Panorama de la educación 2025: Chile
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Esta nota de país ofrece una visión general de las características clave del sistema educativo en Chile según datos de Education at a Glance 2025. En línea con el enfoque temático de este año, se hace énfasis en la educación superior, aunque también se abarcan otras partes del sistema educativo. Los datos de esta nota corresponden al último año disponible. Los lectores interesados en los años de referencia de los datos deben consultar las tablas correspondientes en Education at a Glance 2025.
Principales resultados
Copiar enlace a Principales resultadosEn Chile, obtener un título de educación superior ofrece claras ventajas en términos de protección contra el desempleo en comparación con un título de enseñanza media: la tasa de desempleo entre los adultos con educación superior es de 5.5%, frente a 8.1% de los que tienen estudios secundarios superiores. Los títulos de educación superior en Chile también se asocian con una importante prima salarial: los trabajadores con educación superior ganan, en promedio, un 112% más que los que tienen estudios secundarios superiores, más del doble de la diferencia salarial media de la OCDE, que de 54%.
El porcentaje de jóvenes adultos con estudios superiores en Chile se mantuvo estable a 41% entre 2020 y 2022. Entre los países de la OCDE y los países socios de América Latina y el Caribe (ALC), solo Chile y Argentina no registraron un aumento durante este periodo; todos los demás países de ALC experimentaron un crecimiento en el porcentaje de estudios superiores. Por su parte, la media de la OCDE aumentó del 45% al 48% entre 2019 y 2024, ampliando la brecha entre Chile y el punto de referencia de la OCDE.
Si bien el nivel de la población que alcanza estudios de licenciatura en Chile es similar o incluso ligeramente superior al promedio de la OCDE, son muchos menos los adultos que continúan a un nivel de maestría. Entre los adultos de 25 a 64 años en Chile, 20% posee una licenciatura o un título equivalente (promedio de la OCDE: 20%), mientras que solo el 2% ha completado una maestría (promedio de la OCDE: 15%). Entre los adultos jóvenes (de 25 a 34 años), 28% ha obtenido una licenciatura, frente a 25% en promedio en la OCDE, pero la diferencia en el nivel de maestría sigue siendo amplia (2% frente a 17%).
Chile sigue dependiendo de manera importante del gasto privado para financiar la educación superior. A pesar de que en 2016 se implantó la gratuidad en la educación superior, los fondos públicos solo representaban 47,7% de la financiación de la educación superior antes de las transferencias en 2021, la segunda proporción más baja entre los países de la OCDE después del Reino Unido (44%).
Aunque en Chile persiste una fuerte relación entre la educación de los padres y el nivel de estudios superiores alcanzado, las tendencias recientes apuntan a un avance en la reducción de la desigualdad. La introducción de la gratuidad en la educación superior parece haber favorecido la movilidad intergeneracional: entre 2012 y 2023, la probabilidad de alcanzar la educación superior entre los adultos jóvenes cuyos padres no completaron la enseñanza media aumentó en 7 puntos porcentuales. La media de la OCDE en la misma medida solo registró un aumento de 3 puntos porcentuales durante el mismo período.
La matriculación en la educación infantil en Chile se ha estancado: en 2023, el 75% de los niños de entre 3 y 5 años estaban matriculados en la educación infantil (ISCED 0), una tasa que se ha mantenido sin cambios desde 2013. Esta cifra está por debajo de la media de la OCDE, que es del 85%, y es similar o ligeramente superior a las tasas de otros países latinoamericanos como Argentina (77%), Brasil (75%), Costa Rica (71%), Colombia (67%) y México (66%).
Chile invierte más que el promedio de la OCDE en educación infantil. En 2022, el gasto público y privado total en niños de 3 a 5 años como porcentaje del PIB fue del 0,70% en Chile, por encima del promedio de la OCDE, que fue del 0,60%.
El rendimiento de las instituciones educativas y el impacto del aprendizaje
Copiar enlace a El rendimiento de las instituciones educativas y el impacto del aprendizajeLas desigualdades educativas persisten a través de las generaciones. En todos los países con datos disponibles, los adultos jóvenes (de 25 a 34 años) tienen muchas más probabilidades de obtener un título superior si sus padres también lo han hecho. En Chile, el 68% de los jóvenes de 25 a 34 años con al menos un progenitor con estudios superiores también han obtenido una titulación superior, frente a sólo el 25% entre aquellos cuyos padres no completaron la enseñanza media. Esta brecha de 43 puntos porcentuales en el nivel de estudios superiores es similar a la brecha media de la OCDE de 44 puntos porcentuales (Figura 1).
