar y fluctuaciones en la rentabilidad relativa de este en comparación con el etanol.
4.2. Tendencias actuales del mercado
Copiar enlace a 4.2. Tendencias actuales del mercadoEn términos generales, los precios internacionales del azúcar bajaron desde el inicio de la temporada 2024/25 en octubre. A finales de 2024, la evolución positiva de la cosecha y las beneficiosas precipitaciones en las regiones clave de crecimiento en el sur del Brasil, presionaron los precios. Asimismo, el comienzo de la temporada de trituración en la India y Tailandia ejerció más presión descendente. El debilitamiento del real brasileño frente al dólar estadounidense en el último trimestre de 2024 también contribuyó a la caída de los precios mundiales del azúcar. Sin embargo, la preocupación por el deterioro de las perspectivas de producción en el Brasil y la India limitó dicha baja y ocasionaron un fuerte aumento de los precios en febrero de 2025.
Se prevé que la producción mundial de azúcar en la campaña 2024/25 se verá 3% menor que el nivel abundante del año pasado, debido sobre todo, a la reducción esperada de la producción en la India y el Brasil. En la India, la disminución se atribuye más que nada al menor rendimiento en los principales estados productores, afectados por sequías prolongadas. De igual manera, en el Brasil, pese al aumento de precipitaciones a fines de 2024, se prevé una producción menor que el nivel abundante alcanzado en el año previo, debido a las sequías tempranas y a las escasas precipitaciones registradas en febrero y a principios de marzo de 2025. Se espera que la disminución en los países mencionados compense con creces el gran repunte de la producción en Tailandia, originado por condiciones climáticas favorables y la expansión de la superficie debida a los atractivos precios al productor. Se prevén también altos niveles de producción de azúcar en China y la Unión Europea.
Del lado de la demanda, se prevé que el consumo mundial de azúcar se mantendrá cerca de su nivel de la temporada anterior, ante las perspectivas de un crecimiento económico mundial relativamente estable. Se espera que las previsiones actuales de producción y consumo presionen al mercado del azúcar y provoquen un déficit en la producción mundial.
Dado que la menor disponibilidad de exportaciones del Brasil y la India compensan en alto grado el aumento de los embarques de Tailandia, se prevé que el comercio mundial del azúcar se contraerá en la campaña comercial 2024/25, en comparación con la campaña anterior. Por otro lado, se prevé que la demanda mundial de importaciones disminuya, debido principalmente a menores importaciones de la India –comparada con la importación sin precedentes de 3.6 millones de toneladas (Mt) en la temporada previa–, así como por las menores importaciones de los Estados Unidos de América (en adelante, los Estados Unidos), México y la Unión Europea.
4.3. Proyecciones de mercado
Copiar enlace a 4.3. Proyecciones de mercado4.3.1. Consumo
Se prevé que durante los próximos 10 años, el consumo mundial azúcar aumentará 1.2% anual, y alcanzará 202 Mt para 2034, impulsado por el crecimiento demográfico y de los ingresos.
El azúcar, un carbohidrato libre de fibra, es un ingrediente común en numerosos productos alimentarios y bebidas, y representa una fuente fundamental de energía en la alimentación humana. Los niveles altos de consumo de azúcar se relacionan con problemas de salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir la ingesta de azúcares libres (es decir, el azúcar añadido a los alimentos durante su producción o cocimiento, incluidos aquellos encontrados en la miel, el jarabe y los jugos de fruta) a menos de 10% de la ingesta energética diaria total. Todas las regiones abarcadas en estas Perspectivas, excepto el continente americano y Oceanía, registrarán un incremento en la ingesta per cápita de edulcorantes calóricos,1 pero se mantendrá la desigualdad entre una región y otra. El mayor aumento ocurrirá en las regiones densamente pobladas de Asia meridional y el Sudeste asiático (Figura 4.1).
El crecimiento mundial se ve impulsado principalmente por Asia y África
Con el rápido crecimiento previsto de su población e ingresos, se espera que Asia y África se vean como las regiones que más contribuyan al aumento de la demanda mundial en comparación con el periodo de referencia, y representen 64% y 29% del crecimiento mundial total, respectivamente. Se espera que los cambios en la dieta impulsados por la urbanización y el aumento de los ingresos disponibles, sean los factores impulsores clave de dicho aumento. Sin embargo, se prevé que, para 2034, el consumo per cápita alcanzará 15.6 kg en África y 21.2 kg en Asia, ambas cifras por debajo del promedio mundial previsto de 23.1 kg/persona.
