Dado que la presión que ejerce el envejecimiento de la población sobre los sistemas de pensiones va en aumento, resulta necesario introducir reformas que garanticen tanto la adecuación de las prestaciones como la sostenibilidad financiera del sistema. La forma en que pueden llevarse a cabo varía de un país a otro y depende tanto del diseño del sistema de pensiones como de las decisiones de inversión de los fondos de pensiones y de los individuos.
Envejecimiento
El aumento de la esperanza de vida y la caída de las tasas de fecundidad han provocado un rápido envejecimiento de la población en muchos países de la OCDE. Se espera que la tendencia se intensifique en las próximas décadas, lo que tendrá importantes consecuencias a escala nacional y global. Es preciso adoptar de inmediato políticas que garanticen que las personas pueden disfrutar cómodamente de la vejez sin que crezcan las desigualdades inter e intrageneracionales.