Los anteriores capítulos de este Estudio han tratado de ampliar el conocimiento sobre la participación activa de las mujeres en el comercio y han examinado los marcos normativos sobre comercio pertinentes de América Latina. A partir de dicho análisis, este capítulo sugiere diversas acciones en materia de políticas para reducir los obstáculos al comercio que encaran las mujeres y aumentar así la probabilidad de que aprovechen los beneficios derivados del comercio. Estas recomendaciones tratan de sugerir formas de avanzar en la promoción del empoderamiento económico de la mujer a través del comercio en América Latina. Se consideran un punto de partida para motivar reformas de las políticas de la región y también pueden contribuir a los debates en curso sobre comercio y género en foros internacionales.
Estudio sobre comercio y género en América Latina
8. Recomendaciones en materia de políticas
Copiar enlace a 8. Recomendaciones en materia de políticasResumen
8.1. Incrementar la sensibilidad de los acuerdos comerciales con las cuestiones de género
Copiar enlace a 8.1. Incrementar la sensibilidad de los acuerdos comerciales con las cuestiones de géneroCada vez son más los acuerdos comerciales que incluyen textos específicos y compromisos sobre género para garantizar que el comercio promueva el empoderamiento económico de la mujer. Algunos países de América Latina, en particular Chile, han llevado la delantera en este sentido. Existen algunos buenos ejemplos de acuerdos comerciales que incorporan textos con un alcance cada vez mayor, más específicos, orientados y vinculantes para promover el empoderamiento de la mujer a través del comercio.
Las recomendaciones que se incluyen a continuación para que las personas encargadas de las negociaciones comerciales y los responsables de las políticas las consideren en relación con futuros acuerdos comerciales y con la modernización de los ya existentes no pueden considerarse soluciones válidas en todos los casos. Por lo tanto, algunas de ellas podrían ser más adecuadas para unos países que para otros. Parte de estas recomendaciones sugieren una implementación más integral de los acuerdos comerciales; otras exigen la negociación de nuevos acuerdos o la modernización de los acuerdos existentes.
Un ejemplo de un capítulo sobre comercio y género de aplicación general en un acuerdo comercial es el que figura en el Acuerdo Interino entre la Unión Europea y Chile, en el que la cooperación es amplia, los firmantes tratan de mejorar sus leyes y políticas nacionales aplicables para promover la igualdad de derechos, se promueven normas laborales ambiciosas y se fomenta la recopilación de datos diferenciados por género. Además, el Acuerdo señala mecanismos institucionales para garantizar la implementación y revisión de dichos compromisos y aplica las disposiciones sobre solución de controversias del acuerdo a estos compromisos explícitos sobre género, lo cual les otorga carácter vinculante y preceptivo. Se podría usar este capítulo para inspirar futuros acuerdos comerciales o para la modernización de los ya existentes.
La cooperación en los acuerdos comerciales en ámbitos de política nacional y relacionada con el comercio puede ayudar a sensibilizar e impulsar reformas que promuevan la igualdad de género. Muchos acuerdos de cooperación y comercio abarcan medidas de colaboración en diversos ámbitos. Uno de amplio alcance en este sentido es el GTAGA. Se pueden utilizar actividades de cooperación dentro de los acuerdos comerciales para intercambiar experiencia relativa a cuestiones que sean de gran importancia para aumentar el empoderamiento de la mujer en América Latina, lo que incluye el clima de violencia predominante contra la mujer, abordar la informalidad y la limitada representación de la mujer en puestos de liderazgo ejecutivo y en consejos de dirección, en particular en empresas que tienen su sede principal en territorio nacional. Los ámbitos de cooperación pueden quedar al margen de las políticas comerciales, ya que el contexto en el que avanzan las mujeres que son trabajadoras y líderes empresariales es complejo y tiene múltiples facetas.
La ratificación de los compromisos existentes en materia de igualdad de género y empoderamiento de la mujer puede implementarse de manera más integral a través de un mayor seguimiento o apoyo de los mecanismos de seguimiento existentes dentro del marco institucional del acuerdo comercial. Estos procesos pueden ser tan sencillos como intercambiar las mejores prácticas e información sobre cómo se han adherido los países a instrumentos internacionales o el nombramiento de puntos de contacto para dar seguimiento al cumplimiento de los compromisos, que puedan iniciar las acciones pertinentes para garantizar su consecución en el futuro.
Puesto que las empresas dirigidas por mujeres suelen ser más pequeñas que las lideradas por hombres, las disposiciones que promuevan y apoyen a las mipymes en los mercados internacionales incidirán en ellas de forma positiva. Estas disposiciones promueven la participación de las pymes en las cadenas de valor mundiales y regionales a través de incubadoras empresariales, asistencia a la exportación, acceso al capital y al crédito, fomentan el acceso a oportunidades de contratación pública y propician su participación en plataformas digitales. Una disposición del T-MEC elimina las obligaciones relacionadas con la presencia local de los proveedores de servicios transfronterizos, lo que beneficia claramente a las pymes dirigidas por mujeres, al eliminar la carga que supone la imposición de tener que abrir una sucursal en el extranjero como requisito para hacer negocios a los proveedores de servicios, sectores en los que están ampliamente representadas.
En muchos países, se considera que un elevado porcentaje de la actividad económica es de carácter informal. Los análisis de este Estudio apuntan a que las empresas de la economía informal tienen considerablemente menos probabilidades de exportar que las del sector formal. Por lo tanto, el comercio puede constituir un fuerte incentivo para la formalización de las empresas. Las modalidades de acuerdo comercial y las comunicaciones podrían complementarse mediante políticas que reduzcan las actuales cargas a las que se enfrentan las empresas durante dicho proceso. Estas medidas se podrían coordinar en el marco de algunas de las actividades de cooperación llevadas a cabo en el contexto de los acuerdos comerciales.
Para garantizar el cumplimiento de los compromisos relacionados con el género, las instituciones y los procedimientos de seguimiento y revisión de su impacto deben estar claramente definidos y contar con suficientes recursos. Una implementación integral engloba cuatro componentes: (i instituciones y procedimientos; (ii) recursos para la implementación; (iii) seguimiento y revisión, y (vi) evaluaciones de impacto ex ante.
Instituciones y procedimientos: Los acuerdos deben establecer qué órgano de la estructura institucional del acuerdo comercial se responsabiliza de los compromisos relacionados con el género (por ejemplo, en el caso de capítulos individuales sobre esta materia, acuerdos de cooperación y compromisos de ratificación), los requisitos operativos y las funciones y los procedimientos del órgano responsable, además de los plazos, los objetivos y los hitos. En el Acuerdo Interino Comercial entre la Unión Europea y la República de Chile, figura un buen ejemplo de este tipo de instituciones y procedimientos.
