El gasto en salud corresponde al consumo final de bienes y servicios sanitarios.
Incluye la atención sanitaria individual (como la atención asistencial, de rehabilitación y de larga duración, los servicios auxiliares y los productos médicos) y los servicios sanitarios colectivos (como la prevención, la salud pública y la administración sanitaria), pero excluye los gastos de inversión. La atención sanitaria se financia mediante sistemas tanto «públicos/obligatorios» (gasto público y seguro de salud obligatorio) como «voluntarios» (seguros voluntarios, pagos directos, ONG y empresas privadas).
Este indicador se expresa como porcentaje del producto interno bruto (PIB).