Este capítulo analiza la relación entre la exposición a la información y la confianza en las instituciones públicas en América Latina y el Caribe. Examina cómo las personas consumen noticias sobre política, evalúan la credibilidad de la información y perciben la comunicación pública. Al mismo tiempo, el capítulo explora cómo estos patrones se correlacionan con los niveles de confianza institucional y las percepciones de la gobernanza pública en la región.
Encuesta de la OCDE sobre los determinantes de la confianza en las instituciones públicas de América Latina y el Caribe Resultados 2025
5. La confianza y la integridad de la información en América Latina y el Caribe
Copiar enlace a 5. La confianza y la integridad de la información en América Latina y el CaribeResumen
Principales hallazgos
Copiar enlace a Principales hallazgosLos niveles de confianza en los medios de comunicación exceden los de confianza en el gobierno. El 42% de los latinoamericanos confía en los medios de comunicación, frente al 35% que confía en sus gobiernos nacionales. Por su parte, en los países de la OCDE, los niveles de confianza en ambas instituciones son similares (39%).
Las redes sociales dominan en tanto fuentes de información sobre política y actualidad. El 72% de los encuestados utiliza las redes sociales para obtener noticias sobre política, una cifra superior al promedio de la OCDE del 49%. La validación social (como los «me gusta» y veces que la noticia fue «compartida») desempeña un papel de mayor importancia al evaluar la credibilidad de las noticias en América Latina y el Caribe en comparación con los países de la OCDE.
El consumo de información se correlaciona con la confianza. Las personas que consumen noticias sobre política –independientemente de la fuente- tienden a expresar mayor confianza en el gobierno. Sin embargo, las brechas de confianza entre los consumidores y quienes no hacen uso de los medios de comunicación son menores en América Latina y el Caribe que en los países de la OCDE.
Las percepciones sobre la toma de decisiones basadas en evidencia, un importante determinante de la confianza en el gobierno nacional y la administración pública, son dispares. Solo el 38% cree que los gobiernos utilizan la mejor evidencia disponible para formular políticas públicas, con fuertes divisiones partidarias en torno a estas percepciones. Las personas con percepciones positivas respecto a la toma de decisiones informada por evidencia son significativamente más propensas a expresar confianza alta o moderadamente alta en el gobierno nacional, la administración pública y la legislatura nacional. A la vez, menos de una cuarta parte de los encuestados consideran que las estadísticas oficiales son fiables, claras o fáciles de encontrar.
Existen brechas respecto a la comunicación sobre las reformas, así como preocupaciones relativas a la desinformación. Apenas el 36% cree que los gobiernos explicarían claramente cómo las reformas les afectan personalmente, percepciones que se asocian moderadamente con una mayor confianza en el gobierno nacional. Las personas que sienten que gente como ellos no tienen voz en lo que hace el gobierno expresan una menor confianza en este sentido.
¿Cómo pueden las instituciones públicas mejorar y fortalecer la confianza?
Los resultados de la Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC sugieren que se pueden tomar diferentes medidas con respecto a la información para aumentar la confianza en las instituciones públicas:
Promover un entorno mediático saludable, diverso e independiente que permita el escrutinio público y la toma de decisiones informadas. Para que la democracia funcione eficazmente, es esencial un ecosistema de información saludable y la alfabetización mediática. Estos elementos ayudan a los ciudadanos a desarrollar una «confianza escéptica», es decir, una perspectiva informada y crítica que mejora la rendición de cuentas y salvaguarda los sistemas democráticos.
Mejorar la transparencia y la comunicación del gobierno en torno al uso de evidencia en la toma de decisiones, incluida la gobernanza estadística, ya que representa una poderosa herramienta para fomentar la confianza institucional. El análisis econométrico indica que mejorar las percepciones sobre la toma de decisiones basadas en evidencia podría aumentar significativamente la confianza en el gobierno nacional.
Implementar estrategias de comunicación que expliquen claramente cómo las reformas de políticas públicas afectan a los ciudadanos, para así generar confianza. Mejorar las explicaciones por parte del gobierno sobre los impactos de las reformas se asocia a mayor confianza en el gobierno nacional.
Priorizar una comunicación pública inclusiva. La Encuesta sobre Confianza revela marcadas disparidades en las percepciones sobre el alcance de la comunicación, basadas en percepciones de voz política y preocupaciones financieras. En particular, existe una diferencia de casi 50 puntos porcentuales en la proporción de personas que consideran probable que el gobierno explique claramente cómo se ven afectadas por reformas, entre quienes creen que el sistema político permite a la gente influenciar y quienes no, y una diferencia de 14 puntos porcentuales entre quienes tienen y no tienen preocupaciones financieras.
La exposición a la información influye significativamente tanto en los niveles como en la naturaleza de la confianza en las instituciones públicas. Las personas forman sus percepciones a través de diversos medios y fuentes, como conversaciones interpersonales, el consumo de medios tradicionales y de redes sociales y la comunicación institucional directa. Esta información configura cómo la gente entiende al gobierno y los organismos públicos, especialmente en lo que respecta a las políticas y procesos de gobierno, sobre los que la mayoría de las personas no tienen experiencia directa, pero que sin embargo afectan sus niveles de confianza (Marcinkowski and Starke, 2018[1]).