Recursos para la implementación: Para dar cumplimiento a los compromisos relacionados con el género, deben preverse mecanismos de financiación que doten de recursos económicos las actividades conexas. Habida cuenta de la escasez de recursos, la cooperación con el sector privado (por ejemplo, los programas para mujeres exportadoras financiados por UPS) o el aprovechamiento de la fortaleza institucional y los conocimientos especializados de organizaciones internacionales tales como el ITC, la OMS y la UNCTAD pueden ayudar a crear capacidad.
Seguimiento y revisión: Los acuerdos deberían establecer plazos y procedimientos de seguimiento y revisión de los impactos diferenciales de los acuerdos comerciales en las mujeres y los hombres, así como de la implementación de las disposiciones pertinentes relacionadas con el género. Deberían incluir indicaciones claras de qué entidades se encargan de dichos ejercicios, y los países deberían asegurarse de que tengan acceso a los datos, los conocimientos especializados y otros recursos necesarios para llevar a cabo dicho seguimiento y revisión. El seguimiento de los impactos de los acuerdos comerciales requiere datos considerables diferenciados por género, una cuestión que se aborda en una recomendación posterior.
Evaluaciones de impacto ex ante: Las evaluaciones deberían cuantificar los impactos diferenciados por género del acceso al mercado en los principales sectores que abarcan las negociaciones, como mínimo, identificando aquellos que pudieran ser de especial importancia para las empresas dirigidas por mujeres o para el empleo femenino. El alcance de la evaluación de impacto podría abarcar además las repercusiones estimadas del acuerdo comercial en cuanto a precios, lo que arrojaría más luz sobre las repercusiones del acuerdo en los grupos más vulnerables y en aquellos pertenecientes a categorías de ingresos más bajos, en los que las mujeres se encuentran representadas de manera mayoritaria. Algunos ejemplos de evaluaciones de impacto ex ante son el GBA+ de Canadá y la Caja de Herramientas sobre Comercio y Género de la UNCTAD1. Se podrían usar los resultados de una evaluación de impacto diferenciada por género que señale las repercusiones concretas en las mujeres para dotar de información las estrategias de negociación, con el fin de perseguir un mayor acceso al mercado en ámbitos en los que trabaje la mujer y en los que dirija empresas, lo que ayudará a reducir las brechas de género.
A excepción del acuerdo UE – Chile, la mayoría de las disposiciones sobre género no están sujetas a los mecanismos de solución de controversias. En lugar de excluir los capítulos y las disposiciones sobre comercio y mujeres de la aplicación de los capítulos sobre solución de diferencias, los ALC futuros podrían introducir procedimientos de aplicación no tradicionales en relación con dichos compromisos, a fin de incrementar la rendición de cuentas, por ejemplo mediante consultas y la designación de un panel de expertos que evaluase de manera pormenorizada el cumplimiento de las disposiciones y efectuase las correspondientes recomendaciones.
8.2. Otras consideraciones sobre acceso al mercado
Copiar enlace a 8.2. Otras consideraciones sobre acceso al mercadoMuchas mujeres empresarias, y directivas de pequeñas empresas en general, tienen intención de competir en los mercados internacionales de manera leal y en igualdad de condiciones. Competir en los mercados internacionales con empresas que han recibido subsidios masivos de sus gobiernos es la antítesis de la competencia leal, por lo que favorecer normas firmes en materia de subsidios beneficiaría a la mayoría de las empresas dirigidas por mujeres2.
De igual manera, las empresas pequeñas o más débiles no estarían en posición de competir con las grandes empresas digitales que pagan muy pocos impuestos en cualquier jurisdicción. Algunas grandes empresas prácticamente no pagan impuestos por sus beneficios debido a tácticas de transferencia legal de estos con las que erosionan sus bases imponibles en las jurisdicciones con mayor presión tributaria. Esto coloca a las empresas más pequeñas, que suelen operar desde una única sede, en situación de desventaja. También erosiona la base imponible de los gobiernos de todo el mundo y disminuye los ingresos tributarios que pueden destinarse al financiamiento de programas públicos, algunos de los cuales benefician a las mujeres en particular, entre ellos los de cuidado de la infancia y transporte público de calidad. Deberían respaldarse con firmeza todos los esfuerzos encaminados a garantizar la aplicación de un impuesto mínimo mundial tan rápida e íntegramente como sea posible. El Marco Inclusivo de la OCDE y el G-20 sobre la erosión de las bases imponibles y el traslado de beneficios, y su solución de dos pilares para superar los desafíos tributarios derivados de la digitalización de la economía, representaron una importante reforma histórica del sistema tributario internacional. Resulta esencial reactivar el impulso que generó este acuerdo para igualar las reglas del juego para todas las empresas, lo que incluye las dirigidas por mujeres.
Para crear un entorno más propicio para la participación de la mujer en el comercio, en particular en sectores de servicios prestados por medios digitales, en los que operan muchas empresas dirigidas por mujeres, se proponen las siguientes recomendaciones.
Reformar las normativas que exigen una presencia local para el comercio transfronterizo de servicios cuando no sea estrictamente necesario, con vistas a reducir los obstáculos a la entrada de extranjeros en sectores de servicios de apoyo claves para la economía, tales como los servicios profesionales, los servicios de TIC y los servicios financieros, entre otros. Muchos servicios profesionales se pueden prestar de forma remota por medios digitales y, al eliminar estos obstáculos, las pequeñas empresas dirigidas por mujeres pueden acceder a servicios mejores y más baratos para hacer crecer sus empresas.
Aumentar la transparencia reglamentaria, dejando tiempo suficiente entre la publicación de las leyes y los reglamentos nuevos, y su entrada en vigor. Introducir mecanismos de consulta pública sólidos y fácilmente accesibles, en particular, por empresas más pequeñas dirigidas por mujeres.
Considerar políticas de contratación pública específicas para ayudar a las empresas propiedad de mujeres a superar obstáculos sistémicos en el acceso a los contratos públicos. Entre ellas, podrían incluirse las reservas e iniciativas de creación de capacidad que garanticen que dichas empresas pueden acceder a las licitaciones públicas y responder a ellas.
