El hecho de abordar los crecientes desafíos de la escasez de agua, la contaminación y el cambio climático requiere acciones osadas y transformadoras tanto del sector público como del privado. A pesar de que América Latina tiene la mayor proporción de recursos hídricos renovables a nivel mundial, se enfrenta a una rápida urbanización y al cambio climático, lo que está ejerciendo una presión creciente sobre la infraestructura y los servicios hídricos existentes. Sin una acción urgente y coordinada, los riesgos de escasez de agua y la degradación de su calidad están destinados a aumentar, poniendo en peligro tanto la salud y seguridad de las comunidades como la viabilidad económica de las empresas que dependen de los recursos hídricos.
La economía circular del agua ofrece una solución prometedora a los desafíos mencionados. Al priorizar la reutilización del agua, el reciclaje y la recuperación de energía y materiales del tratamiento de aguas residuales, los modelos de economía circular del agua pueden reducir el consumo, minimizar los desechos y mejorar la resiliencia al cambio climático. Los avances tecnológicos y la digitalización están haciendo que estos modelos sean cada vez más viables, generando nuevas oportunidades para la innovación en la gestión del agua.
La buena nueva es que los gobiernos de América Latina están comenzando a reconocer la importancia de la transición hacia la economía circular del agua. Sin embargo, persisten barreras significativas para ampliar estos esfuerzos, incluyendo marcos regulatorios inadecuados, recursos financieros insuficientes y falta de conciencia entre los actores clave.
Este informe se basa en una encuesta de la OCDE/Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre Agua y Economía Circular por lo que ofrece nuevas perspectivas sobre el estado de la economía circular del agua en América Latina. A la par propone una hoja de ruta con el objetivo de acelerar la transición en toda la región con acciones concretas para fortalecer los marcos de política, adaptar las herramientas de financiamiento e involucrar a los actores para dar forma a una economía circular del agua más sólida. Y también llama a priorizar un enfoque sistémico en la gestión del agua que integre los principios de la economía circular en diversos sectores, desde el agua y saneamiento hasta la agricultura y la energía.
Sin duda es necesaria una acción conjunta para cerrar el ciclo y desbloquear todo el potencial de la economía circular del agua. Estas páginas guiarán a los responsables de la formulación de políticas, operadores de agua y empresas mientras navegan hacia un futuro hídrico más sostenible, resiliente y equitativo para América Latina. Y más allá.