En toda América Latina y el Caribe, los gobiernos se enfrentan a una compleja serie de desafíos, que van desde el bajo crecimiento de la productividad y las restricciones fiscales hasta un aumento de las preocupaciones en materia de seguridad, riesgos ambientales y las crecientes demandas sociales. En este contexto, contar con instituciones públicas sólidas basadas, en integridad y en rendición de cuentas, se ha convertido en una inversión estratégica para la resiliencia económica.
Durante la última década, la región ha demostrado un liderazgo notable en la promoción de reformas en materia de integridad y gobierno abierto. Sobre la base de una larga tradición de compromiso regional, desde la Convención Interamericana contra la Corrupción (CICC) hasta el Compromiso de Lima y el Plan de Acción de la OCDE para América Latina y el Caribe (ALC) sobre Integridad para el Buen Gobierno, los países han ido dejando atrás los enfoques reactivos centrados en la lucha contra la corrupción para avanzar hacia estrategias integrales destinadas a fomentar una cultura de integridad y transparencia. Al mismo tiempo, la región no solo ha adoptado estándares internacionales, sino que también se ha convertido en una fuente de innovación e inspiración, impulsando enfoques pioneros en materia de participación ciudadana, gobierno abierto, transversalización de la integridad, coordinación interinstitucional y uso de datos y tecnología al servicio de la integridad.
No obstante, persisten importantes brechas de implementación. La evidencia de los Indicadores de Integridad Pública de la OCDE muestra que, si bien los países de la región han establecido marcos legales e institucionales cada vez más sólidos, traducir estos avances en una implementación eficaz y en resultados tangibles continúa siendo un desafío. Sobre la base de casi 25 años de trabajo de la OCDE en la región, esta publicación hace un balance de los avances logrados, con especial atención en los últimos 10 años, identifica los obstáculos que aún persisten y destaca seis áreas prioritarias en las que es necesario actuar para fortalecer el impacto, mantener el impulso de las reformas y reforzar la confianza pública.
Este informe se publica con motivo del 10.º aniversario de la Red de Integridad Pública de la OCDE-BID para América Latina y el Caribe, que marca una década de colaboración estratégica entre la OCDE y el Banco Interamericano de Desarrollo en apoyo de las reformas en materia de integridad y transparencia en toda la región. Al compartir experiencias, evidencia y orientaciones prácticas para la formulación de políticas públicas, este informe regional contribuye a profundizar el aprendizaje entre pares y el diálogo sobre políticas públicas, bajo el liderazgo del Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Integridad Pública y Anticorrupción y del Grupo de Trabajo de la OCDE sobre Gobierno Abierto, con el fin de fomentar la integridad como motor de la confianza, la resiliencia democrática y el desarrollo económico.