En el ámbito de las políticas para la transformación productiva, Chile diseñó el Programa Desarrollo Productivo Sostenible (DPS), un programa presupuestario interministerial estructurado en torno a tres objetivos: impulsar una descarbonización justa, promover la resiliencia al cambio climático y aumentar la sofisticación de la producción sostenible. El DPS apoya los conocimientos científicos o tecnológicos orientados a potenciar la sofisticación de la producción y promover el capital humano, incluidos la capacitación técnica y el apoyo para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). El programa ha beneficiado a 100 iniciativas y 780 empresas, universidades y centros de investigación en todo el país. La estrategia incluye el Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023‑2030 y la Estrategia Nacional del Litio, ambos dirigidos a dotar a estas industrias de prácticas sostenibles, tecnología moderna y participación inclusiva de los actores. La Estrategia de Transformación Digital: Chile Digital 2035 se centra en digitalizar los procesos productivos, en particular entre las pymes, con objetivos de adoptar el comercio electrónico establecidos al 35% en 2025, 50% en 2030, y 70% en 2035.
En cuanto a los mecanismos de financiamiento público para la transformación productiva, la principal fuente de financiamiento es el organismo público de desarrollo de Chile, la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO). Los recursos que recibe por la venta de litio se destinan al DPS, que recibió más de 172 millones de USD en 2023. El programa presupuestario ofrece varios instrumentos financieros, incluidos subsidios para la innovación y el desarrollo tecnológico, garantías y créditos de segundo piso, inversiones en tecnologías que sustentan la producción sostenible, y el desarrollo de competencias estratégicas para la aplicación de las políticas. Estos recursos se complementan con fondos internacionales como una línea de crédito por mil millones de USD, aprobada por el Banco Interamericano de Desarrollo en diciembre de 2022 y destinada a proyectos de inversión promotores del desarrollo sostenible. El banco asignó un monto adicional de 400 millones de USD a la mejora de la productividad de las mipymes, que benefició a más de 170 000 empresas.
En términos de alianzas internacionales para la transformación productiva, el campo de cooperación más destacado es el sector del hidrógeno verde (GH2). La Iniciativa Equipo Europa para el Desarrollo de Hidrógeno Renovable de Chile, establecida con la Unión Europea, tiene como fin fomentar la descarbonización de la economía chilena y la generación de empleos verdes y oportunidades de negocios. El Fondo Global Gateway para el Hidrógeno Renovable de Chile se estableció dentro de este marco, con fondos de hasta 200 millones de USD del Banco Europeo de Inversiones y el Banco de Desarrollo alemán para promover el mercado chileno de hidrógeno. También se firmaron acuerdos para el intercambio de conocimientos especializados sobre el GH2 con Países Bajos (2023) y el Reino Unido (2024), del cual se espera que desbloquee más de 6 500 millones de USD, como apoyo al crédito a la exportación del Reino Unido. En lo referente a la tecnología, se creó en Chile la Plataforma Tecnológica MACHI, como parte del Proyecto Global FIRST, una iniciativa de la Comisión Europea para fomentar la investigación en futuras tecnologías de internet. Por último, la Alianza Digital UE-ALC (2023) alienta la cooperación estratégica en los campos de la digitalización y el espacio.