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OECD Secretary-General

12o Foro Económico Internacional sobre América Latina y el Caribe: Repensando el Contrato Social en Tiempos del COVID-19, 15 de diciembre de 2020

 

Palabras de Angel Gurría,

Secretario General, OCDE

París, Francia, 15 de diciembre de 2020

Presidente Alvarado, Mauricio Claver-Carone, Rémy Rioux, amigos y amigas:

Es un placer darles la bienvenida a la duodécima edición del Foro Económico Internacional sobre América Latina y el Caribe, este año bajo el tema "Repensando el Contrato Social en Tiempos del Covid-19". Quiero agradecer particularmente al Presidente Alvarado, por su presencia hoy, así como por su participación en la celebración del 60 aniversario de la OCDE ayer.

Esta edición del foro tiene lugar en el marco del 60º aniversario de la OCDE, que conmemoramos ayer. Una OCDE orgullosa de contar con tres miembros de América Latina (México, Chile y Colombia) - y muy pronto cuatro con Costa Rica – y con 14 países latinoamericanos miembros del Centro de Desarrollo. Además, tres países latinoamericanos (Argentina, Brasil y Peru), figuran entre los seis que han solicitado membresía en la Organización. Quisiera también agradecer a nuestros co-organizadores, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Agencia Francesa de Desarrollo, por su cooperación en la preparación de este importante foro.

América Latina y el Caribe afrontan una crisis social y económica sin precedentes. Es la región emergente y en desarrollo más afectada por la crisis del COVID-19, con un impacto asimétrico que afecta particularmente a los grupos más vulnerables.

Y es que la pandemia golpeó a la región cuando ésta ya enfrentaba importantes desafíos, las llamadas “trampas estructurales” del desarrollo, vinculadas a las persistentes brechas socioeconómicas, al bajo potencial de crecimiento y al creciente descontento social. La crisis del COVID-19 ha venido a confirmar la urgente necesidad de crear un nuevo modelo de desarrollo en la región, un modelo económico más incluyente y sostenible, basado en un nuevo contrato social.

Como indica nuestro informe “Perspectivas Económicas de América Latina 2020” (LEO), realizado con la CEPAL, la Comisión Europea y la CAF, el contexto actual abre una ventana de oportunidad única para avanzar en los procesos políticos necesarios para construir un nuevo contrato social.

Permítanme detallar cuatro pilares claves sobre los cuales debemos forjar el nuevo pacto social.

Primero, la participación ciudadana. Un nuevo contrato social requiere alcanzar un fuerte consenso entre los estados, los ciudadanos y los agentes no estatales para definir una estrategia de desarrollo integral, coherente y coordinada. Debemos asegurar que todas las voces son escuchadas y tomadas en cuenta.

Segundo, la protección social. Los mecanismos de protección social en la región son insuficientes. Cerca del 40% de los trabajadores no están protegidos por ningún régimen de asistencia o protección social. Esto se debe en gran medida a la elevada tasa de informalidad laboral, que afecta a casi el 60% de los trabajadores. Si bien varios países de la región han ampliado sus sistemas de protección social mediante medidas temporales, un nuevo contrato social deberá promover políticas innovadoras para cerrar las brechas de cobertura social, proteger a la población más vulnerable, reducir las desigualdades y mejorar la calidad de los servicios básicos.

Tercero, una nueva estrategia productiva. La pandemia ha subrayado la importancia de construir economías más productivas y resilientes. Durante las últimas décadas, la región no ha podido converger hacia los niveles de ingreso de las economías más avanzadas. En 2019, la productividad laboral promedio de América Latina y el Caribe representaba solo un 40% del promedio de la OCDE. Por eso es necesaria una mayor y mejor colaboración entre el estado, el sector privado y la sociedad civil en la adopción de medidas que estimulen la transformación productiva, fortalezcan la integración regional, la participación en cadenas de valor y la atracción de inversiones sostenibles.

Cuarto, un nuevo pacto fiscal. La crisis del COVID-19 encontró a la mayoría de los países de la región con un espacio fiscal reducido. Es fundamental avanzar hacia un pacto fiscal progresivo, justo y sostenible, así como hacia una mayor eficiencia del gasto público, luchando contra la evasión fiscal o la expansión de la base tributaria, cuando el ciclo económico lo permita. Además, la gestión de la deuda pública es un elemento central que requiere una acción coordinada a nivel internacional.

Asimismo, la crisis nos recuerda que vivimos en un mundo interconectado, un mundo en el que solo las respuestas coordinadas pueden ser efectivas. Por eso ahora, más que nunca, es el momento de reivindicar el multilateralismo como un valor fundamental para el mundo post-pandemia.

Queridos amigos y amigas,

Decía Pablo Neruda que “hay heridas que en vez de abrirnos la piel, nos abren los ojos”. El COVID-19 ha hecho estragos en nuestra región, pero también nos ha abierto los ojos. Nos ha mostrado que somos muy vulnerables y que ya no podemos seguir posponiendo las reformas estructurales que necesitamos para construir una América Latina más resiliente, incluyente y sostenible.

La OCDE y su Centro de Desarrollo están comprometidos a ayudar a los gobiernos de la región a repensar el contrato social y avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo que permita una recuperación sostenible e inclusiva. Me da gusto anunciarles que la edición 2021 de “Perspectivas Económicas de América Latina” estará dedicado enteramente a esta temática.

Cuenten con la OCDE.

Gracias.

 

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