Los delitos fiscales y otros delitos conexos suelen ser complejos, evolucionar con rapidez y trascender las fronteras nacionales. Con frecuencia están estrechamente vinculados a otras formas graves de delincuencia organizada, como la corrupción, el lavado de activos, la financiación del terrorismo o la trata de personas. La lucha contra estos delitos requiere transparencia financiera y tributaria, marcos jurídicos e institucionales sólidos y una cooperación eficaz entre las administraciones tributarias y las demás autoridades competentes, tanto dentro de cada país como a escala internacional.
Delitos fiscales
Los delitos fiscales, el lavado de activos y otros delitos financieros amenazan los intereses estratégicos, políticos y económicos de los países y socavan la confianza pública en las instituciones y en el sistema financiero. Si no se combaten eficazmente, estos delitos pueden tener consecuencias profundas y duraderas. Combatirlos requiere una sólida cooperación internacional para rastrear y localizar flujos financieros y activos, así como para identificar y localizar a los responsables de estos delitos.