Las ayudas públicas a la agricultura alcanzaron los 842 000 millones de dólares anuales en el período 2021-2023 en los 54 países analizados por la OCDE. La mayor parte de las ayudas (629 000 millones de dólares en promedio entre 2021 y 2023) se destina a productores individuales, y más de la mitad del total (334 000 millones de dólares) procede de políticas de sostenimiento de los precios de mercado, que elevan los precios nacionales por encima de los precios mundiales. Los 295 000 millones de dólares restantes se conceden en forma de apoyo presupuestario. La reforma de estas políticas puede mejorar la resiliencia, la sostenibilidad y la productividad y, al mismo tiempo, proteger los medios de vida de los agricultores.
Subvenciones y ayudas públicas
Las políticas de ayudas públicas, incluidas las subvenciones, desempeñan un papel fundamental en la obtención de resultados económicos, ambientales y sociales. Esta forma de apoyo varía considerablemente de un sector a otro, desde la agricultura y la industria hasta la energía y la pesca. Si bien algunas ayudas son transparentes y cuantificables, otras siguen siendo difíciles de rastrear. Por tanto, es esencial lograr un entendimiento común sobre el alcance y el impacto de las subvenciones que permita promover una competencia leal a través de la cooperación internacional.
Mensajes clave
Las subvenciones industriales van en aumento, ya que los gobiernos buscan impulsar la fabricación nacional. Sin embargo, si estas subvenciones no están bien diseñadas, pueden distorsionar los mercados mundiales, dar lugar a un gasto público poco eficiente y desencadenar una competencia perjudicial entre países en materia de ayudas.
Uno de los mayores retos es cuantificar estas subvenciones , ya que a menudo se carece de datos comparables y fiables. Para dar respuesta a esta situación, la OCDE utiliza datos detallados sobre las empresas que permiten comprender mejor cómo estas reciben apoyo a través de subvenciones, beneficios fiscales y financiación a bajo costo. Este enfoque arroja nueva luz sobre el alcance real y el impacto del apoyo gubernamental a los sectores industriales.
Estas subvenciones, cuando están bien diseñadas, pueden contribuir a mantener unas poblaciones de peces sanas, impulsar la productividad y reforzar la resiliencia del sector. Sin embargo, cuando están mal orientadas, corren el riesgo de fomentar la sobrepesca y la pesca ilegal, perjudicando así a los ecosistemas.
La OCDE supervisa las subvenciones a la pesca en los distintos países a través de su Base de Datos de Estimaciones de Ayudas a la Pesca . Además, está redoblando los esfuerzos para combatir la pesca ilegal mediante la nueva Recomendación sobre la eliminación de las ayudas públicas a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, adoptada en abril de 2025.
Según los últimos datos de la OCDE y la AIE, el costo del apoyo público mundial a la producción y el consumo de combustibles fósiles en 82 economías pasó de 1,6 billones de dólares en 2022 a 1,1 billones de dólares en 2023. Estos datos representan una caída de casi un tercio, ya que los precios de la energía se moderaron tras alcanzar máximos históricos.
Este descenso se debió principalmente a la bajada de los precios de los combustibles fósiles, especialmente del gas natural, lo que redujo la diferencia entre los precios al consumo basados en el mercado y los subvencionados en algunos países. Sin embargo, muchas medidas de apoyo a la producción y el consumo de combustibles fósiles se mantuvieron en vigor y, en algunos casos, incluso aumentaron, con lo que el costo fiscal mundial se mantuvo muy por encima de los niveles históricos.
El inventario de medidas de apoyo a los combustibles fósiles de la OCDE realiza un seguimiento de estos costos en 51 economías avanzadas y emergentes, con datos que se actualizan anualmente.
Contexto
Las subvenciones industriales mal orientadas pueden distorsionar la competencia y socavar la confianza mundial
Las subvenciones pueden desempeñar un papel importante cuando se trata de hacer frente a situaciones de emergencia o a fallos del mercado. Sin embargo, también pueden socavar la competencia leal y provocar represalias por parte de otros países. En última instancia, todo ello puede perjudicar a los consumidores, a los contribuyentes y a los gobiernos con menos recursos, erosionando así el respaldo público a una economía mundial integrada.
Las empresas públicas suelen ser a la vez proveedores clave y beneficiarias del apoyo gubernamental. Según los análisis de la OCDE realizado en 15 de los sectores industriales principales, las empresas en las que el Estado tiene una participación superior al 25 %, ya sea directa o indirecta, tienden a recibir mayores niveles de apoyo, especialmente a través de subvenciones y préstamos a tipos de interés inferiores a los del mercado.
