A la hora de formular políticas en este ámbito, es necesario conseguir un delicado equilibrio entre, por un lado, los aspectos económicos y sociales y, por otro, los relacionados con la seguridad nacional, la defensa, los recursos técnicos y el cumplimiento de las leyes contra la ciberdelincuencia. Si bien los responsables de las políticas en estos ámbitos suelen compartir un mismo objetivo general, cada uno cuenta con enfoques, ministerios, organismos y culturas que difieren entre sí. El Marco de Políticas de la OCDE sobre Seguridad Digital contribuye a que los responsables de la formulación de políticas comprendan la dimensión económica y social de la ciberseguridad y en qué se diferencia de la seguridad nacional y otros aspectos. Con ello, se busca que las políticas adoptadas se refuercen mutuamente y no se socaven entre sí.
En concreto, este Marco proporciona a los responsables de la formulación de políticas las herramientas necesarias para elaborar mejores políticas a partir de las Recomendaciones de la OCDE en materia de seguridad digital. Dichas Recomendaciones abarcan ámbitos como la gestión de riesgos relacionados con la seguridad digital, las estrategias nacionales, la seguridad digital de las actividades e infraestructuras críticas, así como de los productos y servicios, el tratamiento de las vulnerabilidades, la criptografía y la autenticación electrónica.