La Agencia Internacional de la Energía (AIE) constituye el eje central del diálogo mundial sobre energía y proporciona análisis y datos fiables, recomendaciones de políticas y soluciones prácticas para ayudar a los países a garantizar un suministro energético seguro y sostenible para todas las personas.
La AIE se creó en 1974 con el propósito de coordinar una respuesta conjunta ante las grandes disrupciones en el suministro de petróleo. Aunque la seguridad del suministro sigue siendo un aspecto clave de su labor, la Agencia ha evolucionado y ha crecido considerablemente desde su fundación.
Con un enfoque integral que engloba todos los combustibles y tecnologías, la AIE recomienda políticas que mejoran la fiabilidad, la asequibilidad y la sostenibilidad de la energía. Analiza todas las cuestiones relacionadas con el sector, desde las energías renovables hasta el suministro y la demanda de petróleo, gas y carbón, así como la eficiencia energética, las tecnologías energéticas limpias, los sistemas y mercados eléctricos, el acceso a la energía, la gestión de la demanda y mucho más.
Desde 2015, la AIE se ha abierto a las principales economías emergentes con el fin de ampliar su alcance global y reforzar la cooperación en materia de seguridad energética, datos y estadísticas, análisis de políticas, eficiencia y uso creciente de tecnologías limpias.