Establecer normas claras sobre comercio electrónico y estandarizar las normativas de la región para ofrecer certidumbre a las empresas y ayudar a las pequeñas empresas a entender y cumplir el marco jurídico cuando amplíen sus operaciones o entren en nuevos mercados. Seguir negociando capítulos sobre comercio digital en los acuerdos comerciales y acuerdos de comercio digital con el objeto de aumentar la facilitación del comercio digital y ofrecer mayor confianza a los consumidores. Esto podría incluir también impulsar la regulación sobre circulación de los datos, centrándose en equilibrar las compensaciones entre la protección de la privacidad de los datos personales, y garantizar su circulación a través de las fronteras internacionales, sin imponer requisitos injustificados con respecto a la ubicación.
Un impedimento importante para la expansión de las empresas de las mujeres, también a los mercados internacionales, es el acceso al financiamiento. Los costos comerciales podrían reducirse considerablemente disminuyendo las diferencias entre la regulación del sector de la banca comercial en los países objeto de estudio y las mejores prácticas mundiales. Así se reducirían considerablemente los costos en todos los países objeto de estudio. Otras formas de cubrir las necesidades de financiación de las mujeres que dirigen empresas son, entre otras, la promoción de programas de concesión de crédito orientados a este colectivo. El Banking on Women Global Trade Finance Programme de la Corporación Financiera Internacional (CFI), por ejemplo, incentiva los préstamos a mujeres directivas de empresas mediante una colaboración con bancos de 75 países. La CFI ofrece crédito a los bancos para que estos concedan préstamos a empresas dirigidas por mujeres, a una tasa inferior a la que se otorga crédito a otras empresas. Además, algunos bancos comerciales de América Latina, como el Santander, Scotiabank y Banorte, disponen de programas orientados a las mujeres que dirigen empresas, pero no siempre son muy conocidos. Algunos bancos comerciales, la mayoría con sede en Europa, vincula los resultados en materia ambiental, social y de gobernanza (ASG), entre ellos la igualdad de género en las direcciones de las empresas, al nivel de las tasas de interés que les ofrecen. Esta es una forma de aprovechar el financiamiento para promover la inclusividad, aunque parece menos prevalente en el continente americano. Esta innovadora práctica empresarial puede vincularse también con la reducción de las restricciones a la entrada de extranjeros en el sector bancario. Algunas soluciones innovadoras de fintech han demostrado estar mejor adaptadas a las necesidades de las mujeres directivas de empresas. Aunque no se puede imponer un acceso igualitario al crédito, un marco normativo que prohíba la discriminación en el acceso al crédito por razón de género es un primer paso, que actualmente no existe en Argentina, Brasil ni Costa Rica (World Bank, 2023[1]).
Uno de los desafíos manifestados por algunas mujeres empresarias durante la fase de investigación de este Estudio fue el elevado costo de los servicios de logística y transporte. La eliminación de los obstáculos al comercio de estos servicios es una forma de rebajar los costos. Reducir los obstáculos al comercio de los servicios de mensajería, logística y transporte por carretera bajaría considerablemente los precios que supone el comercio por parte de las empresas y que afectan en mayor medida a las pymes, entre las que se encuentran ampliamente representadas las empresas lideradas por mujeres. Los países también pueden plantearse racionalizar los requisitos empresariales y garantizar unas reglas del juego más uniformes para los nuevos actores que entran en estos sectores, conocidos por propiciar el comercio, tanto internacional como nacional.
Del mismo modo, el acceso a servicios de banda ancha fijos fiables y rápidos a un precio razonable es una necesidad de las pequeñas empresas y, según una encuesta realizada por Facebook de la OCDE y el Banco Mundial, es un desafío específico para las mujeres empresarias de algunos países. Se estima que los costos comerciales del sector caerían hasta un 12% si se redujesen a la mitad las diferencias en materia regulatoria de los países con respecto a las «mejores prácticas mundiales». Entre los ejemplos de puntos de partida para emprender posibles reformas están las iniciativas para mejorar la independencia de la autoridad reguladora (por ejemplo, en Chile), la modificación de los procedimientos de contratación pública (por ejemplo, en Brasil) y la introducción de mejoras en el procedimiento para que las empresas puedan hacer observaciones sobre la reglamentación (por ejemplo, en México).
Se observó que los consumidores de los quintiles de ingresos más bajos, en los que las mujeres son mayoritariamente las cabeza de familia, se benefician en mayor medida de precios más bajos a través del comercio. Reducir los aranceles, en especial en los bienes esenciales y en aquellos que consumen los hogares de ingresos más bajos, beneficiaría por lo tanto principalmente a las mujeres.
8.3. Apoyo a la formulación de políticas con perspectiva de género en contextos plurilaterales
Copiar enlace a 8.3. Apoyo a la formulación de políticas con perspectiva de género en contextos plurilateralesLos siete países de América Latina objeto de este Estudio se han adherido ahora al Acuerdo Global sobre Comercio y Género (GTAGA). Este es un fuerte indicio del ímpetu político para promover el empoderamiento de la mujer a través del comercio por el que se les debería encomiar. Además, debería aprovecharse el impulso de esta adhesión al GTAGA por parte de un gran número de países de América Latina. El GTAGA es un foro de debate y de creación de capacidad ingente para promover la igualdad de género en el comercio. Debería darse prioridad a una amplia participación en el GTAGA, con recursos conexos. El mandato del GTAGA de cooperar ampliamente para potenciar el empoderamiento económico de la mujer, la creación de capacidad, la plena implementación de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y los Convenios de la OIT cuyo objetivo es eliminar la discriminación laboral y profesional, mejorar la participación de la mujer en el mercado de trabajo y en puestos directivos, la inclusión financiera, desarrollar redes de mujeres y crear misiones comerciales para mujeres empresarias serían todos pasos importantes para apoyar a las mujeres en el ámbito del comercio. Recopilar datos pertinentes y realizar análisis diferenciados por género de la mujer en el comercio, componentes sólidos del GTAGA, esclarecerá cuáles son las esferas a las que hay que dar prioridad y en las que será necesario hacer un seguimiento de los avances.
Además, muchos países de América Latina han sido partícipes y promotores activos de la Declaración de Buenos Aires de la OMC de 2017 y el Grupo de Trabajo Informal sobre Comercio y Cuestiones de Género de la OMC creado en el año 2020. Podrían seguir respaldando el trabajo en curso en el Grupo de Trabajo Informal, entre otras cosas asumiendo funciones de liderazgo más firmes en los temas que son más pertinentes para ellos. Como parte del trabajo de este grupo, se ha presentado una propuesta para incluir los resultados en materia de género en el proceso de Examen de las políticas comerciales y puede ser una forma de dar prioridad a la formulación de políticas comerciales más inclusivas en cuanto a género.