Por lo tanto, para que la democracia funcione de manera eficaz es esencial la existencia de un ecosistema de información saludable, así como la alfabetización mediática. Estos elementos permiten al público desarrollar una «confianza escéptica», es decir, adoptar una perspectiva informada y crítica que ayuda a proteger los sistemas democráticos de las amenazas de la desinformación y exige la constante rendición de cuentas por parte de las instituciones públicas (Norris, 2022[2]). En paralelo, varias tendencias tecnológicas, económicas y políticas amenazan la integridad de la información alrededor del mundo: la difusión de información engañosa, la comunicación cada vez más polarizada, las cámaras de eco, la influencia extranjera y la decreciente diversidad de los medios de comunicación. Para abordar estos desafíos es necesario desarrollar entornos que promuevan información precisa y basada en evidencia proveniente de diversas fuentes, así como capacitar a las personas para encontrar diversas perspectivas, tomar decisiones informadas y ejercer plenamente sus derechos democráticos (OECD, 2024[3]).
Este capítulo examina cómo las personas en América Latina y el Caribe (ALC) consumen noticias sobre la actualidad y sobre la administración pública, cómo evalúan la credibilidad de la información y forjan sus percepciones sobre los canales de comunicación pública. Asimismo, explora cómo estos aspectos se relacionan con los niveles de confianza en las instituciones públicas.
Los resultados de la Encuesta sobre Confianza revelan varios patrones distintivos de la región. En primer lugar, la gente confía más en los medios de comunicación (42%) que en sus gobiernos nacionales (35%), a diferencia de los países de la OCDE donde los niveles de confianza en ambas instituciones son similares. En segundo lugar, las redes sociales dominan el panorama de la información sobre asuntos de actualidad y política, con un 72% de los encuestados que las utilizan para obtener información (frente al 49% en los países de la OCDE). A su vez, a la hora de evaluar la fiabilidad de las noticias, los encuestados de ALC suelen sustentarse en mayor medida que sus pares de la OCDE en factores vinculados a la validación social, como la cantidad de veces que las noticias han sido «compartidas» o sus «me gusta» en redes. En lo que hace a la comunicación pública, la mayoría de las personas perciben a las estadísticas oficiales como inaccesibles y dudan respecto a que los gobiernos utilicen la mejor evidencia disponible para la toma de decisiones. Si bien los latinoamericanos están relativamente satisfechos con la información sobre los servicios administrativos, expresan escepticismo sobre la voluntad de los gobiernos de explicar los impactos de las reformas sobre las personas.
Mejorar las percepciones relacionadas con la información y la comunicación pública podría tener un impacto significativo en los niveles de confianza en las instituciones públicas. El análisis econométrico de los resultados de la Encuesta sobre Confianza sugiere que mejorar las percepciones sobre el uso de la mejor evidencia disponible por parte del gobierno es un determinante significativo de la confianza en las instituciones públicas. Para los países de ALC, mejoras en las percepciones sobre esta variable se asocian a una mayor probabilidad de confianza alta o moderadamente alta en el gobierno nacional (7.4 puntos porcentuales), y tiene asociaciones positivas, de magnitudes más pequeñas pero aún significativas, con la confianza en la administración pública (2.9 puntos porcentuales) y en las legislaturas nacionales (1.8 puntos porcentuales). Otros aspectos vinculados a la comunicación pública también podrían fortalecer la confianza institucional. Mejores explicaciones de los gobiernos sobre los impactos de las reformas se asocian a una mayor confianza en el gobierno nacional (1.6 puntos porcentuales).
5.1. La confianza en los medios de comunicación, la confianza en el gobierno y los patrones de consumo de medios de comunicación en ALC
Copiar enlace a 5.1. La confianza en los medios de comunicación, la confianza en el gobierno y los patrones de consumo de medios de comunicación en ALCLos medios de comunicación y otras fuentes de información desempeñan un papel fundamental en la configuración de la confianza pública, al servir como “lentes” a través de los cuales las personas adquieren conocimientos y evalúan el desempeño de los gobiernos (Schäfer and Schemer, 2024[4]). Cuando son fiables y confiadas, estas fuentes pueden dar lugar a una ciudadanía informada, proporcionando información precisa sobre las políticas, los responsables de formularlas y las instituciones, en particular, en aquellas áreas en las que las audiencias no poseen conocimientos o experiencia directos. Además, son una ventana a las experiencias de otras personas, informando una visión más holística del desempeño del gobierno. Un entorno mediático sólido puede fomentar el pensamiento crítico y la «confianza escéptica», permitiendo a las personas formular juicios informados y exigir rendición de cuentas a instituciones públicas, lo que sirve de contrapeso crucial en los sistemas democráticos (Norris, 2022[2]). Por el contrario, cuando la independencia de los medios de comunicación se ve comprometida o incluso ausente, la democracia se enfrenta al peligro de una «confianza ciega» (o, a la inversa, de una «desconfianza ciega») y desinformada en las instituciones.