En Asia, se espera que la India, seguida por Indonesia, el Pakistán y luego China, sean los países que más contribuyan al aumento general del consumo de azúcar. En dichos países, excepto China, se espera que el crecimiento demográfico y el del ingreso sustenten la demanda de alimentos y bebidas procesados durante el próximo decenio. Se espera que en China, la mayor parte del crecimiento de la demanda provenga de las ciudades pequeñas y menos desarrolladas, en tanto que en las grandes y más desarrolladas, es probable que las preocupaciones sanitarias y el número cada vez mayor de campañas gubernamentales de concienciación ralenticen el crecimiento. En lo referente al consumo alimentario per cápita, se espera que los países menos adelantados (PMA) de Asia sean los principales impulsores del crecimiento regional anual de 1.5% durante el periodo de proyección.
En África, se espera que los PMA subsaharianos registren la mayor tasa de crecimiento del consumo per cápita, debido sobre todo a los aumentos previstos del ingreso disponible y al mayor gasto en alimentos y bebidas procesados. También se espera crecimiento en África del Norte. En cambio, en Sudáfrica, se espera que la tendencia a la baja del consumo per cápita de azúcar registrada en años recientes –causada por la acción gubernamental dirigida a desalentarlo, el impuesto a las bebidas azucaradas (SSB) y las campañas públicas de salud– persista durante el próximo decenio, y que muchos productores de alimentos reformulen sus productos para reducir el contenido de azúcar.
Durante el próximo decenio, Asia y África seguirán siendo las regiones cuya dieta incluirá la mayor proporción de alimentos básicos ricos en carbohidratos, y la menor proporción de edulcorantes calóricos, particularmente en África subsahariana.
Se espera que se sostengan las tendencias descendentes en el consumo de edulcorantes calóricos en otras regiones con una historia de consumo alto
Tradicionalmente, los países del continente americano, el Caribe y Europa registran el nivel más alto de consumo de azúcar per cápita, y los edulcorantes calóricos representan por lo menos 12% de los carbohidratos de la dieta y más de 20% en los Estados Unidos en particular. Desde 2010, el consumo de edulcorantes calóricos en dichos países ha tendido a disminuir a medida que aumenta la concienciación sobre los efectos adversos en la salud. Se prevé que, durante los próximos 10 años, la disminución continuará, aunque a un ritmo más lento.
En comparación con otras regiones, se espera que América Latina represente el nivel más alto de consumo de azúcar. Durante los 15 años pasados, los altos niveles de consumo per cápita han despertado preocupación por sus efectos negativos sobre la salud. Ante esta situación, varios países, incluidos Chile, Colombia, Ecuador, México, el Perú y, más recientemente, el Brasil, introdujeron un impuesto sobre las bebidas endulzadas con azúcar, con el propósito de reducir el consumo de refrescos. Algunos países como la Argentina, el Brasil, Colombia, México y el Perú implementaron el etiquetado obligatorio al frente del empaque para promover el consumo de productos más saludables. Se prevé que durante el próximo decenio, en la región –principalmente en el Brasil, la Argentina, el Paraguay, Chile, México y el Perú– disminuirá el consumo total per cápita de edulcorantes calóricos.
Durante el decenio pasado, Europa tuvo la mayor ingesta per cápita y el segundo nivel más alto de consumo total de azúcar. Durante los dos decenios anteriores, los países europeos han intentado tomar medidas para evitar el consumo excesivo de azúcar; instaron a la industria a reformular la composición de sus productos e invitaron a los consumidores a adoptar dietas más saludables paulatinamente. Durante los próximos 10 años, la región experimentará la mayor disminución del consumo entre aquellas cubiertas en las Perspectivas. Si bien el consumo de azúcar per cápita en la Unión Europea seguirá siendo el más alto de la región, se espera que durante el decenio disminuya de manera constante, aunque a un ritmo más lento que el observado en el decenio anterior, tendencia apreciada también en el Reino Unido y Suiza. Por el contrario, se espera que el consumo de azúcar per cápita aumente en Ucrania y algunos otros países europeos.