En 2024, se priorizó el trabajo relativo a las mujeres en el comercio en los órganos plurilaterales de formulación de políticas de dos países objeto de estudio en este Estudio. Mientras ostentó la Presidencia del G20, Brasil dio prioridad a los debates sobre y con mujeres líderes empresariales, con la finalidad de explorar los desafíos a los que se enfrentan en el comercio, y recabó un compendio de respuestas en materia de política destinadas a apoyar a las mujeres en sus trayectorias comerciales de exportación3. Perú ha dado prioridad al comercio inclusivo durante su Presidencia de la APEC en 2024 y organizó por primera vez una reunión conjunta de los ministros responsables de las áreas de comercio y de igualdad para «explorar y adoptar futuras medidas encaminadas a aumentar las capacidades de la mujer para avanzar y aprovechar el potencial económico de las mujeres», en la que los ministros emitieron una declaración conjunta de promoción de la colaboración y siguieron trabajando en medidas fundamentales para fomentar entornos propicios para la integración de las mujeres en el comercio regional y mundial4. Deberían encomiarse y apoyarse este tipo de iniciativas, ya que pueden servir como base para la fijación de futuros objetivos y aprovechar los resultados que se obtengan en dichos foros.
8.4. Facilitación del comercio
Copiar enlace a 8.4. Facilitación del comercioLas siete economías de América Latina obtienen una buena clasificación con respecto a otras regiones en cuanto a desempeño en facilitación del comercio. Sin embargo, algunas esferas podrían reforzarse aún más, en particular para responder a los desafíos que encaran las mipymes y las empresas dirigidas por mujeres dedicadas al comercio internacional.
8.4.1. Mayor transparencia de los procedimientos relacionados con el comercio y consultas en las que participen mujeres que se dedican al comercio
Se podría aumentar la sensibilidad de los procesos de facilitación del comercio con las cuestiones de género garantizando la participación de las mujeres que se dedican al comercio en las consultas y los programas para exportadores de los países, y seguir adaptando los métodos de trabajo a las mipymes. Por ejemplo, los programas de promoción de las exportaciones para las mujeres que se dedican al comercio de los países seleccionados (entre otros, los programas «Mujeres exportadoras» de Argentina, «Mujer exporta» de Chile, Women Export de Costa Rica, «MujerExporta» de México y «Ella Exporta» de Perú) podrían ampliar sus actuales planes de capacitación sobre cuestiones de facilitación del comercio con otros módulos, por ejemplo una serie más amplia de temas, con participación directa de los expertos de las administraciones de aduanas y otros órganos fronterizos competentes. Estos programas podrían incluir además una evaluación más sistemática de los resultados de esas capacitaciones para empresas dirigidas por mujeres, a fin de adaptarlos mejor a los cambios en las necesidades y a los desafíos que encaran dichas empresas.
Por otra parte, aumentar la participación activa de las asociaciones que representan a empresas dirigidas por mujeres y mipymes a través de Comités Nacionales de Facilitación del Comercio u otras estructuras para la realización de consultas periódicas al sector privado puede ayudar a identificar cualquier ineficiencia y desafío en materia de coordinación encontrado en la interacción con los órganos de aduanas y otros transfronterizos durante las operaciones comerciales (lo que incluye las incidencias al usar puntos de contacto y los desafíos encontrados en puestos fronterizos concretos5, en relación con productos específicos o al realizar operaciones comerciales con países concretos). Pueden adoptarse otras medidas para emplear estos órganos de coordinación para superar los desafíos que podrían encarar las mujeres dedicadas al comercio al acceder a servicios logísticos. Varias economías de América Latina (entre ellas, Perú y Chile) han implantado Observatorios de Logística, que también podrían incorporar y facilitar dicha información.
Por lo que se refiere a las consultas con los operadores comerciales, los países objeto de estudio podrían garantizar que todos los proyectos para la introducción o modificación de normativas relativas al comercio se publiquen sistemáticamente antes de su entrada en vigor y que expliquen de forma totalmente transparente e integral la forma en que se han tenido en cuenta las observaciones públicas.
También se podría facilitar más información para orientar a las pequeñas empresas ―entre otras, las dirigidas por mujeres― en relación con sistemas de resoluciones anticipadas de economías distintas de aquellas con las que se hayan suscrito acuerdos comerciales, lo que podría ayudarles a acceder a insumos a precios competitivos, además de reducir los costos fijos del acceso a nuevos mercados6.
En el ámbito de la transparencia, se podría ampliar el plazo promedio entre la publicación y la entrada en vigor de normas relacionadas con el comercio y de nuevos derechos y cargas para que los operadores, entre ellos las empresas dirigidas por mujeres, tuvieran más tiempo para ajustar sus operaciones. Las pymes podrían necesitar más tiempo para responder a cambios en la normativa. Las empresas de un país7 incluido en este Estudio mencionaron la dificultad que suponían los cambios en los procesos y la información necesaria para la facturación de las exportaciones8, lo que alteraba la circulación fluida de sus exportaciones. Las autoridades aduaneras podrían considerar además la publicación en sus sitios web de información más completa sobre las decisiones, así como de ejemplos de clasificación aduanera, disposiciones sobre sanciones pecuniarias y también decisiones judiciales relativas a procesos de recurso para ayudar a orientar a las empresas.
La asistencia para ayudar a los operadores de comercio a comprender las normas comerciales existentes, y cumplirlas, podría incentivar además a las mipymes de la economía informal, en particular las dirigidas por mujeres, a formalizar sus operaciones de comercio. El incentivo para que las empresas se formalicen es mayor cuando los servicios de apoyo a la importación y la exportación son más eficientes, ya que así es más fácil y menos costoso realizar operaciones comerciales en el sector formal. La publicidad de dichos servicios entre los operadores comerciales potenciales puede contribuir al objetivo de avanzar hacia una mayor formalización. Las capacitaciones pueden ayudar a las empresas a aclarar que tienen la posibilidad de disfrutar de otros beneficios al sumarse a una cultura de cumplimiento.
