La tasa de empleo mide el grado de utilización de la fuerza laboral disponible (personas disponibles para trabajar).
Las personas empleadas son aquellas de 15 años o más que declaran haber desempeñado un empleo remunerado durante al menos una hora en la semana anterior o que tenían un empleo pero se ausentaron del trabajo durante la semana de referencia. La población en edad de trabajar se refiere a las personas de entre 15 y 64 años.
La tasa representa la proporción entre las personales empleadas y la población en edad de trabajar, ajustada tanto por calendario como estacionalmente.
Este indicador se mide como porcentaje de la población en edad de trabajar y en miles de personas empleadas de entre 15 y 64 años.