Asimismo, se prevé que los niveles de consumo per cápita bajarán en los países con un alto consumo de azúcar, como Australia, Nueva Zelanda y el Canadá. Sin embargo, dicha disminución será menos notoria en los Estados Unidos, a medida que los consumidores opten por productos endulzados con azúcar más que con HFCS. En el Japón y Corea,2 se esperan cambios mínimos, excepto para los volúmenes de reducción debidos a la disminución de la población.
El mercado del jarabe de maíz rico en fructosa se estabilizará
El jarabe de maíz rico en fructosa, el otro endulzante calórico, se utiliza en su mayor parte en bebidas, como sustituto del azúcar. A diferencia de este, se trata de un producto líquido que, por consiguiente, es menos fácil de comercializar. Su consumo mundial seguirá dominado por un grupo limitado de países, sin cambios mayores. El mayor productor, los Estados Unidos, mantendrá su posición como el principal consumidor, pero se espera que continúe el debate sobre si el HFCS presenta un mayor riesgo potencial para la salud que el azúcar, y se espera que siga la tendencia descendente del consumo que comenzó a mediados de la década de 2000. Se prevé que, para 2034, el HFCS representará 33% del consumo de edulcorantes calóricos, en comparación con 35% durante el periodo de referencia. Por su parte, se prevé que la producción de HFCS en los Estados Unidos bajará ligeramente, a 6.3 Mt. México es el tercer mayor consumidor (después de China) y se espera que las medidas tomadas por el gobierno para reducir el consumo de edulcorantes calóricos prevalezcan durante los próximos 10 años, lo cual disminuirá la ingesta de refrescos endulzados con HFCS.
Se espera que China, el segundo mayor productor del mundo, registre el mayor aumento del consumo, aunque la ingesta se mantendría baja en comparación con el Japón o Corea. Se prevé que, durante el próximo decenio, la producción china de HFCS se incrementará para satisfacer la demanda interna (+0.2 Mt para 2034). No se prevén aumentos en el Japón ni Corea, cuyo consumo se ubica en cerca de 5 kg/cápita. En la Unión Europea, el HFCS seguirá sin poder competir con el azúcar durante el próximo decenio, y representará solo 1 kg/cápita en 2034.
4.3.2. Producción
El del azúcar es un sector intensivo en capital, caracterizado por costos considerables de los insumos, incluyendo la energía utilizada para elevar el rendimiento y el contenido de azúcar. Los precios internos remunerativos registrados a principios de la década de 2020 alentaron inversiones en el sector y se espera que sostengan un mayor crecimiento y desarrollo en el decenio futuro. Se espera que la producción mundial de azúcar se incremente 15% durante el periodo de las Perspectivas.
El crecimiento de la producción mundial de azúcar será encabezado por Asia
Se espera que la producción mundial de azúcar aumente de 178 Mt durante el periodo de referencia a 205 Mt para 2034 y, que 63% de dicho incremento provenga de Asia y 24%, de América Latina.
Asia se convertirá en la región líder para 2034, al producir cerca de 42% de la producción mundial. Asimismo, se espera que la India, Tailandia y China aporten las mayores proporciones del suministro total de azúcar de la región, al aumentar su producción en 8.7 Mt, 3.6 Mt y 2.0 Mt para 2034, respectivamente, en comparación con el periodo de referencia (Figura 4.2). En la India, el segundo mayor productor de azúcar del mundo, se espera que la tasa de crecimiento de su producción disminuya ligeramente menos que en el decenio pasado, debido a la desaceleración del crecimiento de la producción de caña de azúcar y al mayor desvío hacia la de etanol. En Tailandia, donde la caña de azúcar se utiliza sobre todo para la producción de azúcar, se prevé que esta aumentará, impulsada por el aumento de la producción de caña de azúcar y por la mejora de las tasas de extracción. En China, el trabajo de la industria azucarera nacional será respaldado por políticas nacionales de apoyo a la producción interna, orientadas a estabilizarla y reducir la dependencia de importaciones.