Los debates estructurados con mujeres dedicadas al comercio de los países de la región ponen de manifiesto que la confianza en los funcionarios de algunos puestos fronterizos puede ser especialmente baja entre algunas mujeres que se dedican al comercio. Mejorar la interacción entre los operadores y los organismos públicos, a través de un mejor diálogo público-privado sobre las normas relacionadas con el comercio y una mayor integridad de los organismos fronterizos puede aumentar la confianza y desincentivar la informalidad. Las empresas podrían inclinarse más por cumplir las normas comerciales y pagar los derechos correspondientes si tienen la sensación de que las autoridades públicas han tenido en cuenta sus opiniones y si consideran que estas autoridades son dignas de confianza. Por otra parte, a través de una mayor interacción, las autoridades públicas podrían mejorar la detección de las dificultades concretas que encuentran las empresas y, por lo tanto, mejorar la orientación de las medidas que han de ponerse en práctica para reducir el costo del comercio formal.
Sería deseable garantizar que los procedimientos de contratación en aduanas y otros órganos fronterizos pertinentes den lugar a una plantilla de personal funcionario en la frontera que sea diversa en cuanto a género. Las culturas empresariales de profesiones masculinizadas podrían no favorecer la confianza entre las clientas de dichos servicios. Velar por que los pasos fronterizos sean zonas de transparencia, con una aplicación uniforme de los procesos y sin corrupción, puede aumentar los niveles de confianza.
8.4.2. Racionalización y automatización de los procedimientos fronterizos
Los ámbitos en los que nuevas iniciativas podrían reforzar el desempeño en materia de facilitación del comercio y favorecer a las empresas dirigidas por mujeres en calidad de exportadoras y también de importadoras son la simplificación de los documentos y la racionalización de los procedimientos, incluso a través de herramientas digitales. Podrían ofrecer a las mipymes y empresas dirigidas por mujeres mayor previsibilidad de las operaciones comerciales transfronterizas llevadas a cabo.
Un reducido número de mipymes de los países seleccionados objeto de estudio parece participar actualmente en programas de operadores autorizados (OA), en oposición al rol de las mipymes en la actividad económica y el comercio de América Latina. Además, los sistemas de OA existentes no captan las características relacionadas con el género de las empresas que participan en estos programas. Para diseñar estrategias que pudieran ayudar a incrementar la participación de las mipymes y empresas dirigidas por mujeres en un programa de OA, es necesario recabar más información sobre los desafíos que encuentran dichas empresas a la hora de cumplir los requisitos para ser un operador autorizado o a lo largo del proceso de certificación. La promoción orientada a mipymes y empresas dirigidas por mujeres ayudaría a las empresas a superar esos desafíos y recabar información a partir de sus experiencias, lo que puede ayudar a las autoridades a entender si y cómo deben abordarse los criterios de cumplimiento de los programas de OA, para abordar las dificultades que encuentran las mipymes y las empresas dirigidas por mujeres. Asimismo, se podrían implementar estrategias explícitas entre los órganos fronterizos encaminadas a armonizar los requisitos de los OA, coordinar la certificación, gestionar el seguimiento y coordinar la inspección de los OA.
Además, en este momento, las economías de ALC seleccionadas no parecen recabar indicadores pertinentes en materia de género sobre el uso por parte de mujeres operadoras de otras herramientas de facilitación del comercio, tales como la tramitación del despacho antes de la llegada de las mercancías o ventanillas únicas de comercio. Sin este tipo de indicadores, resulta difícil entender mejor si un uso reducido de las herramientas de facilitación del comercio surge de una falta de sensibilización entre las empresas o de desafíos específicos encontrados al tratar de usar los diferentes sistemas para las transacciones de exportación e importación. Los Ministerios de Comercio, junto con los organismos de aduanas, de los respectivos países de ALC podrían considerar la participación activa de empresas dirigidas por mujeres en la divulgación de programas y herramientas existentes de facilitación del comercio, así como en consultas sobre reformas planificadas de facilitación del comercio.
Aunque la mayoría de los países de América Latina ha reducido el número de documentos necesarios para exportar e importar, podrían emprenderse nuevas iniciativas para reducir el plazo empleado por los operadores para preparar esos documentos, por ejemplo a través de un uso más amplio y eficiente de ventanillas únicas de comercio. Para reducir los plazos de las transacciones en la frontera, podrían aceptarse copias de los documentos comerciales cuando otro organismo público posea el original del mismo, lo cual no ocurre actualmente en todos los países que abarca el presente Estudio.
8.4.3. Regímenes comerciales simplificados para transacciones de escaso valor
Además de las medidas de facilitación del comercio destinadas a agilizar el levante y el despacho de las mercancías en general, las autoridades aduaneras podrían proponer un régimen de comercio simplificado destinado en particular a los envíos de valor reducido (regímenes de minimis9), que pueden representar una proporción importante del comercio transfronterizo informal al mismo tiempo que una mayor oportunidad para participar en el comercio digital transfronterizo. En la actualidad, Colombia (200 USD), Costa Rica (100 USD), México (50 USD) y Perú (200 USD) cuentan con regímenes de derechos de aduana de minimis. El 1 de agosto de 2023, Brasil introdujo un régimen de minimis de derechos de aduana de 50 USD, que solo se aplica a los envíos de empresas a clientes (B2C) con origen o destino en empresas certificadas en el marco del programa Remessa Conforme10; este régimen de minimis también ofrece un despacho aduanero prioritario y una tasa de selección reducida en relación con la inspección aduanera. Chile establece un nivel de derechos de aduanas de minimis de 40 USD, que se aplica únicamente a los envíos personales. Argentina no tiene implantado ningún régimen de minimis (Global Express Association, 2023[2]).
Los procedimientos de minimis podrían permitir que los envíos de un valor inferior a un nivel específico se beneficiasen también de requisitos simplificados en materia de documentación, así como de derechos y cargas relacionados con el comercio inferiores en el caso de transacciones que no superen un determinado valor o podrían suprimir por completo estos derechos y cargas, si no se cobra ningún derecho por la transacción. Esto puede ser especialmente importante para las empresas dirigidas por mujeres que suelen comerciar con envíos de mercancías de escaso valor con gran frecuencia.
En el caso del sector privado, las diferencias en las obligaciones de minimis y en materia de IVA/impuesto general sobre ventas de las distintas jurisdicciones pueden plantear dificultades a las empresas dedicadas al comercio transfronterizo de mercancías. Estos regímenes generan incertidumbre sobre las tasas del IVA/impuesto general sobre ventas aplicable en relación con bienes específicos dirigidos a jurisdicciones concretas y con diferentes requisitos de facturación, registro, contabilización u obligaciones de presentación de informes. Tal como se señala anteriormente, estos umbrales siguen siendo considerablemente diferentes, incluso entre los distintos tipos de envíos y países. Asimismo, la aplicación de diferentes regímenes puede aumentar los costos de cobro de las autoridades aduaneras y otros organismos fronterizos (López González and Sorescu, 2019[3]).
