La IA ofrece un gran potencial para automatizar y personalizar servicios públicos, mejorar decisiones, detectar fraudes y enriquecer el trabajo público. Pero habría que gestionar sus riesgos: los datos sesgados podrían generar decisiones dañinas; la falta de transparencia erosionaría la rendición de cuentas; y la dependencia excesiva ampliaría brechas digitales y errores, reduciendo la confianza. Estos retos se agravarían por una menor adopción que en el sector privado, carencias de habilidades, sistemas obsoletos, datos de baja calidad, presupuestos ajustados y mayores exigencias de privacidad y transparencia.
Gobernar con la inteligencia artificial
Introducción
Cifras principales
200
casos de uso de la IA analizados para este informe
57%
de casos de uso para procesos automatizados, racionalizados o personalizados; el objetivo más común
15%
de los gobiernos en 2023 con un marco de inversión en IA para abordar desafíos comunes
El uso y la madurez de la IA varían entre funciones gubernamentales y entre países
La adopción de la IA en el sector público es reciente y menor que en el privado. Destaca en servicios públicos, participación ciudadana y justicia (ámbitos de alta interacción y transacciones). La adopción es menor en evaluación de políticas públicas, administración tributaria y gestión de la función pública pues suelen tener un alcance acotado y estar limitadas por sistemas obsoletos y normas más estrictas de datos. Los niveles de madurez varían: algunos campos usan aprendizaje automático, mientras que otros se basan en enfoques más clásicos basados en normas.
El uso de la IA por las administraciones públicas ofrece beneficios, pero también plantea riesgos sociales y económicos
El informe concluye que el 57% de los casos está orientado a automatizar, optimizar o adaptar servicios y el 45% a mejorar la toma de decisiones, la interpretación o los pronósticos. Un 30% busca mejorar la rendición de cuentas y la detección de anomalías, mientras que solo el 4% permite a partes interesadas externas usar sistemas de IA gubernamentales, como DidaktorikaAI de Grecia. Contrariamente a lo esperado, la IA se utiliza más para tareas analíticas que rutinarias, y todos los casos conllevan riesgos si no se gestionan adecuadamente.
Los gobiernos enfrentan diversos desafíos en la adopción de la IA
Los desafíos para ampliar iniciativas exitosas hacen que muchas sigan en fase piloto. Un factor clave es la falta de marcos para medir el impacto y demostrar el retorno de la inversión. La escasez de competencias y los problemas para acceder y compartir datos de calidad son generalizados. Aunque las estrategias nacionales de IA son más comunes, la falta de orientación concreta dificulta su implementación, aumenta la aversión al riesgo y limita la innovación. Los costos financieros, las leyes obsoletas y los sistemas heredados son barreras adicionales.
¿Qué pueden hacer los gobiernos?
Los habilitadores son la base para una IA eficaz. Permiten un diseño y despliegue confiables por personal cualificado. El informe identifica siete habilitadores clave: gobernanza, datos, infraestructura digital, competencias, inversión, contratación y alianzas.
Las salvaguardas aseguran un uso confiable de la IA en la administración pública mediante políticas, transparencia y supervisión. Gestionan riesgos, protegen valores y refuerzan la confianza pública. Para evitar aversión al riesgo y la inacción, los gobiernos deben adoptar salvaguardas proporcionales, basadas en el riesgo y adecuadas a cada contexto.
Las administraciones públicas deben diseñar sistemas de IA que consideren las necesidades de todos los actores. Esto requiere enfoques adaptativos y centrados en el usuario, y una sólida participación de las partes interesadas, como el público, la sociedad civil, las empresas y a través de las fronteras, mediante mecanismos abiertos y transparentes.
La aplicación futura de la IA sigue siendo una incógnita. Los gobiernos necesitan estrategias ágiles y adaptativas, y marcos flexibles para una mejor capacidad de respuesta. Detectar señales débiles a tiempo ayuda a guiar intervenciones oportunas antes de que las tendencias se consoliden y sean difíciles de cambiar.
Los gobiernos pueden implementar el Marco de la OCDE para una IA Confiable en el Sector Público.
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Resultados y hallazgos principales
31 julio 202538 Pages