En líneas generales, el mercado de medios de ALC presenta un panorama distintivo caracterizado por medios de comunicación muy influyentes, poderosos y concentrados. Dada la circulación de periódicos (aun) relativamente baja en toda la región, la radiodifusión emergió como medio dominante, y países como México y Brasil han sido de los primeros a nivel mundial en introducir la televisión a principios de la década de 1950. El dominio de los medios de comunicación televisivos configuró profundamente la cultura política de la región (Balutet, 2020[5]), donde el discurso político se adaptó cada vez más a los criterios televisivos. Los mercados de medios de comunicación de ALC también suelen contar con una alta concentración y estar basados en un modelo comercial, con pocos conglomerados privados controlando la mayoría de los medios (Mauersberger, 2015[6]; Mendel, Castillejo and Gómez, 2017[7]; Mastrini, n.d.[8]).
A pesar de la elevada concentración de los mercados de medios, en promedio, el 42% de las personas en ALC reporta confianza alta o moderadamente alta en los medios de comunicación, ligeramente por encima del promedio de la OCDE del 39% (Gráfico 5.1). Países como México, Paraguay y República Dominicana exhiben los niveles de confianza más altos, con aproximadamente la mitad de la población que confía en los medios de comunicación. Por el contrario, Chile registra los niveles de confianza más bajos con un 28%.
En general, la confianza en los medios de comunicación (42%) es mayor que la confianza en los gobiernos nacionales (35%) en toda la región (véase el Gráfico 1.6 del capítulo 1). En cambio, en los países de la OCDE, los niveles de confianza en ambas instituciones son similares (39%). Esta brecha es más pronunciada en países como Guatemala y Paraguay, donde solo el 27% de los ciudadanos confían en sus respectivos gobiernos, mientras que el 46% y el 49% confían en los medios de comunicación.
Gráfico 5.1. En los países de ALC hay más personas que confían en los medios de comunicación que en los países de la OCDE
Copiar enlace a Gráfico 5.1. En los países de ALC hay más personas que confían en los medios de comunicación que en los países de la OCDEPorcentaje de la población que indica diferentes niveles de confianza en los medios de comunicación, 2023 o 2025
Nota: El gráfico presenta la distribución de las respuestas dentro de cada país a la pregunta «En una escala de 0 a 10, donde 0 es en absoluto y 10 es completamente, ¿en qué medida confía en los medios de comunicación? Una respuesta 0-4 corresponde a «confianza baja o nula», una respuesta 5 a «neutral» y una respuesta 6-10 a «confianza alta o moderadamente alta». «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
En lo que respecta a la información sobre política y asuntos de actualidad, los resultados de la Encuesta sobre Confianza de la OCDE sugieren que los latinoamericanos presentan patrones de consumo de medios distintos a los de la OCDE, con una dependencia particularmente fuerte en las redes sociales (Gráfico 5.2). Las redes sociales son el medio dominante, y el 72% de los encuestados afirma que utiliza esta fuente para obtener información sobre política y asuntos de actualidad de forma periódica, en comparación con el 49% en la OCDE. En base a las estimaciones declaradas por los propios encuestados sobre su consumo de información política y de actualidad procedente de redes sociales, los latinoamericanos también muestran un uso significativamente mayor de las redes (55%) en comparación con los encuestados de los países de la OCDE (34%) (Gráfico 5.3).
Por su parte, los medios de comunicación tradicionales (TV/radio) son importantes en ALC así como en la OCDE, aunque su uso actual es mayor en los países de la OCDE (71%) en comparación con países de ALC (60%). El uso de periódicos impresos y digitales también muestra diferencias, ya que los encuestados de los países de la OCDE reportan un mayor consumo (52%) que los de los países de América Latina y el Caribe (36%). Estos resultados se alinean con la estructura del mercado de los medios de comunicación de la región, caracterizado por un débil desarrollo de la prensa escrita y un fuerte desarrollo del mercado (Hallin and Echeverria, 2025[9]).
No obstante, un análisis en mayor profundidad a nivel nacional revela cierto grado de heterogeneidad en la región. Colombia presenta el mayor consumo de los noticieros de televisión/radio (73%), mientras que la República Dominicana es el país que menos los utiliza (49%). A la vez, Guatemala lidera en uso de redes sociales para información sobre política (78%). En todos los países, muy pocos encuestados (alrededor del 2% en ALC) afirman no haber recibido información sobre política.
Gráfico 5.2. Las redes sociales son la fuente de información sobre política más utilizada en ALC
Copiar enlace a Gráfico 5.2. Las redes sociales son la fuente de información sobre política más utilizada en ALCPorcentaje de la población que afirma obtener información sobre política y actualidad de las respectivas fuentes, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra los promedios no ponderados de la proporción de la población que respondió «En un día normal, ¿de cuáles de las siguientes fuentes obtiene información sobre política y actualidad? [Seleccione todas las opciones que correspondan]». Los encuestados podían seleccionar todas las respuestas correctas. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Gráfico 5.3. Los encuestados de los países de ALC estiman que obtienen más de la mitad de la información sobre política y actualidad de las redes sociales
Copiar enlace a Gráfico 5.3. Los encuestados de los países de ALC estiman que obtienen más de la mitad de la información sobre política y actualidad de las redes socialesProporción de información obtenida a través de las redes sociales entre los encuestados que utilizan las redes sociales para obtener información sobre política y asuntos de actualidad, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra las distribuciones en cada país de las respuestas a la pregunta «¿¿Qué porcentaje de información sobre política y actualidad obtiene en las redes sociales (Facebook, Twitter/X, YouTube, Instagram, TikTok, Reddit, etc.)?». «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Asimismo, la Encuesta sobre Confianza revela distintos patrones en el consumo de medios en ALC con respecto a la edad, que en ocasiones difieren de las tendencias de la OCDE (Gráfico 5.4). Las generaciones mayores (aquellos de más de 50 años) en ALC consumen considerablemente más noticias por televisión y radio que los jóvenes, un patrón en línea con las tendencias a nivel mundial. Del mismo modo, el uso de periódicos y sitios web de noticias aumenta con la edad, tanto en los países de ALC como en los de la OCDE. Sin embargo, los países de ALC exhiben brechas generacionales mucho más reducidas en cuanto al uso de las redes sociales para obtener información sobre política en comparación con los países de la OCDE, donde el consumo de redes sociales disminuye drásticamente con la edad. Esto sugiere una adopción más uniforme de las plataformas digitales en todos los grupos de edad en América Latina y el Caribe.