La movilidad intergeneracional en acceso a la educación superior ha mejorado en Chile. Entre 2012 y 2023, la probabilidad de obtener educación superior para los adultos jóvenes cuyos padres no completaron la enseñanza media aumentó de 7 puntos de porcentaje – un aumento similar al observado en países como Austria, Alemania e Irlanda. Por su parte, la media de la OCDE aumentó de solo 3 puntos porcentuales en el mismo periodo.
Figura 1. Porcentaje de personas de 25 a 34 años con estudios superiores, por nivel educativo de los padres (2023)
Copiar enlace a Figura 1. Porcentaje de personas de 25 a 34 años con estudios superiores, por nivel educativo de los padres (2023)Encuesta de las Competencias de los Adultos, en porcentaje
Nota: El porcentaje entre paréntesis representa la proporción de padres con estudios superiores.
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla A1.4 (disponible en línea).
La proporción de adultos jóvenes (25-34 años) sin estudios secundarios superiores sigue disminuyendo en toda la OCDE, alcanzando una media del 13%. Esta tendencia también se mantiene en Chile, donde la proporción cayó del 12% al 11% entre 2020 y 2022. Si bien esto representa un progreso constante, algunos países de la OCDE y países socios en América Latina y el Caribe experimentaron descensos más sustanciales, en parte porque partían de niveles mucho más altos. Por ejemplo, Colombia pasó del 27% al 17% (una disminución de 10 puntos porcentuales), Costa Rica del 46% al 34% (12 puntos) y México del 49% al 41% (8 puntos). Se observaron descensos más moderados en Brasil (del 32% al 27%), Perú (del 52% al 49%) y Argentina (del 27% al 26%).
Por lo general, las personas con un mayor nivel educativo se enfrentan a un menor riesgo de desempleo y perciben salarios más elevados. Completar la enseñanza media es especialmente importante para reducir el riesgo de desempleo. En promedio a través de los países de la OCDE, el 12,9% de los adultos jóvenes económicamente activos (de 25 a 34 años) sin un título de enseñanza media están desempleados, frente al 6,9% de los que tienen un nivel de estudios de enseñanza media o postsecundaria no superior. Aquellos que obtienen una cualificación superior experimentan una reducción adicional relativamente menor del desempleo, con un 4,9% de jóvenes adultos con estudios superiores desempleados de media en toda la OCDE. Este patrón es similar en Chile (aunque a un nivel inferior): El 11,6% de los adultos jóvenes sin titulación enseñanza media están desempleados, frente al 10,5% de los que tienen titulación enseñanza media o postsecundaria no superior y el 6,4% de los que tienen titulación superior (Figura 2).
Figura 2. Tendencias de las tasas de desempleo de las personas de 25 a 34 años en Chile, por nivel de estudios (2013 a 2022)
Copiar enlace a Figura 2. Tendencias de las tasas de desempleo de las personas de 25 a 34 años en Chile, por nivel de estudios (2013 a 2022)En porcentaje
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla A3.5.
En promedio, los individuos con un máster o un título equivalente tienen tasas de empleo e ingresos significativamente más elevados que los que tienen una licenciatura o un título equivalente. Sin embargo, la proporción de adultos jóvenes (de 25 a 34 años) que obtienen un título de máster o equivalente varía ampliamente entre los países de la OCDE, oscilando entre el 1% y el 39% en 2024. En Chile, el 2% de los jóvenes de 25 a 34 años posee un título de máster o equivalente, por debajo de la media de la OCDE del 16%, aunque similar a la de los países OCDE en Latinoamérica, donde solo 1-2% de los adultos jóvenes obtienen un título de máster.
La diferencia salarial media entre los individuos (de 25 a 64 años) con y sin estudios secundarios superiores es relativamente modesta en los países de la OCDE. En promedio a través de la OCDE, los trabajadores sin estudios secundarios superiores ganan 17% menos que los que han completado la enseñanza media, mientras que los trabajadores con estudios superiores ganan 54% más que los que han completado la enseñanza media. En Chile, la diferencia salarial entre los trabajadores con y sin estudios secundarios superiores es superior a la media de la OCDE, de 24%. La brecha entre los que tienen estudios secundarios superiores y los que tienen estudios superiores también es mayor que la media de la OCDE, de 112%.
