El fraude se reconoce cada vez más como una de las formas de delincuencia más extendidas y de crecimiento más rápido a nivel mundial. Al mismo tiempo, los gobiernos se enfrentan a una presión cada vez mayor para reforzar las finanzas públicas e invertir en prioridades estratégicas, en un contexto de margen fiscal limitado y de aumento de la deuda pública mundial. Por lo tanto, nunca ha sido tan importante garantizar que los esfuerzos para combatir el fraude sean eficaces, pertinentes y eficientes. Sin embargo, muchos países carecen de un marco de seguimiento y evaluación bien definido para valorar la contribución de las iniciativas de lucha contra el fraude y reforzar los controles destinados a prevenir, detectar y responder al fraude de manera oportuna.
Financiado por la Comisión Europea, este informe contribuye a una mayor supervisión y a la mejora continua de las medidas antifraude, al proporcionar un enfoque estructurado y dinámico para evaluar, actualizar y supervisar las estrategias antifraude. La metodología ayudará a los países, no solo a hacer frente a las amenazas actuales, sino también a adaptarse a los retos futuros. Está destinada principalmente a las entidades que coordinan la aplicación, el seguimiento y la evaluación de las estrategias antifraude (como el Servicio de Coordinación Antifraude, AFCOS, en los Estados miembros de la UE), pero también puede resultar útil para las entidades responsables de aplicar una estrategia antifraude.
La metodología es aplicable a todo tipo de estrategias de lucha contra el fraude, ya sea a nivel nacional, sectorial, regional u organizacional. Se basa en ejemplos de buenas prácticas en materia de seguimiento, evaluación y actualización de estrategias procedentes de países de la UE y de fuera de la UE, según proceda, al tiempo que se ajusta a las Directrices de la Comisión Europea sobre estrategias nacionales de lucha contra el fraude y a las normas de la OCDE en materia de seguimiento y evaluación (M&E). El informe se complementa con un anexo que contiene herramientas prácticas para el seguimiento y la evaluación, destinadas a ayudar a los países a establecer marcos sólidos de seguimiento y evaluación.