Gráfico 5.4. En los países de ALC, las diferencias generacionales son significativamente menores en el uso de las redes sociales para informarse sobre política y actualidad
Copiar enlace a Gráfico 5.4. En los países de ALC, las diferencias generacionales son significativamente menores en el uso de las redes sociales para informarse sobre política y actualidadPorcentaje de la población en respectivos grupos de edad que indica que obtiene información sobre política y asuntos de actualidad de sus respectivas fuentes, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra los promedios no ponderados de la proporción de la población que respondió «En un día normal, ¿de cuáles de las siguientes fuentes obtiene información sobre política y actualidad? [Seleccione todas las opciones que correspondan]». Los encuestados podían seleccionar todas las respuestas correctas. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
En los países de ALC, un mayor nivel de consumo de información suele estar relacionado con una mayor confianza en los gobiernos, independientemente de la fuente de información que se utilice. Esto contrasta con los países de la OCDE, donde los consumidores de medios de comunicación tradicionales (especialmente periódicos) muestran una confianza significativamente mayor en el gobierno (Gráfico 5.5). A la vez, los niveles de confianza en el gobierno muestran una diferencia mínima entre los usuarios y no usuarios de redes sociales en ALC. Del mismo modo, existen pocas diferencias en los niveles de confianza entre quienes hablan de noticias con amigos o familiares y quienes no. Los consumidores de medios tradicionales (televisión, radio y prensa escrita) muestran una confianza algo mayor en el gobierno, aunque esta diferencia es menor en el contexto de ALC que el promedio de la OCDE. La brecha de confianza más importante existe entre quienes están informados y quienes no, aunque esta disparidad es menor que los patrones típicos de la OCDE.
Gráfico 5.5. Las brechas de confianza según fuentes de información utilizadas son menores en los países de ALC que en la OCDE
Copiar enlace a Gráfico 5.5. Las brechas de confianza según fuentes de información utilizadas son menores en los países de ALC que en la OCDEProporción de la población con una confianza alta o moderadamente alta en el gobierno nacional según si obtiene información sobre política o asuntos de actualidad de la fuente nombrada, 2023 o 2025
Nota: El gráfico presenta los promedios de respuesta no ponderados a la pregunta «En una escala de 0 a 10, donde 0 es en absoluto y 10 es completamente, ¿en qué medida confía en el gobierno nacional?», según el uso de los medios y fuentes de información sobre política y asuntos de actualidad. La proporción de encuestados que tienen confianza «alta o moderadamente alta» está basada en la agregación de respuestas de 6-10 en la escala de respuesta 0-10 y el uso de los medios y fuentes se calcula según la respuesta positiva a la pregunta «En un día normal, ¿de cuáles de las siguientes fuentes obtiene información sobre política y actualidad? [Seleccione todas las opciones que correspondan]». «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023 y Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Por otra parte, también se analizaron los datos para comparar las preferencias en cuanto a fuentes de información y las percepciones en seis áreas de gobernanza en los países de ALC y la OCDE (Gráfico 5.6). De este análisis se desprenden tres conclusiones. En primer lugar, las personas que no se informan sobre política suelen tener opiniones más negativas en todos los determinantes en materia de gobernanza, tanto en ALC como en la OCDE. En segundo lugar, la brecha de las percepciones entre las personas informadas y las no informadas es significativamente menor en los países de ALC que en los países de la OCDE. Esto es especialmente evidente en las percepciones sobre la fiabilidad, apertura, equidad e integridad del gobierno. En tercer lugar, las percepciones sobre la integridad muestran la mayor alineación entre las personas informadas y las no informadas, tanto en ALC como en la OCDE, presentando las menores diferencias en comparación con los otros determinantes en materia de gobernanza.