Se podría ofrecer información adicional y fácil de utilizar sobre procesos específicos tratados en los acuerdos comerciales en relación con bultos de tamaño reducido (por ejemplo, procedimientos de minimis de despacho y declaración aduanera específicos). Más allá de los acuerdos comerciales existentes, se podría centralizar y ofrecer más información sobre los impuestos y los procedimientos fronterizos aplicados en otros mercados al exportar pequeñas partidas, así como sobre cómo importar pequeños envíos a determinados países en los sitios web de aduanas o en otras plataformas pertinentes de promoción de las exportaciones.
8.4.4. Mayor cooperación de los organismos fronterizos
Los siete países podrían utilizar los marcos de las diferentes plataformas regionales y foros de cooperación de los que forman parte (por ejemplo, la Alianza del Pacífico, la APEC, la SIECA, el Mercosur) para seguir aumentando los mecanismos de cooperación de los organismos transfronterizos. Otras mejoras podrían basarse en el progreso realizado en la región en términos de cooperación de gestión de riesgos transfronteriza y podrían centrarse en armonizar los requisitos en cuanto a datos con los marcos jurídicos y las ventanillas únicas de los socios comerciales previendo el intercambio de datos relativos a las operaciones comerciales. Con carácter más general, los aspectos de interoperabilidad y relativos a la estructura y el contenido de los datos son, con creces, los más difíciles en lo que se refiere a mejorar el funcionamiento de las ventanillas únicas de comercio.
Una mayor cooperación de los órganos fronterizos y una mejor infraestructura en los puestos fronterizos terrestres también puede ayudar a abordar el comercio informal. La mejora de los mecanismos de cooperación entre los organismos responsables de los procesos optimizados y de gestión fronteriza en las operaciones cotidianas puede hacer que el comercio sea menos gravoso y generar incentivos para que los operadores informales formalicen sus operaciones. Los países examinados también pueden considerar instalaciones específicas en los puestos fronterizos terrestres, por ejemplo servicios de ayuda y seguimiento para las mujeres que se dediquen al comercio, así como descuentos en los honorarios que cobran las instalaciones de depósito y almacenamiento para los pequeños operadores, entre ellos las empresas dirigidas por mujeres.
8.5. Organismos de promoción comercial y redes profesionales
Copiar enlace a 8.5. Organismos de promoción comercial y redes profesionalesLas redes empresariales y los organismos de promoción de las exportaciones pueden cubrir la falta de información que subrayaron las mujeres directivas de empresas con respecto a los procedimientos de exportación y los mercados extranjeros (Sección 4). Algunos países disponen de organismos de este tipo, por ejemplo las agencias de promoción comercial Procomer de Costa Rica, Procolombia de Colombia y PromPerú de Perú. En 2020, Procomer se hizo con un premio de la Red Mundial de Organizaciones de Promoción del Comercio (WTPO) del Centro de Comercio Internacional por sus iniciativas en materia de sostenibilidad y, en 2024, ApexBrasil de Brasil ganó el premio de la WTPO a la mejor iniciativa. Por otra parte, en 2019, se desmanteló Promexico, el organismo de promoción de las exportaciones de México. Aunque las funciones de Promexico fueron asignadas, en principio, a diferentes organismos públicos, no están claras las funciones concretas que gestiona cada uno de ellos.
Algunos países cuentan con sólidas redes empresariales. Los miembros de ANDI en Colombia, por ejemplo, representan más de la mitad de las ventas colombianas. Sin embargo, en algunos países, las redes empresariales se encuentran fragmentadas y las redes de empresas de mujeres están especialmente aisladas. Las mujeres afirman que obtienen escasos beneficios de sus redes empresariales en algunos países de América Latina. Algunas redes siguen estando relativamente cerradas a las directivas de empresas. Las presidentas de Cámaras de Comercio y otras redes siguen siendo algo poco común, en particular fuera de los centros urbanos. Pese a no incumbir estrictamente al gobierno, se podría fomentar una mayor paridad de género incluyendo a representantes empresariales en eventos de cara al público y a la hora de recibir a delegaciones.
Unos organismos de promoción comercial solventes pueden ser una fuente de información importante para las empresas dirigidas por mujeres, que pueden tener menos acceso a redes de información informales y, en general, cuentan con menos recursos que destinar a recabar información sobre nuevos mercados, en parte por limitaciones de tiempo. Algunos organismos de promoción comercial han fijado objetivos para garantizar que sus servicios se ofrezcan a directivas de empresas y sean utilizados por ellas. En algunos casos, esto puede suponer participar de manera activa en sectores de exportación no tradicionales o con empresas de menor tamaño o que exportan un número más reducido de bienes y servicios. Algunos de los sectores de exportaciones en los que las empresas dirigidas por mujeres han manifestado la necesidad de obtener más apoyo son el de la alimentación, los productos relacionados con la salud y los cosméticos. Atender a las empresas dirigidas por mujeres puede suponer además comunicar sobre servicios de organismos de promoción de las exportaciones en redes a las que pertenecen las directivas de empresas y crear redes de mujeres exportadoras11. Un primer paso hacia la promoción de un comercio inclusivo es hacer un seguimiento e informar del número de directivas y directivos de empresas que emplean los servicios de promoción comercial.
Se ha demostrado que las empresas dirigidas por mujeres se benefician de manera especial de una participación activa en las plataformas digitales. Asegurarse de que disponen de la capacitación y las herramientas que necesitan para participar en dichas plataformas podría ser un objetivo de los organismos de promoción comercial o de asociaciones de promoción de las pequeñas empresas. Algunos programas ya lo hacen, por ejemplo «Mujer Produce» en Perú. Sin embargo, un primer paso para participar de manera activa en el comercio digital es disponer de una conexión rápida y fiable a Internet, preferiblemente a banda ancha fija. En países en los que no se encuentra disponible a un coste asequible, también fuera de los centros urbanos, se podría dar prioridad a la prestación de dichos servicios.
Por último, las misiones comerciales que organizan los organismos de promoción de las exportaciones podrían velar por que exista paridad de género. Las misiones comerciales organizadas en combinación con las embajadas de los mercados objetivo, que podrían incluir la participación en ferias comerciales, pueden aumentar la recopilación de información, los contactos y los conocimientos sobre el mercado de sus participantes. En el primer caso, el seguimiento de la paridad de género en dichas misiones comerciales puede brindar información sobre su inclusividad.