En la mayoría de los países de la OCDE, una parte significativa de los adultos tiene un bajo nivel de alfabetización, definido como igual o inferior al nivel 1 (en una escala de 0 a 5) en la Encuesta de la OCDE sobre las Competencias de los Adultos, un producto del Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de los Adultos (PIAAC) de la OCDE. Los individuos en este nivel sólo pueden comprender textos muy breves con un mínimo de información que distraiga. En Chile, el 57% de las personas de 25 a 64 años tienen un nivel de alfabetización igual o inferior al nivel 1, por encima de la media de 27% de la OCDE.
El nivel educativo y las competencias están estrechamente relacionados, aunque la fuerza de esta relación varía según los países. En Chile, los adultos con educación superior obtienen, en promedio, 39 puntos más en competencia lectora que los que completaron enseñanza media (o estudios de nivel postsecundarios no superiores) según la Encuesta de Competencias de Adultos. Esta diferencia es mayor que la diferencia media en la OCDE, de 34 puntos.
El resultado promedio en alfabetización obtenido por los adultos disminuyó entre el Ciclo 1 (2012-15) y el Ciclo 2 (2023) de la Encuesta sobre las Capacidades de los Adultos1 . En promedio en la OCDE, la disminución observada entre los adultos con estudios superiores fue de 9 puntos de puntuación, inferior a la caída media de 19 puntos de puntuación entre los adultos sin cualificaciones de enseñanza media. En Chile, el resultado medio en alfabetización de los adultos con estudios superiores disminuyó de 5 puntos (de 254 a 249), mientras que el de los adultos sin cualificaciones de enseñanza media se redujo de 15 puntos (de 177 a 162).
En Chile, como en todos los países de la OCDE, los adultos con mejores capacidades de lectura y escritura tienen más probabilidades de participar en la educación y la formación. En 2023, el 84% de los adultos (de 25 a 64 años) con un alto nivel de alfabetización (es decir, igual o superior al nivel 4) en la Encuesta de Competencias de Adultos participaron en educación y formación formal y/o no formal en el último año, frente a sólo el 30% de los que tenían un nivel de alfabetización igual o inferior al nivel 1.
Acceso a la educación, participación y progresión
Copiar enlace a Acceso a la educación, participación y progresiónLos sistemas educativos deben adaptarse a los cambios en el número de niños ampliando o reduciendo la oferta de manera consecuente. En muchos países, la población de niños de 0 a 4 años cambió ampliamente entre 2013 y 2023 y se prevé que cambie aún más para 2033. Chile experimentó una disminución del 6% en el número de niños de 0 a 4 años, y se prevé que experimente otro descenso del 6% entre 2023 y 2033.
La proporción de alumnos en el primer ciclo de secundaria que son al menos dos años mayores que la edad prevista para su curso varía mucho entre los países de la OCDE, desde prácticamente cero en algunos países hasta más del 10% en otros. En Chile, esta proporción se sitúa en el centro de la distribución de la OCDE en 2023, con 6,8%.
Los programas de licenciatura o equivalentes son el principal punto de entrada a la educación superior en la mayoría de los países de la OCDE, con un promedio del 78% de los que inician la educación superior por primera vez matriculados en dichos programas. En Chile, la proporción es inferior, del 62%, que se explica en parte por una mayor proporción de estudiantes que integran programas superiores de corto ciclo (ISCED 5, equivalentes a la educación técnica de nivel superior en Chile): 36% en Chile versus 17% en promedio para la OCDE.
Las mujeres constituyen la mayoría de quienes acceden por primera vez a la educación superior en la mayoría de los países de la OCDE. En Chile, las mujeres representaron el 53% de quienes ingresaban por primera vez a la educación superior en 2023, contra 52% en 2013. A través de la OCDE, las mujeres representan en promedio 54% de los nuevos ingresos, la misma proporción que en 2013.
