Las personas que padecen de enfermedades crónicas suelen enfrentarse a retos diarios, como dolores, efectos psicológicos, dificultades para relacionarse y limitaciones físicas, y requieren atención continua para el control de su enfermedad. Lo ideal sería que los servicios de atención primaria pudieran proporcionar ese apoyo mediante medidas preventivas, el tratamiento de enfermedades crónicas y la coordinación de una atención integral. Sin embargo, mejorar los resultados y la calidad de la atención solo será posible si se tiene en cuenta la perspectiva de los pacientes en la formulación de políticas públicas.
Aunque en este ámbito los datos son en gran medida insuficientes, la encuesta internacional de personas que viven con enfermedades crónicas (PaRIS) pretende colmar esta laguna crítica.