Medir el alcance y la magnitud totales de la intervención gubernamental en el sector manufacturero sigue siendo un reto, debido en gran medida a la escasa disponibilidad de datos fiables y comparables. Para solucionar esta carencia, la OCDE utiliza los datos de las propias empresas. Se trata de un enfoque innovador que permite evaluar el alcance y el impacto de las subvenciones industriales.
Proporcionar un apoyo más específico al sector pesquero contribuye a proteger los medios de vida sin perjudicar la sostenibilidad
Los gobiernos apoyan a sus sectores pesqueros mediante una amplia gama de políticas. Estas abarcan la gestión de los recursos pesqueros, la regulación de las actividades pesqueras, las ayudas a los ingresos de los pescadores o las subvenciones destinadas a la adquisición o modernización de buques y equipos. Sin embargo, este apoyo puede contribuir a la sobrepesca o a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, especialmente cuando incentiva la pesca en contextos en los que no existe una gestión sostenible ni un control eficaz. Para hacer frente a estos riesgos, los gobiernos se están esforzando por diseñar y orientar adecuadamente las políticas de apoyo a la pesca, con el fin de proteger los medios de vida de los pescadores y sin que ello implique fomentar prácticas poco sostenibles.
Las Estimaciones de Ayudas a la Pesca de la OCDE permiten medir de forma coherente y transparente el apoyo gubernamental relacionado con la pesca en 41 países de la OCDE y otras importantes economías pesqueras. En conjunto, estos países representaron aproximadamente el 69 % de la producción pesquera marina mundial (en volumen) entre 2020 y 2022. Las Estimaciones de Ayudas a la Pesca de la OCDE y los análisis conexos contribuyen a evaluar el impacto de las políticas de apoyo a la pesca en las poblaciones de peces y los ecosistemas.
Los datos se actualizan cada dos años y están disponibles a partir de 2010.
Eliminar gradualmente las ayudas a los combustibles fósiles poco eficientes es clave para alcanzar los objetivos climáticos y energéticos
Dada la amenaza existencial que representa el cambio climático, los gobiernos tienen una oportunidad única para acelerar la inversión en energía sostenible, apoyar la creación de empleos verdes y contribuir a la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible n.º 7 de las Naciones Unidas: garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos.
Sin embargo, el costo fiscal de las ayudas a los combustibles fósiles sigue siendo elevado con respecto a los niveles registrados históricamente. Aunque gran parte de las ayudas recientes han tenido como objetivo compensar los elevados precios de la energía, a menudo no están bien orientadas. En consecuencia, se corre el riesgo de que se produzca un consumo poco eficiente y de que estas ayudas no lleguen de forma efectiva a los hogares de bajos ingresos. Cuando los precios se mantienen elevados, los gobiernos deben actuar con rapidez para eliminar gradualmente las medidas de apoyo a los combustibles fósiles que no son eficientes y reorientar los recursos hacia políticas más específicas y equitativas, como el apoyo a las ingresos de los hogares.
El inventario de medidas de apoyo a los combustibles fósiles de la OCDE realiza un seguimiento de los costos fiscales de las ayudas a la producción y el consumo de combustibles fósiles en 51 economías avanzadas y emergentes. Los datos se actualizan anualmente.
El apoyo a la agricultura ha alcanzado niveles históricos, pero siguen centrándose sobre todo en las intervenciones en los precios de mercado
La OCDE supervisa las ayudas gubernamentales a la agricultura en 54 países, incluidos todos los miembros de la OCDE y de la UE, así como 11 economías emergentes clave: Argentina, Brasil, China, la India, Indonesia, Kazajistán, Filipinas, la Federación de Rusia, Sudáfrica, Ucrania y Vietnam. Las medidas de apoyo incluyen transferencias presupuestarias y el efecto de apoyo derivado de las barreras de acceso a los mercados. Los datos se actualizan anualmente y se remontan a 1986.
La mayor parte del apoyo se concede a través de marcos normativos a largo plazo. Sin embargo, algunos acontecimientos imprevistos —como la rápida inflación de los precios de los alimentos, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y la pandemia de COVID-19— han dado lugar a un aumento de las intervenciones gubernamentales. Como resultado, el apoyo a la agricultura ha alcanzado cifras históricas, situándose actualmente en 2,5 veces su nivel de hace 20 años, en un contexto en el que el valor de la producción agrícola se ha multiplicado por 3,6.
La mayor parte de este apoyo sigue prestándose mediante políticas de sostenimiento de los precios de mercado —es decir, políticas que elevan los precios que reciben los agricultores por encima de los niveles del mercado internacional—. Estas se cuentan entre las formas de ayuda que más distorsionan el comercio. Por su parte, la financiación destinada a servicios generales para el sector, como la investigación y los servicios de extensión, sigue siendo relativamente modesta.