En la OCDE, los dos campos amplios de estudio más populares son la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y los negocios, la administración y el derecho, cada uno de los cuales representa el 23% de los graduados de licenciatura o programas equivalentes. Les sigue de cerca el campo amplio de las artes y las humanidades, las ciencias sociales, el periodismo y la información, con un 22% de los titulados. En Chile, el 27% de los estudiantes de licenciatura se gradúan en un campo STEM, el 24% en negocios, administración y derecho, y el 11% en artes y humanidades, ciencias sociales, periodismo e información.
En muchos países, es común que los recién ingresados en programas de licenciatura se tomen al menos un año sabático entre el final de su enseñanza media y el comienzo de su educación superior. En Chile, el 48% de los recién ingresados lo hacen, por encima de la media de la OCDE del 44%.
Las tasas de finalización reflejan la proporción de nuevos ingresados en programas de licenciatura que obtienen con éxito un título superior dentro de los plazos especificados. Estas tasas siguen siendo bajas en la mayoría de los países de la OCDE. En Chile, el 13% de los nuevos ingresados completan su licenciatura en la duración teórica del programa. Esto aumenta al 38% un año después de la fecha prevista de finalización, y al 60% tres años después. En comparación, la tasa media de finalización de la OCDE es de 43% dentro de la duración teórica, aumentando a 59% después de un año adicional y a 70% después de tres años (Figura 3).
Figura 3. Situación de los nuevos ingresantes en los programas de licenciatura en Chile, por periodo de tiempo
Copiar enlace a Figura 3. Situación de los nuevos ingresantes en los programas de licenciatura en Chile, por periodo de tiempoEn porcentaje
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla B5.1.
En todos los países, las mujeres que inician programas de licenciatura tienen más probabilidades que sus compañeros hombres de completar con éxito sus estudios superiores en los tres años posteriores al final teórico de su programa. En Chile, la brecha de género es de 16 puntos porcentuales (68% para las mujeres frente a 52% para los hombres), superior a la media de la OCDE de 12 puntos porcentuales.
Las tasas de finalización varían según el campo de estudio. En promedio en la OCDE, apenas el 58% de los recién ingresados en programas de licenciatura en campos STEM se han graduado en ese nivel en el mismo campo en los tres años siguientes a la finalización prevista de sus estudios. Las tasas de finalización en el campo de la salud y el bienestar son significativamente superiores, de 74%. En Chile, las tasas de finalización en STEM son de 30%, inferiores a las de salud y bienestar, de 56%.
Los estudiantes que no completan su educación superior pueden abandonar los estudios en diferentes etapas. Una tasa de abandono elevada en el primer año puede indicar un desajuste entre las expectativas de los estudiantes y el contenido o las exigencias de sus programas, reflejando posiblemente una falta de orientación profesional para los futuros estudiantes o un apoyo insuficiente para los recién ingresados. En Chile, la proporción de estudiantes de primer ingreso en programas de licenciatura que abandonan después del primer año es similar a la media de la OCDE, de 14% (frente a 13%).
La movilidad internacional de los estudiantes de educación superior sigue aumentando en toda la OCDE, y algunos países experimentaron un crecimiento sustancial de la proporción de estudiantes internacionales entre 2018 y 2023. En promedio, 7,4% de todos los estudiantes de educación superior en la OCDE fueron estudiantes internacionales o extranjeros, frente a 6% en 2018. Chile experimentó un modesto incremento, con un aumento de la proporción de 0,5% a 1,5% (Figura 4).
Figura 4. Tendencias en la proporción de estudiantes internacionales o extranjeros en la educación superior (2013 a 2023)
Copiar enlace a Figura 4. Tendencias en la proporción de estudiantes internacionales o extranjeros en la educación superior (2013 a 2023)En porcentaje
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla B4.3.
Recursos financieros invertidos en educación
Copiar enlace a Recursos financieros invertidos en educaciónExisten disparidades significativas respecto a la cantidad que los gobiernos destinan cada año a la educación, según lo observado en los países de la OCDE, los países socios y los países en vía de adhesión. Chile gasta 5.289 USD por alumno desde el nivel primario hasta el nivel de enseñanza media (o postsecundario no superior en países que cuentan con programas a ese nivel), lo que le sitúa en el extremo inferior de la distribución de países, que va desde menos de 2.000 USD hasta más de 27.000 USD (Figura 5).
