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Argentina

La OCDE afirma que Argentina necesita más reformas para conseguir una economía más fuerte e inclusiva

 

27/03/2019 - Está previsto que en 2019 la economía argentina comience a salir de la profunda recesión en la que se encuentra, aunque siguen existiendo riesgos importantes. Según un nuevo informe de la OCDE, para que el país se recupere de la crisis, serán necesarias más reformas, con el objetivo de restaurar la confianza, crear fundamentos macroeconómicos más sólidos, generar empleo y asegurar que el crecimiento sea más sostenible y que beneficie a todos los argentinos.


El último Estudio Económico de la OCDE: Argentina 2019 analiza los factores subyacentes a la recesión que atraviesa este país, así como políticas que podrían sentar las bases para conseguir una economía más fuerte e inclusiva. El estudio prevé que la economía se contraiga un 1,5% este año antes de regresar a una tasa de crecimiento del 2,3% en 2020.


Este estudio, presentado en Buenos Aires por Álvaro Pereira, Director de la División de Estudios de Países del Departamento Económico de la OCDE, y por Miguel Braun, Secretaría de Política Económica en el Ministerio de Hacienda de Argentina, pone de relieve la importancia de mantener el impulso de las ambiciosas reformas económicas que se han puesto en marcha en los últimos años y los beneficios que reportará una mayor integración en el comercio mundial.

«La economía argentina presenta un extraordinario potencial, pero se ha visto frenada por las políticas económicas adoptadas», declaró Álvaro Pereira. «La grave crisis económica que se desató en el año 2018 sumió la economía en una profunda recesión, por lo que fue preciso actuar de inmediato para restaurar la confianza y solucionar importantes desequilibrios fiscales y externos. De cara al futuro, la prioridad será acelerar el proceso de reforma, además de garantizar la aplicación de políticas que protejan a los grupos más vulnerables y permitan que el país recupere un crecimiento más fuerte e inclusivo».

En el estudio se indica cómo se puede utilizar la política fiscal para restaurar la confianza, mejorar el rendimiento macroeconómico y promover un crecimiento más inclusivo. El cumplimiento de los compromisos fiscales reforzará las finanzas públicas y convencerá a los mercados de que las autoridades argentinas están dispuestas a resolver los graves desequilibrios acumulados a lo largo de varios años. Existe margen fiscal para mantener o expandir transferencias sociales a grupos vulnerables.

Las reformas estructurales jugarán un papel clave en la promoción del futuro crecimiento. Una reducción de las barreras regulatorias domésticas a la iniciativa empresarial y a la entrada en el mercado, incluso en el ámbito de los gobiernos provinciales y locales, fortalecerá la competencia e impulsará los niveles de actividad. Reforzar el funcionamiento y la autonomía económica de la Oficina Anti-Corrupción y garantizar recursos suficientes para que cumpla su cometido son medidas que mejorarían el entorno empresarial.

En el estudio se señala que la integración de Argentina en la economía mundial es considerablemente inferior a la de otras economías emergentes, ya que presenta elevadas barreras arancelarias que protegen a las empresas de la competencia internacional y a menudo impiden su integración en las cadenas de valor mundiales. Para promover la integración de Argentina en la economía mundial, el estudio destaca la necesidad de reducir las barreras arancelarias y no arancelarias, comenzando por los bienes de capital y los insumos intermedios. Con la reducción de las barreras comerciales, aumentaría el poder adquisitivo de los consumidores, en especial el de los hogares con bajos ingresos, y disminuirían los costos de insumos de las empresas. Por otra parte, así también se obligaría a las empresas de industrias o sectores actualmente protegidos a incrementar su productividad.

El estudio reconoce que, si bien el aumento de dicha integración presenta un gran potencial sin explotar para mejorar el nivel de vida de todos los argentinos, también implica desafíos para los trabajadores, ya que podría registrarse una movilidad del empleo entre empresas y sectores. No obstante, estos cambios en la estructura de la economía son necesarios, porque actualmente muchos puestos de trabajo se encuentran atrapados en actividades con escasas posibilidades de generar aumentos de productividad y subidas salariales. Por lo tanto, las políticas deben apoyar también a los trabajadores a lo largo de este proceso de transición. Según indica el informe, en este contexto, las prioridades fundamentales de las políticas son garantizar una sólida red de seguridad social y promover la formación profesional y los programas educativos para adultos.

A través del sitio web de la OCDE se puede acceder a una visión general del Estudio económico de Argentina, que incluye las conclusiones principales, disponible en: http://www.oecd.org/eco/surveys/argentina-economic-snapshot.

Para solicitar más información, pónganse en contacto con Lawrence Speer (+33 1 4524 7970) de la Oficina de Medios de la OCDE en París (+33 1 4524 9700).

 

Nota para los editores:

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con sede en París, es una organización internacional que promueve políticas para mejorar el bienestar económico y social de las personas en todo el mundo. Constituye un foro para que los Gobiernos colaboren e intercambien experiencias y busquen soluciones a los desafíos económicos, sociales y de gobernanza a los que se enfrentan.

Los 36 miembros de la OCDE son: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Corea, Dinamarca, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, los Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Suecia, Suiza, Reino Unido y Turquía.

El 25 de mayo de 2018 se invitó a Colombia a convertirse en miembro de la OCDE. Este país sigue actualmente los procedimientos internos para adherirse a la Convención de la Organización y convertirse en el 37o miembro de la OCDE. Costa Rica se encuentra actualmente en proceso de adhesión.

Argentina participa en la importante labor que llevan a cabo muchos de los Comités especializados de la OCDE y se ha adherido a determinados instrumentos legales de la OrganizaciónComo país perteneciente al G20, Argentina disfruta de los beneficios de la agenda general conjunta de la OCDE y el G20, además de participar en la elaboración de normas encaminadas a mejorar la gobernanza mundial, como el proyecto relativo a la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios (BEPS) y los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y el G20. Para obtener más información sobre la cooperación entre la OCDE y Argentina, visiten: www.oecd.org/latin-america/countries/argentina.

En 2016, Argentina envió una carta formal a la OCDE manifestando su interés por iniciar el proceso para adherirse a la Organización. El órgano de gobierno de la OCDE, el Consejo, está considerando actualmente esta solicitud, así como otras similares de Brasil, Bulgaria, Croacia, Perú y Rumanía.

Puede encontrarse más información sobre el proceso de adhesión a la OCDE en: www.oecd.org/legal/accession-process.htm.



La OCDE, que colabora con más de 100 países, es un foro internacional que promueve políticas encaminadas a mejorar el bienestar económico y social de las personas en todo el mundo.

 

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