El déficit público general se define como el saldo de ingresos y gastos de las Administraciones públicas, incluidos los ingresos y gastos de capital.
«Capacidad de financiación neta» significa que las Administraciones públicas presentan superávit y proporcionan recursos financieros a otros sectores, mientras que «necesidad de financiación neta» indica que las Administraciones públicas registran déficit y necesitan obtener recursos financieros de otros sectores.
Este indicador se mide como porcentaje del PIB.