Gráfico 5.6. Las personas que no se informan sobre política suelen tener percepciones más negativas en materia de gobernanza, tanto en los países de la OCDE como en los de ALC
Copiar enlace a Gráfico 5.6. Las personas que no se informan sobre política suelen tener percepciones más negativas en materia de gobernanza, tanto en los países de la OCDE como en los de ALCProporción de la población que expresa confianza en diferentes dimensiones de la gobernanza pública (promedio entre las preguntas de la encuesta) por fuente utilizada para informarse sobre política y asuntos de actualidad, 2023 y 2025
Nota: El gráfico presenta los promedios de respuestas “probables” no ponderados a todas las preguntas de la encuesta relacionadas con «fiabilidad» (3 preguntas), «capacidad de respuesta» (4 preguntas), «integridad» (4 preguntas), «apertura» (4 preguntas), «equidad» (3 preguntas) y «desafíos complejos y/o globales» (2 preguntas) (véase el anexo 1A); por fuente de información sobre política y asuntos de actualidad. La proporción de «probables» corresponde a quienes seleccionan una respuesta de 6 a 10 en la escala de respuesta de 0 a 10, agrupados por cinco fuentes de información sobre política y asuntos de actualidad: televisión o radio; redes sociales; periódicos, revistas o sitios web de noticias en línea; conversaciones con otros; y prefieren no obtener ninguna información. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023 y Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025
5.2. Los desafíos a la integridad de la información tienen consecuencias para la confianza
Copiar enlace a 5.2. Los desafíos a la integridad de la información tienen consecuencias para la confianzaLa transformación digital de las sociedades ha reconfigurado la forma en que las personas interactúan y se relacionan con la información. Los esfuerzos por adaptarse a estos cambios y generar confianza exigen reforzar la integridad de la información y defender la libertad de opinión y de expresión (OECD, 2024[10]). Las campañas específicas de manipulación de la información e interferencia que pretenden socavar la confianza en la democracia y aumentar las divisiones sociales pueden reducir la capacidad de las sociedades para generar consensos sobre los desafíos políticos. Esto a su vez puede socavar la confianza en los procesos democráticos de forma más amplia (OECD, 2024[11]). A pesar de estas tendencias, la Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC indica el 7% de los encuestados identifica la información errónea y la desinformación como uno de los tres principales problemas a los que se enfrenta su país. Brasil es el país de la región donde los encuestados muestran mayores niveles de preocupación, alcanzando un 10%.
Tradicionalmente, los medios de comunicación y el periodismo de alta calidad y orientados al interés público han desempeñado un papel fundamental en la promoción de la transparencia y la libertad de expresión. Según el Índice Mundial de Libertad de Prensa (WPF), el periodismo en ALC se enfrenta a graves retos estructurales y económicos, como ser la concentración de los medios de comunicación, la debilidad de los medios de comunicación públicos, el aumento de la vulnerabilidad de la independencia editorial y condiciones de trabajo precarias, e incluso en ocasiones hostiles para los periodistas (RSF, 2025[12]). Según este índice (WPF), Brasil ha subido 47 puestos en la clasificación desde 2022, aunque Costa Rica es el único país de la región con una situación «satisfactoria». Estos problemas se ven amplificados por la disminución de la confianza pública en los medios de comunicación tradicionales y la creciente dependencia de los ciudadanos en las redes sociales para informarse. Esta situación ha contribuido a la modificación de los hábitos de consumo de medios en ALC, provocando una reducción de salas de redacción y desafíos significativos para el modelo de negocios de los medios de comunicación. En este complejo panorama, la Encuesta sobre Confianza de la OCDE proporciona información sobre cómo las personas evalúan la credibilidad de las noticias.
En los países de ALC, las personas evalúan la fiabilidad de las noticias utilizando una amplia variedad de criterios. Las fuentes citadas en las noticias fueron el criterio más indicado como determinante de la fiabilidad, mencionado por el 48% de las personas encuestadas. A esto le sigue el quién informa la noticia (43%), el número de organizaciones que la comunican (41%) y quién comparte la noticia (40%). Los factores citados con menos frecuencia incluyen el número de veces que fue compartida y los “me gusta” recibidos en las plataformas digitales (20%), así como estar de acuerdo con el punto de vista presentado (15%) (Gráfico 5.7). Al comparar los resultados de ALC con los promedios de la OCDE, se aprecian diferencias notables: un porcentaje mayor, aunque todavía minoritario, de encuestados de la región da importancia a indicadores interpersonales y de redes sociales, como el número de veces que se comparte o la cantidad de me gusta (20% frente al 9% de la OCDE), y quién comparte la noticia (40% frente al 35% de la OCDE). Esto sugiere que la validación social desempeña un papel más prominente en la evaluación de noticias en toda ALC en comparación con los países de la OCDE. Sin embargo, estas conclusiones también pueden reflejar el hecho de que, como se ha descrito en la sección anterior, los ciudadanos de ALC recurren en mayor medida a las redes sociales para obtener noticias sobre política y actualidad.
Gráfico 5.7. Los factores sociales desempeñan un papel más prominente en la evaluación de noticias en ALC comparados a los promedios de la OCDE
Copiar enlace a Gráfico 5.7. Los factores sociales desempeñan un papel más prominente en la evaluación de noticias en ALC comparados a los promedios de la OCDEPorcentaje que seleccionó el factor designado como el más importante para decidir si la noticia es fiable, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra los promedios no ponderados de la proporción de respuestas a la pregunta «Cuando lee, ve o escucha noticias, ¿cuáles de los siguientes factores le importan más para decidir si las noticias son confiables? [Seleccione como máximo tres opciones]». «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025
Fortalecer la integridad de la información también requiere esfuerzos concertados para mejorar la comprensión de –y las habilidades de las personas para operar en– los entornos modernos de información. La alfabetización mediática e informacional (AMI) puede ser una herramienta útil para ayudar a construir estas capacidades. En concreto, AMI refiere a un conjunto de habilidades y competencias que permiten a los ciudadanos acceder, comprender, utilizar e interactuar de manera crítica, efectiva y responsable con la información y los medios de comunicación, ya sean los tradicionales o digitales (OECD, 2024[10]).
