En el ámbito de las políticas para la transformación productiva, Colombia adoptó la Política Nacional de Reindustrialización 2024-2034, para cambiar de un modelo basado en la extracción a una economía más productiva, sostenible, inclusiva e impulsada por los conocimientos. Esta combina estrategias horizontales (infraestructura, capital humano, financiamiento, innovación) con enfoques verticales centrados en agroindustrialización, salud, defensa, una transición energética justa y desarrollo basado en la territorialidad. La Hoja de Ruta para la Transición Energética Justa 2023 busca diversificar la matriz productiva, reducir la dependencia del sector energético y, a la vez, fortalecer la inclusión social, la participación comunitaria y el suministro de energía renovable para los hogares vulnerables. Colombia también apoya a las pequeñas y medianas empresas y a la economía popular mediante garantías de crédito que priorizan a las zonas rurales y afectadas por conflictos, la promoción de soluciones digitales y fintech, capacitación financiera para microemprendedores y apoyo destinado a empresas dirigidas por mujeres, indígenas y afrodescendientes. El Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 estableció los Centros de Reindustrialización ZASCA en 26 departamentos para brindar asistencia técnica, acceso a maquinaria avanzada, tecnología y servicios empresariales en agroindustria, manufactura y tecnología, con apoyo diferenciado para jóvenes y para personas privadas de su libertad. El Plan Sectorial de Turismo 2022‑2026 fomenta el turismo sostenible como impulsor del desarrollo regional, teniendo como destinatarios a 7.5 millones de visitantes no residentes y a 300 000 empleos relacionados con el turismo en 2026.
En cuanto a los mecanismos de financiamiento público para la transformación productiva, se facilita la puesta en marcha de proyectos estratégicos mediante la entidad de infraestructura público-privada Financiera de Desarrollo Nacional, proporcionando mecanismos de financiamiento estructurado y respaldando la estructuración legal, técnica y financiera de los proyectos. Estos incluyen la reactivación del sector ferroviario para modernizar el transporte intermodal y reducir los costos de logística, y el Programa 5G, que movilizó 12 300 millones de USD para mejorar la conectividad carretera, ferroviaria, fluvial y aérea. Estos proyectos movilizan la inversión pública y privada con el respaldo de entidades nacionales como la Agencia Nacional de Infraestructura y el apoyo internacional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, la Unión Europea y el Reino Unido.
En términos de alianzas internacionales para la transformación productiva, Colombia desarrolló estrategias para reforzar la atracción de la inversión extranjera directa (IED), como: i) la Ventanilla Única de Inversión, diseñada con el apoyo del BID, que centraliza, simplifica y digitaliza los procesos de establecimiento para inversores extranjeros; ii) el Servicio de Facilitación a la Inversión Extranjera Directa (SIED), que trabaja para gestionar y resolver solicitudes de inversores extranjeros y mejorar el clima de inversión, y iii) el Comité SIED, para analizar, guiar, proponer, coordinar y monitorear la política de IED.