En el contexto de un difícil legado de desequilibrios macroeconómicos, Argentina se ha embarcado en un proceso de reforma ambicioso y sin precedentes para estabilizar la economía. Las reformas han comenzado a rendir frutos y la economía se encamina a una fuerte recuperación. La inflación ha caído a niveles no vistos en años. El proceso de consolidación fiscal iniciado a finales de 2023 ha sido fundamental para controlar la elevada inflación. Aun así, la política fiscal requerirá más ajustes para mantener la prudencia fiscal a mediano y largo plazo y, al mismo tiempo, impulsar el crecimiento potencial. Una reforma tributaria integral, que elimine gradualmente algunos impuestos particularmente distorsivos y amplíe las bases impositivas del impuesto sobre los ingresos personales y el consumo, mejoraría la eficiencia y la equidad. El cumplimiento tributario podría mejorarse reforzando y modernizando aún más la administración tributaria. Mejorar la flexibilidad de los mercados laborales y reducir los aportes a la seguridad social para los trabajadores de bajos ingresos reduciría los costos de la formalización y aumentaría las oportunidades. Un mayor número de oportunidades de formación y educación, bien alineadas con las necesidades del mercado laboral, alentaría a más personas a participar en la formación. Mantener el impulso de las reformas para mejorar el ambiente empresarial y seguir reduciendo los obstáculos a la competencia nacional e internacional, al tiempo que se mejora la calidad de los servicios públicos y se fortalece la integridad del sector público, puede impulsar la inversión y aumentar el crecimiento de la productividad.
CAPÍTULOS TEMÁTICOS: FOMENTO DE LA FORMALIZACIÓN; TRANSICIÓN ENERGÉTICA; AMBIENTE EMPRESARIAL
Lectura complementaria