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OECD Secretary-General

Presentación de dos Estudios del Mandato de la ASF de México, 6 de enero de 2021

 

Palabras de Angel Gurría, Secretario General, OCDE

París, 6 de enero de 2021

Señor Auditor Superior de la Federación, Lic. David Colmenares Páramo; Embajadora Sybel Galván, Representante Permanente de México ante la OCDE; Amigas y amigos que nos acompañan por los medios electrónicos:

Me da mucho gusto presentar dos nuevos reportes que hemos realizado para la Auditoría Superior de la Federación. Estos reportes forman parte de una serie de cuatro estudios – los siguientes dos serán concluidos y presentados a mediados de año – producto de una colaboración estrecha entre la OCDE y la ASF para fortalecer al Sistema Nacional de Fiscalización; una cooperación que inició en 2015.

Esta serie de reportes tiene dos objetivos principales: primero, analizar cómo ha avanzado la ASF en la implementación de las recomendaciones que hemos emitido en informes anteriores de la OCDE; y segundo, apoyar a la ASF en sus esfuerzos por extender su portafolio de auditorías a temas como la política regulatoria y la gobernanza de los órganos reguladores.

Empezaré con el análisis de los avances en la implementación de nuestras recomendaciones. Los hallazgos son muy positivos. Reflejan una reflexión profunda al interior de la ASF sobre cómo incrementar el impacto de su trabajo. El Plan Estratégico Institucional 2018-2026 actualiza las prioridades de la ASF, desarrollando la naturaleza preventiva de su trabajo de auditoría.

Al establecer dos nuevas unidades, la Unidad de Enlace Legislativo y Relaciones Institucionales y la Unidad de Homologación Legislativa, Planeación, Transparencia y Sistemas, la ASF ha fortalecido sus capacidades para relacionarse con otros actores, incluyendo un enfoque sistémico en su comunicación con la Cámara de Diputados y la captación de las preocupaciones y prioridades de los legisladores.

Hay también avances sustantivos en la selección de auditorías. Además de incluir un análisis de riesgos, ahora se seleccionan programas prioritarios de la agenda gubernamental con el fin de contribuir a su buen funcionamiento. Asimismo, se ha dado prioridad a la auditoría forense y al seguimiento de auditorías previas, creando la Auditoría Especial de Seguimiento, Informes e Investigación.

De igual forma, la ASF ha trabajado en mejorar la forma en la que mide sus resultados y los comunica a los ciudadanos, incluyendo el cálculo del retorno de la inversión en las actividades de la ASF, la elaboración de reportes de auditoría simplificados y el lanzamiento de la APP Ciudadana, donde se puede tener acceso a los informes de auditoría.

Vemos con satisfacción que la ASF es congruente con las buenas prácticas internacionales y el informe de la OCDE hace algunas recomendaciones para seguir en ese camino. Por ejemplo, el proceso de planeación estratégica podría incorporar instrumentos, como el PESTLE, utilizado por la Oficina Nacional de Auditoría del Reino Unido, que ayuda a hacer ese proceso más dinámico y en un entorno cambiante. El término PESTLE, en inglés, proviene de las iniciales de cinco elementos claves: (P) el ambiente político, (E) los factores económicos, (S) el contexto sociológico, (T) las consideraciones tecnológicas, (L) el ambiente legal y (E) los factores medio ambientales.

La ASF podría aprovechar su experiencia de auditoría forense y los informes correspondientes, para crear conciencia sobre los riesgos y las vulnerabilidades sistémicas relacionadas con el fraude y la corrupción. Por ejemplo, utilizando un formato interactivo, la ASF podría comunicar más ampliamente los hallazgos de sus auditorías forenses, al tiempo que protege información confidencial y consideraciones del debido proceso. Para ello, podría utilizar la Guía de la OCDE sobre Riesgos de Fraude y Corrupción, que ilustra los riesgos que ocurren en el ciclo de proyectos financiados por los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (ESI).

En lo referente a la extensión del portafolio de auditorías de la ASF a temas de política regulatoria y gobernanza de los órganos reguladores, la ASF sigue y una buena práctica, cada vez más usual entre las entidades de fiscalización superior (EFS).

De hecho, la experiencia de las EFS de los países OCDE- como la Corte Europea de Auditores (ECA) o la Oficina Nacional de Auditoría del Reino Unido (NAO) - sugiere que las auditorías de desempeño en temas regulatorios suelen concentrarse en temas como la promoción, adopción y desempeño de herramientas regulatorias; su impacto; sus objetivos; o el análisis de leyes y regulaciones específicas.

En lo que toca a la gobernanza de los órganos reguladores, la práctica internacional se recoge en nuestro informe Mejores Prácticas de Política Regulatoria: La Gobernanza de los Reguladores, donde se establecen los principios que deben seguir los órganos reguladores. Entre otros: claridad de su función, prevención de influencias indebidas; independencia; rendición de cuentas; transparencia; participación de las partes interesadas y evaluación del desempeño.

En ambos casos, la ASF ya tenía alguna experiencia y nuestras recomendaciones sugieren construir sobre esos cimientos. Por ejemplo, recomendamos que la ASF incorpore un análisis sobre la calidad regulatoria como parte de su plan de auditorías de desempeño. Esto evitaría la dispersión de las auditorías regulatorias y generaría una serie específica de informes. También sugerimos que las auditorías de los marcos regulatorios pongan más énfasis en el impacto y los resultados de la política regulatoria, más allá del mero cumplimiento de las actividades previstas.

En lo que toca a los órganos reguladores, la ASF podría priorizar las auditorías de reguladores definidos como prioritarios, dado su impacto económico significativo.

Estos son solo algunos aspectos de los trabajos que le estamos entregando a la ASF. Los invito a profundizar en la lectura de cada uno de estos informes.

Señor Auditor Superior, señoras y señores:

La colaboración entre la OCDE y la ASF está dando resultados importantes. Nos hemos comprometido a convertir a la ASF en un referente entre las entidades de fiscalización superior de los países OCDE. Las instituciones de fiscalización y vigilancia juegan un papel fundamental para asegurar que los recursos públicos lleguen a su destino. Imaginen la relevancia que esto adquiere en el contexto de la pandemia del COVID-19.

Los países de la OCDE están dedicando recursos significativos a la atención de la crisis del COVID-19 y a la subsecuente recuperación económica. Si esos recursos se desvían y no llegan a su destino, las consecuencias humanas pueden ser desastrosas y la recuperación económica más lenta.

La OCDE seguirá acompañando a la ASF para contribuir a la eficacia, la integridad, y la transparencia en la utilización de los recursos públicos.

Gracias por su atención.

 

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