El mapeo de iniciativas AMI en Iberoamérica elaborado por la UNESCO en 2023, ofrece un listado y descripción de las iniciativas (UNESCO, 2023[13]): se han implementado regulaciones específicas de AMI en el 50% del territorio de América Latina y el Caribe, aunque la asignación de recursos sigue siendo limitada. Asimismo, en los últimos tres años, se ha producido un aumento exponencial de estas iniciativas. Estos programas se han dirigido principalmente a niños, maestros y familias, y hay un énfasis creciente en focalizarse en la educación de adultos. Dichos programas implican una colaboración directa entre los organismos reguladores y las instituciones educativas o los grupos comunitarios.
Las tecnologías emergentes, como los sistemas de inteligencia artificial (IA), presentan nuevas oportunidades y desafíos en constante evolución en todos los entornos (OECD, 2024[10]). La dependencia excesiva de la IA puede hacer que se propaguen (OECD, 2025[14]). Las herramientas de IA también son capaces de crear textos, imágenes, audios y grabaciones de vídeo cada vez más creíbles, socavando la realidad compartida y propiciando un entorno en el que las evidencias reales de conductas indebidas puedan desestimarse como falsificaciones generadas por la IA, lo que también podría debilitar la confianza de los ciudadanos.
Pese a que la IA generativa tiene potencial para generar contenidos convincentes y engañosos en múltiples formatos multimedia, estudios sobre su impacto en recientes elecciones en América Latina y el Caribe determinaron que este ha sido relativamente limitado (Becker Castellaro et al., 2025[15]). Esto puede atribuirse tanto a la novedad de las herramientas de IA generativa como al hecho de que la manipulación de la información requiere mucho más que contenidos convincentes: necesita redes de distribución, mecanismos de amplificación y audiencias receptivas.
5.3. Una comunicación pública fiable, accesible e inclusiva podría aumentar la confianza en las instituciones públicas
Copiar enlace a 5.3. Una comunicación pública fiable, accesible e inclusiva podría aumentar la confianza en las instituciones públicasEn un panorama de información marcado hoy en día por una creciente fragmentación, la comunicación pública desempeña un papel vital en construir y mantener la confianza en las instituciones públicas. Las instituciones públicas deben desarrollar estrategias de comunicación innovadoras que tengan alcance y comuniquen efectivamente a las personas información relevante, relacionable y confiable. La comunicación pública sirve para fortalecer la confianza institucional al aumentar la transparencia sobre las acciones gubernamentales, mejorar la prestación de servicios a través del intercambio de información y demostrar compromiso con los valores democráticos, incluida la apertura, la integridad y la equidad. Las instituciones públicas funcionan como fuentes directas de información a través de sitios web, campañas y eventos de prensa, a la vez que como fuentes indirectas, cuando los funcionarios se involucran con periodistas y otros intermediarios de información. Este multifacético «intercambio de información entre el gobierno y las personas, y el diálogo que de él se deriva» es fundamental para fortalecer la confianza (OECD, 2021[16]).
Una faceta clave de este intercambio de información en las democracias es garantizar la comprensión y la justificación de las decisiones sobre políticas y acciones gubernamentales. En los países de ALC, el 38% de las personas cree que sus gobiernos toman decisiones basadas en evidencia, un porcentaje ligeramente inferior al promedio de la OCDE, del 41%. México y Ecuador destacan positivamente con las puntuaciones más altas del 49% y el 48%, respectivamente (Gráfico 5.8). El análisis econométrico de los resultados de la Encuesta sobre Confianza sugiere que mejorar las percepciones de que el gobierno utiliza la mejor evidencia disponible en las políticas públicas podría ser una poderosa herramienta para aumentar los niveles de confianza en las instituciones. En los países de ALC, mejorar las percepciones de esta variable se asocia a un aumento de los niveles de confianza en el gobierno nacional (7.4 puntos porcentuales), así como a efectos positivos significativos, aunque menores, sobre la confianza en la administración pública (2.9 puntos porcentuales) y en las legislaturas nacionales (1.8 puntos porcentuales) (véase el anexo A). Sin embargo, lograr estas mejoras no está exento de desafíos.