Se espera que, para 2034, América Latina se vea como la segunda mayor región productora de azúcar y el Brasil, el primer proveedor a nivel mundial. Mayores inversiones en plantaciones, combinadas con condiciones climáticas favorables, sustentaron la recuperación de la industria azucarera del país de una prolongada crisis financiera sufrida entre 2017 y 2022. Sin embargo, tras esta recuperación, se prevé que la persistente sequía y los incendios forestales sin precedentes ocurridos durante el verano de 2024 afectarán la producción azucarera al inicio del periodo de las Perspectivas. No obstante, con el respaldo de las inversiones y supuestas condiciones climáticas normales, se prevé que la producción se recuperará en los próximos años, con 5 Mt adicionales de azúcar durante el próximo decenio en comparación con el periodo de referencia.
Se espera también que África contribuya más al suministro mundial de azúcar y que su participación en la producción aumente sobre todo por los países de África subsahariana, junto con una aportación cada vez mayor de Egipto, el mayor productor de azúcar del continente. Se espera que las medidas de apoyo gubernamental y la inversión extranjera contribuyan a incrementar la producción de azúcar. Asimismo, se espera que las condiciones favorables para el cultivo de caña de azúcar, el potencial de expansión de la superficie y los menores costos de producción, apuntalen el incremento de la producción.
Se prevé que, la producción en los países de la OCDE seguirá perdiendo participación en el mercado. En 2034, la región representará 20% del mercado mundial, en comparación con 22% en el periodo de referencia. Si bien conservará su posición como el principal productor de este mercado regional en 2034 (37%), se espera que la producción de azúcar de la Unión Europea disminuya, en tanto que se prevé una oferta mayor en los Estados Unidos (+0.5 Mt), con el impulso de varias políticas gubernamentales que apoyan la industria nacional.
La caña de azúcar se mantendrá como el principal cultivo azucarero y el Brasil, Tailandia y la India impulsarán su crecimiento
La caña de azúcar seguirá representando más de 85% de los cultivos azucareros. Durante el periodo de las Perspectivas, se prevé que la producción mundial de caña de azúcar crecerá 1.2% anual y alcanzará 2 100 Mt para 2034. Se prevé que el Brasil, la India y Tailandia se verán como los países que más contribuirán al cambio en el volumen de la producción mundial (+112 Mt, +90 Mt y +22 Mt, respectivamente). Esto refleja principalmente rendimientos de cultivos relativamente más altos en la India y Tailandia, en tanto que en el Brasil se espera sobre todo una expansión de la superficie de 1.2 millones de hectáreas (Mha) adicionales.
El Brasil es el principal productor de caña de azúcar, y la mitad de esta se utiliza para producir etanol. La asignación entre ambos es impulsada principalmente por las condiciones del mercado, como los precios internacionales del azúcar y la demanda interna de etanol. Sin embargo, las políticas gubernamentales como la mezcla obligatoria de etanol y los incentivos para producir biocombustible, también son esenciales para sustentar el uso para etanol. La rentabilidad alcanzada por el sector en años recientes, con altos precios del azúcar, estimuló la inversión en él. Se espera que, durante los próximos10 años, la adopción de prácticas de cultivo de caña de azúcar más sostenibles permita al principal exportador mundial de azúcar satisfacer las necesidades del mercado. Por otra parte, se prevé cierta expansión de la superficie, y la proporción de la superficie cultivada con caña de azúcar en la tierra arable total disponible (12.0% durante el periodo de referencia) aumentará a 13% en 2034. Se prevén pocas mejoras en los rendimientos debido a las condiciones climáticas más secas.