8.6. Falta de datos
Copiar enlace a 8.6. Falta de datosLa formulación de políticas basada en evidencias solo se puede llevar a cabo si se dispone de datos completos y sólidos. Es necesario combinar los datos sobre el empleo y sobre las características empresariales con los datos relativos al comercio, para obtener una imagen integral de la participación de las mujeres en el comercio. Esto solo se puede hacer a nivel nacional. En muchos países, estos datos existen, pero la dificultad reside en combinar diferentes fuentes de datos. Este ejercicio se ha llevado a cabo en Brasil hace muy poco tiempo.
Otros tipos de datos que ayudan a entender el potencial de las mujeres para participar en el comercio y la forma en que el comercio incide en ellas son muy variados. Para entender mejor la repercusión del comercio a través del canal de los precios en diferentes tipos de hogares, se necesitan sondeos armonizados sobre el gasto de los hogares en categorías reconocidas internacionalmente. El acceso de las mujeres al crédito y los recursos determina su capacidad para hacer crecer sus empresas y participar en actividades productivas retribuidas, por lo que los datos disponibles sobre solicitudes de préstamos y préstamos concedidos es una primera piedra para comprender mejor los desafíos que encaran. Los datos integrales y recientes sobre el trabajo no remunerado y sobre la participación de la mujer en los consejos de dirección de las empresas, así como en puestos ejecutivos pueden arrojar luz sobre los obstáculos al avance de la mujer, entre otras para el futuro emprendimiento empresarial.
Algunos datos se podrían recabar a través de programas y políticas que tengan por objetivo subsanar la falta de datos. Por ejemplo, una forma de contribuir a que se reduzca la brecha salarial de género es promover la transparencia salarial, obligando a las empresas a informar sobre sus estructuras salariales por género en todos los niveles de la organización. Esta información puede utilizarse para medir el avance hacia la eliminación de dicha brecha. De forma análoga, los requisitos de presentación de informes sobre las mujeres que hay en el consejo y en los puestos ejecutivos pueden aportar información sobre el avance hacia la rotura del «techo de cristal». Muchos organismos de promoción comercial recaban datos a través de sus programas de apoyo a las mujeres empresarias, tanto a través de encuestas a sus miembros, como de información de referencia a partir de los programas a los que asisten las mujeres exportadoras.
La OCDE está realizando un ejercicio consistente en examinar las actuales carencias en cuanto a datos sobre la participación de las mujeres en el comercio y las lagunas a las que se enfrentan los responsables de la formulación de políticas a la hora de realizar políticas de comercio sensibles al género basadas en evidencias. Dicho ejercicio debería indicar los ámbitos en los que hay que concentrarse para obtener fuentes de datos pertinentes nuevas ―y combinar las existentes―.
8.7. Políticas nacionales
Copiar enlace a 8.7. Políticas nacionalesEn algunos países, la legislación no protege de manera suficiente a las mujeres y podrían contemplarse reformas legislativas. En Argentina y Colombia, el acoso sexual en el lugar de trabajo no está sancionado ni en el ámbito civil ni en el penal (World Bank, 2023[1]). El acoso sexual es frecuente en algunos países y, tal vez, más predominante en aquellos en los que no se ha legislado al respecto. Además, incluso cuando se ha legislado, en ocasiones no se aplica de manera suficiente. Aunque exista una legislación adecuada en materia de acoso sexual, durante algunos años, en México, por ejemplo, ha habido numerosos casos de mujeres que han denunciado estos abusos y han perdido su empleo. En algunos países y, en particular, en los empleos más vulnerables, se ha pedido a las mujeres que realicen una prueba de embarazo antes de darles un trabajo. Aunque tales requerimientos podrían estar prohibidos, el clima empresarial podría ser tal que se acepten por una incompleta aplicación de la legislación, porque las sanciones pecuniarias en caso de incumplimiento sean escasas o por la aceptación de comportamientos que contravienen las normativas en vigor.
En muchos ámbitos persisten las brechas de género, entre otras las salariales. En algunos países objeto de estudio (Chile, Colombia y México), no existe ninguna ley explícita que obligue a pagar lo mismo por el mismo trabajo (World Bank, 2023[1]). Una mayor transparencia salarial a nivel de la empresa y en todos los escalones de la jerarquía empresarial puede ayudar a abordar las brechas salariales de género (OECD, 2023[4]). Sin embargo, denunciar las brechas salariales solo aborda la cuestión de la discriminación salarial en las empresas formales. Algunas de las mayores brechas salariales de género en muchos países de ingresos medios se producen entre las personas trabajadoras con los salarios más bajos, muchas de las cuales trabajan en la economía informal.
En algunos países objeto de estudio, la economía informal representa casi la mitad de la actividad productiva. Esta actividad está sujeta a escasa supervisión y no se grava ni se regula. Por lo tanto, no resulta sorprendente que parte de la legislación se implemente de manera imperfecta. Abordar la informalidad es una tarea complicada. Exige una legislación y un marco normativo que sean claros y transparentes, así como una legislación optimizada que incentive el cumplimiento por parte de ciudadanos y empresas. Muchas políticas para contrarrestar la actividad informal son punitivas —multas por el impago de impuestos o por desarrollar actividades empresariales no dadas de alta, por ejemplo—. Los beneficios del comercio pueden ser un incentivo positivo para que las empresas formalicen su situación, puesto que las empresas que realizan operaciones comerciales han de demostrar su existencia formal al interactuar con las autoridades fronterizas y es más probable que necesiten acceder a los beneficios que solo están a disposición de las empresas formales, como es la obtención de crédito.
Una esfera en la que persisten brechas de género de manera especialmente marcada en América Latina es el trabajo no remunerado. Para cambiar la paridad de género en lo que se refiere a la asunción de tareas no remuneradas, se precisa un compromiso a largo plazo. Un ámbito en el que claramente puede reducirse la cantidad de trabajo no remunerado es el de los cuidados de la infancia puestos a disposición y facilitados públicamente a las familias en las que ambos progenitores deciden trabajar.
En términos más generales, el horario de trabajo habitual en muchos países de América Latina es muy amplio. En algunos, la semana laboral de seis días sigue siendo lo habitual, por lo que resulta mucho más difícil conciliar la vida laboral y familiar y criar a los hijos. Esto afecta en mayor medida a las mujeres, habida cuenta de que asumen más tareas no remuneradas.
