Aunque el uso de la IA aún no está demasiado extendido en las empresas, los rápidos avances tecnológicos, la bajada de los costos y la creciente disponibilidad de personal formado en IA sugieren que los países de la OCDE podrían estar a las puertas de una revolución de la IA. La IA puede aportar numerosos beneficios en el lugar de trabajo, como una mayor productividad, una mejor calidad del empleo, y una seguridad y salud laboral reforzadas.
Sin embargo, no está exenta de riesgos, como la automatización, la pérdida de agencia, los sesgos y la discriminación, las vulneraciones de la privacidad y la falta de transparencia. Los estudios de la OCDE sobre el impacto de la IA en el mercado laboral ponen de manifiesto que urge actuar de inmediato, mediante políticas que permitan a los países, las empresas y las personas beneficiarse de la IA, al tiempo que hacen frente a los riesgos que plantea.