En el ámbito de las políticas para la transformación productiva, el Plan Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP) 2024-2030 de Perú integra acciones horizontales y verticales para lograr un cambio sistémico en la economía del país. El plan es resultado de la colaboración entre 37 instituciones públicas y privadas e incluye 75 medidas orientadas a fortalecer la infraestructura económica y social, el capital humano, la innovación tecnológica, los mecanismos de financiamiento y la formación de un entorno empresarial dinámico y sostenible. Algunos de los avances más destacados son el desarrollo de parques industriales y estratégicos, la implementación de un régimen digital colateral, el reforzamiento de fondos para start-ups y la puesta en marcha de un incentivo fiscal para inversiones en proyectos de investigación, desarrollo e innovación. Desde su inicio en 2024, se ha aplicado el 19.3% del PNCP.
En cuanto a los mecanismos de financiamiento público para la transformación productiva, los principales se centran en financiar y cofinanciar proyectos de innovación y desarrollo mediante programas gubernamentales específicos. Con respecto a los incentivos fiscales, en tanto que los lineamientos actuales de política fiscal ponen énfasis en la racionalización de dichos beneficios, se han implantado incentivos para apoyar la transformación productiva. En particular, los incentivos fiscales para la inversión en proyectos de investigación, desarrollo e innovación son fundamentales para fomentar el crecimiento económico sostenible e incrementar la competitividad de las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas. Además, los beneficios fiscales, específicos para cada sector – como los asignados a la agricultura – siguen vigentes. Se diseñaron con mecanismos de racionalización incorporados y a menudo desaparecen paulatinamente después de implementarse durante años. Su impacto es monitoreado por la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT), la cual publica informes digitales anuales con información sobre beneficiarios, cantidades y efectos fiscales.
En términos de alianzas internacionales para la transformación productiva, en 2024 Perú firmó un acuerdo ampliado de libre comercio con China y la inauguración del Megapuerto de Chancay, una puerta nueva e importante a los mercados asiáticos respaldada por la empresa china Cosco Shipping, fortaleció su papel como centro concentrador regional de comercio y logística. El Reino Unido, a través de un memorando de entendimiento, estableció un comité técnico conjunto con la agencia peruana de promoción de inversiones ProInversión para orientar proyectos sociales y de infraestructura sostenible, acorde con los estándares internacionales. El Banco Interamericano de Desarrollo respaldó el liderazgo de Perú en las alianzas público-privadas (PPP), al organizar el foro PPP Américas 2025 en Lima, en el que se presentó la cartera de inversiones de 70 000 millones de USD de Perú. Además, la hoja de ruta de 2024‑2033 entre Japón y Perú perfila una alianza estratégica para promover el comercio, la innovación y la transformación productiva mediante la inversión, la transferencia de tecnología y el desarrollo de competencias en sectores clave, como los de minería, energía, agricultura e industrias renovables.