Figura 5. Gasto público por estudiante equivalente a tiempo completo, por nivel educativo (2022)
Copiar enlace a Figura 5. Gasto público por estudiante equivalente a tiempo completo, por nivel educativo (2022)En dólares equivalentes convertidos mediante PPA, el gasto en instituciones educativas
Nota: El gasto a nivel superior incluye la I+D. El gasto por estudiante en la educación infantil se basa en los recuentos y no en los estudiantes equivalentes a tiempo completo. El gasto a nivel superior de Luxemburgo (54.384 USD) no se muestra en la figura.
1. El año de referencia difiere de 2022.
2. La primaria incluye la educación preescolar.
3. Incluye los pagos de los hogares fuera de las instituciones educativas.
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla C1.1 y Tabla C1.2.
A diferencia de la mayoría de los demás países, el gasto público en Chile es menor en el nivel superior, incluida la investigación y el desarrollo (I+D), que en los niveles primario a postsecundario no superior. El gasto gubernamental en Chile asciende a 4.479 dólares por estudiante de nivel superior, frente a la media de la OCDE de 15.102 dólares. A pesar de esto, Chile invierte más fondos públicos por estudiante en educación superior que los demás países OCDE o socios en América Latina, con la excepción de Costa Rica, que gasta casi cuatro veces más.
Gran parte de la disparidad en el gasto por estudiante entre los países de la OCDE, los países socios y los países en vía de adhesión refleja las diferencias en los niveles de renta nacional. Cuando el gasto se mide como porcentaje del PIB, las diferencias entre países tienden a ser menores, oscilando entre el 2,5% del PIB y el 6,9%. En Chile, la inversión en educación de primaria a superior se sitúa en el 5,9% del PIB, por encima de la media de la OCDE del 4,7% según la misma medida.
Los gobiernos son la principal fuente de financiación de la educación en todos los países de la OCDE, especialmente para los niveles cubiertos por la enseñanza obligatoria. En Chile, los gobiernos aportan el 80,1% de la financiación total de la educación primaria, secundaria y postsecundaria no superior (antes de las transferencias al sector privado), lo que está por debajo de la media de la OCDE del 90,1%. En los niveles preescolar y superior, la financiación privada suele desempeñar un papel más importante. En Chile, el 81,3% de la financiación de la educación preescolar (después de las transferencias) y el 47,7% de la financiación de la educación superior (antes de las transferencias) proceden de fuentes públicas, comparado al promedio de la OCDE del 85,6% y el 71,9%, respectivamente.
Aunque el gasto por alumno de primaria a superior aumentó en promedio en la OCDE entre 2015 y 2022 en términos reales (de 11.955 a 13.210 USD), el gasto público en educación disminuyó en términos relativos del 10,9% de los presupuestos públicos al 10,1%. Esto sugiere que la prioridad relativa concedida a la educación en el gasto público global ha disminuido en la OCDE. En Chile, el gasto por alumno aumentó de 5.944 USD a 7.448 USD, mientras que la proporción dedicada a la educación disminuyó del 15,3% de los presupuestos públicos al 14,7% durante este periodo.
En la educación parvularia, el gasto público en Chile aumentó un 9,8% entre 2015 y 2022. Esto a pesar de una disminución del 5,5% en el número de niños matriculados. Como resultado, el gasto público por niño ha aumentado, de 16,1%, en comparación con un aumento medio de 24% en toda la OCDE desde 2015.
Los profesores, el entorno de aprendizaje y la organización de las escuelas
Copiar enlace a Los profesores, el entorno de aprendizaje y la organización de las escuelasLos salarios competitivos pueden hacer más atractiva la profesión docente, sobre todo dado que en muchos países los profesores ganan menos que otros trabajadores con formación superior. En Chile, los salarios reales de los profesores de primaria son un 25% inferiores a los de los trabajadores con formación superior, a tiempo completo y durante todo el año, frente un 17% inferior en promedio en la OCDE. Sin embargo, aumentar los salarios de los profesores puede suponer un reto financiero, ya que los gastos de personal representan la mayor parte del gasto en educación (Figura 6).
