La inflación es la variación del precio de la canasta de bienes y servicios que suelen adquirir grupos específicos de hogares.
La inflación se mide por el índice de precios al consumidor (IPC) como tasa de crecimiento anual y como índice, con un desglose por alimentos, energía y por el total, excluidos los alimentos y la energía.
El índice de precios al consumidor se estima como una serie de medidas sintéticas de la variación proporcional, de un período a otro, en los precios de un conjunto fijo de bienes y servicios de consumo, de cantidad y características constantes, adquiridos, utilizados o pagados por la población de referencia. Cada medida sintética se obtiene como un promedio ponderado de un gran número de índices agregados elementales. Cada uno de los índices agregados elementales se estima a partir de una muestra de precios para un conjunto definido de bienes y servicios adquiridos en una región específica o por residentes de dicha región, procedentes de un conjunto determinado de puntos de venta u otras fuentes de bienes y servicios de consumo. La inflación mide la erosión del nivel de vida.
Este indicador se mide como la tasa de crecimiento del IPC a lo largo de un año.