Gráfico 5.8. Una minoría de personas en la región cree que el gobierno utiliza la mejor evidencia disponible para tomar decisiones
Copiar enlace a Gráfico 5.8. Una minoría de personas en la región cree que el gobierno utiliza la mejor evidencia disponible para tomar decisionesPorcentaje de la población que cree probable o improbable que el gobierno tome decisiones basadas en evidencia, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra las distribuciones en cada país de las respuestas a la pregunta «Cuando el gobierno toma una decisión, en su opinión, ¿qué tan probable es que esté basada en las mejores evidencias, investigaciones y datos estadísticos disponibles?». La proporción «confiada» es la agregación de las respuestas de 6 a 10 en la escala; «neutral» es igual a una respuesta de 5; «no confiada» es la agregación de las respuestas de 0 a 4; y «No sé» es una opción de respuesta aparte. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Sin embargo, estas percepciones están influenciadas por la afinidad partidaria: en todos los países, los encuestados que votaron (o hubiesen votado) por el partido o candidato en el gobierno muestran consistentemente una mayor confianza en la toma de decisiones basada en evidencia en comparación con aquellos que votaron por la oposición. Por ejemplo, en Ecuador, casi el doble (59% frente al 31%) de personas que votaron al gobierno creen que las decisiones se basan en evidencia comparado con los votantes de la oposición. En la República Dominicana (59% frente a 28%) y Paraguay (39% frente a 21%) se observan patrones similares. Esta brecha por afinidad partidaria en las percepciones sobre el uso de evidencia subraya la importancia de distinguir la comunicación política de la comunicación pública (OECD, 2021[16]). Al respecto, las instituciones gubernamentales obtendrían importantes beneficios al seguir guías claras para separar las comunicaciones públicas oficiales de los mensajes políticos y deberían facilitar mecanismos para que los funcionarios puedan reportar sus preocupaciones respecto a instancias en donde se pueda comprometer la neutralidad de los esfuerzos de comunicación.
Por otra parte, las estadísticas gubernamentales son una forma en que las instituciones públicas pueden proporcionar a los ciudadanos, las empresas y las organizaciones una base para comprender los desarrollos económicos, sociales y políticos. La Recomendación de la OCDE sobre Buenas Prácticas Estadísticas enfatiza la necesidad de independencia profesional de las autoridades estadísticas nacionales, el compromiso con los estándares de calidad en los productos y procesos estadísticos, y el acceso y difusión de datos “amigable a los usuarios” para garantizar que las estadísticas sean accesibles, comprensibles y estén disponibles en formatos legibles por máquinas con los metadatos y orientaciones adecuados [OECD/LEGAL/0417]. Sin embargo, los resultados de la Encuesta sobre Confianza en ALC revelan desafíos importantes de la confianza pública en estas estadísticas. Solo el 23% de los encuestados cree que las estadísticas gubernamentales son fáciles de encontrar, el 27% las encuentra comprensibles, el 21% considera que permiten a la gente verificar si el gobierno cumple sus promesas y el 24% las considera fiables (Gráfico 5.9). A su vez, el alto porcentaje de respuestas neutrales y «no se» sugiere una falta de conocimiento o interés generalizados en estadísticas oficiales.
Gráfico 5.9. En gran medida, las estadísticas gubernamentales se perciben como inaccesibles
Copiar enlace a Gráfico 5.9. En gran medida, las estadísticas gubernamentales se perciben como inaccesiblesPorcentaje de la población con diferentes evaluaciones de las características de las estadísticas proporcionadas por instituciones públicas, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra los promedios no ponderados de la proporción de respuestas a la pregunta «En general, ¿diría que las instituciones públicas (como los ministerios y el Instituto Nacional de Estadísticas) proporcionan estadísticas que...? 1. Son fáciles de encontrar; 2. Son fáciles de entender; 3. Permiten verificar si el gobierno cumple sus promesas; 4. Son confiables]». La categoría «satisfecho» agrega las respuestas “siempre” y “frecuentemente”; «neutral» se corresponde al porcentaje de respuestas “a veces”; y la categoría «insatisfecho» agrega las respuestas “rara vez” y “nunca”. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025
Más allá de comunicar sobre el uso de la evidencia, mejorar la comunicación en torno a los efectos esperados de las reformas también podría generar mejoras en la confianza en el gobierno nacional. Las personas que consideran probable que el gobierno explique claramente cómo se verán afectadas por una reforma son 1.6 puntos porcentuales más probables a expresar confianza alta o moderadamente alta en el gobierno1 nacional.
Los encuestados de ALC suelen expresar mayores niveles de satisfacción con los aspectos administrativos o rutinarios de la comunicación pública. Los resultados de la Encuesta sobre Confianza indican que el 57% cree que existe información clara y fácilmente disponible sobre los servicios administrativos, por debajo del promedio de la OCDE (67%) (Gráfico 5.10). Este tipo de comunicación es a la vez un servicio público esencial y una parte integral de la experiencia del usuario. Sin embargo, al igual que ocurre en los países de la OCDE, los ciudadanos son más escépticos sobre la capacidad o disposición de los gobiernos para explicar cómo pueden verse afectados por una reforma política de relevancia. Solo el 36% de los encuestados en ALC (versus al 39% promedio de la OCDE) cree que el gobierno comunicaría claramente cómo les afectarían personalmente las reformas, mientras que el 44% cree que su gobierno no daría ese tipo de explicaciones (Gráfico 5.10).
