El Tribunal Administrativo de la OCDE, tal y como lo conocemos hoy en día, se creó en 1992, cuando sustituyó a la Sala de Recurso de la Organización. Se trata de un órgano independiente con competencia para resolver las controversias que surjan entre los miembros del personal (u otras personas legitimadas) y el Secretario General.
Es la máxima instancia de apelación dentro del sistema de administración de justicia interno y el único con competencia para dictar resoluciones vinculantes.
El Tribunal es competente para resolver todas las cuestiones relativas a la interpretación y la aplicación del Estatuto del Personal, así como de cualesquiera otras normas aplicables y las condiciones de contratación.
Podrá anular las decisiones del Secretario General que sean contrarias a las condiciones de contratación del funcionario en cuestión, las disposiciones del Estatuto del Personal o cualquier otra norma aplicable.
También puede ordenar a la Organización la reparación del daño derivado de cualquier irregularidad cometida por el Secretario General.