En el ámbito de las políticas para la transformación productiva, la Política Nacional de Competitividad 2018‑2032 establece la competitividad como una prioridad nacional, para lo cual será necesario aumentar la productividad, reforzar el capital humano e impulsar el crecimiento económico. Un elemento clave de la estrategia es aumentar el valor agregado en todas las cadenas productivas, específicamente en 11 clústeres que se han identificado como aquellos con el mayor potencial de generar empleos en los nueve territorios prioritarios. A la vez, la Política para el Desarrollo de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa 2024‑2032 instaura un plan para fomentar el crecimiento sostenido, la innovación y la productividad entre las micro, pequeñas y medianas empresas. En el marco de esta política se proporciona asistencia técnica y financiera para alentar el desarrollo de competencias, la sostenibilidad, la digitalización y la innovación en las empresas. Además, la estrategia Guatemala No Se Detiene se orienta a fortalecer la infraestructura, el capital humano y la productividad nacionales para atraer inversión extranjera y fomentar el desarrollo económico. En particular, la estrategia se centra en promover la transformación agroindustrial al adoptar tecnología moderna y elevar las competencias de la fuerza laboral con programas de capacitación formalizados.
En cuanto a los mecanismos de financiamiento público para la transformación productiva, en 2025, Guatemala implementó la Ley 31‑2024 para la integración de los sectores primario y agrícola, estableciendo y regulando regímenes tributarios especiales para productos agrícolas, ganaderos, hidrobiológicos, contables y artesanales. En 2024, el Ministerio de Economía puso en marcha el Fondo de Innovación Tecnológica, destinando 45 millones de USD para respaldar el acceso a tecnologías modernas y fomentar prácticas sostenibles e innovadoras. Las iniciativas incluyen la distribución de dispositivos electrónicos, el establecimiento de centros de capacitación y la implementación de proyectos de energía renovable de base comunitaria. Además, el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología ofrece financiamiento para alentar la investigación científica, el desarrollo de tecnología y capacitación académica en campos especializados.
En términos de alianzas internacionales para la transformación productiva, Guatemala participa en varias iniciativas estratégicas. Durante la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiamiento para el Desarrollo, el país se incorporó a una iniciativa mundial para invertir en atención a la igualdad y la prosperidad. La Unión Europea, a través del Programa Indicativo Mundial 2021‑2027, en el marco de la Política General de Gobierno 2024‑2028, respalda la transformación productiva en las actividades agrícolas al fortalecer el acceso de pequeños productores y cooperativas a los mercados por medio de cadenas de valor nutricionales y sensibles al género, al promover la producción de cultivos sostenible y diversificada. Por otra parte, la Iniciativa Mano a Mano de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura está ahora integrada en el sistema nacional de inversión. Con respecto al comercio, Guatemala firmó el Tratado General de Integración del Mercado Común Centroamericano y la Estrategia Centroamericana para la Facilitación y la Competitividad. En 2017, el país suscribió el Acuerdo Mundial de Facilitación del Comercio junto con otras 54 naciones, así como la Estrategia Centroamericana para la Facilitación del Comercio y la Competitividad, junto con Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá.