Lanzamiento Estudio Económico de España 2021, 27 de mayo 2021

 

Palabras de Ángel Gurría,

Secretario General, OCDE

Paris, 27 de mayo 2021

Estimada Vicepresidenta Calviño, representantes de la prensa:

Es gusto estar con ustedes para presentar el Estudio Económico de España 2021. Quiero agradecerle a la Vicepresidenta Calviño por estar hoy con nosotros, y a las autoridades españolas por su constante y valiosa cooperación en la elaboración de este Informe.

Al igual que otros países, España se ha visto gravemente afectada por la pandemia, sufriendo la pérdida de muchas vidas humanas y una presión considerable sobre su sistema sanitario. La economía se ha resentido tremendamente, en particular en las regiones más dependientes del turismo, que en España supone entre el 12 y el 13% del PIB y del empleo.

Esto ha tenido un fuerte impacto en términos laborales, sobre todo en los trabajadores con contratos temporales, los jóvenes y los autónomos. Y es que las afiliaciones a la seguridad social durante la crisis han caído fundamentalmente entre trabajadores temporales y trabajadores menores de 25 años.

La buena noticia es que el Gobierno reaccionó a tiempo y con decisión para enfrentar estos desafíos, instrumentando medidas importantes para apoyar a las empresas y el empleo, como los ERTEs, que llegaron a beneficiar más del 20% de los asalariados en el peor momento de la crisis, o diversas medidas para aportar liquidez a las empresas. Estamos hablando de medidas sociales y económicas por un valor de aproximadamente el 20% del PIB (en ayudas directas e indirectas), en apoyo de los trabajadores, los hogares vulnerables y las empresas.

Ahora comenzamos a ver varias luces de esperanza.

Con la vacunación en pleno avance, podemos confiar en que la pandemia esté controlada para el verano, siempre que se mantengan todas las demás medidas de control. Las cifras de vacunación que estamos viendo en las últimas semanas en España, de alrededor de medio millón de dosis diarias, invitan al optimismo. Y es que la vacunación es, hoy por hoy, la mejor y más eficaz política económica.

Por otra parte, España será uno de los principales beneficiarios de los fondos europeos de recuperación. Tan solo en subvenciones, recibirá 70 mil millones de euros (el 5,8% de su PIB) en un periodo de 3 años. Se trata de una cifra enorme que, bien aprovechada, podría ser un revulsivo, un verdadero “game changer”, no solo a la recuperación de la actividad económica, sino a la transformación de la economía española hacia un modelo más competitivo, sostenible e incluyente.

El Gobierno acaba de enviar a la Comisión Europea sus objetivos de inversión y de reforma en el marco de su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El Plan es ambicioso y está bien encaminado. Es verdaderamente alentador ver que la transición ecológica y la transformación digital representan cerca del 70% de la inversión total, y que muchas de las reformas propuestas están en línea con las conclusiones del Informe que hoy presentamos.

La coordinación entre los distintos niveles de gobierno será una de las claves del éxito de estas medidas, junto a un buen sistema de gobernanza que permita conciliar la rápida absorción de los fondos con una rendición de cuentas exhaustiva. Desde la OCDE estamos listos para apoyar la implementación del plan, como estamos haciendo con otros países de la UE.

Suponiendo que la pandemia consiga controlarse progresivamente, nuestra proyección apunta a una sólida recuperación con un crecimiento del PIB del 5,9% y el 6,3% en 2021 y 2022 respectivamente, uno de los niveles más altos de la OCDE, apoyado en la demanda acumulada, el plan nacional de recuperación y la revitalización gradual del turismo.

Pero esto no significa que España está fuera de peligro. Una crisis como la que hemos vivido arrastra grandes secuelas. Será esencial contrarrestarlas, pero también garantizar que el apoyo de Europa y que de los cambios económicos causados por la pandemia se conviertan en oportunidades para abordar algunos de los desafíos que España tenía pendientes incluso antes de la pandemia.

Permítanme que comparta las cuatro prioridades principales destacadas en el Informe:

Primero, el país debe mantener las medidas de respuesta ante la pandemia hasta que se consolide la recuperación, orientándose en los hogares y las empresas más perjudicados, y complementando el esfuerzo de vacunación y las medidas sanitarias de contención del virus.

Segundo, necesitamos políticas que impulsen la recuperación de forma incluyente y sustentable y que garanticen que todos se benefician de sus efectos.

Al igual que en otros países, los efectos distributivos de la pandemia serán considerables. Antes de la crisis, por ejemplo, la cuota de trabajadores temporales y la tasa de desempleo juvenil se encontraban entre las más elevadas de la OCDE. Además, existía un déficit de formación, especialmente entre los trabajadores menos cualificados. Por eso habrá que velar por que los más afectados – las personas desempleadas y con contratos temporales y los jóvenes – no se queden atrás.

Habrá que mejorar a corto plazo la eficacia e intensidad de las políticas activas de empleo, ofreciendo un apoyo individualizado a los demandantes de empleo. También recomendamos la reducción del uso de contratos temporales a medio plazo, por ejemplo mediante la simplificación de las múltiples modalidades de contratos y la reconducción de los incentivos para la contratación.

El Plan es también una enorme oportunidad para hacer frente al mayor desafío intergeneracional que tenemos por delante: el cambio climático. El énfasis que el Plan pone en la transición ecológica justa y en la creación de empleos verdes es muy bienvenido. Para ello será importante el apoyo público y la formación de los trabajadores.

Tercero, a medida que se consolide la recuperación, habrá que abordar los desafíos fiscales a medio plazo. El coeficiente de deuda pública/PIB creció en 2020, como en muchos otros países de la OCDE, hasta cerca del 120% Y a ello se suma el envejecimiento de la población. Es fundamental garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones a largo plazo. Recomendamos vincular la edad de jubilación a la expectativa de vida y a seguir elevando la edad de jubilación efectiva, desincentivando la jubilación anticipada e introduciendo nuevos incentivos para prolongar la vida laboral.

Y cuarto, es preciso impulsar reformas para incrementar la productividad, contrarrestar el efecto de la crisis en el crecimiento potencial y generar empleos mejor remunerados. En ediciones anteriores del Informe ya subrayábamos la importancia de intensificar la inversión en innovación y competencias y de realizar una asignación más eficiente de los recursos para conseguir una mayor productividad.

En este Informe hacemos énfasis en las oportunidades que implica la digitalización en el crecimiento de la productividad y la recuperación de las empresas. España cuenta ya con muchos planes que facilitarán este proceso.

El Informe destaca dos vías clave para intensificar la digitalización: colmar las lagunas existentes en la infraestructura digital y mejorar la capacidad de las empresas y los ciudadanos para aprovechar la digitalización mediante una mayor inversión en innovación y competencias.

Señoras y señores,

España ha hecho un esfuerzo enorme para enfrentar y superar la crisis del COVID-19. Nuestro estudio considera que se está avanzando por buen camino. Es muy importante que la lucha contra los efectos de la pandemia se mantenga y que, al mismo tiempo, se aproveche este momento para avanzar en las reformas y políticas necesarias para reconstruir mejor hacia adelante.

La OCDE está lista para seguir trabajando con y para España. Tenemos plena confianza en este país, en su gobierno, en la fortaleza y tenacidad de su gente, y tenemos la certeza de que pronto veremos una recuperación vigorosa, incluyente y sostenible. ¡Cuenten con la OCDE!

Muchas gracias.

 

Related Documents

 

Also AvailableEgalement disponible(s)
Annual report
OECD: The vision for the next decade
download
Brochure
2022 Strategic Orientations
download