Costa Rica

El acceso de Costa Rica a la OCDE: Un camino de mutuo enriquecimiento

 

Visita oficial a Costa Rica

Sesión Plenaria con la Asamblea Legislativa

Palabras de Angel Gurría, Secretario General, OCDE

San José, 15 Febrero 2016

(Preparada para su difusión)

 

 

Estimados Miembros de la Asamblea Legislativa, Distinguidos Invitados, Señoras y Señores:

 

Es un placer estar aquí para dialogar con ustedes sobre el importante proceso de adhesión de Costa Rica a la OCDE. La invitación para empezar este proceso es un reconocimiento de los países miembros de la OCDE al compromiso de Costa Rica por adoptar mejores prácticas y estándares internacionales que permitan un desarrollo más sólido, incluyente y sostenible. Es también una muestra de la importante contribución que su país puede hacer a nuestra propia Organización y a la difusión de buenas políticas públicas tanto en América Latina.

 

Costa Rica y la OCDE: un diálogo que se fortalece

 

El involucramiento de los legisladores, de todos ustedes, en este proceso es clave para Costa Rica pero también para la OCDE. Ante todo, quiero dejar claro que la OCDE es una Organización que trabaja con todos sus países miembros, sin distinción alguna respecto de la ideología de sus gobiernos actuales o futuros. La membresía a la Organización debe ser un proyecto de interés nacional, cuyo objetivo fundamental sea mejorar el bienestar de los costarricenses.

 

Nuestro análisis se basa en datos y evidencia empírica, así como en las mejores prácticas de los países miembros. Por mejores prácticas me refiero a políticas que han tenido resultados positivos, que pueden servir como referencias a otros países y que enriquecen nuestro acervo común en materia de política pública. En el marco de nuestros más de 250 Comités y Grupos de Trabajo especializados, hemos creado en los últimos 55 años una nueva forma de cooperación multilateral, basada en el conocimiento compartido. Como señaló la Presidenta Bachelet, la OCDE es "la casa de las mejores prácticas".

 

Estoy convencido de que esas mejores prácticas se enriquecerán con la eventual incorporación de Costa Rica, de quien podemos aprender mucho en materia de estabilidad democrática y convivencia pacífica en un contexto regional difícil, así como de su experiencia en cuestiones como diversificación económica, atracción de inversión extranjera, inserción en las cadenas globales de valor y promoción del ecoturismo y el crecimiento verde.

 

La OCDE y Costa Rica tienen mucho que ganar de la adhesión

 

Como miembro de la OCDE, Costa Rica se beneficiará de las experiencias de los demás países miembros, pero también se convertirá en un actor clave para impulsar la agenda de políticas públicas a nivel internacional en materia de desigualdad, bienestar, cambio climático o crecimiento incluyente, entre otros muchos ámbitos. Nuestra Organización es una referencia en políticas macroeconómicas, de educación, sanidad, agricultura, comercio, innovación, fiscalidad y medioambiente, por citar sólo algunas.

 

Un logro reciente de la OCDE en este ámbito ha sido la aprobación del Proyecto BEPS, que busca combatir la evasión fiscal a nivel internacional y actualizar la legislación internacional para que las empresas multinacionales y demás entidades que hoy evaden impuestos paguen la fracción que les corresponde en los países donde se genera la actividad económica. 

 

Otro ejemplo son los indicadores que la OCDE está desarrollando en materia de bienestar, los cuales buscan ir más allá del PIB y constituyen una forma novedosa de medir el progreso con base en el bienestar de los individuos. Este importante proyecto forma parte de nuestra Iniciativa de Crecimiento Incluyente, cuyo objetivo es hacer frente a las crecientes desigualdades no sólo de ingreso sino también de oportunidades.

 

El proceso de adhesión y la necesidad de seguir con el impulso

 

El proceso de adhesión a la OCDE que Costa Rica ha iniciado supone una oportunidad para que el país avance en todos estos terrenos, adaptando su legislación a las mejores prácticas internacionales e impulsando las reformas necesarias. Ya se habían sentado unas bases muy sólidas en este sentido durante la implementación del Plan de Acción entre 2013 y 2015, lo cual ha permitido llegar al proceso de acceso formal con mucho trabajo hecho. Sin embargo, no debemos perder de vista que esto es sólo el inicio y que aún queda mucho por hacer.