Figura 6. Salarios reales de los profesores de primaria en relación con los ingresos de los trabajadores con educación superior (2024)
Copiar enlace a Figura 6. Salarios reales de los profesores de primaria en relación con los ingresos de los trabajadores con educación superior (2024)Relación entre los salarios y los ingresos de los trabajadores a tiempo completo y con jornada completa de 25 a 64 años
Nota: Los datos se refieren a la relación entre los salarios medios anuales (incluidas primas y complementos) de los profesores y directores de centros públicos y los ingresos de los trabajadores con un nivel educativo similar (media ponderada) y los ingresos de los trabajadores a tiempo completo con estudios superiores. Los ingresos de los trabajadores con un nivel educativo similar al de los profesores se ponderan según la distribución de los profesores (o directores de escuela) por nivel de cualificación (véanse los cuadros X2.10 y X2.11). Como los valores cercanos a uno pueden ser difíciles de identificar en la figura, consulte la tabla fuente.
1. Los datos sobre los ingresos de los trabajadores a tiempo completo y con estudios superiores se refieren a todo el país.
2. El año de referencia para los salarios de los profesores difiere de 2024.
Para los datos, véase OCDE (2025) Education at a Glance 2025: OECD Indicators, https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en, Tabla D3.2.
La cantidad de tiempo de enseñanza obligatoria afecta los costes salariales de los profesores, ya que influye en el número de profesores necesarios, junto con otros factores como el tamaño de las clases y el tiempo de enseñanza de los profesores. En Chile, los alumnos reciben 1.023 horas de instrucción obligatoria al año en la educación primaria y 1.056 horas en la educación secundaria inferior. Esta cifra está por encima de la media de la OCDE, que es de 804 horas en primaria y 909 horas en el primer ciclo de secundaria.
Las vacaciones escolares en la enseñanza primaria duran 13,2 semanas al año en Chile (todos los descansos juntos), frente a las 13,5 semanas en la OCDE.
En Chile, el 37% del tiempo de instrucción en la enseñanza primaria se destina a las matemáticas y a la lectura, escritura y literatura, porcentaje que desciende al 32% en el primer ciclo de secundaria. En comparación, la media de la OCDE es que el 41% del tiempo de instrucción en la educación primaria y el 27% en el primer ciclo de secundaria se dedique a estas materias básicas.
En la OCDE, el tamaño medio de las clases en primaria no ha cambiado desde 2013, situándose en 20,6 alumnos. En Chile, el tamaño medio de las clases en la enseñanza primaria en 2023 era de 30,6 alumnos, lo que supone un aumento de 0,4 desde 2013.
Los países utilizan diversos sistemas de admisión en los centros públicos de educación superior. Éstos varían en cuanto a si la admisión es abierta o selectiva, y si las candidaturas se presentan directamente a las instituciones o a un organismo central. En Chile, la admisión es selectiva. Los solicitantes presentan sus solicitudes a un organismo central. Este modelo es menos común entre los países OCDE y socios: solo alrededor de un tercio de los países usa un modelo centralizado de candidaturas, incluyendo a Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Eslovenia, España, Suecia y Turquía. En contraste, casi en la mitad de los países y economías con datos disponibles, los estudiantes candidatan directamente a las instituciones. Los países restantes combinan ambos modelos, permitiendo a los candidatos aplicar a través de un organismo central al igual que directamente a las instituciones superiores públicas.
Más información
Copiar enlace a Más informaciónPara más información sobre Education at a Glance 2024 y para acceder al conjunto de todos los indicadores, visite: https://doi.org/10.1787/1c0d9c79-en.
Para más información en la metodología usada durante la recogida de datos para cada indicador, las referencias a las fuentes y notas específicas de cada país, visite Education at a Glance 2025: Sources, Methodologies and Technical Notes, https://doi.org/10.1787/fcfaf2d1-en.
Para información general sobre metodología, visite el manual OECD Handbook for Internationally Comparative Education Statistics 2018, https://doi.org/10.1787/9789264304444-en.
Para obtener datos actualizados, consulte el sitio http://data-explorer.oecd.org/ y los StatLinks bajo las tablas y gráficos que aparecen en la publicación.
Explore, compare y visualice más datos y análisis con Education GPS: https://gpseducation.oecd.org/.
Las preguntas pueden ser dirigidas a la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE: EDU.EAG@oecd.org.
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Nota
Copiar enlace a Nota← 1. No incluye a los adultos a los que en el ciclo 2 sólo se administró la entrevista a domicilio debido a una barrera lingüística.