En la India, se prevé que el crecimiento de la producción de caña de azúcar provendrá en su mayor parte de mayores rendimientos de los cultivos, ya que no se espera que la superficie se expanda dada la competencia de otros cultivos agrícolas. Las medidas de apoyo gubernamental son decisivas para sostener la producción de caña de azúcar. Las medidas incluyen la fijación de precios justos y remunerativos (FRP) para velar porque los agricultores reciban una compensación adecuada al brindarles asesoramiento financiero para la renovación de las instalaciones existentes y apoyar el desarrollo de variedades mejoradas de caña de azúcar. Además, el Gobierno colabora de cerca con organizaciones industriales, como la Asociación de Ingenios Azucareros de la India (ISMA), para mejorar el rendimiento de la caña de azúcar y las tasas de recuperación del azúcar. De igual manera, en Tailandia, también se espera que, durante el próximo decenio, la producción de caña de azúcar provenga sobre todo de mayores rendimientos, respaldados por las iniciativas gubernamentales dirigidas a mejorar las prácticas de cultivo y la sostenibilidad. Se prevé que la superficie cultivada permanezca relativamente estable, con el apoyo de los atractivos precios en la explotación agrícola que estimulan a los productores a continuar cultivando caña de azúcar. En China, los precios base de los cultivos de azúcar establecidos por el Gobierno y los aranceles a la importación seguirán brindando incentivos para que las autoridades de las principales regiones productoras ayuden a los agricultores y a los molineros en la modernización y el aumento máximo de sus rendimientos a corto plazo. Sin embargo, solo se espera un crecimiento moderado, ya que el aumento de los costos de los insumos y la competencia por la tierra con otros cultivos, desacelerarán estos esfuerzos en los años próximos.
Las perspectivas para la remolacha azucarera son menos sólidas. La transformación de este cultivo requiere más energía que la producción de azúcar a partir de la caña de azúcar, lo cual afecta negativamente los márgenes de utilidad. Se prevén incrementos en la producción de remolacha azucarera, en particular en Egipto, Türkiye, los Estados Unidos y China.
En Egipto, se espera que los precios de adquisición remunerativos, junto con las medidas para adoptar variedades de semillas mejoradas y expandir las capacidades de procesamiento de la remolacha azucarera, aumenten su producción en 4 Mt en comparación con el periodo de referencia.
En los Estados Unidos y China, donde se plantan ambos cultivos azucareros, el aumento del rendimiento de la remolacha azucarera permitirá que dicho cultivo mantenga su participación de mercado de 52% y 9% de los cultivos totales de azúcar, respectivamente.
En lo que a Europa concierne, no se esperan grandes cambios en Ucrania y la Federación de Rusia (en adelante, Rusia) durante los próximos 10 años. Por su parte, en la Unión Europea, los altos costos de los insumos relacionados con otros cultivos, la propagación de la cigarra de caña –que afecta el contenido de azúcar de la remolacha en algunas zonas–, así como la legislación ambiental más estricta sobre productos fitosanitarios –que aumenta el riesgo de que surjan nuevas enfermedades–, alentarán a los productores a cambiar a cultivos más rentables. En Türkiye, el cuarto mayor productor mundial de remolacha azucarera, después de la Unión Europea, Rusia y los Estados Unidos, se espera que los incrementos sostenidos del rendimiento durante el decenio pasado, debidos a la mejora de la calidad de las semillas y a las prácticas modernizadas de producción, apoyen el crecimiento de la producción de azúcar durante el decenio próximo.
Los cultivos de azúcar seguirán usándose primordialmente para producir azúcar o etanol
Durante el último decenio, 81% de los cultivos mundiales de azúcar se utilizaron para producir azúcar, aunque se espera que dicha proporción baje a 77% para 2034. En los principales países productores de caña de azúcar, el apoyo a la producción de biocombustibles influirá en el equilibrio entre los principales usos de la caña de azúcar, el azúcar o el etanol, en particular, sobre todo porque a menudo las fábricas tienen la opción incorporada de cambiar de uno a otro. Se espera que, para 2034, el Brasil y la India se mantengan como los principales productores y representen, respectivamente, 37% y 23% de la producción mundial de caña de azúcar, 24% y 19% de la producción mundial de azúcar, y 75% y 21% de la producción mundial de etanol basada en caña de azúcar (Figura 4.3). Por su parte, en Tailandia, se produce muy poco etanol directamente a partir de la caña de azúcar; ya que se utilizan principalmente la melaza o la yuca.