 

El proceso de acceso consiste en un análisis detallado de la legislación, las políticas y las prácticas de Costa Rica en una amplia gama de temas como inversión, sostenibilidad de las finanzas públicas, medio ambiente, gobernabilidad pública o agricultura, entre otras áreas descritas con mayor detalle en la Hoja de Ruta que se aprobó el pasado 8 de julio para guiar este proceso. Durante los próximos meses, 22 comités técnicos establecerán un diálogo con Costa Rica en sus respectivas áreas de atención y determinarán hasta qué grado existe convergencia con los estándares OCDE.

 

Con base en este diálogo detallado con las autoridades nacionales, se emitirán recomendaciones para adaptar la legislación y políticas costarricenses para acercarlas aún más a las prácticas OCDE. Quiero destacar que nuestros Comités no esperan una convergencia total e inmediata, sino el compromiso firme de irse acercando a los estándares y mejores prácticas de la OCDE.

 

Necesidad de colaboración en temas clave de la agenda legislativa

 

Sabemos que hay áreas especialmente sensibles, que suscitan debate en la sociedad costarricense y en esta cámara. Pero son temas en los que Ustedes deben tomar decisiones más allá del acceso a la OCDE, pues de ello depende la capacidad para consolidar una economía fuerte y sostenible.

 

Una cuestión clave, a la que prestamos atención en el Estudio Económico que acabamos de presentar, es la indispensable reforma fiscal. Para Costa Rica es imprescindible contener el déficit si no quiere que la deuda pública siga aumentando. Esto requiere una reforma tributaria integral, que aumente el ingreso pero que también limite el gasto y ponga en marcha un programa de estabilización fiscal a mediano plazo.

 

Otra prioridad serán las medidas legislativas encaminadas a estimular la competencia, que tiene que extenderse a mercados y sectores actualmente protegidos y en el que la autonomía, la autoridad y la competencia del ente regulador deben ser un elemento clave. Será igualmente necesario revisar el marco legal en materia de cohecho, para alinear la normativa costarricense a los estándares de la OCDE en esta materia.

 

Más allá de estos retos inmediatos, es importante tener en mente que el proceso de acceso puede ser un catalizador para que Costa Rica lleve a cabo otras reformas estructurales de largo alcance que apoyen las prioridades nacionales de políticas públicas. Nuestra intención es que el proceso de adhesión impulse el crecimiento, contribuya a reducir las desigualdades, fortalezca la lucha contra la corrupción, y aumente la transparencia y eficiencia del gobierno. Los beneficiarios de estos cambios, así como de la membresía a la OCDE, serán el país y cada uno de sus ciudadanos.

 

Como legisladores, su apoyo será crucial, ya que muchas de las recomendaciones requerirán acción legislativa. La duración de este proceso dependerá de la respuesta de Costa Rica a los comentarios y recomendaciones de los Comités especializados de la OCDE. Esperamos trabajar con los miembros de esta distinguida Asamblea Legislativa. Queremos que hagan suyo este proceso de adhesión a la OCDE, que debe ser un verdadero objetivo-país, compartido por todos los grupos políticos y por el conjunto de la ciudadanía.

 

Por otro lado, la OCDE lanzará próximamente su Programa Regional para América Latina y el Caribe, el cual busca ampliar nuestra colaboración con todos los países del área. El involucramiento de Costa Rica en esta iniciativa será fundamental para extender las mejores prácticas por toda la región.

 

Señoras y Señores,

 

Espero que, a partir de este diálogo, podamos contar con su apoyo para comunicar los beneficios del acceso a la OCDE a toda la opinión pública, y a toda la sociedad costarricense.

 

¡Cuenten con la OCDE para hacer de este proceso una herramienta que promueva un crecimiento más sólido, incluyente y sostenible en Costa Rica!