El índice de confianza del consumidor (ICC) es un indicador de confianza normalizado que proporciona una indicación de la evolución futura del consumo y el ahorro de los hogares.
El índice se basa en las respuestas relativas a las expectativas de los hogares acerca de su situación financiera y en su percepción de la situación económica general, el desempleo y la capacidad de ahorro. Un indicador superior a 100 indica que los consumidores tienen confianza en la evolución de la situación económica, lo que se traduce en una menor propensión a ahorrar y una mayor tendencia a realizar compras de alto valor en los próximos 12 meses. Los valores por debajo de 100 reflejan una actitud pesimista hacia la evolución futura de la economía, lo que podría incentivar el ahorro y desincentivar el consumo.
Este indicador se mide como un índice ajustado a la amplitud, promedio a largo plazo = 100.