Recuadro 4.1. La función del complejo de la caña de azúcar en el sector bioenergético
Copiar enlace a Recuadro 4.1. La función del complejo de la caña de azúcar en el sector bioenergéticoLa bioenergía es energía renovable producida a partir de varias fuentes de biomasa, como madera, residuos y cultivos. Durante el último decenio, la producción mundial de energía aumentó cerca de 14.5%, con un incremento de la de bioenergía de 18% durante el mismo periodo, cifra que equivale a casi 9% del suministro total de energía para 2024. Entre las diferentes fuentes de bioenergía, la leña y los residuos vegetales representan cerca de tres cuartas partes de la producción total, mientras que el bagazo y los biocombustibles en conjunto constituyen alrededor de 15%. El bagazo es un subproducto celulósico de la refinería de la caña de azúcar y, aunque suele considerársele como desperdicio, puede utilizarse para producir artículos basados en celulosa, forraje y energía. El jugo de la caña de azúcar y la melaza se emplean también para producir etanol mediante un proceso de fermentación. Los diversos productos y subproductos derivados de la caña de azúcar se conocen colectivamente como el complejo de la caña de azúcar (SCC) y desempeñan una función fundamental en el sector bioenergético.
En los grandes países productores de caña de azúcar, como el Brasil, la India y Tailandia, el SCC está estrechamente vinculado con el sector energético. En el Brasil, el sector ha dependido del SCC para generar energía y, durante el último decenio, 50% de la caña de azúcar se usó directamente en la producción de etanol. Se espera que esta proporción se mantenga estable durante los siguientes 10 años. En Tailandia, el uso directo de la caña de azúcar en los biocombustibles es muy limitado (menos de 3%) y no se espera que cambie. La producción de etanol emplea alrededor de 9% de la producción india de azúcar y se espera que aumente a 22% para 2034. El aumento de la producción de etanol puede atribuirse en gran medida a las políticas de apoyo al uso del etanol de producción nacional, que combina el consumo de biocombustibles y de combustibles fósiles, con el fin de descarbonizar el sector del transporte. Por otra parte, los gobiernos han brindado varios tipos de apoyo para fomentar la producción nacional de etanol, como créditos fiscales y precios de apoyo para las materias primas (véase el Capítulo 8 sobre biocombustibles).
Cuadro 4.1. Indicadores seleccionados de la función del complejo de la caña de azúcar (SCC) en el sector energético
Copiar enlace a Cuadro 4.1. Indicadores seleccionados de la función del complejo de la caña de azúcar (SCC) en el sector energético|
Crecimiento de la producción total de energía |
Crecimiento del SCC en la producción de energía |
Participación del SCC en la producción total de energía |
|||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
2012-2014 a 2022-2024 |
2022-2024 a 2034 |
2012-2014 a 2022-2024 |
2022-2024 a 2034 |
2012-2014 |
2022-2024 |
2034 |
|
|
Brasil |
37.3% |
21.2% |
-6.2% |
18.2% |
16.3% |
11.1% |
10.8% |
|
India |
36.4% |
30.6% |
65.0% |
48.4% |
3.3% |
4.0% |
4.5% |
|
Tailandia |
-2.7% |
58.6% |
32.6% |
29.9% |
7.4% |
12.1% |
12.1% |
Fuente: Cálculos propios basados en datos sobre bioenergía de FAOSTAT, informe IEA Energy Outlook 2024 (Perspectivas de la energía mundial), de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), y OCDE-FAO Perspectivas Agrícolas.
Además del etanol basado en caña de azúcar, la melaza y el bagazo contribuyen significativamente a la producción de energía a partir del SCC. Durante el decenio pasado, el complejo representó entre 10% y 16% de la producción brasileña de energía y se espera que se acerque a 11% para 2034. En Tailandia, la participación del SCC en el suministro total de energía aumentó de 7% a alrededor de 12% durante el decenio previo, cifra que permanecerá constante para 2034. En el caso de la India, la participación del SCC en el suministro total de energía aumentará ligeramente, a 4.5% para 2034. Las participaciones previstas del SCC en la producción de energía dependen de la capacidad de los países para expandir la producción de etanol y el suministro interno de bagazo. Bajo el supuesto de que la bioenergía proveniente del SCC crezca más en línea con la producción de caña de azúcar prevista en las Perspectivas Agrícolas de la OCDE y la FAO, entonces la energía total proveniente del SCC aumentaría 18% en el Brasil, 48% en la India y 30% en Tailandia, lo cual indica que el SCC seguirá siendo un componente confiable y, en algunos casos, sustancial de la producción de energía.
