La OCDE desempeña un papel central en la elaboración de normas internacionales y la creación de consensos para combatir la elusión y evasión fiscal. Gracias a su labor para reforzar la transparencia fiscal y el intercambio de información entre administraciones tributarias, la OCDE ha contribuido a poner fin al secreto bancario como obstáculo para la transparencia fiscal. En 2022, se intercambió información sobre 123 millones de cuentas bancarias que representaban un total de 12 billones de euros.
Las normas internacionales desarrollados por la OCDE establecen mecanismos de transparencia e intercambio de información previa petición (EOIR), así como de intercambio automático de información sobre cuentas financieras (AEOI).
El estándar EOIR exige que la información «previsiblemente pertinente» a efectos tributarios —como la relativa a la identidad de los titulares legales y de los beneficiarios efectivos de activos, sociedades y cuentas— esté disponible y sea accesible para las autoridades tributarias, de modo que pueda intercambiarse con las de otras jurisdicciones en virtud de un acuerdo internacional.
El estándar AEOI, que comprende el Estándar Común de Reporte (CRS) y el Marco de Comunicación de Información sobre Criptoactivos (CARF), exige el intercambio anual entre autoridades tributarias de un conjunto predefinido de información sobre cuentas financieras y operaciones con criptoactivos. Con arreglo al estándar AEOI, las jurisdicciones participantes recopilan información de las instituciones financieras y de los proveedores de servicios de relacionados con criptoactivos sobre la base de un conjunto común de requisitos de diligencia debida y de reporte, y la intercambian automáticamente, en un formato normalizado, con el país de residencia de los titulares de cuentas y los usuarios de criptoactivos.