Se ha demostrado que establecer objetivos en cuanto a las mujeres que debe haber en los consejos de dirección en algunos países aumenta el número de mujeres en puestos ejecutivos. Un primer paso hacia una mayor transparencia sobre los consejos es exigir a las empresas que informen sobre la paridad de género en su composición. En México, este tipo de medidas parece haber tenido un efecto positivo en la inclusión de las mujeres en los consejos de dirección.
A nivel mundial, la violencia de género afecta a una de cada tres mujeres a lo largo de su vida. Un abrumador 38% de las mujeres que son asesinadas lo son a manos de una pareja masculina. Las tasas de violencia de género se sitúan entre las más altas en algunos países de América Latina. En 2023, América Latina y el Caribe registró 3 877 feminicidios —1 463 de los cuales tuvieron lugar en Brasil12—. En México, en promedio, diez mujeres mueren cada día a consecuencia de un feminicidio y la violencia de género ha aumentado considerablemente en el último decenio, incluso si se compara con otros tipos de violencia. Los altos niveles de violencia doméstica y de violencia más general aumentan la ansiedad, en especial entre las mujeres, incrementan las posibilidades de tener secuelas psicológicas y pueden socavar su seguridad en sí mismas y su capacidad para asumir los riesgos necesarios para triunfar en el ámbito profesional. Por lo tanto, los desafíos que plantea la violencia están estrechamente ligados al empoderamiento económico de las mujeres y a su capacidad para acceder a oportunidades económicas. Muchos países objeto de estudio han abordado las elevadas tasas de violencia de género mediante una legislación adecuada. El seguimiento y la recopilación de información relativa a las incidencias de la violencia de género es clave para entender mejor este problema y atajarlo. Se podría prever el intercambio de información sobre buenas prácticas en el contexto de acuerdos comerciales o acuerdos de cooperación, tales como el GTAGA, además de dar prioridad a las medidas contra la violencia de género a nivel nacional y subnacional.
Bibliografía
[2] Global Express Association (2023), De minimis Thresholds, https://global-express.org/index.php?id=271&act=101&profile_id=-1&countries%5B%5D=-2&search_terms=&question-filter=&qid_34=1&qid_34_optid=1&qid_35=1&qid_36=1&qid_92=1.
[5] López González, J. and S. Sorescu (2021), “Trade in the time of parcels”, OECD Trade Policy Papers, No. 249, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/0faac348-en.
[3] López González, J. and S. Sorescu (2019), “Helping SMEs internationalise through trade facilitation”, OECD Trade Policy Papers, No. 229, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/2050e6b0-en.
[6] Moïsé, E. and S. Rubínová (2021), “Sustainability impact assessments of free trade agreements: A critical review”, OECD Trade Policy Papers, No. 255, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/65b1a07e-en.
[4] OECD (2023), Reporting Gender Pay Gaps in OECD Countries: Guidance for Pay Transparency Implementation, Monitoring and Reform, Gender Equality at Work, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/ea13aa68-en.
[1] World Bank (2023), Women, Business and the Law, World Bank, https://doi.org/10.1596/978-1-4648-1944-5.
Notas
Copiar enlace a Notas← 1. Se puede consultar una revisión de las metodologías de evaluación de impacto ex ante, entre ellas las relativas a compromisos específicos sobre género, en Moïsé y Rubínová (2021[6]).
← 2. No todas las recomendaciones de esta sección incumben a los siete países de América Latina sobre los que trata este Estudio. Sin embargo, al apoyar acciones multilaterales o plurilaterales en materia de políticas en estos ámbitos, tanto ellos como otros avanzan medidas de política sobre la creación de reglas del juego uniformes para mujeres y mipymes en el ámbito del comercio.
← 3. Véase https://www.gov.br/mdic/pt-br/centrais-de-conteudo/publicacoes/documentos-da-reuniao-ministerial-de-comercio-e-investimentos/ingles/g20-compendium-of-good-practices-to-increase-the-participation-of-women-in-international-trade.pdf.
← 4. APEC, Prioridades de la APEC Perú 2024 – Documentos de debate y política, 2023/ISOM/004; y https://www.apec.org/meeting-papers/sectoral-ministerial-meetings/trade/joint-statement-of-apec-ministers-responsible-for-women-and-ministers-responsible-for-trade.
← 5. Podrían considerarse puntos de contacto específicos en determinados puestos fronterizos.
← 6. Las resoluciones anticipadas pueden reducir las controversias en el momento real de levante o despacho ante la autoridad aduanera sobre partidas arancelarias, valoración y origen (es decir, sobre el cumplimiento de los criterios para recibir un trato preferente) y, en consecuencia, evitar retrasos.
← 7. En una serie de mesas redondas celebradas en México, Colombia, Costa Rica y Perú entre julio de 2023 y mayo de 2024, se mantuvieron debates estructurados sobre los desafíos que encaran las mujeres empresarias.
← 8. El proceso de facturación de las importaciones/exportaciones requiere la creación de una factura comercial con los datos de las mercancías, su valor, los datos del comprador/vendedor y las condiciones y los métodos de pago. Esta factura es de ayuda para el despacho de aduanas y la determinación de los derechos e impuestos, y puede variar según el país y el tipo de mercancías que se consignen.
← 9. De minimis se refiere a niveles por debajo de los cuales no se aplican o bien los derechos de importación y/o bien el IVA o con respecto a los cuales se simplifican los procedimientos aduaneros, entre ellos los requisitos de datos (López González and Sorescu, 2021[5]).
← 10. El Programa Remessa Conforme (PRC) es un nuevo programa de cumplimiento voluntario abierto a las empresas nacionales y extranjeras que usan plataformas de comercio electrónico, sitios web o herramientas digitales para vender sus productos. Los criterios para participar en el programa engloban un abanico de cuestiones que van desde el cumplimiento regulatorio básico a un firme compromiso con las iniciativas contra el contrabando y el seguimiento de los vendedores registrados.
← 11. New Zealand Trade and Enterprise (NZTE), organismo de promoción comercial de Nueva Zelanda, ha reformado recientemente sus programas para garantizar una mayor inclusividad, un modelo que podría inspirar avances en órganos similares (Recuadro 3.5 de la publicación OECD SME and Entrepreneurship Outlook 2023).
← 12. CEPAL, Observatorio de Igualdad de Género, https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/69e978aa-ff89-4afb-afbb-e5d39904b9b1/content.