Desde esta perspectiva, la caña de azúcar debería considerarse no solo como un producto único con un propósito exclusivo, sino también como un complejo de varios productos que satisface necesidades distintas, incluyendo la alimentación (azúcar), forraje (melaza y bagazo), producción de celulosa (bagazo) y energía (melaza, bagazo y jugo de caña de azúcar). Dada su versatilidad, el SCC permite que la industria azucarera se diversifique y brinde más ventaja para abordar las incertidumbres; por ejemplo, el etanol puede usarse como regulador cuando los precios del azúcar estén bajos.
La energía producida a partir del SCC en el Brasil es casi de tres veces superior al consumo energético total del sector agrícola y silvícola, y alrededor de cuatro veces mayor en Tailandia. En la India, el excedente de energía basada en el SCC en relación con el consumo de energía del sector agrícola y silvícola se acerca a 27%.
En conclusión, el SCC se consolidó como un elemento clave para asegurar una fuente renovable y confiable de energía, al contribuir al acceso a la energía y a la seguridad energética.
Fuentes:
FAO (2024), “Bioenergy 1990–2022”, FAOSTAT Analytical Briefs, núm. 87, Publicaciones de la FAO, Roma.
IEA (2024), World Energy Outlook 2024, IEA Publications, París, https://www.iea.org/reports/world-energy-outlook-2024.
FAO (2004), Unified Bioenergy Terminology (UBET), Publicaciones de la FAO, Roma.
Global Bioenergy Partnership (GBEP). 2024. Joint Statement on Sustainable bioenergy for climate and development goals, https://www.fao.org/climate-change/news/news-detail/sustainable-bioenergy-for-climate-and-development-goals/en.
4.3.3. Comercio
El comercio de azúcar mantendrá su solidez durante el periodo de las Perspectivas
El azúcar seguirá siendo un producto muy comercializado. En su mayor parte seguirá representado por el azúcar sin refinar (61% en 2034), el cual se transporta a granel y se destinará a las refinerías (Figura 4.4). El comercio del azúcar refinado destinado al consumo humano es más costoso, pues requiere mayor protección contra la humedad y la contaminación durante la manipulación y el transporte. Se espera que el saldo general del comercio del azúcar sin refinar y el azúcar blanco permanezca estable durante el periodo de las Perspectivas.
Se prevé que las importaciones representarán 35% del consumo mundial durante el periodo de las Perspectivas. Asia y África continuarán siendo los principales importadores brutos del mundo, representando 58% y 29%, respectivamente, de las importaciones mundiales de azúcar. Se espera que el crecimiento del consumo en los PMA subsaharianos impulse un incremento en la participación del azúcar blanco importado para consumo directo. En Asia, no se esperan cambios importantes en términos de la dependencia de las importaciones. Las importaciones de azúcar sin refinar seguirán en aumento, impulsadas sobre todo por los compradores clave, Indonesia y China, aunque esta última reducirá su dependencia en 0.4 Mt.
En cambio, en Indonesia, se espera que el lento crecimiento de la producción de azúcar, aunado al aumento sostenido del consumo, genere un incremento significativo de las importaciones, las cuales se prevé que crecerán 3% anual durante el periodo de las Perspectivas.
Se prevé que durante el próximo decenio las importaciones de azúcar, sobre todo del blanco, disminuirán continuamente en la Unión Europea, al igual que en el Japón, donde la disminución afectará más que nada al azúcar sin refinar. Por tradición, los Estados Unidos es deficitario en azúcar, por lo que sus políticas nacionales seguirán fomentando la producción nacional y limitando los flujos de importaciones.
Por el lado de las exportaciones, se prevé que los mercados de azúcar conservarán su alto nivel de concentración, lo cual propiciará la dependencia de la evolución del mercado en un número limitado de países. Se prevé que, para 2034, los tres principales exportadores tradicionales de azúcar representarán cerca de tres cuartas partes del mercado: el Brasil (73% del azúcar sin refinar, 21% del blanco), Tailandia (10% del azúcar sin refinar, 20% del blanco) y la India (2% del azúcar sin refinar y 18% del blanco). El Brasil se mantendrá por un alto margen como el principal proveedor de azúcar sin refinar del mundo, y como el principal proveedor de azúcar blanco, junto con Tailandia y la India. En estos dos países, se prevé que las exportaciones de azúcar blanco conservarán su mayor participación de sus exportaciones totales de azúcar, impulsadas por los altos retornos de la prima del azúcar blanco. Los seguirá Australia, con cerca de 7% del mercado de azúcar sin refinar.
