Las ventajas y desventajas que se transmiten de padres a hijos condicionan en gran medida las oportunidades y los resultados que las personas alcanzan a lo largo de su vida. Por ello, promover la igualdad de oportunidades es clave para reforzar la movilidad social entre generaciones. Según datos de la OCDE, la movilidad intergeneracional en términos de ingresos, ocupación y nivel educativo es elevada en la mayoría de los países nórdicos y relativamente baja en muchos países de Europa continental.
La dificultad para ascender a la clase media ha cobrado una atención creciente. En muchos países existe la percepción generalizada de que ascender a la clase media se ha vuelto más difícil, especialmente para las generaciones más jóvenes. Al mismo tiempo, muchos hogares de clase media se sienten cada vez más expuestos a las presiones de la globalización, la automatización y el aumento del coste de la vida, y temen un deterioro de su situación económica y social.