Entre septiembre de 2022 y julio de 2023, la OCDE fue objeto de una evaluación externa e independiente. La evaluación se centró en la pertinencia, eficacia y eficiencia de la labor de la OCDE, llevada a cabo por sus comités de políticas públicas con el apoyo de la Secretaría de la OCDE y bajo la supervisión del Consejo. Su objetivo era garantizar que la Organización estuviera en condiciones de seguir siendo un líder mundial en la elaboración de análisis y recomendaciones de políticas públicas de alta calidad y basados en datos empíricos, en la evaluación comparativa de políticas, así como en el desarrollo y la difusión, a sus miembros y más allá, de mejores prácticas, normas y directrices en materia de políticas públicas en los próximos años.
La evaluación pone de relieve que la OCDE es muy valorada por sus miembros y socios, que funciona de forma eficaz y eficiente, que su labor suscita una demanda cada vez mayor y que goza de una diversidad e influencia crecientes. El informe reafirma que, entre las organizaciones internacionales, la OCDE aporta una combinación única de datos exhaustivos y verificados, sólidos conocimientos especializados, capacidad de análisis transversal, flexibilidad para responder a temas emergentes y un notable poder de convocatoria como foro que facilita el intercambio entre pares. Asimismo, reconoce la solidez de la singular estructura de comités sustantivos de la OCDE. También reconoce que en el núcleo de los puntos fuertes de la OCDE se encuentra su capital humano, excepcional y altamente cualificado, una fortaleza que debemos seguir promoviendo.
La evaluación también identificó áreas de mejora relacionadas con la planificación estratégica en el medio y largo plazo; la alineación entre la definición de prioridades de arriba abajo y de abajo arriba; las mejores prácticas para el funcionamiento de los comités y órganos de la OCDE; la comunicación de los resultados del trabajo de la Organización; la aplicación de su compromiso global; el refuerzo del modelo único de descentralización de la OCDE; el fortalecimiento adicional del trabajo en políticas horizontales e integradas, y la incorporación transversal del trabajo en políticas de la OCDE sobre género, inclusión y desarrollo sostenible. La respuesta de la Secretaría está de acuerdo con estas recomendaciones y señala el camino a seguir. Muchas de las recomendaciones de la evaluación están vinculadas a procesos de reforma y mejora institucional que ya están en marcha en toda la Organización. La Secretaría colaborará con los países miembros para aplicar medidas de seguimiento, basándose en esta respuesta inicial y teniendo debidamente en cuenta las implicaciones en materia de recursos. La planificación se integrará y se secuenciará adecuadamente.
Agradecimientos:
El informe final de la evaluación independiente de la OCDE fue elaborado por IOD PARC y contó con la colaboración de Julian Gayfer, Dorte Kabell, Dorothy Lucks, Patrick Tiefenbacher, Celine Giuliani, Richard Burge, Mandakini Surie, Marlene Buchy, Josh Fuchs, Joy McCarron, Diksha Mahara, Fabiola Padilla Diaz, Scott Cameron y Joe Watkins. El profesor Frans Leeuw prestó ayuda metodológica.
Un Grupo de Contacto para la evaluación, integrado por miembros del Consejo de la OCDE, prestó asistencia al Consejo en la supervisión de la evaluación.
La evaluación también se benefició de la experiencia de la jefa de la Secretaría de la MOPAN, Suzanne Steensen, y de dos expertos externos contratados para asesorar al Consejo sobre la metodología de la evaluación, Marie-Hélène Adrien y Per Øyvind Bastøe.