Al inicio de las Perspectivas, el Brasil afronta atascos logísticos en sus puertos. Dada la rentabilidad de las exportaciones brasileñas en los mercados internacionales y la escasez de suministro mundial de azúcar, continuarán los proyectos para desarrollar infraestructura de almacenamiento, portuaria y de buques. Se espera que la escasez de suministro de azúcar blanco del Brasil, país que prioriza las exportaciones de azúcar sin refinar en buques a granel que requieren menos protocolos de higiene, persista hasta 2034. Se espera que las exportaciones brasileñas de azúcar aumenten 5 Mt y alcancen 38 Mt en 2034, de las cuales 21% corresponderá a envíos de azúcar blanco, en comparación con 14% durante el periodo de referencia.
Se espera que la participación de Tailandia en las exportaciones de azúcar aumente, de 10.8% con un volumen de 7.2 Mt en el periodo de referencia, a 14.3%, y que para 2034 ascienda a 10.4 Mt. En la India, se espera que las exportaciones de azúcar alcancen 6.0 Mt para 2034, por arriba de los 4.7 Mt en el periodo de referencia.
4.3.4. Precios
Se espera que los precios del azúcar bajen en términos reales
Se prevé que los precios internacionales del azúcar, en términos reales, bajarán durante el periodo de las Perspectivas, debido al aumento sostenido de la productividad antes descrito. Sin embargo, se espera que la presión descendente sobre los precios se vea compensada en parte por los precios internacionales reales constantes del petróleo crudo, ya que esto alentaría el uso de cultivos de azúcar para la producción de etanol y brindarían un cierto apoyo a los precios del azúcar.
Después de la disminución de los altos márgenes alcanzados en fecha reciente, se prevé que la prima del azúcar blanco (es decir, la diferencia entre los precios del azúcar blanco y del azúcar sin refinar), aumentará ligeramente en términos reales durante el periodo de las Perspectivas, lo cual demuestra la menor disponibilidad del azúcar blanco en las exportaciones mundiales en relación con el azúcar sin refinar.
4.4. Riesgos e incertidumbres
Copiar enlace a 4.4. Riesgos e incertidumbresLa evolución de políticas nacionales alternativas que afectan la rentabilidad relativa de los cultivos de azúcar o un cambio en los retornos en comparación con cultivos alternativos que podrían influir en las decisiones relativas a la plantación.
Los trastornos en las rutas comerciales, los costos de embarques, la manipulación portuaria y el almacenamiento, así como la disponibilidad de contenedores para embarques, podrían alterar considerablemente las Perspectivas del mercado. De igual manera, cualquier desviación de la prima del azúcar blanco del aumento supuesto en estas Perspectivas podría también afectar las decisiones nacionales sobre la capacidad de refinación y las estrategias de entrega.
Puesto que se prevé que 24% de los cultivos de azúcar a nivel mundial se usarán para la producción de etanol en 2034, en comparación con 18% en el periodo de referencia –incluido el 52% del cultivo nacional en el Brasil–, la fluctuación de los precios relativos del petróleo crudo vis-à-vis los precios relativos del azúcar sigue siendo una gran fuente de incertidumbre. Cualquier otro cambio en la política del etanol podría tener gran impacto en el mercado mundial del azúcar.
Mayores inversiones en investigación y desarrollo, en particular en oportunidades de diversificación como los biocombustibles y los bioplásticos, podrían influir en la dinámica del mercado y afectar la disponibilidad del azúcar para exportación.
Programas gubernamentales, como la Misión Nacional de Bioenergía de la India y el RenovaBio del Brasil, impulsa ya las inversiones en prácticas sostenibles de caña de azúcar. Sin embargo, si bien estas medidas contribuyen a la sostenibilidad del sector, también pueden generar costos de producción más altos de lo supuesto, en particular si el cumplimiento requiere inversiones adicionales en tecnología, insumos o procesos de certificación, lo cual puede afectar los precios del azúcar en los mercados nacionales y mundiales.