Gráfico 5.10. Los latinoamericanos están relativamente satisfechos con la claridad de la información sobre los servicios administrativos, pero menos con la claridad de la comunicación relativa a las reformas
Copiar enlace a Gráfico 5.10. Los latinoamericanos están relativamente satisfechos con la claridad de la información sobre los servicios administrativos, pero menos con la claridad de la comunicación relativa a las reformasPorcentaje de la población que cree probable que el gobierno nacional explique claramente los impactos de reformas y que la información sobre los servicios administrativos sea fácilmente accesible, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra los promedios no ponderados de la proporción de respuesta «probable» (que agrega las respuestas de 6 a 10, en una escala de 0 a 10) a las preguntas: «Si el gobierno llevara a cabo una reforma, en su opinión, ¿qué tan probable es que se explique claramente cómo usted se vería afectada/o por la reforma?» y «Si usted necesitara información sobre un trámite en las instituciones públicas (por ejemplo, obtener un pasaporte, registrar un nacimiento, postular a beneficios, etc.), en su opinión, ¿qué tan probable es que esa información sea fácil de encontrar?». «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en los países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023, Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Los datos de la Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC revelan importantes disparidades en las percepciones de los diferentes grupos sociodemográficos sobre la comunicación clara de los impactos de reformas por parte del gobierno (Gráfico 5.11). Entre los diversos resultados, el que más destaca es que existe una brecha de casi 50 puntos porcentuales entre las percepciones de quienes creen que el sistema político permite a la gente influenciar las decisiones de gobierno (el 70% cree que el gobierno explicaría claramente las reformas) y quienes no (solo el 21 % cree lo mismo). Las personas que se autoidentifican como parte de un grupo discriminado también tienen menos probabilidades de creer que el gobierno explicaría los impactos de las reformas (32%) en comparación con aquellas que no se sienten discriminadas (39%), una brecha similar a la observada en los países de la OCDE. Por su parte, la brecha entre las personas que no reportan preocupaciones financieras (48%) comparada a las que si (34%) es más pronunciada en la región que en el conjunto de la OCDE. La edad, el género y la educación muestran brechas más pequeñas en las percepciones sobre la comunicación de las reformas. Aunque las diferencias están a la par o son menores que los promedios de la OCDE. Estos resultados sugieren que las estrategias de comunicación de los gobiernos deben mejorar de forma significativa el alcance a los grupos desfavorecidos y aquellos que se sienten desconectados de los procesos políticos, especialmente cuando se debe explicar cómo las reformas complejas afectarían a distintos segmentos poblacionales.
Gráfico 5.11. Las personas con preocupaciones financieras y que sienten que carecen de voz política tienen menos confianza en que el gobierno explique cómo les afectaría una nueva reforma
Copiar enlace a Gráfico 5.11. Las personas con preocupaciones financieras y que sienten que carecen de voz política tienen menos confianza en que el gobierno explique cómo les afectaría una nueva reformaPorcentaje de cada grupo que considera probable que el Gobierno nacional explique claramente cómo se vería afectado el encuestado, 2023 o 2025
Nota: El gráfico muestra promedios no ponderados de respuestas “probables” en ALC y OCDE entre los distintos subgrupos de población a la pregunta «Si el gobierno llevara a cabo una reforma, en su opinión, ¿qué tan probable es que se explique claramente cómo usted se vería afectada/o por la reforma?». Destaca las diferencias entre las personas que creen tener voz en lo que hace el gobierno en comparación con las que no (brecha de agencia política); entre los que votaron por el partido o candidato en el gobierno y los que no (brecha de afinidad partidaria); y entre las personas que no están preocupadas por su bienestar financiero y los que sí lo están (brecha de preocupación financiera). También compara los niveles de confianza entre las personas con educación terciaria y las que no la tienen (brecha educativa), entre hombres y mujeres (brecha de género), y entre las personas mayores (50 años o más) y las más jóvenes encuestadas (18-29 años) (brecha etaria). La respuesta “probable” agrega las respuestas de 6 a 10 en una escala de 0 a 10. La preocupación por el bienestar financiero se mide en una escala de 0 a 4, donde de 3 a 4 corresponden a personas preocupadas por su bienestar financiero. «OCDE» presenta el promedio no ponderado de 30 países de la OCDE, incluidos los cuatro países de ALC, en 2023. «ALC» representa el promedio no ponderado de los diez países de ALC, obtenido en 2023 en el caso de los países de ALC de la OCDE, y en 2025 en países de ALC que no son miembros de la OCDE.
Fuente: Encuesta sobre Confianza de la OCDE 2023 y Encuesta sobre Confianza de la OCDE en ALC 2025.
Una comunicación pública eficaz es fundamental para garantizar la aceptación por parte de la ciudadanía de las reformas y políticas, lo que requiere un enfoque estratégico que equilibre varios factores clave. Estrategias de comunicación exitosas deben basarse en un mandato electoral claro, promesas gubernamentales creíbles sobre la eficacia de las reformas y garantías respecto a la compensación de aquellos que se vean perjudicados (OECD, 2010[17]; Reynolds et al., 2020[18]). Para asegurar el alcance al público deseado, la comunicación pública debe ser fácil de entender (por ejemplo, utilizando herramientas como las calculadoras en línea para reformas con impactos variables), inclusiva (llegando a diversos grupos lingüísticos y sociales con un mensaje personalizado), receptiva (demostrando la comprensión de las preocupaciones de los ciudadanos y permitiendo un diálogo bidireccional) y lo suficientemente convincente para atravesar el complejo panorama informativo de hoy en día (OECD, 2024[19]; OECD, 2010[17]).
Bibliografía
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Nota
Copiar enlace a Nota← 1. También hay una asociación, aunque débil, entre las percepciones positivas sobre la disponibilidad de información sobre los servicios administrativos y la confianza en el gobierno local. Sin embargo, el efecto marginal es de tan solo 1.1 punto porcentual, y solo es estadísticamente significativo en el nivel del 10%.