El nuevo informe de la OCDE Institutional Investor Engagement and Stewardship examina cómo los inversores institucionales interactúan con las empresas cotizadas y cómo un ejercicio de la propiedad eficaz puede fortalecer la eficiencia y la resiliencia de los mercados de capitales.
¿Cómo está evolucionando el panorama de la propiedad?
Los gestores de activos poseen el 65% de las acciones cotizadas en Estados Unidos y el 59% en el Reino Unido. En los mercados emergentes, su presencia también está creciendo – 28% en Sudáfrica, 23% en Brasil y 21% en India. Las instituciones propietarias de activos poseen el 41% de las acciones cotizadas en Luxemburgo y al menos el 10% en otros varios mercados.
Esta concentración de la propiedad conlleva tanto oportunidades como responsabilidades. Cuando los inversores institucionales interactúan eficazmente con las empresas, pueden fortalecer el gobierno corporativo y mejorar el desempeño a largo plazo.
¿Qué está impulsando la propiedad de los inversores institucionales?
En primer lugar, los inversores institucionales extranjeros poseen más acciones en empresas cotizadas que los inversores nacionales en casi el 80% de las economías de la OCDE, el G20 y el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB). Solo unos pocos países, como Argentina, la República Popular China, Sudáfrica y Estados Unidos, se apartan de esta tendencia, donde los inversores institucionales nacionales poseen participaciones accionariales mayores.
En segundo lugar, la concentración está aumentando. Los 20 gestores de activos más grandes controlan ahora el 38% de todos los activos bajo gestión en los mercados, frente al 32% hace una década. El volumen total de sus activos bajo gestión ha crecido un 84% en el mismo período, alcanzando niveles sin precedentes.
En tercer lugar, la inversión en índices ha aumentado considerablemente. Las estrategias indexadas representan ahora 26.7 billones de dólares en activos bajo gestión, con casi el 80% invertido en acciones cotizadas. Este cambio es importante porque los inversores en índices enfrentan incentivos de interacción con las empresas distintos a los de los gestores activos. Por ejemplo, no reciben remuneración por identificar acciones con bajo rendimiento.
¿Desea ver el panorama completo de los inversores institucionales y su vínculo con el fortalecimiento de los mercados de capitales?
¿Cómo influyen la interacción con las empresas, las restricciones fiduciarias y la regulación en el ejercicio de la propiedad?
Cómo funciona la interacción con las empresas en la práctica
Los inversores institucionales interactúan con las empresas de múltiples maneras. Los inversores activos suelen centrarse en cuestiones específicas de cada empresa, mientras que los inversores en índices suelen utilizar un enfoque basado en temas amplios. La interacción con las empresas puede ser individual o colaborativa, y puede darse de forma privada (por ejemplo, mediante reuniones) o pública (por ejemplo, mediante comunicados).
Cuando las interacciones privadas no logran el resultado deseado, algunos inversores intensifican sus acciones mediante iniciativas públicas, especialmente en forma de resoluciones de accionistas. El análisis de las juntas de accionistas de 2024 muestra que las propuestas iniciadas por la dirección son más frecuentes y suelen aprobarse, mientras que las propuestas iniciadas por accionistas son comparativamente poco comunes y a menudo fracasan. Este patrón se observa en las trece jurisdicciones analizadas en el informe.
Los límites del deber fiduciario
Los inversores institucionales tienen deberes fiduciarios hacia sus clientes – obligaciones legales de actuar en su mejor interés. En teoría, esto es sencillo: poner al cliente en primer lugar. En la práctica, no siempre es evidente qué pueden hacer los inversores.
Los inversores institucionales no pueden perseguir objetivos de sostenibilidad que comprometan los rendimientos financieros, a menos que tengan un mandato explícito del cliente para hacerlo. Esto significa que cuando los mandatos son imprecisos – por ejemplo, cuando no especifican si deben abordar cuestiones concretas de sostenibilidad – aumenta el margen de discrecionalidad del inversor y el deber fiduciario adquiere aún mayor importancia.
El reto es que los tribunales y los reguladores rara vez cuestionan las decisiones de inversión, salvo en casos claros de negligencia o conflictos de interés. Esto hace que la transparencia sea esencial. Es posible que los inversores deban divulgar cómo ejercen su propiedad accionarial para garantizar que sus acciones estén alineadas con las expectativas de los clientes. Por lo tanto, una interacción eficaz con las empresas requiere reglas claras, prácticas transparentes y responsabilidades bien definidas.
¿Qué papel desempeñan los marcos regulatorios?
Las jurisdicciones de todo el mundo están desarrollando marcos regulatorios para apoyar un ejercicio eficaz de la propiedad. Estos marcos suelen combinar leyes, normas de autorregulación y directrices para alcanzar tres objetivos principales: mejorar la gobernanza, aumentar la transparencia y abordar los conflictos de interés.
Los códigos de ejercicio de la propiedad (stewardship codes) han surgido como una herramienta clave. Estos códigos establecen principios sobre cómo los inversores deben interactuar con las empresas, a menudo mediante un modelo de “cumplir o explicar”. Estos códigos incorporan cada vez más expectativas relacionadas con cuestiones de sostenibilidad, como el cambio climático.
¿Qué podrían hacer los responsables de políticas públicas y los reguladores para abordar el mayor papel de los inversores institucionales en los mercados de capitales?
El camino a seguir requiere colaboración entre responsables de políticas públicas, reguladores, inversores y empresas para construir marcos que respalden un ejercicio eficaz de la propiedad y la eficiencia del mercado.
A continuación, se presentan tres áreas en las que los responsables de políticas públicas podrían centrarse:
- La cooperación internacional puede ser importante para identificar buenas políticas y prácticas en el desarrollo de marcos de ejercicio de la propiedad. Dado que los inversores institucionales extranjeros poseen más acciones que los nacionales en casi el 80% de las economías de la OCDE, el G20 y el FSB, las diferencias entre normas nacionales generan complejidad y posibles conflictos entre las expectativas de los inversores y las prácticas de las empresas.
- Una mayor convergencia en los marcos de interacción con las empresas en materia de sostenibilidad podría mejorar la eficiencia de los mercados de capitales. Cuando los propietarios y gestores de activos centrados en aspectos ambientales y sociales alinean sus enfoques en las etapas de mandato y contratación, los mercados pueden operar con mayor fluidez.
- Marcos eficaces de interacción con las empresas pueden abordar las preocupaciones sobre la interacción de los inversores institucionales en cuestiones ambientales o sociales. Marcos claros legitiman la acción de los inversores en cuestiones financieramente relevantes y evitan excesos en ámbitos que no afectan a los rendimientos financieros o que entran en conflicto con los mandatos de los clientes.