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Digital

Lanzamiento del reporte "Políticas de Banda Ancha para América Latina y el Caribe: Un Manual para la Economía Digital"

 

Palabras de Angel Gurría,

Secretario General, OECD

21 de junio de 2016

Cancún, México

(As prepared for delivery)

 

 

Ministros, Estimados Colegas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Señoras y Señoras,

 

Es un gran placer estar aquí para presentar el reporte Políticas de Banda Ancha para América Latina y el Caribe: un Manual para la Economía Digital. Esta publicación es el resultado de un exitoso proyecto de colaboración que llevamos a cabo con el Banco Interamericano de Desarrollo durante dos años y que involucró a 26 países de América Latina y el Caribe. Quiero agradecer al BID por su apoyo y compromiso para llevar esta iniciativa a buen puerto.

 

Esta presentación tiene lugar en un momento crítico para América Latina y el Caribe. Después de registrar un crecimiento anual promedio de 4% entre 2004 y 2014, en 2015 el PIB latinoamericano se contrajo aproximadamente medio punto, y este año se espera una contracción ligeramente superior (-0.6 por ciento). Por ello es indispensable llevar a cabo cambios estructurales y, al mismo tiempo, aprovechar las oportunidades que están al alcance de nuestra mano.

 

En el mundo entero, la revolución digital está transformando nuestras economías, nuestras sociedades, y nuestras culturas. Pero hay mucho trabajo por delante si queremos aprovechar plenamente y de manera compartida los beneficios generados por esta transición. El elevado número de suscripciones de telefonía móvil en la región es un claro ejemplo. Las primeras generaciones de esta tecnología ya han sido adoptadas y actualmente hay más de una suscripción por cada persona.  

 

Sin embargo, el 50% de la población de América Latina y el Caribe todavía no está conectada a Internet y sólo el 10% de los individuos de la región cuentan con suscripciones fijas de banda ancha. Si bien la situación varía considerablemente entre países, grupos de ingresos, y zonas rurales y urbanas, es indispensable promover la competencia entre las empresas proveedoras de internet, ya que eso permitirá que los consumidores accedan a una mayor oferta de productos, de mejor calidad, a precios más bajos.

 

La reforma de telecomunicaciones de México es un buen ejemplo en ese sentido. Desde la puesta en marcha de la reforma, el precio de los servicios de telecomunicaciones se ha reducido en 23% (junio 2013-diciembre 2015). El acceso a estas tecnologías también ha mejorado: en los primeros dos años de la reforma, el número de suscripciones móviles de banda ancha se incrementó en un 75%, pasando de 36 a 63 millones.

 

Una prioridad en el uso de la tecnología digital debe ser también la reducción de las desigualdades y la creación de oportunidades. Buenos ejemplos en este sentido son el uso de la telemedicina en Guatemala para reducir las tasas de mortalidad materna y neonatal o la ampliación de la inclusión financiera a través de la utilización de los pagos móviles en Perú para personas que no tienen cuentas bancarias.

 

Para ampliar estos esfuerzos, es indispensable compartir buenas prácticas que permitan empoderar a todas las partes interesadas. La región de ALC tiene muchas historias que contar y experiencias que compartir. Un buen ejemplo son las oportunidades creadas por proyectos como el de la ciudad de Medellín en el cual se utilizó un enfoque de regeneración urbana.  La pregunta que debemos hacernos es, ¿cómo pueden otras ciudades aprender del compromiso de esta ciudad con la innovación y el desarrollo de una banda ancha rápida para atraer y retener talento empresarial?

 

Responder este tipo de interrogantes ha sido el objetivo fundamental de nuestro estudio. Al exponer algunos de los lineamientos para diseñar políticas de banda ancha con una perspectiva de gobierno integral, nuestro Manual busca ayudar a los países de la región a mejorar sus perspectivas digitales y avanzar en el logro de objetivos de política a nivel internacional, regional y nacional.  

 

Diversas experiencias muestran que para conectar a más personas en la región de ALC no sólo es necesario prestar servicios de Internet básicos sino también servicios de banda ancha de calidad para ayudar a empresas, individuos y gobiernos a ser más eficientes e innovadores. Los formuladores de políticas y los reguladores tienen a su disposición una amplia variedad de instrumentos para estimular y fomentar la inversión, la competencia y el despliegue de la red. También pueden tomar medidas para que los servicios sean más accesibles, adaptados, útiles y seguros para personas y empresas.

 

Pero además de estas recomendaciones, uno de los mensajes clave de este informe es que las políticas de banda ancha exitosas pueden ser catalizadoras para el aprovechamiento de los “dividendos digitales”. Estos dividendos incluyen mejoras en la inclusión social, la productividad y la buena gobernanza que pueden derivarse de la ampliación y el uso de la banda ancha.

 

Para aprovecharlos es indispensable contar con un ecosistema digital más amplio. Esto significa que las inversiones en infraestructura deben ir de la mano de consideraciones sobre el uso de la banda ancha, tales como la asequibilidad, el comercio digital, el gobierno digital, la confianza y las habilidades digitales de la población.

 

Señoras y Señores,

 

Es el momento oportuno para implementar reformas estructurales que estimulen la competencia y la inversión y diseñar políticas que nos permitan aprovechar plenamente las ventajas de la economía digital para el crecimiento sostenible. Asegurarse de que las oportunidades estén repartidas de manera uniforme será clave para seguir avanzando. Actuemos, juntos, para que la banda ancha en América Latina esté al alcance de todos. La OCDE, por medio de su recién lanzado Programa Regional para América Latina y el Caribe, está lista para seguir apoyando estos esfuerzos. ¡Cuenten con nosotros!